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miércoles, 27 de mayo de 2020

Mala copia


Hoy toca hablar del alma. Sea pues, hablemos del sentir. De mostrar ante el mundo lo que se lleva dentro sin que nos de el mínimo de pudor. Los artesanos exorcizan sus demonios con el arte. Lo logran de tal manera que sin saberlo ayudan a los demás a asomarse a los sentimientos. Los propios, los que uno lleva dentro. 

Pocos son los que lo logran.  No todos tenemos la sensibilidad para ver el mundo al interior nuestro con los ojos de otro. Decimos ¨qué bonito¨ pero por dentro pensamos: ¨su madre sabe qué quiso decir¨.

Así las cosas. Los artesanos manejan con maestría el arte incomprensible del vivir plasmándolo en su trabajo. Lo muestran y poco les importa si a quienes como yo no vemos más que ¨unos pajaritos¨, una dama de cabeza extraña. Una pintura barroca, el grito desmesurado de un ser raro.

Ahhh qué bonito.

El arte está vedado al entendimiento de la gente ¨normal¨,  los entendidos, cultos seres de finura exquisita. Quizá la vida o los demonios que cargamos nublan la vista del alma. Alma negada  a la existencia cuando es ella quien les muestra lo invisible a los ojos. 

La poesía se sume en lo negro del entendimiento donde la razón no conoce salida fácil. Para ti, para mi, para quién sino somos unos cuantos los que del amor sabemos nada

Torpe de entendederas caigo en el común de la gente que no de la gente común. Hay días como hoy en que amanezco de aquella manera que ni yo me entiendo,
Algunos somos una mala copia de sí mismos o de otros que se dieron el lujo de embellecer el mundo.
Algunos somos las hojas que el viento riega por los pastos verdes del otoño inconcluso. Ya no es el sitio en que se esperaba a quién antes se amó. Es un desierto lleno de nadas flotando en el ambiente donde las parejas buscan su otra mitad cuando esta siempre estuvo pegada a él.

Tú y yo no existimos, acaso somos letras prestadas de textos manoseados. A lo más que aspiramos es a algún día ser leídos por otros ojos invisibles en nuestro entorno.
Mercenarios escribidores robamos letras haciéndolas versos para regalar a algún imaginario tal como somos tú y yo.












 



jueves, 21 de mayo de 2020

Pájaropareja

Sabina pequeña, gritona 
Locuaz intransigente 
Ama y señora de la jaula chica.
Silvio fuerte, grande
Eterno cantor de alas amarradas
Amo y señor del Rincón de los Secretos.

Cualquier día se me pega la gana, abro la reja de la libertad restringida
En cámara rápida se sucede lo que ha de suceder.
Silvio descuelga el cuerpo alado por los barrotes de una casa color engañoso.
¡Corre, corre!
¡Vuela, vuela!
Sabina comenzó la alharaca.
Salta con brinquitos de pájara modosa.
Cuídate las uñas Sabina. 
No quiere que Silvio se vaya.
'No te vayas mi amor', susurra por lo bajo.
Silvio sigue pronto, rápido, rapidito en la escapada 
Cuán grande se vuelve la jaula cuando de escapar se trata.

Ágil vuela la pájara a la parte superior de la reja.
Silvio llega a la puerta,
Sabina se deja caer para picotear la cabeza del agitado pájaro.
Uno, dos, tres puyazos acompañados de estruendosos gritos.

¡Vamos pajarraco, sal ya!

Con el gran pico, Silvio se ayuda a trepar por fuera la jaula.
¡Lo logró! 
Presuroso llega a lo alto de ella.
Descansa.
Respira, el mundo es tuyo.
Despliega las alas.
Transmite coherencia en breves aleteos.
Descubre el objetivo.
Se lanza al vacío. 
Choca con la cabeza de algun.o
Tropieza. 
Remonta el vuelo. 
Llega agitado a su sitio especial
Una maceta que hizo suya donde probó el glorioso sabor de la Cuna de Moisés
'Hola', dice 
'Cotorro'
'Burro'
'Cotorrito, cotorrito'
Recobra el habla junto con la libertad.

Sabina en tanto asoma la cabeza oteando el silencio de fuera
Respirando temor, acalla su pequeño corazón con suspiros redondos.
Vuélvese al interior.
Callada disfruta el rumor de sus silencios.

Las horas escurren largas como miel en los labios de la amante impaciente.
Saetas sin destino disparadas por el halo del atardecer inquieto.

Se acerca el tiempo de volver.
Sabina acicala su plumaje verdoso con brotes amarillos
Limpiando el pequeño pico escapan suspiros presurosos.

Lejano en el tiempo, Silvio trepa a lo más alto de la planta.
Desde ahí divisa el cuerpecillo de Sabina parada en la entrada de la jaula.
Inhala suficiente aire fresco para el resto del día.

Unos gritos se escuchan a lo lejos.
Sabina lo ha visto,
por fin su amado vuelve
Lo recibe con un picotazo que Silvio alcanza a esquivar.
Cruza de prisa al rincón de la jaula a donde llegará Sabina
a darle besitos de amor.
Amor salvaje.
Amaramor.
Amaramuerte.















viernes, 15 de mayo de 2020

La otra mirada

Pasados los primeros tiempos, el silencio recobra su forma abstracta, sin detalles perfectos, inoculando las formas exquisitas de los callados. Avasallado por la premura de la hora exacta. Silencio redundante en mis oídos, el tam tam tam lejano de tambores tribales. Balazos rompen en gutural sonido abriéndose las venas con sincero escarnio a la macilenta piel. Reverdeciendo en flores blancas de un cementerio escampado. Silencios monótonos marcados en los días de asueto palpando la incómoda sordera del reloj cu-cu.

Llegaron a casa con velices colmados de incógnitas. La casa de la abuela consume los días en sutil silencio. Pajarillos quietos, gatos dormidos. Personas de puntillas caminando sobre la alfombra raída por los pasos presurosos de niños latosos de antaño. Silencio confinado entre cuatro paredes.

Las noticias hablan de muertos gritando espanto. Solitarios mueren murmurando algún nombre. Dios tiene mucho trabajo estos días. No sabe para dónde mirar o quizás se ha pasado al lado malo donde es más sencillo captar almas.

Psicópatas de encierro fulminados por pensamientos oscuros dañando a la gente que más amaba. Cómo alguien mata a quien tanto amó. Cómo se tiene valor para violar la inocencia y encerrarse después en una burbuja silente, grosera. Quien masacra a un inocente debe ser quemado en aceite hirviendo y ni así pagan el delito de horror indecible. 

La gente triste asomada tras la ventana participa en un concurso de sonrisas vecinas, asaltando los rostros enjutos poco antes de asomarse a la locura en que se convirtió el mundo apacible, hermoso, agonizante.

Nadie habla. nadie tose, nadie choca la mirada con nadie.

Evitando tocar lo mínimo posible los bultos saliendo de un claroscuro inclemente. Toca sol en esta época de orates. La carne derritiéndose en sudor, mojando la ropa vergonzosamente de un mirar insolente. Lluvia gris, sucia, gotas amargas convertidas en soldaditos taimados cayendo sobre el concreto hirviente. 

Soldaditos de agua dan ligero alivio a la cuarentena interminable, pospuesta más y más y más días. La paciencia se acaba, los enojos brotan en tropel adueñándose de los rostros confinados. El tedio caluroso está acabando con todo el buen humor. No hay risas, no hay felicidad. 

Recuerdos recientes mueren de súbito dando paso a los dolientes de la armonía familiar. 
La tierra silenciosa entró en trance avisando que no hay más oportunidades. Silencio preocupado. Los mares recobraron su azul esplendoroso. 

Los viejos mueren. Se ha llegado a la disyuntiva de salvar un joven impertinente o un viejo con sabia experiencia.
Silentes los médicos se miran sin ver. ¿Verdugos blancos o ángeles de la extinción?
La vida en un volado se va.
El sonido de la moneda al chocar en el piso ha dado su respuesta.





 ¿Dónde están los ladrones?






jueves, 14 de mayo de 2020

Enemiga


Hacía varios meses que me había salvado de la zancadilla que me mete Némesis, la hormiga ladina. La bitch que a veces asola mi vida incontables ocasiones haciéndome caer sin motivo. La enemiga número 1 de la MaLquEridA.

Nada pues,  hace unos días me levanté de mis aposentos, di tres-cuatro pasos y ¡suelo! caí cual redonda soy, al suelo de los justos. Eran las tres de la mañana  Pegué de gritos en camino al suelo despertando a la familia. Barry creía que me había roto el brazo. Laura intentaba revisar con afán mi cuerpecito, mientras yo atinaba a decir entre lágrimas y gritos '¡No me toquen! ¡No me toquen!'.

Tirada en el suelo cual tortuga boca arriba, meneando mis piecesitos y las manecitas. En algún momento abrí los ojos; entonces vi que la maceta en el pedestal de hierro estaba a punto de caerme en la cabezota. Me levantaron como pudieron después de ver que no tenía nada roto, la nuca se llevó tremendo golpe también. Con el tiempo los reflejos son más lentos. Tengo el brazo morado-negruzco-verdoso. Ora si estuvo duro amigos.

Hubo gritos, enojos y bla bla bla. La mera verdad que con el tiempo requiero de más ayuda. Casi desde que comenzó el año no he salido de casa. Cinco meses con cuarentena o no vivo sin salir de aquí, por eso no me ha resultado complicado acostumbrarme al encierro.

Me da miedo salir desde el inicio de la cuarentena por la razón del virus -inventado o no- me alejo de la puerta. No extraño salir. Hay pájaros cantores madrugadores, cielos azules, calor insoportable. Todo eso lo tengo al alcance de mi mano.

Laura ha estado cuidándonos y trabajando en casa. Está cabrón amigos, todos tenemos un carácter fuerte, hay que sobrevivir a ello. Nos enojamos mil veces al día y otras tantas nos contentamos.

Estando de continuo conmigo, ha visto los progresos al revés que voy teniendo. La dormidera en cualquier momento, mis pesadillas le tienen el descanso alterado, las metidas de pata en el celular y todo eso.

Hoy no pudo más, explotó y la entiendo. Vivir conmigo es desesperante. Le toca hacer el papel de madre. Ya nada más falta que me bañe y me cuide como un bebé. Con el corazón en la mano pido a todos los dioses existentes que no permitan llegar a ese estado.

Hoy reflexionando pensé que los papás aprendemos en el camino a serlo. Con los hijos pasa lo mismo. En el camino a la vejez ellos se encargarán de cuidarnos. Aprenderán en el camino  como nosotros. 
Si hay errores se asumen, si hay aciertos estaremos encantados. 

Hoy por hoy, cierta estoy que si mi familia no estuviera conmigo en este confinamiento, no tengo idea de cómo la estuviésemos pasando. Una vez dijo un amigo, 'Yo quiero tener tu felicidad' al terminar de leer un texto mío de los del principio cuando era yo, no la MaLquEridA que se posesionó de mí, con el tiempo. 

Y es que la mera verdá pasé mucho tiempo buscando la felicidad sin reparar que estaba en mi casa, con mi familia. Eso es felicidad para mí. Lo que me hace feliz haciéndome reír todo el tiempo. Con Némesis y sin ella, con virus o sin él, ya no busco nada, todo lo tengo dentro de mi casa.














 



lunes, 11 de mayo de 2020

No eres tú soy yo


¿Por qué eres triste?
La vida nos pone cada día en la salida de una carrera contra el tiempo.
Sólo los que tienen la vida contada saben lo que significa. 
Vivir hoy porque no hay mañana.
No sonríes.
En esa loca carrera sueltas tus demonios a paso apresurado.
Son de ti tan conocidos que antes de abandonarlos tarareas un canto precursor.
 La vida limpia y transparente no carga penas. 
Lo tuyo es cantar poemas para las amigas y uno que otro para las musas de los poetas del mes de abril.
Abril es el mes de las odas celestiales.
De cara frente al espejo miras cada arruga de tu frente permitiendo ver tus ojos sin sentir pena alguna.
Hechos fortuitos pasados viniendo de vez en cuando a revolver tu mente en los años altos de la vida, cuando saltar ventanas ya no puedes. 
El tiempo se atoró en tus rodillas.
Eres triste de morir, sonríes del otro lado del mundo cuando alguien con voz aniñada te cuenta chistes.
¿Por qué no ríes así: "Jajaja o hahaha o jijiji"?
Ríete,
dale a la vida el poder de una sonrisa, para que cuando llegues a la meta, se inunde el cielo del paraíso en el que vives.
Dejando caer las nubes gordas vestidas de gris mediocre
lágrimas de salvación.
No eres tú quién no comprende,
soy yo la que no sabe
ni quiere saber.
El tiempo se acabó.














miércoles, 6 de mayo de 2020

Perogrulladas


Defiendo a ultranza mi punto de vista. Lo que digo es y no hay manera de cambiar de idea. Cuando la mayoría no está de acuerdo con lo que pienso, me dan ganas de colgarme del palo más alto. Cuando una tiene el cerebro en desuso, la vista obnubilada y las querencias perdidas, todo se vuelve oscuro.

Desasosiego en la panza.

Termino por tirarme en el sillón de la marmota mirando el cielo raso. Tengo perdido el sentido de la vida. La lluvia afuera con sus truenos destemplados, no admite sonido alguno. Las ideas discurren un verso sin sentido. Alegoría sin quebranto. 
¿Y dónde está la mamá? Parece como si estuviera muerta o desaparecida o fuera una sombra sin sentido.
El sedentarismo adoptado me está cambiando el nombre.
En menos de lo que canta un gallo, pasaré a ser la MaLquEruEdA.

Entra la vida por la puerta, platica conmigo. Me trajo pizza. 
-¿Te gusta el ron?
-No para morir deshabitada.

Curso una vida a destajo. 

Luego el gato acaricia mi mano. ¿Tú me comprendes verdad? ¿A ti nunca te han dado ganas de desaparecer del universo mundo? 
No, ¿verdad cabrón? Tú si sabes vivir como quien espera de la vida un milagro. Contemplaciones al sol. Somnolencias en do mejor. Sueños irreverentes. No pierdas la fe, mami. 

Llega la noche, la lluvia termina haciendo silencio. El bicho asustado por la tormenta vuelve a casita. La vida es tan sin preocupaciones cuando se encuentra uno a salvo junto a lo que más quiere. Acurrucada en mi camita, miro qué tan alto estoy del precipicio.  Dame la mano, paloma. Está roncando. Otra vez será menester salvarme de mis gloriosas ideas paranoicas. 

Al otro día, uno piensa que no tener un arma en casa es la mejor elección. La vida se mira de otra forma. La gravedad de los problemas no era tanta. Se resuelven con palabras suaves, mirando a los ojos de quien escribe. Para una depresiva en fuga, lo que parece trivial para ella, no lo es.

Nunca pensé decirlo, pero hoy especialmente me alegro de estar viva. 
De lo que me hubiera perdido.
 No todos los días uno deja de ser el centro del universo 
para convertirse en un miembro más de la familia.
El sol comenzó a girar alrededor de los planetas.
No estaba preparada para ello.
Sobreviviendo en solitario.
Miguel Hernández regresó para recordar a Emilio y los días que le gusta vivir.


Aprendiz de todo, oficial de nada.

En mi otra vida debí ser una tipa muy ¨leida y escribida¨, de otra forma no encuentro cómo es que puedo hilar dos frases seguidas acordes con lo que pienso. 


Los viernes tienen un dejo de desamparo. 
El corazón quiere parar, se me atora el último latido en la garganta. Las cosas no son lo que parecen. Qué risa me da la risa de reírme tanto.
Ya llegará.

Bien decía Compi: México perdió en ti a la más grande actriz dramática. 
El tiempo no da para ser exactos.

Cuatro meses son pocos para quién no le gustan las libertades fuera de casa. De todos modos floreces en diciembre. Y leo y vivo, y muero y río, y canto y recito poesía a los loros, y canto desesperanzas a los gatos del tejado.
Elevando la vista al negruzco cielo azotando las pestañas en flagelo emancipado.
Queda poco por ver, queda mucho por aprender. Queda nada por sentir.
Las avestruces meten la cabeza a la tierra por vergüenza. 
Nadie tiene tanta cabeza con tan poco cerebro.
Me esfumo en cuestión de risas.
Quedarse es cuestión de enamorar a los nardos.
A la nada me vuelvo, donde he de resistir el último aliento.











Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Nunca a un ser extraño le llamé mi familia