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jueves, 15 de marzo de 2012

Ojos ciegos



         Dibujito de nena       


Ella es un caracol con restos de paranoia en su casita
Un caracol de ojos ciegos, huyendo de la soledad intrinseca adherida a su piel
Piel de caracola sin rastros de prudencia en su vida
Vida a ras del suelo
Suelo que no tocara el cielo
Cielo impoluto de castigos en ciernes
Nubes cernidas como volutas de humo desapareciendo ante sus ojos
Ojos ciegos de caracola lunatica
Lunatica acosada por las reminiscencias de un trauma de la infancia
Infancia dibujada en trazos agrestes que ya nada es
Mirada perdida en el vacio de las cuencas de la existencia
Existencia que dejo con los ultimos rayos de sol. 
















2 comentarios:

  1. El texto me entristeció, Malque, un destino un poco duro para Ella-Caracol...
    Un beso enorme.
    HD

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  2. Jelou!

    En el budismo, los caracoles son muy importantes: nos aleccionan acerca de la paciencia y los inconvenientes de las prisas, a vivir con lo justo y no desear mas casa o palacio que su propia capacidad de refugio que, utilizan para resguardarse tanto como para abstraerse. Puede parecer que llevan "una vida a ras de suelo" pero, no vacilan en desafiar planos inclinados y verticales y tampoco renuncian a una buena excursion escalando los tallos y ramas que les apetece por dificil que sea el camino.
    Y, mira tu; si te tumbas en el suelo al aire libre y boca arriba, basta con extender los brazos y soltar las manos y... acariciar el cielo. Lo de la soledad, en cambio, es otro cantar. Es dificil asumir que estamos solos; que nacemos, sufrimos, crecemos y morimos solos.
    Y, es que, amiga mia, la vida es un acto muy personal y, como todo lo personal, es unico y... solo.

    No desesperes; el Sol se ha ocultado hoy pero, mañana volvera.

    Bss.

    Namasté

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Usté habrá de disculpar la falta de respuestas a este soliloquio intrínseco en el que me hallo.
Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya pero no de usted

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje