¿Cuántos aromas traemos guardados en nuestra memoria?. El olor de la vida hasta el olor de la muerte.
Todo olor deja rastro en nosotros.
Tengo grabados en mi mente el aroma de la cabecita de Muny cuando mamá lo bañaba. El aroma de Kiku recién bañada, cuando se va, cuando llega...siempre.
El aroma de una persona siempre es lo que me une o me aleja de ella. Recuerdo muy bien la locíón de Barry cuando lo conocí, esa fué una razón por la que me enamoré de él. Aún ahora siempre huele rico... bueno no, cuando juega huele a sol y no me gusta, lo mandó inmediatamente a bañar igual que a Muny y si no me hacen caso no dejo que se me acerquen.
También tengo muy guardado en mi mente el olor de la sopa de fideos que mamá hacía. El olor de los frijoles cociéndose en la olla de barro en la cocinita de humo.
El olor de septiembre en la casa paterna.
El olor del pecho de mi madre cuando la abrazaba para que no me dejara sola.
El olor de las flores cuando mamá murió.
El olor que despedía la cera cuando a mi padre lo velamos.
El olor de las flores de la iglesia cuando me casé.
El aroma de mi suéter moradito de pelos que tenía cuando cuidaba a Pache mi sobrinito. Él recuerda muy bien la época y el olor. Le recuerda cuando yo lo cuidaba y jugábamos juntos. Cuando las aventuras de Hongo y Pache estaban apenas fraguándose.
El olor... el olor.
Cuan importante ha sido para mi el olor.
Incluso el aroma del arroz bien hechecito como el que hice ayer. A todos les gustó mucho. Supongo que el dejo de tristeza que tenía hizo su parte porque ya no me salía bien y ayer por primera vez después de mucho tiempo, lo hice muy rico.
Cuando Muny llegó, me abrazó y me dió un beso y se fué, pero regresó de inmediato y me ha dicho ¨que rico hueles Chikis¨ y es que precisamente ayer poniendo en orden mis ideas y mis pensamientos, me puse a buscar algunas cosas y encontré el perfume de vainilla que Kiku me regaló en mi cumpleaños el año pasado.
Y fué el que usé ayer, al que Muny le gustó mucho. Tanto que se la pasó dándome besos en el cuello y en mi cachete regordete.
Tal vez por eso me gustan tanto los perfumes, para que cuando se acuerden de mi, no solo sea una cara gruñona y un carácter difícil.
También tenga un grato aroma ese recuerdo.
Por lo menos habrá un aroma rico que los transporte al momento en que los abrazaba.
Que los transporte al momento en que fuímos muy felices y que ahora a pesar de ser otra época y que tal vez seamos más conscientes de la felicidad que tenemos, esta les deje aromas en su recuerdo.
Por eso uso perfumes.
Para que siempre me tengan viva en su memoria.
No sé si haya algún perfume que huela a nardos.
Ese quiero que sea el perfume de mi recuerdo.