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domingo, 30 de junio de 2019

Mujer fortuna

Entonces digo, de nada servirá que busque motivos para treparme a la bicicleta fija. Me conozco, no voy a hacer ejercicio. Puedo prometer sin comprometerme. Nadie me ve. Mentir afirmando a quien pregunte.
La gente que me quiere va a creerme. ¿Por qué habría de mentir?
El engaño es para mí. Pierdo de cualquier manera. 
Mentir no vale un adiós. Mentir no vale en ninguna circunstancia.
No para mí. 

No estoy segura soportar el engaño. Si lo hago nada tendrá sentido. 
Debo alejar la flojera, poner un horario y a darle. Mis pies lo agradecerán. La familia también. Los amigos que siguen incondicionales aguantando el mal humor, la volubilidad con la que me manejo en días cuando mis ojos ven lo que no existe. 

Quizás poniéndome  una rutina logre regresar a lo que me ha dado mucho de lo mejor en este tiempo.  Las facultades no son las mismas de hace diez años pero puedo hacerlo. Escribir, leer, comentar. Ejercitarme.

Daré menos quehacer a mi familia. No se preocuparán de si me caigo o no. No puedo ir a un gimnasio pero puedo hacerlo en mi casa.
El objetivo será dejar los antidepresivos. Demostrar que soporto la realidad por dura que sea.

Estuve pensando en que he tenido suerte que me lea gente comprensiva ,cree. 
Compi dice que la vida es una rueda de la fortuna.  A veces arriba, a veces abajo. El tiempo que estemos abajo dependerá de  las ganas que uno le ponga para salir más rápido de la crisis sea cual sea.

La Emilia me dijo algo hace semanas, una palabra simple.  ¨Aguanten¨. ¨Manténganse unidos¨. 
Eso hicimos estos tres años donde ya no veíamos la salida.  Me decían: ¨Dios aprieta pero no ahorca¨.
Pensaba ¨Pues Dios ya me agarró de su pendeja¨.

Los lazos familiares se hicieron más fuertes vale decirlo. Dimos todo lo que teníamos hasta quedarnos en la olla. Resistimos.
Aprendimos quién es más débil. Quién más fuerte.
Todos unidos al principio, Al final.
Mujer fortuna sin duda soy. Conservo mi familia. A los amigos del futuro siguen estando en mi presente lo cual he de agradecer eternamente. Las palabras ungidas de amor y cariño en el lugar donde suelo pasar cuando me tiro al olvido. ¨Si quieres encontrarme ya sabes donde estoy¨. 

Me regodeo en mis miserias cuando la realidad sobrepasa mis sentidos. Lanzo un SOS desesperado. Alguien hay que me regala gustoso lo más valioso que el ser humano posee después de la vida. Su tiempo.

Mi vida como la mayoría no está solucionada pero cuento con mucha gente que a pesar de mi escaso empeño por socializar siguen conmigo deseando mi bienestar. De nada sirve tanta ayuda si al final termino suicidándome creyendo que no sirvo para maldita la cosa.

Mañana mismo me trepo a la bicicleta. Voy a pensar en mi amigo catalán, en mis amigos españoles, En los argentinos, franceses, en los de aquí, en los de allá, en los de acullá. En seres enriqueciendo mi entorno. 

La Bella dijo algo hace poco: Quiero vivir feliz contigo los años que te queden de vida abuela.
Yo respondo: Voy a ser feliz pero un poco desgraciada (Frase acuñada un día de mis memorias rotas).

Canta Enrique: ¿Por qué siempre conviene alegrar a la gente? También de vez en cuando está bien asustar un poco.


això ès tot














miércoles, 26 de junio de 2019

La memoria que se nos va

Por las mañanas cuando bajo a desayunar aprovecho todo lo que aprendí y me enteré para platicarlo con Barry quien ha dejado de ser mi esposo para convertirse en mi amigo.
Debido a que hablo muy rápido y muy quedito no entiende lo que digo. Hace muchos esfuerzos por seguir el hilo de la conversación. Gusta de estar enterado de las noticias y del futbol y yo la mera verdad quiero que mi voz no se extinga.
Por las mañanas pierdo un poco la memoria. No recuerdo como se llama tal y cual cosa. Me tardo en buscar lo que quiero decir. Él baja el sonido del aparatejo para escucharme. Fija sus ojos en mi. Logré toda su atención. Me pongo nerviosa y ¡se me olvida todo!
En lo que busco el sinónimo adecuado de la pinche palabra olvidada suena el puto celular.
Adiós Barry otro día será.

Entonces ya no vuelvo hablar a menos que sea para ordenar algo. Cuando el celular invade mi espacio me vuelvo muda.

Ayer leí en la asociación a la que pertenezco con mi nombre más no con mi espíritu a una señora que decía que después de 24 años iba a separarse de su esposo debido al pp.
Lloraba amrgamente porque sus hijos habían elegido irse con su padre. Ella quedaría sola para siempre jamás.

Pienso en mis hijos, en mis hijos, en la Emilia que a pesar de estar enferma no me olvida.
Pienso en que a pesar de que el puto celular incomode mi vida soy muy afortunada en tener a mi familia.
Me aman, me cuidan, procuran mi existir.

Puede ser que ese sea el motivo que estoy buscando para montarme en la bicicleta que no va a ninguna parte para que mis pies no olviden caminar y que tal como la memoria de Barry y mía recuerden el fin para el cual fueron hechos.

El encierro al que me he sometido gracias al terror de caerme en plena calle está atrofiando más mis pies. Necesito  ejercitarme como cuando de joven que no me importaba estar delante de nadie dando una exposición de nuevos pasos.
Pero... hoy no será. Tal vez mańana. El lunes o el martes. Será cualquier día como dice la canción.
Mientras encuentro algo que me motive para subirme a la pinche bicicleta voy ver qué encuetro en mi  camino que me sacuda esta modorra muscular.

Otro día será, hoy no. Hoy saldré unos minutitos con Barry, 'tonces debo darme prisa.
La otra vez ¿saben quién ayudó a vestir? ¡Exacto! Natalia. Mi hijo me peinó y calzó mis botas

Tengo muchos motivos para echar para adelante. Hay muchos motivos pero hoy no será.

Hay días en que los pies pesan más que las ganas de vivir. No es que quiera morir. Lo que quiero es encontrar "algo que no sé que es" .

Como dijo Barry: "¿qué le has dado a la vida para que te regrese lo que te está dando".

Otro día contesto. Es hora de amanecer sonriente.
Algún día los olvidos de Barry y los míos volveràn a encontrarse para construir otra historia de amor.

Gracias por seguir aquí a pesar de todo.

Los quiero de veras.









jueves, 20 de junio de 2019

Onanismo sin futuro

Soñé que Laura atrapaba muchos pájaros. Tres colibríes, una urraca blanca no negra. Yo creo más bien era una urraca pico de gaviota teñida con Blanco pureza No. 3 de L´oreal. 
También atrapó una muy colorida guacamaya. Varias coconitas y otros tantos que no recuerdo. Todos estaban en sus jaulas de mimbre igualitas a las que tenía en el departamento. Las jaulas colgaban del techo de dos aguas.  Cuánto pájaro. Cuánto trino. Cuánto derroche de sonidos encerrados con barrote artesanal. 

En el sueño dirigía la vista al techo solazándome con los coloridos plumajes. Trinaban muy alegres.  El tiempo detenido en el sueño era derramado en notas de colores. En un momento dado vi que el ventanal de la zotehuela estaba entreabierta. Grité a Laura que la cerrara pero mi chillido llegó muy tarde. El trío de colibríes estaba huyendo seguidos por los demás.

Qué triste.

Mis lágrimas comenzaron a fluir sin consentimiento. En sueños nadie llora lágrimas verdaderas.  Mi garganta dejó escapar un fuerte quejido despertando a Laura.

-Mamá- dijo asustada moviéndome sin control.

Siempre se asusta con mis pesadillas. Y eso que ella no las sueña si no...

A veces ¨veo¨ bultos en la orilla de mi cama. Siento cuando se acomodan calladitos, silenciosos, amorfos. En la duermevela sin fin creo es la Srita. Gato queriendo darme masaje minino circunstancial en su escueto asombro. Me asusta lo que veo sin ver. Miro de soslayo y encuentro una sombra más grande. ¡Es Barry!

-Despierta, despierta- me mueven para sacarme del lúgubre espacio sonde estoy metida. En el sueño es Barry. En la realidad de otra vez Laura.

Ya no sé ni lo que sueño. Pesadillas con personajes familiares. Los fantasmas transitando sin control en el mundo obcecado, diminuto sin encanto del universo onírico.¿Quién aguanta el ritmo de mis sueños?
Constantes viajes con boleto de salida sin fecha de regreso. Muchas pastillas inventadas para mantener en su bucólica existencia a pacientes sin cura pero vivos. 
Las pesadillas duran lo que duren en su intrínseco manifiesto de locura medicada. Entes onanistas vigilando mis manos abrazadas a la almohada pequeñita que acompaña desde hace unos meses lo insólito del ¨descanso: nocturno.

Cierta estoy que la vida es más que estar enclaustrada con este remedo de cerebro que me ha quedado, volando en medio del viento azorado de mi angustia solitaria. 
Entonces surco los aires sin brújula a cualquier página del libro que me orille a ahondar en lo que dicen hay pasando el horizonte de quietud allende el mar de mi destino.

Como los colibríes seguiré habitando esta parábola existencialista sin dar cuenta a nadie de los vuelos prolijos que en el cáliz de fuego sucumben ante el néctar de una flor en camino al marchito fin de su existencia.



















domingo, 2 de junio de 2019

Claustro de las monjas chillonas de la virgen del Chongo Parado

El terror a que nadie me despierte durante una pesadilla me obligó a mantenerme despierta.
Llegar al pinàculo del miedo sin alguien cerca condujo mi alma o lo que sea a experimentar el màs terrible de los miedos que no es otra cosa màs que el término de una pesadillla.

No me apetece saber el fin de lo que experimento al llegar el sueño.
"Me rindo" dije el otro día. Ya no doy màs de mi.
La confianza en mi neurólogo se ha perdido.
Dentro un mes tengo cita. Todo está perdido. Ningún espíritu valiente ha sobrevivido al mundo maquiavélico de las pesadillas. No seré yo la primera. Después de todo soy un conejillo de indias. Me dejo llevar a donde sea que esté mi destino final.
Esto me sobrepasa. Ya por favor. Estoy en los límites de la cordura. Ya no doy màs lo juro por la santísima virgen del Chongo Parado.
Està amaneciendo. La oscuridad se disipa bajo la luz del alba. Hoy toca vendimia. Hoy pienso quedarme dormida cuando este junto a mi una mano que corte mis aventuras pusilánimes. Mediocres cuentos de horror que ni Alfred Hitchcok  -¿así se escribe?- pudo imaginar.
Esta vida discurre con lágrimas ocultas bajo el pretexto de una infección ocular.
No han llegado los pàjaros a cantar en mi ventana.
Se me acaba de ocurrir algo. Escuchar pàjaros en lugar de la entonada voz de Barry o los lloros lastimeros del cantar de Enrique, quiero trinos de pàjaros. El arrullo de los dioses. No es que sea diosa, bueno si, pero quiero un final feliz.

El silencio llega con su sonido ensordecedor. Nadie està despierto en casa, nomàs la Señorita Gato pero blah es muy veleidosa. Empezaba a quererme cuando ¡zaz! su amor minino me cambió por un par de ojos pizpiretos.

Voy a rezar las oraciones inventadas de pequeña. Todavía las recuerdo como no. Ser prófuga del catolicismo no borró lo que aprendí fácilmente. Diosito por favor despiértame no dejes que el final de mis pesadillas me agarre dormida.



la MaLquEridA












sábado, 1 de junio de 2019

Descuidos desvelados

Adioses inmerecidos. Te quieros circunstanciales. Olas anònimas. Ofensas a destajo. Ecos paganos de un amor que va màs allà del sexo. Besos desnudos  Cìrculos viciosos entre dos cuerpos que se aman
Dedos maestros acariciando un ajeno cuerpo. Te quieros sin redimir. Fidelidad a toda prueba sòlo entre semana.. Amores de ocasión.  Miradas lascivas. Sexo exento de besos. Labios rotos. Corazòn apto. Bebidas inocuas. Ojos de no te vayas. Palabras mudas. Olas repetidas con tu nombre. Escritos paganos. Oraciones superficiales. Discernir entre lenguas viperinas. El deseo detenido por un muro de letras. Canciones entre lìneas. Atardeceres obtusos. Intrìnsecos silencios. Por làstima se extingue la llama. Sàbados de recursos retardados. Nada es posible. Las amantes con cuerpos de fideos. Los viejos aman los recuerdos mutuos. Cinderella Star detesta los viernes. Mente en off. Has aprendido a querer. 

Caminos sin rumbo.






la MaLquEridA



Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales