Páginas

viernes, 31 de mayo de 2019

Libélulas gordas de luto vestidas


Una de las cosas que estoy haciendo para mantener el subconsciente despierto mientras duermo -sigo haciendo y escribiendo cosas cuando duermo- es buscar todo lo referente al orígenes de los aztecas. Toda su historia -de lo que uno se entera- desde los inicios hasta la llegada de los españoles.
Pongo a trabajar a mi neurona lista para absorber todo lo que se pueda sobre los aztecas.
He perdido la aversión que les tenía. Tener las facciones un tanto indígenas  me sobrepasaba.
Aprender sobre ellos me està llevando a entender por qué somos como somos.

Esta aventura de saber me està llevando a imaginar.
¿Qué habría pasado si los españoles no hubiesen llegado a Tenochtitlàn?

Esta búsqueda me ha llevado a saber por ejemplo de los traidores de la patria.

Doy brincos en esta búsqueda. Desde Cuauhtémoc pasando por Juàrez, Moctezuma, Pirfirio Díaz, Netzahualcóyotl, etc. La historia se me revuelve pero todavía sé quién es  quién o màs bien aprendo lo que los historiadores investigan.

Todo eso que hago es para entretener al subconsciente para que deje de hacer lo que hace.

Pues eso. En eso ando. Aceptando mis orígenes. No me avergüenzo de ello. No soy perfecta.
En eso ando por si se preguntaban preocupados ¿dónde andarà la MaLquEridA? Quizàs en esto encuentre la reinvención que he estado buscando.
Pero -malditos peros- seguiré buscando màs adelante, por ahora voy a investigar quién fue Ho Chi Min.
Es que miren, ustedes no estaràn para saberlo pero Barry se ha dejado crecer un remedo de barba que ya me desesperó.
-Te voy a decir Ho Chi Min.
-¿Quién es ese preguntó Barry
-¿No sabes quién es?- preguntè asombrada. Pues a ese te pareces.
-Bruno- seguí en la preguntadera ¿sabes quién fue Ho Chi Min?
-No mamâ.
-Tú Cridsty¿sabes quién fue?
-No ¿quién fue?
-Investígalo, dije.

Lo que no dije fue que no recordaba quién era ese tipo. Ustedes no digan nada pero por si las moscas voy a actualizar mi información, por aí le echo un vistazo a la biografía de León Trotsky. El tipo que mataron con un piolet y al que también se parece Barry.

Y ya, es todo. Como dice la Adriana: nos vemos cuando nos veamos.

Gracias por leerme.


Salebai


Tengan ♥♥♥ tomen un cachito nomàs no se lo acaben si no voy a quedar descorazonada. Eso no serà bueno para nadie.

Ora si, bai ★








sábado, 18 de mayo de 2019

Esa no soy yo

Cuando el monstruo que me habita toma por asalto mi rostro deformàndolo sin dejar huella de mi, pienso que eso al final hará que Barry me deje de amar.

Eso dolerá más que cualquier traición de un amor verdadero.
Mis hijos se asustarán al ver a su madre con otro rostro. Una cara que no es la de su madre sonriente.
Ay de mi con un ente metido en mi cuerpo del que no puedo deshacerme.

Pasan cosas, hechos que me asustan. Tengo que recurrir a todo mi valor para no salir corriendo de mi.
Hago cosas dormida. Quizás esta etapa es una de las más  crueles que me ha tocadl vivir. Duermo. Duermo. Duermo. Paso tanto tiempo dormida que si no fuera porque estoy dormida cualquiera diría que estoy durmiendo. Bella durmiente despierta los príncipes azules no existen.
Me reiría pero no puedo dejar de preocuparme.
La otra  vez comenté sobre un post que publiqué no sé ni como. También mencioné del que borré igual estando dormida.

Soñé que estaba con el dentista. Cuando abrí los ojos tenía abierta la boca como si me la estuvieran revisando. Qué bueno que nadie me vio. De risa loca ¿no?

Ayer me quedé dormida de nuevo estando con Barry y mi hijo. Estaba hablando por whatsapp cuando me dormí. No recuerdo más. Cuando abrí los ojos por la voz de mi hijo resbaló el celular de mi mano.
Recordé que estaba hablando. Revisé el chat y me asusté. Había escrito tres renglones por separado con frases ininteligibles. ¡Yo no escribí eso!

Cierto que escribo en parkinsoniano pero sé lo que escribo. Esta vez no. Ni siquiera entiendo lo escrito.
Barry dice que no escriba cuando tenga sueño pero cómo si ni siquiera sé cuando duermo. Ahora mismo debía estar dormida pero la luna insustió en asomarse por mi ventana y es hora que no se va de ahí.
Jesuscristo de los escribidores de infortunios protégeme con el velo del raciocinio, no dejes que nadie más habite mi destartalado cuerpo.

¿Qué voy a hacer? ¿Y si los antidepresivos me convirtieron en zombie? Ellos no zombienvenidos. ¿Qué tal si me convertí en uno de esos que caminan dormidos y cuyo nombre acabo de olvidar?

Algo está pasando dentro de mí y ni siquiera sé como defenderme. Desconozco al enemigo.
¿Y qué tal si en algunos de mis ratos de soledad o insomnio escribo sin saber algo que no debo?
Soy una acérrima antisocial, con mayor razón lo seré ahora. Puedo quedarme dormida en medio de una conversación, puedo hacer una estupidez. ¿Qué voy hacer?

Mi familia se preocupa ¿cómo voy a tranquilizarlos si yo misma estoy aterrada.

Esto ya venía sucediendo pero era cómico. Ha dejado de serlo. El monstruo que me habita llamado  pp ha encontrado otro bastión para acabar conmigo.

Me alejo de todo lo que me pueda poner en peligro o vulnerar mi credibilidad pero no puedo alejarme del ser que me habita. Ha tomado por asalto mi cerebro y a no ser que me hagan una trepanación no hay forma de vencerlo.

Los solos terminan venciéndose a sí mismos adentràndose en su soledad para no dañar a los demàs.

Gracias por leer. Miren aquí tengo algo para ustedes. Les regalo un trocito de mi ser.

Tengan ♥♥♥












domingo, 12 de mayo de 2019

Volando con colibríes

De pronto un día me vestí con los ojos cerrados. Del perchero habitual tomé un cuerpo que no era el mío. El que me puse tenía la espalda encorvada como si cargase algo muy pesado. 
Mi espalda estaba derecha.
Las manos arrugadas llenas de pecas. Manos suaves. 
Así no eran las mías.
El vientre firme desapareció tras un abdomen un tanto abultado. 
Como de quién carece de consecuencias.
Las piernas con moretes salidos de sepa dónde. 
Las mías firmes de tanto ejercicio, desaparecieron para dar paso a un par de muslos delgaduchos. 
Los pies rechonchos, cansados, con cicatrices del tiempo en la piel blanquecina no existen más. 
Princesa morena de piel azteca. Loba solitaria venida a menos.
De mis ojos no hablo, a veces tienen la mirada perdida en mundos extraños visitados por las noches bajo los influjos de pastillas coloridas.
La memoria se ha vuelto corta. Recuerdo el ayer.. El antes de ayer se evaporó en la bruma de los olvidos.
Los amores se volvieron poesía incomprensible igual que la musa que antes fui.
Y con todo lo fuerte que pueda ser parece que el tiempo se acordó que existía. 
Ese cuerpo no es mío, pertenece a una mujer cansada, avejentada que no soy yo.

La vida se vuelve simple. Necesito apenas aire para existir. Un par de alientos versados con mi nombre y el vuelo de un colibrí.













Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales