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lunes, 29 de junio de 2020

En tu mirada


Cuando abro los ojos después de una siesta a cualquier hora del día, tus ojos me miran azarosos.
-¿Por qué me miras tanto?- pregunto acomodándome el pelo.
Siento que con tu mirada atraviesas con descaro los dominios de mi alma rota. Cohíbes mis sueños deteniéndolos abruptamente ante la persecución de las interrogantes intrínsecas de tu memoria.

-¿Por qué me miras así?

Abro los míos al sentir el peso de tu mirada.

-No me veas- digo apenada. 
-No me veas- susurro quitando el oropel de mis sueños sin estilo. Temo que un día te quedes engarzado a ellos para no irte jamás enmarañado en las caracolas invisibles del pelo que te enamoró

No me mires más Enriqu... digo, Barry.










lunes, 15 de junio de 2020

Las Teorías del No

No ha de ser en los cementerios donde busque a mis muertos,
yacen
muy dentrito de
la memoria.

No son los despojos con los que se nutren los árboles de verde follaje
los que guardan las querencias,
es en el corazón donde reposan indelebles al tiempo

No es el valor lo que me mantiene erguida.
Es el temor el que impide  las caídas
abrazadas a los troncos gruesos de sauces llorones
se yerguen gloriosas ante el ímpetu de los despojos nutriendo vida.
















jueves, 4 de junio de 2020

Aquelarres exquisitos

Considero la hora de irse a dormir lo mejor del día. Me desgasta la lucha continua contra la rigidez. Levantarme los fines de semana temprano no les encuentro gracia. 
Debido al coronavirus he dejado de reunirme con dos de los mejores miembros de Los Apellidos Ilustres. Con sus pláticas  me llevaban a recordar datos del pasado sin ecos en mi memoria. Por ejemplo, cuando la MaLqueridA en la entrada a su juventud era bonita. Usaba tacones, minifalda. Pelo largo de rizos negros acariciando la espalda sin tener brotes de agresividad.
No pregunto mucho sobre esos recuerdos, temo que como en la infancia haya un recuerdo que lo oscurezca. 
Un día vino a la memoria un accidente grave. Entrando a la adolescencia me volví más retraída. Por primera vez en la vida borré un texto en el que no me gustó hablar mal de mí, cosa que de continuo hago en este blog. No sirve de nada el aprendizaje bueno si este no es compartido a otros. Eso es lo que hago con Natalia. Hurgo dentro del cofre de los aprendizajes lo bueno que tengo mostrándolo para que vea si le conviene o no lo que le comparto. En su pequeña cabeza explora lo que le digo. La Bella tiene el carácter férreo como el mío. Natalia es una MaLquEridA en potencia con la diferencia que ella sonríe mucho. 
Me gusta cuando busca refugio en mis brazos. Cuando planeamos una travesura para el ogro de su padre. Un oso grandote tierno, agradable, locuaz. El otro día Haciendo la tarea de inglés La Bella dijo al ver mi cara de azoro: No te preocupes abuela yo hago la tarea sola. Con codos en la mesa sobándose las sienes buscaba la respuesta a los cuestionamientos escritos en el cuaderno. 
Yo pensaba, ¡ah caray cómo no voy a poder! 
De haber sabido que el inglés me sería necesario hubiera puesto empeño por aprender pero no. La vida de adolescente enfundada en ni traje de Cinderella Star no permitía saber que el mañana sería un hoy prematuro. 

Ayer sentada frente al escritorio volví a mi época de gloria. No escribí nada decente, quizá tampoco hoy lo haga, ni mañana. Las pesadillas asustaron las ideas. Desintoxicada casi de todo, estoy arando la tierra de la "creatividad". Si resalta, bien y si no también. Vivo de a poquito pa' no acabarme lo que me resta en tragos gordos de desesperación. Camino como la Rosalía del libro de lecturas de La Bella, más lento que una tortuga. ¿Quién tiene prisa por morir? Yo no. 
¿Quién tiene prisa por vivir el mañana?
Eres de lo que no hay.
Hoy es lo que hay, y lo que hay es mejor que lo de ayer. Y si no pues no.
Adiós Nicanor, si te vi ni me acuerdo.
¿Cómo dijiste que te llamas?











Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Cada uno se dedica simplemente a salvar su propio pellejo.