Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta berrinche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta berrinche. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de diciembre de 2016

No-apología de los abrazos

Tres cosas hay en la vida a las que les huyo:
1.- Ir a fiestas.
Más de cinco personas a mi alrededor son un gentío. Incluso cuando estoy con mi familia si estoy enojada soy un perro rabioso escondida en el más oscuro rincón de su casita.

2.- Ir a fiestas. (Si si otra vez).
Las multitudes me agobian. La música a todo volumen. Comida en abundancia. Si hay mole con arroz aguanto pero otra cosa no mucho. Ahora que viéndolo bien depende quién cocine puedo sin culpa repetir el guiso. Bien mirado para eso es. Da igual me lo coma yo u otro. Podría guardarlo para un indigente pero soy una persona normal y por mi casa no hay o no he visto ninguno. Sepa la bola. Ah si, ya recordé hay uno pero me da mucho miedo porque está muy grandote.

3.- Dar abrazos.
¿Han visto en las películas de poseídos cuando les arrojan agua bendita y esta les hace surcos en la piel?
Juro que así siento. No me gusta el contacto físico. Usha ya vete, no me aprietes tanto. Nomás es un abracito y ya. (Supongo que mi trauma adolescente con el tamaño de mi pecho persiste).
A los hombres los abrazo de lejitos por favor. A las mujeres ya ni modo. No prestan atención a eso. ¡Rápido, rápido el que sigue!

-Hola si, muchas felicidades, si, yo también te quiero, si, si.

Creía en mi habitual inocencia que había librado la cena de fin de año pero no. No puedo zafarme de ella. Si no fuera por Barry.
Pesa mucho todo lo que hace por mi. Se levanta a prepararme algo de comer en la madrugada. Me lleva al baño. Se queda conmigo cuando sabe que estaré sola.  Calla ante mis mensajes malhumorados. Hace lo más por mi. La vida de Barry es muy dura señores, muy dura. Aguantarme. Échense ese trompo a la uña.
Merece que haga algo por él. No como pago  sino como un pequeña muestra de que tengo sentimientos.

La mera verdá -aquí entre nos- prefiero subirme a la montaña rusa que dar abrazo a una fila eterna de familiares que tienen en común conmigo nada. No puedo poner cara de circunstancia para decir ¨felicidades¨.

¿Qué hacer?
¿Esconderme a la hora de los abrazos? ¿Dónde?

Quisiera saber quién inventó la cena de fin de año.  Todo fuera como abrazar a Natalia o  mi familia.
¿Qué voy a hacer?
¿Qué voy a hacer?
¿Qué voy a hacer? No quiero dar abrazos ¿por qué es tan difícil de entender? Si fuesen virtuales otro gallo cantaría.

¿Y si me hago la dormida?

¿Qué le voy a hacer? Siguen sin gustarme los abrazos


Salebai.

















miércoles, 29 de junio de 2016

Si ves una andadera volar



aí ´toy colocando la última pieza.


Estalló la furia contenida. La andadera salió volando por los aires. ¡Maldita vida churrigueresca! Por un pelo de rana rasurada no se estrelló en la pantalla de televisión. Silencio. Las moscas se quedaron perplejas. ¡Detesto vivir así! Soy una araña de patas chicas. Rescato el poco orgullo que me queda. Le saco brillo. Tragando camote pido a Emilia me lleve a Neurología. El brazo de Barry no es suficiente para aguantar el camino. De punta a punta el mundo se tiñe de rojo. El diablo mayor permita que al ladrón que robó a Laura le dure el dinero para que no siga asaltando a la gente que se parte el lomo trabajando. Amén. Mar me dice Dña Solecito, su esposo me dice Señora Laura, ¿quién soy? A lo mejor soy otra y no he reparado en ello. ¿Si existiera aquí la eutanasia ya la habrías pedido? ¡Seguro! Le dije que yo tengo mi sismo integrado y le dio mucha risa. El quehacer se acumula y... Se acabaron los parientes con coche. Ah si Yazz no hubiera chocado. Volví por unas horas a ser la de antes. Mandé todo al carajo ante el estupor de Barry. ¿Querías a la Flor de hace unos años? aí tá. Natalia no se enteró de mi arrebato. Mejor, no me gusta dar explicaciones de mis enojos y menos a una niña tan inteligente como ella. Quiero irme lejos de aquí. Algunos hombres son infieles, ¨algotros¨ tampoco. También voló por los aires mi cepillo y la botella de Natalia. Me enojé mucho, por eso estoy escribiendo.  Y no es berrinche de niña, no señor. Quiero que todo se vaya al carajo.

Llévame de aquí a donde no exista el tiempo absurdo de mi vida un tanto demasiado inútil. Ya di todo lo que tenía que dar. Ya nomás doy pena. Así mismo me siento, así mismito como lo escribo.
Muñeca de trapo con hoyos por doquier.

Adiós.



Por cierto ya terminé el rompecabezas.














domingo, 6 de diciembre de 2015

¡Me lleva la que me trajo!

Ahora que tengo oportunidad de mostrarle al mundo -bueno bueno nomás a los compañeritos de La Bella- de todo lo buena e ingeniosa que es su abuela-sarcasmo pa´ los que no sepan que así hablo- no encuentro el cuento de la lombriz de tierra que quería ser una gran guitarrista.

¡Me hierve el buche de pura piedra! 















martes, 9 de diciembre de 2014

Como cuando creías que tenias ganado el cielo pero te desilusionaste cuando te dijeron que no existe

Alguna vez -cuando no razonaba- estaba convencida que por el hecho de ser buena persona ya tenía ganado el cielo. No he matado a nadie, no me involucro en malos negocios, camino por la senda del bien. Soy incorruptible, no me vendo por nada -al menos hasta ahorita nadie me ha llegado al precio- no he sido infiel -nomás con el pensamiento pero eso no vale porque nadie lo ha sabido hasta ahorita y ha sido con Enrique pero con él se vale porque es amor platónico- ni tampoco he hecho nada de qué avergonzarme. En una palabra, soy un pan, por tanto merezco la gloria eterna, diploma de ángel, fanfarrias y bienvenida al cielo con banquete y toda la parafernalia que se amerita para recibirme. Entrega de mis alitas de ángel bienhechor y la aureola bendita. Mención honorífica no porque tengo mis bemoles. Santa nunca he sido, lo acepto con total humildad.

Suponía que por ser buena todo debía salirme al dedillo. ¡Oh desilusión! la vida no es así, ¡me engañaron perros!

Al cielo nunca voy a llegar porque no existe, entonces por mucho que haga el bien no obtendré recompensa cuando entregue el equipo. Adiós mundo cruel ya nunca te veré. Nadie ha regresado para avalar la existencia de vida después de la muerte ni para decir que la gloria eterna aguarda por mi. Hasta donde sé, el que se muere se muere toditito y no regresa para nunca jamás.

Dicho lo dicho, con todo lo que me ha sucedido debería casi casi estar al lado del señor de los cielos- o sea Dios no crean que el narcotraficante ¿eh?- tocando mi arpa sentada sobre nubes de algodón, pastando plácidamente digo, orando y bebiendo en copas de oro.
Pero no...

Si hago algo bueno no tengo que esperar recompensa, lo hice y ya. Si ayudo a alguien, lo ayudo y ya, no tengo que pregonarlo a los cuatro vientos para que me premien por ser tan generosa. Tampoco espero que el karma haga su trabajo.

No hay karma ni nada de eso porque fíjense. Los ladrones, políticos, maleantes y toda esa clase de insectos rastreros hacen mucho daño y no les pasa nada. ¿acaso ven a algún político en la cárcel? ¿algún maleante de los verdaderos no achichincles vulgares y prosaicos encerrados tras las rejas? ¿ladrones, secuestradores, violadores? no ¿verdad? 
Son lo peor de la raza humana. Con todo y eso no veo que reciban su castigo. Los derechos humanos los protegen, sus amigos y su dinero. Los esbirros del poder no le temen al karma porque lo compran con unos cuantos billetes. 
Todos ellos tienen ganado el cielo y si no le compran la copia de la llave untando de billetes las manos a San Pedro, portero de allá arriba.

¿Y nosotros viles humanos bien portados qué obtenemos? ¡ni madres!

Yo no digo que se porten mal, allá cada quien con su forma de ser y actuar -luego no me echen la culpa que  les dije que ser malo era cool- por lo menos eso parece en este mundo ingrato en el que cada día el hartazgo de ver que los malos siempre ganan hace que queramos -al menos yo- ser un poquito hija de la chingada y tener mínimo para comprar mis medicinas que no puedo adquirir como se debe por ser malditamente pobre y honrada.

Y no, no vayan a decir que me consiga un trabajo porque ya lo tengo pero no me alcanza porque los medicamentos cuestan un ojo de la cara. Yo no puedo vender los míos porque ¡sorpresa! mis ojitos ventanas del alma sufren de alteración de la realidad debido a unas cortinillas salidas de allá por los tiempos en los que la tierra al viento eran mi hábitat natural.

Entonces...

Entiendo porqué los pobres verdaderamente pobres -no como yo que soy pobre normal- se pasen al lado de los malos. La pobreza los orilla. A pesar de tenerle temor a su dios y de saber que el cielo no lo obtendrán ni por asalto se arriesgan por una vida mejor. Al final de los finales terminan más pobres y en la cárcel. Pobre del pobre, aparte de ser pobre es pobre.

Mejor ya no me voy a quejar de nada....













por hoy.









sábado, 11 de octubre de 2014

Todo un personaje





Sin quitarme la vista de encima, la señorita médica se levantó de su asiento y dirigiéndose al escritorio tomó un objeto mientras me escuchaba atentamente. Después con toda su elegancia y finura sentose ¡en el suelo! en posición flor de loto y comenzó a cortar los hilos sobrantes de mi pantalón. Luego como si nada hubiera pasado se levantó, tiró los hilitos al cesto de la basura, dando dos palmadas siguió escuchando mis penas. 
Me quedé atónita y patidifusa ante semejante gesto. ¡No le preocupó sentarse en el suelo! Cierto que hay alfombra pero el suelo es el suelo y yo no me siento ni aunque me paguen. Soy mamoncita en modo severo ustedes habrán de disculpar. Pobre y delicada diría mi madre que en gloria esté.

El gesto de la señorita médica fue similar al de Barry cuando vamos con el neurólogo. Me quita y me calza las botas sin que le cause mayor problema. A veces también me ayuda a vestir y lo agradezco. Prefiero que él me vista y no oír la salvajada que dijo una asistonta cuando se refirió despectivamente de mi pancita. . ¡Zoqueta! ¿No entiendes que me vuelvo extremadamente vulnerable en el hospital?

Volviendo al tema, Laura hace lo mismo cuando se me desatan las agujetas de los tenis. Se agacha atándolas para que no vaya a caerme. En ocasiones me trata como si fuera su hija pero se acepta cómo no mientras claro que no me regañe porque ahí si no niña, yo soy la mamá.

Barry y Laura no me regañan ni se enojan conmigo bajo ninguna circunstancia de esas. La otra vez vi como una mamá regañaba a su hija porque no fue sola a consulta y tuvo que dejar de trabajar por acompañarla. La señora estaba muy molesta. Barry y yo nos miramos compungidos ante la cara desolada de la muchachita.

Pero bueno aún cuando me dicen que soy todo un personaje -me subo a mi tabique cuando lo dicen- sigo pensando que soy una señora bastante creída -con mi familia nomás no vayan ustedes a creer- con atisbos de locura y una jodidez enajenante. Pienso que soy muy afortunada por tener a mi rededor gente que me quiere bien aunque en ocasiones merezca un jalón de orejas como el que me dieron hoy.











lunes, 12 de mayo de 2014

¡Cha cha cha man-a!

No es que me de miedo escuchar a mitad de la madrugada -a las tres para ser exactos- a mi vecina la chamana -esposa de mi Vecino El Asesino- rezar a grito pelado. Lo que me da miedo es no saber qué dice. Habla un idioma extraño. 
Debería tener consideración con sus vecinos -nosotros- ya que si va a rezar a gritos por lo menos que sea en español, así no me daría temor porque pienso -tengo una gran imaginación- que invoca a los diablos y todas sus huestes malignas. 
Gracias a dios no soy supersticiosa -es de mala suerte- si no ya habría contratado a un chaman para que proteja mi casa de las malas vibras que expulsa de sus clientes. Por si las moscas dejaré que los chihuahuas velen mis sueños y no permitan que ningún ser sobrenatural se me acerque, -ya saben ustedes, los perros protegen de fantasmas y seres tremebundos- ¡Ay! Ojos que te vieron ir, jamás te verán volver. 
Será mejor taparme los oídos e irme a dormir, no vaya a ser el diablo y mi espíritu débil sea huésped de un ente maligno. ¡Cruz cruz, que se vaya el diablo y venga Jesús! ¡Diosito ampárame! Ten piedad de mi y de todas las almas puras y santas que habitamos los alrededores. Amén. Gracias. Hasta mañana.




martes, 18 de febrero de 2014

¿Bueno?

Ya no me causa sorpresa que llamen para extorsionarnos. Ha pasado en múltiples ocasiones, otra que más da. 
En este año, en menos de un mes han llamado dos veces queriendo hacernos caer en su juego para sacar dinero fácilmente.
Me estoy acostumbrando.
Reacciono "como debe ser" pero hay mucho de malo en todo esto. Mi tranquilidad ante ese delito es extremadamente sorprendente. Cuelgo y a otra cosa como si hubiese llamado un cliente.

¿A dónde llegaremos en este país que está en poder de la delincuencia y la corrupción? ¿Cuánta gente caerá en manos de esos malhechores que encontraron en la extorsión telefónica su modus vivendi? Lacras de la sociedad que como muchos deberían ser quemados vivos junto con toda la runfla de políticos corruptos que encontraron en el delito su forma de vivir. Gentuza que no se preocupa porque "los derechos humanos" los defienden. 

¿Y las víctimas del delito? Están en la cárcel.

Así funciona México, pero nadie se espante, sigan viendo la telenovela de las seis, o los programejos que hacen reír -según- pero no pensar. Recuerden que vivimos en el país del no pasa nada. La gente honrada sigamos trabajando para malvivir. 

Blah, siempre digo lo mismo cuando esto sucede. Círculo vicioso del que no saldremos nunca porque estamos esperando que el primero levante la cabeza y se rebele ante tanto avasallamiento. Estamos tan acostumbrados a tener el pie en el cuello, cuando nos lo quiten no sabremos qué hacer, volveremos a agachar la cabeza porque esa es la forma en que hemos vivido siempre. 

En fin, sigamos viviendo una paz utópica en nuestro mundito seguro de cuatro paredes, ¿Bueno?









martes, 2 de julio de 2013

¿Muuu?







En la vida -según yo- no he cometido excesos de ningún tipo, si acaso en las comidas los domingos pero nada para morir, sin embargo a estas alturas debo pagar los excesos que no cometí haciendo cosas para mantenerme sana.

Hice ejercicio toda la vida, comí sano, mantuve la mente limpia y hacía todo eso que nos dicen que hagamos para ser felices y bla.
Pero resulta que no funcionó y aí me tienen maltrecha y con dolencias propias de una anciana mal cuidada. Entonces para que lo que me quede de vida lo viva dos-dos tengo que hacer cosas como dejar de beber café ni siquiera mi taza por las mañanas. 

Empecemos con las prohibiciones ahora que todo iba tan bien.

No beber coca-cola que es mi vicio más temido, llevo tres días sin tomar ni un traguito -lo juro por el dios que quieran- a pesar que en el refri hay una botella pidiéndome a gritos que me la beba.
Comer cosas verdes como espinacas -ni que fuera Popeye- lechuga ¡puagh!, acelgas, calabazas, y todo eso que dicen ayuda mucho a los enfermizos. Ya nada más falta que me coma el pasto como las vacas. ¿Las vacas comen pasto? ¿O son los burros? Sepa la bola pero comiendo puro verde me sentiría vaca, pastando, viendo pasar la vida sin tragarme el bocado y caminar sin prisas.

También debo caminar una hora diaria y aí es donde la puerca tuerce el rabo porque me da mucha flojera levantarme para salir a caminar porque la caminadora ya no me gusta.
Veo mi chamarra y mis tenis esperando por mi pero me da mucha flojera siquiera mover un dedo. Es más, prefiero ver los noticieros espantosos postergando el tiempo. Así llevo tres días.

¡Dios!

En fin, haré lo que me dicen los médicos para estar sana y pagar una vida de excesos. Y como dice un amigo de cuyo nombre no quiero acordarme: De haber sabido ni nazco o si pero en un cuerpo sano.






Ya me voy a trotar como los caballos, un dos un dos un dos, un dos. Ojalá encontrara un toro en mi camino para enseñarle mis pestañotas que dan aire a las niñas de mis ojos y mostrarle mis ubr... digo mi colit... no no no perdón enseñarle la vida plácida que viven las vacas, ¡muuu!











martes, 16 de abril de 2013

Asumo las consecuencias de mis actos

A esta hora tenía que estar en la cita médica esperando me sacaran sangre como cada seis meses. La razón por la que no asistí es tan estúpida que no la voy a mencionar.
Enumeré lo que podía pasar si no me hacen esos estudios. Además de saber que tengo anemia -me mantengo viva comiendo cualquier cosa- no creo que encontraran nada más -supongo-  lo quiero creer así. Es demasiado tarde para arrepentirse. No fui y es todo.

De vez en cuando me rebelo contra toda la rutina que me ata a esta vida enferma. Hace poco leí de alguien que dejó de medicarse para permanecer vivo y vivir -valga la redundancia- feliz sus últimos días. Yo aún no llego a esa etapa. Vivir sin pastillas me conduciría a la inmovilidad y todavía tengo muchas cosas que hacer.

Por eso hago estas pequeñas rebeliones porque dentro de todo quiero tener por un día el control de mi vida y no dejársela a unos estúpidos medicamentos que me agobian y me dicen que sin ellos soy un cuerpo movido por los hilos de un maldito destino al que no me acostumbro.

Mañana será otro día y la vida seguirá siendo rosa.
Mañana todo se verá diferente.
Mañana porque hoy las horas amanecieron bajoneadas.
Recobraré la sonrisa que se me perdió ayer en la mañana.
Esto es así y no pasa nada y si pasa estoy muy consciente, asumo las consecuencias del no pasa nada.











viernes, 5 de abril de 2013

Sólo por hoy como los Alcóholicos





No me voy a enojar porque Barry me pida el teléfono de la Sra. Abadí que le habló hace tres millones de años, el cual debo buscar en los archivos de piedra.

Tampoco me voy a enojar porque me pida tener listo el pantalón cargo que cuesta mucho trabajo planchar porque tiene más bolsas que nada y que gracias a que la señora que me ayuda no sabe porque lo echa a perder, debo hacerlo yo.

No me voy a quejar porque pidió una comida especial sabiendo que no cocino. De cualquier forma ya estaba planeado que lo haría por ser su cumple.

Menos me voy a enojar porque íbamos a desayunar juntos pero como siempre pasa, lo deja para mañana.

Hoy no me voy a enojar, aunque lo haga, no se dará cuenta porque ya se fue.

Tomaré aire.
Contaré hasta un millón.
Haré todo lo que me pida con la mejor de las sonrisas.
Pero hoy nada más porque es su cumpleaños.

Yo sé, yo sé, soy muy gruñona. No me gusta que me manden, eso me pone de malas, lo sé y es algo que debo controlar.
Cuando me muera ni los gusanos me van a querer comer pero no me importa porque me van a incinerar precisamente por eso.

Lo bueno que tengo el blog -Barry no me lee- para sacar mis enojos, así con mi mejor sonrisa esperar su regreso con todo listo.

Pero de que soy enojona no hay duda, no me gusta que me digan qué hacer si yo ya lo sé. Soy una pinche vieja gruñona, no digo más.
Voy a buscar el teléfono porque en lugar de hacerlo vine a escribir en mi blogcito amado y no tarda en llamar.
Lo encontraré fácil, si en algo me he convertido es en experta buscadora de teléfonos en el archivo de piedra.

¿Habrá alguna fórmula mágica para quitar lo gruñona? Si alguien la sabe debería compartirla oigan.









domingo, 10 de febrero de 2013

Disaster




¡Chispas!

Descompuse la compu instalando y desinstalando programas. Barry me advirtió que si la volvía a descomponer él no pagaría nada.

El Pogh -mi sobrino- me vende la suya -con opción a regalo- pero le falta el cable de alimentación. Como transito en estos momentos en modo paupérrimo no puedo ni comprar ni pagar una reparación.

Le pregunté a Bruno si podría pasar a La Plaza a preguntar cuanto cuesta el que necesito pero no creo que me lo compre, hay otras prioridades.

Tengo el iPad pero no me acomodo porque sus letras son muy pequeñas y no veo bien.

No pasa nada si no tengo computadora -la he descompuesto chorrocientas mil millones de veces- Lo más que puede ocurrir es que ande de malas todo el día. Me sienta como león enjaulado. Me coma las uñas, me jale los pelos, limpie mi casa hasta por debajo del piso. Me ponga a planchar la ropa oscura que la señora que me ayuda no sabe hacer. Termine una almohadita que le estoy haciendo a Natalia. Haga unos cojines que ya tengo cortados. Termine de leer tres libros que compré o me pase clasificando los papeles que tengo amontonados por todos lados, eso si muy bien ordenados, haga la investigación que Barry me pidió hace un mes o me vaya de vacaciones a casa de Kiku.

Conociendo la manera que resuelvo mis problemas sé que pronto tendré la computadora en mis manitas pero esta vez me ganaré el derecho a que la reparen o me compren el cable.

En mis épocas primarias haría berrinche obligando de alguna forma a mi familia a que solucionen mi problema que mirándolo bien no es problema porque puedo vivir sin computadora... No, la verdad no puedo vivir sin ella para qué miento.

He descompuesto tantas veces mi compu que ya es cotidiano que ocurra. Amo a mi computadora aunque me juzguen loca o abyecta, pero así es.

Barry dijo algo muy importante, quédate tranquila y hoy le hago caso.












lunes, 14 de enero de 2013

Cuando sea grande voy a comprar una metralleta y los voy a matar a todos!






Eso es lo que quiero: Tener una metralleta para matar a todos los putos ladrones que inundan las calles o mínimo mi calle.
Quiero tener un Cuerno de Chivo -sé dónde conseguirlo, en este país de porquería se encuentra de todo sin rascarle mucho- y acabar con esas lacras que lastiman nuestra dignidad y se roban la tranquilidad mía y de mi familia.
Quiero una pistola y desaparecer a todos esos sujetos de cuarta que vulneran nuestra tranquilidad. El sábado nos abrieron el coche. No se llevaron nada porque tomamos precauciones. Lo peor es que la madrugada del domingo volvieron, abrieron de nuevo el coche y nosotros estamos con el santo en la boca, ¡Putos!
Por su culpa mi familia está tensa y nos enojamos por todo. No echamos la culpa de no estar atentos al mínimo ruido. De ser confiados. De no dejar prendida otra luz, de dormir, etc. 

¡Malditos tres veces! 

No considero que esté salada o que todo me pase a mi, ya no considero nada. Me vale madre todo. Por eso quiero tener un arma para acabar con esos bichos ponzoñosos. 
Lo malo que si me defiendo me meten a la cárcel porque este mundo está tan podrido que los delincuentes pasan a ser defendidos por Derechos Humanos y las personas de bien encerradas en las cárceles.
Ya no sabemos de quien cuidarnos, por todos lados roban.
Contratamos a un herrero para que nos hiciera el enrejado y el muy méndigo se robó el dinero y no hizo nada. 
Los demás que han venido nos piden tanto por hacerlo que parece que las rejas serán de oro, ¡Putos todos!

¿Qué hacer?

Si antes vivía encerrada ahora será peor.

¿Y la policía?

Aquí no existe, hasta este momento a casi ocho horas de lo sucedido no ha pasado ninguna patrulla. Ni hablar de la vigilancia privada que cada semana pasa puntual a cobrar un dinero que no se ganan. Desde hoy que se olviden, no les daré un peso más.



Los putos enchuecaron la portezuela


El caso es que ya me cansé de estos truhanes, gaznápiros, palurdos, mequetrefes de poca monta. Los voy a esperar porque hasta cínicos son, si vinieron dos noches seguidas seguramente esta noche volverán y no saben lo que se van a encontrar.

Dios no les da alas a los alacranes dicen por aí y puede ser que a mi no me dé la oportunidad de matar a uno de esos bichos pero de que se acordarán de mi no cabe duda.

Estoy muy enojada y quiero mandar al carajo a toda esa banda de cabrones malvivientes. 
Lo que no saben esos pendejos es que si hay alguien de quien cuidarse es de mi y Barry enojados.¡Vamos a acabar con todos!

Ilusa que soy :´(













jueves, 2 de agosto de 2012

¡Push me!






 
Dicen los hombres que no entienden a las mujeres. Yo digo que no entiendo a los hombres en específico a Barry.
Si el coche se descompone llamo al mecánico digo yo pero él no.
Cuando el puto carro no enciende y no se oye que no da marcha ni la chingada quiere decir a mi pobre entender que es algo eléctrico, porque no se oye ni un ruido cuando pende el coche.

Pero no...

-¡Empújame!- dice sin chistar

-Emmm, tengo los pelos parados, ando en chanclas y no puedo correr- respondo 
-¿Y qué? no vas a un concurso

Yo, una pobre reina tan chiquita que no puede correr porque... porque... porque no, y debo empujar aguantando que los putos vecinos me vean sin que nadie me ayude. He de decir que con los pelos peinados para ningún lado y pijama matapasiones no soy algo así como cosa agradable de ver en las mañanas y menos empujando un coche.

Así que aí vamos hasta Juan de la Chingada, alejándonos de donde está el taller del eléctrico pero a esa hora de la locura, Barry no oye razones.

-Barry-digo yo- ¿No es más fácil que le hables al eléctrico? -digo con voz chipilona y en un susurro para que no se enoje.
Ustedes no están para saberlo y yo si para contarlo pero cuando Barry se enoja es peor que el Diablo. Al Diablo no le tengo miedo pero a Barry si pero no vayan de chismosos y le digan porque sino me va a tener agarrada de los huevos.

Barry no me hace caso, abre el cofre del coche y comienza a revisar.

Mueve la manguera -la del coche no la de él- nada. Toca la batería -nada-. El anticongelante tampoco y así va recitando mientras con un dedo toca cada parte del coche que yo ni puta idea tengo de cómo se llaman, él tampoco.

Pienso que quisiera que sucediera un milagro y que la falla saltara y dijera -¡Hey pinche Barry yo soy la falla!- pero eso no sucede.
Cuando se cansa de revisar todo le pregunto con voz cautelosa: -¿Qué tiene?- Él con voz de trueno responde -Si supiera ya lo habría arreglado- ¡Toing!

Entonces todo nuestro tiempo lo perdimos porque él no tiene idea de nada. Si a mi me hubiera sucedido llamo al eléctrico y ya. Pero como fue Barry, él agota todo lo que se deba agotar antes de llamar a nadie.

Después de estar parados un buen rato bajo el rayo del sol y al momento que baja la tapa del cofre, dice pensativo -Voy por el eléctrico.

¡TOING! ¡TOING! ¡RE-TOING!

O sea si desde el principio sabíamos que era el eléctrico ¡¡¡POR QUÉ NO FUE POR ÉL, DIOS DE TODOS LOS MECÁNICOS!!! 

Me dan ganas de apretarle la nariz y los huevos al mismo tiempo hasta que me canse, mi ser se llene de misericordia y después de darle una patada lo deje tirado en el suelo.
Pero como soy un ser benevolente no le hago nada porque la prudencia y la vida me han enseñado que por mucho que quiera hacer algo siempre voy a perder por el hecho de ser mujer.

Así que...

No entiendo a los hombres y a Barry menos. 

En ocasiones le pido que haga cosas que necesito y no las hace pero si se las pide otra -las cosas- ni tardo ni perezoso lo hace.
Cuando sale con su amiguete le digo que me mande un mensaje para saber donde está pero nunca lo hace.
¿Entonces por qué chingados SI le manda un mensaje diciéndole a su amigo que ya llegó a su casa? ¡Lo mato! ¡Lo mato!

Por eso y muchas cosas más no entiendo a los hombres y a Barry menos, por eso me dan ganas de apretarle los huevos pero si se los aprieto se excita y me sale contraproducente.

Y luego dicen que a las mujeres nadie nos entiende si somos los seres más lindos y buenos sobre la tierra. Todo estriba en saber entendernos pero los hombres no tienen esa capacidad.












lunes, 30 de julio de 2012

Lo peor de ser mexicano






 
No hay nada peor para un atleta mexicano que ser mexicano. 

Llevan a cuestas la presión de competir y encima tienen que aguantar las críticas de mucha gente que no tiene otra cosa más que estar viendo los errores. Que si el uniforme muy churrigueresco, que si van a pasear, que si no tienen oportunidades de ganar para qué van y encima de eso todavía falta que regresen para que la gente se los coma vivos. 
Nada les parece, si ganan de plata pudieron ganar la de Oro. Si no ganan nada, son una vergüenza. Que si son buenos para levantamiento de tarro, que si maratón de cervezas todos ganan en fin. Estoy un tanto asqueada de tanto pensamiento negativo en contra de los atletas mexicanos. Que fácil habla la gente, ya quisiera verlos ahí para saber que se siente. 
Cuando más unidos debíamos estar sacamos toda nuestra frustración y peor es con alguien que no se puede defender porque eso si, los atacamos desde nuestro cómodo lugar.

Nos regocijamos viéndolos en el suelo, nos burlamos al ver como caen. Mientras unos les ponen el pie en el cuello, los otros aplauden solazándose de su derrota. Ver en el suelo a un mexicano es el mejor disfrute para otro paisano. 
-Yo por eso no voy- dicen algunos mientras sentandos insultan al atleta que puso su mejor esfuerzo. Que no todos son igual eso es cierto.
En México, el deporte, la educación y la seguridad social vale madre para el gobierno así que cada quien debe ver por sus propios medios cómo salir adelante.

Que pena.

Sin generalizar, no hay peor cosa para un atleta mexicano que ser mexicano.










miércoles, 13 de junio de 2012

Don´t disturb o ayúdenme no sean gachos







Favor de no distraerme, estoy buscando el control y no el de mi vida sino el de la televisión que sepa su chingada madre donde se quedó.
Llevo dos días buscándolo y nada que aparece, no es que me importe mucho pero si no lo encuentro, el que perderá el control será otro y no quisiera estar cerca cuando Barry explote.
Ni siquiera podré distraerlo con mi hermoso cuerpo ni con besos ni con nada. Tengo que encontrarlo ¡Maldición! 
Lo malo que no quiere el gris sino a huevo el negro, como si cambiara en algo la programación con color distinto.
Si no me ven los próximos días acudan en mi auxilio o llamen al 000helplaMaLquEridA o al CPMMPPCT (Centro de Protección a Mujeres Maltratadas Porque Pierden el Control de la Tele) si no me encuentran ahí, ya me llevó la chingada.
Prendan una veladora en mi memoria y récenle a San Agapito, como no es muy conocido puede que interceda por mi ante Dios nuestro señor, amén.

¿Ustedes no lo han visto? Es uno así larguito, negro con botoncitos de colores, limpiecito y la chingada. La última vez que lo vi estaba en la silla del escritorio. Es bonito, flaquito con colorcito rojo y azul y letritas blancas muy mono.
¿No lo han visto por favor?
Ayúdenme a buscarlo no sean cabrones, me va la vida en ello joder!

















domingo, 3 de junio de 2012

Tiovivo de quehaceres sin quehacer





Mi hígado está hecho trizas porque soy demasiado visceral, me enojo hasta porque vuela la mosca y si es una mosca panteonera, muero de desesperación. Siento que su zummmmmmmbido me taladra los oídos. La tengo que matar porque si no muero.
Traté de distraerme con el carrusel de La Bella pero los ojos se me hicieron bizcos de tanta vuelta que daban sin parar. Tiovivo de pecesitos.
No podía dormirme a punto del supiritaco. Estaba mucho muy molesta, no podía -no he podido-solucionar el problema. Para colmo los zancudos han hecho presa de mi, eso que dicen que sólo chupan sangre dulce, ¿entonces? la mía es más amarga que la propia amargura. Seguro que cuando me la chupan -la sangre- hacen gestos.
Tenía que hacer algo o terminaría dándole patadas al pobre Barry que me veía y me sonreía sin saber que decirme. Lo fulminé con la mirada. 
Me puse a jugar damas chinas, memorama, maratón clásico, de fútbol y más juegos yo solita pero no era divertido porque siempre ganaba, que chiste.


 
Comencé a cantar pero siendo muy noche, los perros empezaron a ladrar ¡pinches putos! 
Toqué las maracas, la guitarra, la puerta y la ventana pero me aburrí de inmediato.
Me acosté sin saber que más hacer. Abrí la caja desestresante, encontrando tres muy buenos libros, haciendo que su lectura me relajara.





Después ya no podía dormir de tanta risa, entonces bajé a sacar fotos a mi Alter Ego -Champignon Queen- como me dice Sil.





Buena fotógrafa no soy, ni siquiera puedo mantener quieto el lente. 
Sin saber que más hacer, me subí a la camita, cerré los ojitos e hice lo que mi madre mandaba cuando no podia dormir...





 
Padre nuestro que estás en los cielos
santiificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino
hágas....zzzzzzzzz.
Ya no me acordaba que aprendí oraciones a fuerza de pellizcos y varazos de Cholita la catequista, pinche viejita jija de su reverenda y odalisca madre.

Es domingo, amanecí muy contenta porque me dieron una sorpresota que me hace y me hará muy feliz en la noche.
No... no es sexo sin medida, tampoco es comer todo lo que quiera. Ni siquiera es dejar de caminar ocho canciones sin fin. No es tampoco la liposucción que quiero hacerme. Es algo mucho mejor que eso.
Soy en extremo bipolar.

Ya no estoy enojada #Porsiestabanconelpendiente.














lunes, 16 de abril de 2012

la MaLquEridA perdida





Tengo el Síndrome del Nido Vacío.

Barry en el hospital todo el tiempo con su mamá. No puedo acompañarlo, me he convertido en una especie de hija y me tiene que cuidar. No le sirvo de mucho así.
Los avechuchos de mi nido han volado lejos.

Ayer me di cuenta que tengo el síndrome porque me la pasé toda la mañana y parte de la tarde tirada en el sillón, sola, sin bañarme, sin comer, sin hacer nada., hasta que mis hijos llegaron.
No hago nada en mi tiempo libre y tengo mucho. Me baño ya tarde, ando en pijama todo el día. Me la paso escuchando la misma melodía una y otra vez.
No me gustan los domingos pero no puedo hacer nada por desaparecerlos así que me aguanto.

Hoy después de que me sacaron sangre, vagué por Reforma a las ocho de la mañana, sin rumbo fijo.
Yo sola, caminando por Reforma, esa es una postal digna de verse.
Fui sola al hospital y me perdí gracias a las obras que están haciendo en el DF. Mandé SOS a Barry pero nunca contestó. Encontré el camino solita, me da miedo perderme.

Tengo que hacer una selección de mis cuentos pero en esta computadora la vista se cansa mucho. Mis dedos temblorosos no pueden copiar y pegar. Estoy muy atrasada. Tantas cosas por hacer y la apatía gana.
Iba a ver en la televisión, ¨Parásitos asesinos¨ en Discovery pero mejor no, Brrr! los parásitos me dan mucho miedo.

Antes de empezar con mi rosario de quejas mejor me voy.
Ya quiero que se acabe la primavera, este maldito calor no me deja hacer nada. Me sale sangre, sudo mucho, me hace estornudar mil veces, me irrita los ojos.
Quiero vivir en el Polo Norte.

Blogger off.









lunes, 19 de marzo de 2012

Machín rin





Este fin de semana largo, todo estaba previsto para ir a visitar a La Bella. El tiempo pasa volando y nos estamos perdiendo tantas cosas de ella que me desespera no poder disfrutarla y tenerla cerca., (No me digas nada Compi).

Iríamos mi hermosa familia, los chihuahuas y yo.

Pero los hados desastrosos coincidieron en que no era el momento y comenzaron a hacer sus tejemanejes para arruinarnos el plan.
Empezaron por romper la rótula del coche, ¡Malhaya sean las rótulas!
Después nos iríamos en autobús pero los chihuahuas no irían. El lugar dónde viajarían no nos daba confianza  así que los dejaríamos con Jhon Cruz.

En otro movimiento malandrín de los hados, los estudiantes de la Normal de Tripetío en Michoacán, secuestraron autobuses de pasajeros y otros rubros para hacerse escuchar, gracias.
No estoy muy enterada de lo que piden -eso no está a juicio- lo que digo es, ¿por qué afectar a terceros que no la deben ni la temen? 
En vista de la inseguridad, la central camionera fue cerrada, parando todas las corridas hasta nuevo aviso. Gracias.

Como a mi no me detiene nada cuando algo quiero, no desistí buscando ,vuelos disponibles. Gracias, no hay.

Para entonces de cuatro que íbamos a ir, el número se reducía a tres, debido que mi niña cuando pide permiso en su trabajo, la atoran en su día de descanso. 
Las visitas al médico la obligan a pedir permisos y pienso que el ser mujer en el mundo de hombres en el que se mueve, influye en que le hagan eso en cada permiso. ¿Gracias?

Llegado el viernes y sin resignarme, me enteré por las noticias que los benditos  estudiantes habían entregado algunos autobuses secuestrados, eso llevó a que abrieran la central camionera. 
Estábamos en tiempo para no abandonar el sueño de ver a Natalia.

Los hados tenebrosos hicieron que Barry -pinche- hiciera cita con algunos clientes ya que hasta dónde él sabía, no iríamos a Michoacán. Gracias.

Sólo quedábamos Bruno y yo. Así que cuando llegó de trabajar, le informé que ya se podía viajar a Morelia. Con su respuesta se me cayeron los calzones:

¿Entonces ME VOY en autobús?

¡¡¡TOING Y MIL VECES TOING!!!

Bruno sin darse cuenta, me cepilló. 

Después rectificó pero era demasiado tarde, ya no quise ir, soy jarrito de Guadalajara -muy sentido-. Además le comenté antes a Barry que ya no quería viajar porque era obvio que ellos querrían estar juntos y yo no quería ser la suegra metiche. Gracias.

Ya no me enojo cuando algo no sale bien, me tomo la vida con calma.
¿Qué no se puede ir a visitar a La Bella?
Mñeh, ya habrá tiempo.

¿Qué el coche no sirve?
Ya servirá, no pasa nada.

¿Qué la computadora sigue sin funcionar?
¿Qué importa? tengo esta, y aunque trabajo doble al menos no me vuelvo loca.

¿Qué Barry quiere que le cante una canción el día de su cumple?
Se la canto pos que caray, nadie se ha muerto por oír cantar a una MaLquEridA desafinada.

¿Qué si mi pelo rubio cenizo claro se ha vuelto grifo?
No pasa nada, el día que me arme de valor me lo corto yo misma, al fin vuelve a crecer.

¿Qué si ya me estacioné y no he bajado más de peso?
No pasa nada, los hombres que me aman me aman tal como soy y no por mis lindas curvas.

¿Qué seguimos pagando el error de los del cable?
¿A quién le importa? Tenemos más tiempo para platicar o para jugar damas chinas o para leer.

Y así pasa la vida, estoy aquí, en este lunes de puente flojeril, tirada en el sillón, como Concha la Charra y su vida chata, viendo como pasan frente de mi los triunfadores. Ya estoy del otro lado, ya nada me afecta.
Al fin y al cabo eso es lo que muchos querían, que dejara de azotarme por todo. Pues ya, ¡Listo!

Aplausos.

¿Y qué tiene que ver el título con el post se preguntarán mis queridos y bienamados lectores? Nada, pero me gusta esa palabra porque me recuerda al mejor sicólogo del mundo loquero al que pertenezco.
Amén.

Por cierto, hoy es el día de San José, y quiero felicitar a los chorromil amigos José que tengo. José Alfonso, José mi loquero, José el de los chistes, José Santos mi amiguito desaparecido. José Luis, amigo poeta. A Pepe, un amigo nuevo argentino, y los que ya no me acuerdo que han dejado profunda huella en mi -ni tan profunda porque no me acuerdo je-.

Y también felicitar a los hombres, porque según hoy es el Día del Hombre, ¡Achis! ¿A poco había?
De todos modos, les mando un abrazo muy fuerte -sea su día o no- a los hombres cuyas sonrisas me alivian los días. Gracias.

Ya me voy a seguir papando moscas.
Chaíto.





sábado, 3 de marzo de 2012

De casta le viene al galgo

La Bella en un mohín de enojo como el de su abuela


Sucede que un día el papá de Natalia la va a visitar al sitio lejano dónde ella vive con su madre.
Al verlo, toda sonrisas se afana en sus brazos sin quererse separar de él por nada del mundo. No acepta que mamá la cargue a menos que sea para comer. Ansía permanecer en sus brazos el más tiempo posible.

Dormidita queda al arrullo de una hermosa melodía que parece fue hecha para ella: ¨Natalia, bajas desde el cielo mi Natalia*...¨

Sueña, ríe, come bajo la mirada protectora de su padre y el embeleso de su madre.
Se ilumina la vida cuando él le canta al oído: ¨...hoy me has hecho madurar, tengo historias qué contar y es que estoy tan loco por ti...¨ mientras Natalia sonríe quedando poco a poco dormida.

Sin embargo La Bella quiere que le permitan soñar que él no se irá.
Emulando a la reina madre, frunce el ceño, con la miradita ansía que papá no se vaya más..

Duerme en los fuertes brazos anhelando que al despertar él siga con ella, pero al abrir los ojitos, la hermosa ve a mamá sola porque papá ya no está.

Juntando las cejas muestra su enfado, otra vez su padre se fue, ella no lo entiende, es un bebé. La manera de demostrarlo es gritando y arrugando la frente.

La carita enojada recuerda a una reina esperando lejos a que el mes termine para tenerla en sus brazos y volverla a arrullar como aquél día de noviembre.
No hay duda que heredó el rictus de la abuela, no así el carácter hostil de viejita cascarrabias que tiene la reina madre, porque Natalia es toda sonrisas.

Papá... escucha la voz de su madre, con dos diamantes asomados en sus ojos cafés,
Papá, resuena en su cabecita
pero papá otra vez se fue,
y vuelve a dormir escuchando la serena voz diluirse en la canción que no fue pensada para ella pero que  papá le regaló un día de septiembre cuando ella nació.

... no hay espacio que llenar, para tanta inmensidad... mi (Aunque no sea mía) Natalia duerme soñando que el hueco en su cama es el intervalo que hay entre su padre y la felicidad.

La reina observa la foto que le mandaron por mail, piensa que no hay duda que La Bella es digna sucesora de un reino imaginario construido -ahora lo sabe- para su nieta.

El carácter asoma en la carita redonda de niña enojona. Porta la corona en el primer apellido y el linaje en el segundo. En el rictus de enojo lleva implícito el temple de lo que será una mujer fuerte, los arcanos lo auguraron.

Su padre como juglar regresa al reino materno a cantar con suaves notas las aventuras de tan bella princesa, mientras la abuela recogida en sus aposentos, sonríe agradecida con la vida por tener a la pequeña iluminando su existencia.

Y colorín colorado este cuento no ha acabado porque cada día falta menos para tenerla en mi regazo y continuar la historia de mi Bella.













*Natalia, canción compuesta por Aleks Syntek






jueves, 24 de noviembre de 2011

¡KO!






A ver cariño mio, cómo te explico. Quiero aprender  a boxear porque necesito perfeccionar unos golpes que no me han dado resultado.
La vez pasada que te pegué en los eggs no te dí bien porque me agarraste la mano y lloré. Eso no vale porque mi frustración se quedó atorada en mi manita.
Luego cuando quise picarte los ojos, te agachaste y me fui de bruces contra el sillón. Eso no debe ser, como buen caballero que eres debías haber dejado que te picara (los ojos).

Pero lo que más me enojó fue cuando te quería dar la patada en la espinilla, me agarraste el tobillo y casi me caigo. Oye eso no se hace, debes dejar que te pegue.

Lo peor de todo es que si no te pego ando como león enjaulado, ¿tu no quieres eso verdad? Entonces por favor déjate pegar.
Además qué tanto es tantito, mis golpes son como si una abejita te picara. O como si espantaras a un mosquito zumbón.
No entiendo por qué debo hacer tanto para convencerte si lo que quiero nada más es que me compres el perfume que vi la última vez y que me hizo ojitos. Esta reina no puede estar pensando todo el tiempo en componer el mundo también debo emplear un poco en conservar mi belleza.
Te has vuelto muy codo querido mio y eso no conviene a mis intereses de reina caprichosa.

Te propongo un trato Barry. Si entro a boxeo prometo no agarrarte de sparring ni nada de eso. Entrenaría contigo un poquito en las noches. Me pondría esa batita pequeña que te gusta. Untaría el aceite de almendras que usamos cuando ejem ejem ejem, para que resbale el este ... el que me gusta. El... emmm ya se me olvidó su nombre científico.

Luego, te enseñaría esa técnica efectiva que uso para que me digas a todo que si. No me convendría enseñártela ( la técnica ) porque me dirías a todo que no.
Si no aceptas tendré que usar el arma infalible que empleo para casos extremos que es la de darte besos por todos lados. Si, mira, por el celular, por tu correo, por carta, entregados en propia mano, en tu pañuelo, en fin, casos extremos, ¿entiendes?

Ahora que si no quieres que entrene boxeo ni nada como es tu costumbre, aprenderé kick boxing, entonces sabrás de lo que es capaz esta pequeñita que te dará hasta donde más te duele. O sea en la cartera, porque ah que chinga contigo cuando te pido que me compres la última versión de mi perfume favorito. Ni modo que quieras que huela a sol o a camionero o a perro mojado. Soy nena debo oler rico como flor bella y sensual que soy.

¿Entiendes ahora por qué quiero aprender a boxear? 











Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.

...che madre (130) ...RKO (2) 2010 (1) abandono (21) abuela (62) agradecimientos (14) alucinados (90) Amigocha (1) amigos (121) amor (29) amor y desamor (15) amores y desamores (12) arrepentimientos. (6) aventuras.inocencia (16) baile (8) Barry (156) berrinche (34) besos (14) blog (70) Bunbury. (22) Calixto (4) cambio. (19) casa (14) celular (8) club (2) comida (10) complejos (22) conciencia (36) conciertos (4) confusiones (29) CristyAna Melindrosa (1) cuentos (20) cuentos cortos (65) cuentos de-mentes desequilibradas (119) cuentos para mentes desequilibradas (4) culpas (19) de película (25) departamento (1) Diagnóstico (19) dolor (35) educación (16) ego (4) elucubraciones inquietas (1) emociones (47) enfermedad (33) enfermedad. (16) entrevista (2) ep (7) es hora de hablar (20) escuela (10) Familia (76) familia real (22) familia. (37) fans (8) felicidad (78) Ficciones (42) Flor (251) flores (14) fobia (11) fortaleza (14) gente (25) grande (6) grande. (6) gritos (20) guapos (8) guarreces (8) heridas (28) hermanos (39) hijos (53) historias (168) historias.MaLquEridA (157) hongo... (19) hongos (9) Hoy (10) hoy escribo lo que quiero. Desnuda. Contradicción (73) huesos (6) ilusiones. (12) impotencia (21) insomnios (1) intercambio (1) juegos (28) Kiku (41) Kiku Muny (45) la f... no mam´s (2) lado oscuro. (34) le entro (18) libros (7) libros. (2) llantos (21) lluvia (10) los 200 (1) lunares (1) malo (38) Malo. (22) MaLquEridA.sueños (46) mamá (35) mascotas (70) mchálas (6) me cae (7) mi casa (3) miedo (9) milagros (6) mudanza (3) muerte (9) Muny (10) Natalia la bella (84) navidad (6) nervios (17) niñez (17) niñez. (8) no mames (17) nueris (7) olor (5) padres (28) papis (4) parkinson (1) Parkinson (22) Pelusa (1) pensar. (29) pensar.ilusiones (9) Pepe (6) perfume (10) pertenecer (6) pianista (2) planes (9) poesía incorrupta (4) radio (3) raros (3) real (30) realidades (70) reina hongo. (48) risas (17) Santa (6) secuestro (3) si acepto (4) sin nada que hacer (34) sin rencores (22) sobrinos (3) soledad. (9) sueños guajiros (61) sueños infantiles (13) suicidio (2) suicido.ángel (3) sustos (5) televisión (4) trabajo (8) tradiciones (9) tris (2) triste (17) unión (7) utopías (15) vas (6) vergüenza (8) vida (58) vida. (27) virtual (4) vivir (20) yo mera (12) yo mera. (4)

Ángeles de la fe

Yo traigo la verdad en mi palabra Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo. Vengo a contarte que hay luces que nos hieren, que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena. Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia. Descubrirme a mí mismo y en tu figura qué poca cosa somos sin ternura.