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domingo, 17 de marzo de 2019

Shalalalala

"Un buen día amaneceré con el alma despeinada y me aventaré desde lo alto de mi cama al vacío intrínseco de mi desesperación". Me gusta la capacidad que tengo para escribir cuando me da la gana, tonteras como esta. Acompañando mi lucidez momentánea un jazz suave. El jazz mistico no me desconcentra como lo hace Enrique cuando me canta al oído. Los auriculares son una buena invención, mitigan las ganas de pensar. Mejor bailo con un vestido negro pegadito al talle. Luego dirimo mis pasos a la observancia inocua que me da contemplar a ese ser que me mira en el espejo. Soy yo. La misma de antes con otra mirada. Para tenerme en los brazos de la quietud pagana ha sido necesario una buena dosis de abyectos instrumentos permitidos para tener presas las sanas voluntades de saberse dueño de los pensamientos lúcidos llamados antidepresivos. El neurólogo se ha apoderado de mi voluntad. Maneja los pasos que doy hacia el dormir mucho y soñar poco. Los pensamientos suicidas abortan al instante de ser engendrados. No quiero morir ahora porque no me da la gana. No me inviten a compartir la mortandad de ninguna manera. Sola nací. Sola me iré. No ahora, pongo de nuevo la decisión en manos del destino. si antes creía que suicidarse era la mejor opción, hoy lo sigo creyendo pero con el alma despierta, fuera de todo drama mezquino. El neurólogo tiene mi voluntad en sus manos, lo peor es que ni lo sabe. Él sabe que estoy tranquila, que no hago sufrir a mi familia. Los momentos en los que soy dueña de mí, sirven para hacer un campo de batalla del diario vivir. A veces mi boca lanza palabra hirientes. Lastimo a los que me quieren con el veneno de la desesperación. Nomás quiero gritarles que hay alguien que lucha duramente contra un invisible enemigo. El silencio se adueña de mi. Callo la mayor parte del tiempo. Cuando hablo lo hago para contar un chiste simplón o un enojo frustrante. Las pastillas amansalocos tejieron sus redes alrededor de mi cerebro. Quiero dormir. Dejenme dormir. El no tener voluntad es más cansado que parir todos los días bocetos de amargura. Yo río. Tú ríes. Ellos ríen. Objetivo logrado. Acepto la reconciliación con un mundo aparentemente sano de gente metida en el teléfono celular. Gente que ya no tiene tiempo de levantar los ojos ni siquiera para ver el ajetreado volar de un colibrí. Mi pájaro favorito. El amigo de visitas rápidas. El colibrí menudo y solitario. Si algo rescato de este mundo sin voluntad es que aí menos mi familia no sufre tanto conmigo. Al que padece los restos de mi aguerrida fortaleza es Barry. En el amor uno siempre es el que pierde dice Emilio. A Barry le toca perder. Su amor es tan grande que a pesar de todo sigue conmigo. Algo bueno habré hecho en mi vida anterior para tenerlo a él. Una especie de suerte quizás. El tigre de la rifa. El universo es un vertedero de circunstancias. Asumo las mías. La vida me trajo a este punto en el que estoy parada con los brazos permanentemente caídos. Si acaso los levanto es para rascarme la cabeza llena de dolores muertos. Piojos tragones. Bichos simplones. Moscardones de mi juventud. La Emilia peina mi pelo enredado. Lo hace con mucho cuidado. Lo observa. Comenta su color. Blanco como el paraíso que no existe. Mi pelo también es rebelde. Yo lo dejo atado suavemente para que se libere cuando quiera. La Emilia fija mi pelo para que no parezca niña latosa. El otro día El Jefe no me quería peinar entonces le dije: peinane para que sientas el placer que es peinar a una madre. Yo supongo que es un placer, no lo sé, a lo más que he llegado es a peinar a Laura y a Natalia en su primera infancia. Ahora ya no la peino. La niña se está haciendo grande. Ha terminado el jazz suave, el silencio me ha devuelto la realidad. Es una pequeña victoria el haber elegido escribir en lugar de seguir durmiendo. Viviendo pesadillas, soñando monstruos. Despertares sudorosos de manos vayas. De espacios sin dueño. Beibi is yu. La cordura empieza a recobrar los humos del último antidepresivo. Debo dormir. Quiero dormir. La vida viene apacible como no soñé. Esta vez no tengo la culpa. El neurólogo durmió mi ser. El yo interior. El rebelde. Ese ya no existe. Hasta más ver compañeros. Disfrutenlo, el mundo es suyo. ¿Donde firmo?

martes, 26 de febrero de 2019

Los solos

Los solos viven aislados por decisión propia.

Habitantes de un mundo construido de nadas. Mundo utópico el de ellos.
Islas solitarias.
Caballeros en extinción. Su escudo es la palabra certera. Tienen más tiempo de analizar lo nada entendible del ser humano. Cabalgan los tiempos montados sobre escuálidos Rocinantes.

Los solos luchan con molinos de mentiras llegadas de fuera, del lugar del que se exiliaron. Nadie entiende a los solos.
Existen también las solas navegando en  barquitos de papel maché. Sueñan con el amor ideal tal que dentro del abyecto  mundo no encontraron. Espejos de colores. Unicornios dorados. Oasis surrealistas.
Lanzan botellas al mar. Mareas bravas se encargan de estrellarlas en los diques dejando notas dirigidas a un solo que no llegará. El rumor de las olas al alejarse son risitas burlonas del mar. Tiradas en el fondo del barquito cuentan las estrellas soñando que cuando acaben de contar la soledad desaparecerá. Cielo raso de incontables colores. ¿Cuàndo terminan de aparecer los cèfiros cantarines?

En su mundo solitario los imposibles no existen.

Los solos y las solas platican a la distancia a travès del muro de un computador. Juntando soledades encaran un mundo raro. El de los solos acompañados. Danzarinas letras apareciendo en el monitor los hace felices. Emoticón de labios rojos los sonroja. Me manda un abrazo. Quizàs no. Quizàs que sè yo.
Sentimientos representados en dibujo.
No.
Los solos no tienen defectos.
Son perfectos a los ojos de quien los lee. Sinceridad guardada en un disco duro, tal cual la razòn no es para amar suficiente, Mùsica longeva de ayeres adolescentes inmiscuidos en los redondeles de un pelo negro cautivo de sollozos perennes. Quien muere de amor no hiere. Sentires desolados. Mejor solos que mal acompañados.

Mùsica de vaivenes psicòticos recomendada para sentirse cercanos. Con un mar, un país o un muro, habitan de un mundo nuevo.
Virtualidad dicen que se llama.
Solos y solas habitando los nadas irresolutas.
Maquiavèlica era de sapiencia deformada.
Los solos mueren con sonrisa abandonada.



miércoles, 6 de febrero de 2019

El elefante escéptico

El otro día estuve a nada de pedir ayuda a Mi vecino el asesino. Me detuvo el darme cuenta que a plena luz del día fui objeto de un pequeño robo en la cochera de mi casa. Nada que no pudiera resolver pero un robo es un robo. Estaba parada en la salida de la casa cuando vi a Mi vecino el asesino que venía muy mono acompañado de su hija. Lalaralará. Al verlo se me prendió el foco en el resquicio de mi cabeza de tercer mundo que aún conserva sus creencias ancestrales. ¿Qué tal si él me puede ayudar? pensé. Por si no lo saben Mi vecino el asesino es chamán mayor, brujo de brujos, santero por convicción. Miren ustedes, mi vecino es todo menos asesino. Lo bauticé con ese nombre porque me daba miedo. Él no es asesino -que yo sepa-, al menos de personas. De perritos si. Un día escuché al pasar por su casa que decía a otra persona que la mejor "protección" era la sangre de perro. Cuando recién llegó hubo una o dos veces que en la salida de su casa había un líquido rojizo parecido a la sangre. Si era o no sepa la bola, me quedé con la duda porque oigan seré tercermundista pero mensa no. Si bien es cierto que muchas veces me quiero morir nomás por llevar la contraria, no expongo el pellejo a lo tonto. Además el chamán mayor es más alto que yo. (Cualquiera es más alto que yo). El caso es que debido a lo que está pasando en mi familia, más con mi hijo y conmigo, como decimos en el pueblo, nos urge una "limpia" pero ya. "Limpia" de malas energías. A mi hijo le atacó una tos de perro que no puede salir de ella desde hace dos meses. Incluso tuvo una pérdida de conciencia por un ataque de tos. ¡Qué susto nos dio! Si no fuera porque soy fuerte me habría desmayado ya mismo. Luego la bendita tos me atacó con fuerza. Me ocurren "accidentes". Los acceos vienen muy fuertes y párenle de contar. En mi papel de creyente añeja comenté a mi familia -mitad broma mitad seria- que a mi hijo le habrían lanzao una maldición. A él y "a la madre que lo parió" o desde yo. Ya saben que una maldición siempre es acompañada de la madre casquivana. A mi hijo se le vino una infección fuerte en los ojos. Después me tocó a mi. Amanezco con las pestañas abrazadas las de arriba con las de abajo. Tenemos infección y no hay poder humano que nos la quite. Un día amanecemos bien, al otro nos lleva la fregada. No nos aliviamos oigan. Luego Natalia empezó con un problema de salud hace meses. Tampoco hay manera de acabar con su alergia o algo así. Barry entró en depresión horrible. El fuerte Barry ya no puede más. Al gran Barry la sonrisa se le borró. ¿Cuándo? npi. Estå sucumbiendo poco a poco como los abuelos olvidados. No sigo porque lloro. Miren ustedes hasta hace poco todavía renegaba de todo lo que "me han quitado" desde que enfermé de pp. Las terapias, los chequeos rutinarios en el hospital de los milagros donde gracias a ellos descartaron un cáncer. Perdí también las salidas de fin de semana, las compras en el super y tal. Todo material tal vez pero contaba para mi. Era superflua, banal. Sin estilo pues. Lo último perdido es mi computadora entregada por mi propia mano. ¿Qué se le hace? Nada Una cosa quiero decir muy clara. Nadie me quitó nada. En mi afán de no ser una carga fui dando sin forzarme todo lo que me hacía tener un motivo para no caer en el hoyo negro, refugio habitual en mis desvelos. Culpaba a mi familia de que me iban despojando poco a poco de "mis placeres". Pero no, ellos no me quitaron nada. Desde aquí -sé que me leerán- les ofrezco mil disculpas. No es suficiente pero es todo lo que tengo. Además de ciega fui necia. Lo lamento de veras. No puedo ayudar de otra forma que no sea dejar de generar gastos inútiles. Perversiones de señora sin nada que hacer. La salud mermada de la familia abrió mis estúpidos ojos. Nadie me quitó nada. Lo que duele es que todos estemos enfermos. Quizás sea el mal momento en el que estamos. Quizás los brazos cayeron derrotados sin darnos cuenta cuando fue. Tal vez sea una prueba más de la vida. Lo que sea pero pido esquina. Apenas salimos de una cuando ya estamos en otra. Lo comparo como cuando alguien cae a un abismo. Una mano salvadora impide la caída pero el peso es tan fuerte que corren el riesgo de caer los dos si no es por otra mano que los alcanza a sujetar. Y así. Cadena de ayuda. Eslabones ferreos. Esta familia está en picada compañeros. No quiero creer que esto fue todo. Barry y yo no luchamos para esto. Ya quiero salir de la tos, de la gripe de todo. Quiero que mi familia sea la de antes pero con el aprendizaje que esto nos está dejando. Por eso mi pendeja idea de pedir ayuda a Mi vecino el asesino. Quién sabe si con unos cuantos pases mágicos nos ayude a ver la luz. Aunque dejenme decirles que muy segura de su ayuda no estoy ¿eh? Asaltaron a su hija apuntando con un arma en la cabeza. Eso hizo que él vecino bajara de peso considerablemente y cerrarán su negocio. Parece pichón flaco, flaco, flaco. Es cuando pienso, si él no se pudo ayudar con su magia no creo que pueda hacer mucho por nosotros ¿o si? Y ya, es todo. A alguien tenía que contar lo que nos ocurre -para descanso de mi alma- porque si no mi cabeza iba a estallar. Ustedes nomás lean y callen. Aquí no dice nada ¿Ok? Necesitaba soltar la sopa y ya está. Ningún drama hay en esto. Cosas que ocurren a una familia "normal" viviendo en un país hecho una enorme fosa clandestina. Con miedo a andar en las calles y un botón de pánico porque nos tocó la "suerte" de nacer mujeres. Gracias igual porque siempre que vengo hay alguien que me espera. Gracias millones y ya. Sean felices o sean lo que quieran ser. Si puedo luego vengo, si no pos no. De eso trata el blog ¿o no? De si se puede o no. Chau, parto a jugar con la gatita adoptada de Laura, una bicha muy mona casi casi como yo. .

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales