Este fin de semana largo, todo estaba previsto para ir a visitar a La Bella. El tiempo pasa volando y nos estamos perdiendo tantas cosas de ella que me desespera no poder disfrutarla y tenerla cerca., (No me digas nada Compi).
Iríamos mi hermosa familia, los chihuahuas y yo.
Pero los hados desastrosos coincidieron en que no era el momento y comenzaron a hacer sus tejemanejes para arruinarnos el plan.
Empezaron por romper la rótula del coche, ¡Malhaya sean las rótulas!
Después nos iríamos en autobús pero los chihuahuas no irían. El lugar dónde viajarían no nos daba confianza así que los dejaríamos con Jhon Cruz.
En otro movimiento malandrín de los hados, los estudiantes de la Normal de Tripetío en Michoacán, secuestraron autobuses de pasajeros y otros rubros para hacerse escuchar, gracias.
No estoy muy enterada de lo que piden -eso no está a juicio- lo que digo es, ¿por qué afectar a terceros que no la deben ni la temen?
En vista de la inseguridad, la central camionera fue cerrada, parando todas las corridas hasta nuevo aviso. Gracias.
Como a mi no me detiene nada cuando algo quiero, no desistí buscando ,vuelos disponibles. Gracias, no hay.
Para entonces de cuatro que íbamos a ir, el número se reducía a tres, debido que mi niña cuando pide permiso en su trabajo, la atoran en su día de descanso.
Las visitas al médico la obligan a pedir permisos y pienso que el ser mujer en el mundo de hombres en el que se mueve, influye en que le hagan eso en cada permiso. ¿Gracias?
Llegado el viernes y sin resignarme, me enteré por las noticias que los benditos estudiantes habían entregado algunos autobuses secuestrados, eso llevó a que abrieran la central camionera.
Estábamos en tiempo para no abandonar el sueño de ver a Natalia.
Los hados tenebrosos hicieron que Barry -pinche- hiciera cita con algunos clientes ya que hasta dónde él sabía, no iríamos a Michoacán. Gracias.
Sólo quedábamos Bruno y yo. Así que cuando llegó de trabajar, le informé que ya se podía viajar a Morelia. Con su respuesta se me cayeron los calzones:
¿Entonces ME VOY en autobús?
¡¡¡TOING Y MIL VECES TOING!!!
Bruno sin darse cuenta, me cepilló.
Después rectificó pero era demasiado tarde, ya no quise ir, soy jarrito de Guadalajara -muy sentido-. Además le comenté antes a Barry que ya no quería viajar porque era obvio que ellos querrían estar juntos y yo no quería ser la suegra metiche. Gracias.
Ya no me enojo cuando algo no sale bien, me tomo la vida con calma.
¿Qué no se puede ir a visitar a La Bella?
Mñeh, ya habrá tiempo.
¿Qué el coche no sirve?
Ya servirá, no pasa nada.
¿Qué la computadora sigue sin funcionar?
¿Qué importa? tengo esta, y aunque trabajo doble al menos no me vuelvo loca.
¿Qué Barry quiere que le cante una canción el día de su cumple?
Se la canto pos que caray, nadie se ha muerto por oír cantar a una MaLquEridA desafinada.
¿Qué si mi pelo rubio cenizo claro se ha vuelto grifo?
No pasa nada, el día que me arme de valor me lo corto yo misma, al fin vuelve a crecer.
¿Qué si ya me estacioné y no he bajado más de peso?
No pasa nada, los hombres que me aman me aman tal como soy y no por mis lindas curvas.
¿Qué seguimos pagando el error de los del cable?
¿A quién le importa? Tenemos más tiempo para platicar o para jugar damas chinas o para leer.
Y así pasa la vida, estoy aquí, en este lunes de puente flojeril, tirada en el sillón, como Concha la Charra y su vida chata, viendo como pasan frente de mi los triunfadores. Ya estoy del otro lado, ya nada me afecta.
Al fin y al cabo eso es lo que muchos querían, que dejara de azotarme por todo. Pues ya, ¡Listo!
Aplausos.
¿Y qué tiene que ver el título con el post se preguntarán mis queridos y bienamados lectores? Nada, pero me gusta esa palabra porque me recuerda al mejor sicólogo del mundo loquero al que pertenezco.
Amén.
Por cierto, hoy es el día de San José, y quiero felicitar a los chorromil amigos José que tengo. José Alfonso, José mi loquero, José el de los chistes, José Santos mi amiguito desaparecido. José Luis, amigo poeta. A Pepe, un amigo nuevo argentino, y los que ya no me acuerdo que han dejado profunda huella en mi -ni tan profunda porque no me acuerdo je-.
Y también felicitar a los hombres, porque según hoy es el Día del Hombre, ¡Achis! ¿A poco había?
De todos modos, les mando un abrazo muy fuerte -sea su día o no- a los hombres cuyas sonrisas me alivian los días. Gracias.
Ya me voy a seguir papando moscas.
Chaíto.