domingo, 21 de agosto de 2016

A pa' tía

Se acabaron las vacaciones. Debo despertar temprano y ni siquiera he dormido nadita de nada. La lluvia esta vez no me arrulló. Fresca la noche, aún así sigo sudando como puerco. ¿Los puercos sudan? Sepa la bola pero así me siento. Se me ocurrió en la tarde la genial idea -banalidad al calce- de fundar un club de señoras con derrière prominente e incipiente pancita. Desde hoy paso a formar parte y único miembro del club de damas que sin perder el estilo admiten el paso de los años. Todavía no invento el nombre. "La vida se me va con lo que escribo". Hablaba de levantarme temprano pero un jijo mosco rezumba en mi cabeza. Al menos el grillo no está ensayando. Alguien me dijo: "ya te vale todo". Y yo: Pue ji. La calma ha llegado a mi cabezota de musa "inolvidable". Voy a ir al atajo a pegar de gritos a ver si tú me escuchas. Ah si estuviera Enrique cerquita cantándome al oído pero blah se estropearon los audífonos y no hay manera. Como sea ya es medianoche y sigo sin pegar el ojo. Mañana que ya es hoy voy a andar con el apellido en la cabeza. ¿Qué se le hace? Necesito de somníferos más potentes. Voy a ir con la psicóloga favorita a que me aumente la dosis o mínimo me preste un martillo. Nada importante por decir, nomás es pa' que sepas que sigo viva. Igual de enojona y malhumorada pero viva. Necesito otra pastilla, el grillo llegó. Sé feliz digo... Buenas...

viernes, 5 de agosto de 2016

El mundo es una bola rosa

La mente poderosa que poseo -todos tenemos una, no se exalten-  no permite ver la vida como es. Me he acostumbrado tanto a la rosa realidad sostenida en una receta médica. Envidio -mentira, no envidio ni el azul de una mirada- a los que duermen sin ayuda. Detesto señores que me digan que tengo la conciencia intranquila y de ahí el insomnio. Ptm la ignorancia es la raíz de muchos males. Lo que sea, necesito somníferos o sino no duermo. Requiero antidepresivos. La vida se ve mejor con una cápsulita blanca tragada después del desayuno. Pastillas para caminar, para no temblar, para la depresión. Pastillas para ver el mundo mejor. ¿Horror dices? No me compadezcas. Como todo adicto -soy una enferma-adicta-  he intentado ser yo sin pastillas. Pongo a prueba mi resistencia. Padecer convulsiones. Verme como poseída por el diablo -lo siento hijos, no ha sido mi intención asustarlos- quedarme parada a media calle. No hay superhéroes con capa ni mirada de rayos x que me salven.

A la realidad le pongo florecitas -de las que le gustaban a mi madre- sol brillante, grillos violinistas, arañitas rosas vestidas a la moda, extractos de libros que no termino de leer -que hueva- alguna que otra plática interesante, películas árabes, música de Enrique, obstáculos de zapatos, y un sinfín de estupideces para mantener el espíritu en alto. Que no se diga que soy cobarde porque la realidad me supera.

Mi alma está enclaustrada en un cuerpo enfermo desde que tengo uso de razón. Exoneré mis culpas infantiles. Tras un duro proceso entendí que ningún niño es culpable de nada. Perdoné a los muertos -no encontré otra manera de liberarme- asumo con estoicidad increíble la dura traición. Sonrío como si nada. Mi vida es compleja porque así es. La vida banal no es lo mío, tengo que sazonarla con el plus de mi inconformidad. La soledad que me habita ora por mi. No necesito que me compadezcan ni siquiera que me entiendan. Estoy encerrada en un cuerpo deteriorado, no hay manera de salir de él más que volcándo mis sentires matinales -aún sin medicación- en las letras.

Sin poder caminar, con dolores fuertes en las articulaciones -malditas muñecas ¿por qué me duelen tanto?- mirando la vida a través de la ventana saludo a mis perros. Estoy "limpia", no he tomado nada. Larga vida a los sanos optimistas. El mundo es suyo. El mundo es suyo, hagan con él lo que quieran pero a mi señores, ¡déjenme en paz! ¿Qué no ven que no hay otra manera?
Porfa no me compadezcan ¿es mucho pedir? Mírenme soy "normal" tanto como ustedes -bueno, no tanto-  así que olvídense. Como dice La Bella, haz tus cosas abuela y olvídate de mi.


¡A-dios!











jueves, 4 de agosto de 2016

Desmemoria del hoy. Si ¿o no?

Desperté con el pánico pellizcándome la lengua. ¿Qué día es hoy? Malditos sueños medicados no me traten así. ¿Qué día es hoy? Todos los días tienen una particularidad. Debo recordar qué hice ayer. Dios de las conchas marinas dime por qué me pierdo en la penumbra de los días deshabitados. ¿Qué hice ayer? Bañaron a los perros ¿y eso qué? El lunes escribí, el martes ¿qué hice el martes dios mío? Las frases aprendidas a fuerza de repetirlas no me abandonan. Clamo a un Dios sin cara ni cuerpo. ¡Ah ya sé! El martes mis débiles manos soltaron el tarro del azúcar. Las hormigas brincaban de gusto pero apagué su alegría con un chorro de cloro. Iba a llorar pero eso no sirve de nada. Además Barry corrió a ver qué había pasado. -No pasa nada Chiki ahorita lo limpiamos- dijo acariciando furtivo mi mano. 'tonces dejo el llanto para otro día. Fue un accidente que a cualquiera le pasa. Si bla bla pero yo no soy cualquiera, soy Flor de María, reina del drama y de amores imposibles y bla bla bla. Ese día también el garrafón lleno de agua cayó sobre mi pie. ¡Ptm! Me dolieron hasta las ganas de permanecer. Barry me recriminó. Barry mi esposo. Barry mi amigo. Barry mi cuidador. Barry el amor de mi vida. Barry el que está conmigo despertándome cuando los demonios me atacan en sueños. ¿Qué día recobré la conciencia hasta las diez de la mañana? ¿Fue el lunes o el martes? Ayer no hice nada para recordar. Situarme en el tiempo viendo el calendario no me saca de mis dudas. Olvido arrancar las hojas. Olvido cómo se va vestido a trabajar Barry. Dios de las onomatopeyas silenciosas apiádate de mi. Trata de recordar qué día es pendeja, mira que la madrugada se hace corta y todavía tienes que echarte otro sueñito. Ahora que Natalia no está -la música del abuelo Enrique la entristece- he vuelto a lo de antes. Perder el tiempo pensando pura idiotez. Enrique tiene la culpa, ha vuelto a meterse en mi cabeza. La importancia de vivir el presente sin límites de ninguna especie. Considerando que soy una viejita melodramática mis vaguedades fluyen en el hubiera. ¿Hoy toca regar las plantas? Si así es entonces es jueves. Metódico desperdicio de días o no. Sin mirar el calendario dejaré que la duda se aclare cuando sea menester. Estoy de vacaciones, puedo darme el lujo de no existir más que en espíritu. No me vayan a tocar so pena de desaparecer entre mis letras. La memoria de mis días se cubre de teflón. Sin más vuelvo a dormir oyendo a lo lejos el pitido de La Bestia con sus techos cargados de ilusiones. ¿De verdad a los que viven sin importarías el tiempo les dará curiosidad qué día es hoy? ¿Hoy me toca la pastilla de acción prolongada? Creo que es jueves. Ay diosito tengo pánico. Todos mis olvidos tienen reparación mientras no olvide quién soy. ¿Y si soy otra diferente a la del espejo? El plan es no olvidar el plan. Ojalá que cuando abra de nuevo los ojos me ubique en mi realidad de señora llevadora de absurdeces los espacios vacíos. Es Agosto mes de las flores de María. Como dice Serrat, volveré Sabina, volveré chilanguita de ojos tristes. Click.

No quiero hacerte mi ídolo porque los ídolos tienden a romperse y no quiero que te me rompas.

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón
de sol escondido
y mil silencios largos.
Es beso de agua
y luz de ciegos
en el desierto diario.
La leo y me leo.
La leo y la siento.
La leo y la quiero.
Vamos de la mano
desconocidos
y alejados
por los caminos
rotos y astillados
de la vida cansada
y del tiempo huraño.
Refunfuñamos por todo
y hasta en el infierno
tienen miedo
de que un día aciago
lleguen nuestros pasos.
Chocamos con mil horas
arañamos las rutinas
odiamos la compasión
nos dan risa los ángeles
y mucha pena los diablos.
Nos cansa todo
y más que nada
el resto de los humanos.
A veces herviríamos
a los que nos rodean
y otras daríamos la vida
por hacer reír a un chavo.
La Malque es un corazón
de sol escondido
y mil silencios largos.

Toro Salvaje

Porque me dejo querer por ti