Páginas

domingo, 11 de marzo de 2012

Por culpa del hado cibernético




Esperar nunca ha sido mi fuerte, me desespera tanto esperar. Mi impaciencia es tal qué ando haciendo cosas indebidas.
Una  de ellas fue subirme a la lavadora para colgar unas campanitas de barro en el patio trasero. No pude esperar a que Barry terminara de hablar por teléfono. Buscar cómo bajarme fue el problema porque no podía. así que armándome de valor le grité a Barry.
-¿Pero qué haces ahí trepada, qué no ves que te puedes caer? Pareces chiquita, si te caes y te lastimas y bla bla bla.
Justo el regaño pero ya ni modo, mis campanas lucen lindas, ¡Talán talán talán!

Cómo no sirve la computadora, el tiempo libre es mucho y encontrar en qué emplearlo es muy difícil.
Leo pero no puedo quedarme quieta.

Encendí la computadora para ver si podía arreglarla pero todo desapareció, hasta el arroba porque nunca lo pude escribir.
Entrar al msn menos, nunca pude.
¡Maldición!
Estuve apretando muchas teclas pero me aburrí dejándola en paz.

¿Qué hacer, qué hacer?

Me subí a un mueble para limpiar la jaulita del pajarillo de papel maché pero al mirar para abajo me mareé. Mejor me bajé, no vaya a ser que pase lo que en Caborca.
Pasé la aspiradora por las lámparas, por los libros, por todos lados, hasta debajo de la lengua de mi Tiki.

Encendí la televisión pero había muchos programas de hombres y mujeres desnudos jugueteando entre ellos. Qué métele por aquí, qué métele por allá, y que así no porque me duele, en fin. La apagué porque empecé a sentir mucho calor y cosquilleos en salva sea la parte. Cómo no soy fan de la mano amiga, abur a la tele.

Encendí el estéreo, apagué las luces y me puse a escuchar a Joaquín Sabina que es el tipo que me acompaña ahorita, Enrique Bunbury me pidió un tiempo para pensar hacía dónde va nuestro amor, así que mientras él lo piensa yo me divierto con Sabina.

En tanto Joaquín cantaba, me dispuse a comer una jícama y a bañar a Jhon Cruz, que aunque sea un pez necesita bañarse. Pobre, lo tengo muy abandonado al igual que a los chihuahuas.

Después tomé de contrabando la computadora de mi hijo para escribir algo, pero se me borraba todo y me fastidié.
Eso sí, mi familia está muy contenta porque desde hace mucho mi casita no rechinaba de limpia. Todo está en orden y limpio como un espejo.

Pero ya me aburrí de ser una esposita ejemplar, ya quiero mi computadora, sino me voy a subir a un tabique y desde ahí me voy a tirar al vicio de escribir en las libretas abandonadas debajo del escritorio.

Ya no quiero pensar, por qué no... no es conveniente para mi ni para nadie el que me ponga a pensar más de la cuenta... el martes.





*Shhh no hagan ruido, voy a dejar la compu en su lugar, shhh!
*La imagen es de google, no vayan a pensar que soy yo.






Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales