Ayer:
Volví a recibir una llamada para extorsionarme, he perdido la cuenta de cuantas van. Una voz de mujer llorando me dijo ¿Mama? Conteste - ¿Si?- pero al no reconocer la voz colgué de inmediato poniéndome a localizar a mi familia. Me asombra el que ya no me ponga nerviosa eso quiere decir que me estoy acostumbrando a ese tipo de llamadas. La extorsión telefónica a todo lo que da, ya no me sorprende. Mala señal.
Hoy:
Al rato viene de nuevo El gran Markus. Mi casa sigue hecha un caos, necesito alguien que me ayude a poner orden. Me estoy acostumbrando a vivir como si fuera a mudarme. Y luego no convenzo a Barry de cambiar el color blanco de las paredes. Esto va para largo, entre el No de él y el Si mío se está pasando el tiempo.
Mañana:
El mañana no existe, entonces no puedo hablar de lo que no ha pasado.
Mi vida normal está muy lejana, no tiene para cuando volver. Encima el calor no me deja hacer nada. Parezco robot, tipi tipi tum tipi tum. Las lluvias no llegan como debieran eso quiere decir que el año que entra tendremos menos agua. No entiendo porqué la gente se queja de las lluvias si vienen a limpiar y refrescar todo pero no, así como se quejan de la lluvia yo me quejo del calor infernal que me mantiene amodorrada la mayor parte del día, sofocada y sudorosa.
Los días duran mucho y no hay tanto que hacer. Ya quiero mi vida normal. ¿No saben dónde la perdí? Ha de estar empacada en la bolsa más grande que está en la recámara de Bruno y no quiero abrir porque tiene una sorpresa de las que no estoy segura querer recibir.
Mientras me decido me voy como un robot, tipi tipi tum tipi tum. ¿Tu de que vas?



