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jueves, 22 de febrero de 2018

Tortugas de caramelo

Créanme cuando digo "no puedo". Para llegar a eso es porque he pasado por todos los caminos, luchado con todos mis demonios. Peleado la última guerra. No puedo es la verdad. Algo influyó en mi para hacerlo. No puedo. No puedo llegar al baño sola. No puedo sacar a los chihuahua para que no hagan sus gracias dentro de la casa. No puedo recibirte con una sonrisa como si no pasara nada. No puedo inventar cuentos por encargo. No puedo creer que no vas a volver. No puedo seguir con esta tos persiguiéndome todas las noches. No puedo volver a cometer el mismo error. Estuve tomando cuatro pastillas al día cuando debí tomar una. No tome ninguna de tres que debía tomar. Los demonios en mi cabeza juegan con ee error desde entonces. sin dejarme dormir provocan ideas casquivanas en el interior de mi mente débil. Nunca podré superar la traición por más que diga que todo ha pasado. La daga quedó en el olvido con gotitas secas de mi corazón. Dicen que hay que inventarse un motivo por las mañanas para levantarse con la sonrisa en alto. Yo nomás me levanto y ya. Estoy provocándome un daño irremediable, inconscientemente mi cuerpo se mueve cuando no debe. No me gusta poner imágenes en su cabeza. No quiero que me imaginen enferma. No quiero ser alguien necesitada de lástima para sobrevivir. Creo yo estoy pagando la equivocación de medicamento. Me siento rara. Siento no ser yo. Ni siquiera recordaba tener tos. La muy desgraciada estaba escondida esperando un descuido para apoderarse de mi. No duermo desde entonces. De mayor me pone mal no dormir. No disfruto el día. ¡Déjenme dormir con un carajo! ¡A callar todos! Y luego el infame calor en el día. Me quito el chalequito de lana porque no me da libertad. Y entonces mi cuerpo se enfría llegando por las noches las consecuencias. ¿Desde cuando hace que no estás aquí? Nadie es feliz donde no lo quieren. Mucho me temo muchachos que este "no puedo" de hoy ha llegado a su fin. Nadie lo hará por mi. Todos tienen una vida. La apatía que me habita está más floja que nunca. Los chihuahuas quieren salir, la vejiga les va a reventar. Calixto quiere desayunar ha comenzado a arañar la puerta urgiendo el desayuno. Mejor no hablo, si lo hago Los tres huastecos empezaren a gritar. Y yo con los putos pies anclados al suelo. Agradezco no esté El Jefe ni Laura. Mi tos tal como yo somos incomprensibles. Incluso para toser invento métodos para que no ocurran accidentes. Tengo que llevar en brazos a mi Alter Ego perro en brazos hasta el patio trasero. Debo ir. Con mucho valor hay que enfrentar el comienzo del día. ¿Por qué no tengo un tío millonario al que se le ocurra morir y heredarme todos sus millones? Tendría un ejército de servidumbre marchando al compás de mis dedos. Un dos, un dos, un dos. Soberbia contenida en un par de tenis viejos. Afrontemos los hechos con valor y confianza. ¿Dónde estás? Me has dejado sola. No se vale. Tampoco se vale que te trate mal. Me pongo en tu lugar, yo me habría ido al primer grito. Los héroes están hechos de una pasta extraña. Es hora de levantarme. ¡Quiero dormir! A nadie le gustan las musas quejonas, nomás a uno que otro escritor despistado. Toso para adentro. Me duele la cabeza. Mi espíritu luchador se fue de juerga a media semana. Ya me voy niños las mascotas esperan por mi. Vivir sola no es una buena opción. Con tos menos. Redimo los esfuerzos, condeno a mis demonios. Me levanto del quehacer monótono persiguiendo un espejismo. Nadie me salva si no yo, soy mi propia heroína. Luchar conmigo misma merece una corona de laurel de ese que mi madre usaba para espantar tormentas. Hoy no lamento los errores de escritura. Hoy escribo con absoluta claridad. Sin veneno en la cabeza y errores permitidos. Los quiero un poco más como no se debe querer lo extraño.

sábado, 17 de febrero de 2018

Cuando morir es una opción

Estuvo cabrón niños, muy cabrón. El sismo me agarró en off. Off es cuando soy de trapo. No dueña de mi. Un títere gordito de chongo insólito. Miren ustedes. El off es el mar en marea alta. Puto barquito de papel con el adiós escrito ora si de a deveritas. 
¿Por dónde quieres que comencemos?
Mi primera vez con alerta sísmica. 
Sentada frente al televisor esperaba llegara el On con sus ganas de vivir. Pantalla rosa, letras blancas. Suspenden programación para advertirnos del próximo temblor. ¿Eh? ¿Qué chingados pasa? 
Quiero decirles que mi destreza al pensar de inmediato ha sido vulnerada. Capto mucho después lo que estoy viendo. ¿Alerta sísmica? ¿Es un juego Dios bendito? No tenía idea de qué pasaba, Lalaralará. 
¿Cuánto tiempo tienes después de escuchar la alarma para ponerte a salvo? Me puse a pensar eso cuando recordé que la lavadora estaba puesta. ¿Qué hago? Arrastrando los pies llegué a la cocina. Escuché un ruido muy fuerte. Una especie de gotera. ¿De abierta la llave del fregadero? Estiré la mano para cerrarla. Estaba bien. Después de todo ese tiempo caí en cuenta que estaba temblando. Las lámparas, el tucán, todo se movía fuertemente. ¡Dios mío está temblando! ¿Cuándo empezó a aparecer Dios en mis escritos? Les digo ya estoy vieja. Voy el reencuentro con el Dios de mi niñez. Total es así. Voy a tomar en cuenta no mencionarlo tanto, capaz que existe y se acuerda de mi.
Sigo
Me quedé recargada en la puerta de la cocina sin saber qué hacer. ¿No les digo? Mi mente está en huelga. No atinaba si salir corriendo. Ah no perdón no puedo correr. Que chingue a su madre la lavadora yo me largo. Fui a la sala agarrándome de las paredes. El temblor estaba en su punto máximo. Los chihuahuas dormidos. Calixto igual. Los 3 huastecos mirándome. ¿Salgo a la calle? ¿Y los perros? Le temo a los cables de luz dicho sea de paso. Oigan ¿Se dan cuenta? Le temo a todo. Soy un ser humano tembloroso medio pendejo.
Si salgo no puedo cargar a las mascotas. ¿Y los pájaros qué? Las manos no tenían fuerza. Me senté junto a ellos. Chingue su madre todo, aquí me quedo. 
Escribí algo a Los Apellidos Ilustres por whatsapp. ¡Dios mío! (eso escribí). Había ruidos extraños en la casa. Todo se movía. ¿Cómo puedo recordar tanto? Llegaban mensajes alentadores. Todos reportándose en la medida de lo posible. Mensajes alentadores, de consuelo. 
No hagan eso, voy a llorar! ¿No saben que la ternura es veneno para mi? No me arropen en sus palabras. Yo lloro. Coco llamó. ¿Por qué Coco se preocupa últimamente por mi? Ni siquiera podía sostener el teléfono. Lloro y lloro y vuelvo a llorar. 
Tranquila, no pasa nada decía la pantalla en el móvil. Si he de morir escojo hacerlo con mis mascotas. Dormían ajenos a todo. ¿Dónde están hijos de suchi? ¿Dónde estás Barry?
Cuando todo pasó seguía sentada en el sillón de la marmota junto a mis perros. Me hacen enojar pero son mis perros. ¿Cómo los voy a abandonar? 

Llega el On a mis piernas junto con la réplica del temblor. Casi no me sale la voz. Un día voy a contar todo lo que el pp me ha arrebatado. La voz fuerte es una de ellas. A lo mejor en mi otra vida fui una soberana soberbia sin corazón. Una reina corredora de maratones muy mandona. En mi reencarnación tocó ser todo lo contrario. Pies de  plomo, voz de tenor borracho con un ligero toque de bufón en ciernes. 

Así fue como todo pasó. 

Voy a dormir. tres ratitos, no me distraigan. Hoy toca vendimia. Hoy toca disfrutar a mis hermanas, a Laura, al Jefe, a Barry con su ojo morado. Hoy toca descanso a Vicente. 
Hoy toca intentar ser normal con pies de trapo y chonguito rubio.
Algo de enseñanza me dejó el ayer sísmico. Actuar de inmediato. Sentarme a pensar no funciona cuando la vida está en mis propias manos. Igual si se lo piensan bien mi condición no da para más.
¿O si?
Escogí morir con mis mascotas, 
gracias al destino la muerte no andaba cerca. Sin dramatismos ramplones es lo que es y se acabó.
Punto final.
Terminaron mis dos horas.


Chido










jueves, 15 de febrero de 2018

¿Tú qué haces aquí pinche viejita?

¿Ya les dije que Laura me quiere llevar al concierto de Enrique?
No quiero ir porque soy viejita de bastón y eso.
Ya voy a llegar al sexto piso, no estoy para esos trotes.
Además la otra vez que fuimos al Auditorio los tipos de la entrada muy atentos me preguntaron si quería una silla de ruedas.
En ese entonces la silla era un armatoste que no figuraba en mi vida.
Si me dicen esta vez diré que si. Si no, no.
Los de silla de ruedas tienen lugar especial.
Loa minusválidos tienen privilegios.
Quizás como soy viejita con pp me sienten merito adelante y lo vea de cerca.
Lo que me apura es que el medicamento dura muy poco.
Ni siquiera llegaré lúcida a medio concierto.
¿Y si Enrique me ve?
Qué tal que me diga ¿Tú qué haces aquí pinche viejita?
¡Virgen del Chongo Parado me voy a morir!
Pero si muero no lo volveré a ver.
Ahora que si muero en ese instante llevaré su mirada clavada en mis pupilas.
¡Ay qué romántico!
Será mejor mantenerse ecuánime.
Mi corazón late como burro sin mecate.
Parezco quinceañera pendeja.
Todo sea por ver otra vez al amor de mi vida.
Es nueve años más joven pero...
¿qué tanto es tantito?
no me voy a casar con él,
nuestro amor es imposible, Barry se interpone entre él y yo.
Eso niños, es muy pero muy requetetriste.

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Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje