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domingo, 23 de enero de 2022

Escarpines para la última de la fila

La culpa no es del indio sino del que lo hace compadre.

Tan obvio como el que los pájaros nacieron para alegrar al mundo. Ser berrinchuda,  caprichosa, altanera, déspota,  voluntariosa, etc, no tengo la culpa así me criaron. Mw dieron todo sin que moviese un dedo. Es lo que conocí al comenzar a vivir según lo que viera. ¨Al lugar donde vayais has lo que veais.¨  como dijera Pache, mi casi hijo, el más tierno e inocente de todos mis hijos. ¨ (¡Maldita memoria lo acabo de olvidar!).

Es demasiado tarde para poder parar.

La cosa es esa, comencé siendo una pequeña tirana. Mis padres con su eterna preocupación por mi salud cumplían todos mis caprichos. Llegada la adolescencia todo cambió. Me regía por mis reglas sin que esto dañara a nadie.

Lueguito me casé, entonces llegó Barry a seguir -sin proponérselo- la regla de ¨yo siempre tengo la razón.¨ ¿Qué quieren? siempre la tengo, menos cuando no.
Todito todo me complacían, si se negaban el silencio era mi mejor arma.  Hasta eso no me costaba trabajo obtener lo que quería. Lo pedía y ya. Conseguirlo no era asunto mío. Reina Tirana, cabeza de Chorlito. ¿Saben cuales son los chorlitos? pájaros con una cabeza tan pequeña que es imposible quepa su cerebro. No tanto así pero sí.

Barry se cansaba de complacerme, pero al final yo ganaba. Obtenía todo, todito, todo lo que quise nomás que olvidé ser agradecida. Las reinas como yo no damos las gracias. Mi yo actual no lo aprueba, el anterior sí.  

El recuerdo que tendrás de mí será  horroroso.

¨Dí las palabras mágicas abuela,¨ decía La Bella cuando ordenaba me pasara algo. ¨Obedece, las reinas no piden, ordenan.¨ ¨Di las palabras mágicas.¨ Dos o tres veces me lo pedía viendo que mi semblante iba cambiando. Entonces empezaba el conteo: ¨uno, dos,...¨llegado al tres ya tenía que tener lo pedido en mis manos.  Mi voz autoritaria no admitía réplica. La Bella apenas iba conociendo a su abuela. ¨Ash abuela, para la otra dices las palabras mágicas sino no te daré nada.¨ ¨Si, si, si, güerever.¨ contestaba molesta.
Y luego preguntan de quién sacó el carácter explosivo esa niña.

De buenas o de malas se hacía mi voluntad. 

Después llegaron mis hijos, primero Laura, luego Bruno, pasando por Cridsty, y todos los que me conocen. Lamento desilusionarlos amigos pero soy así. No es excusa, no inventé esa máxima. ¨Tienes que obedecer.¨ ¨Mis órdenes no se discuten, se acatan.¨
Pocas veces me di con la puerta en la nariz. No hicieron lo que pedí. Eso me hacía frustrarme.
¡Maldita maldición!¨

Bruno cumplía mis caprichos, pero cuando a él se le daba la regalada gana. Gracias a él, Los Reyes Magos, me trajeron un teclado.  También gracias a él, tengo un aparato reproductor de discos de vinilo. 
Bruno complace mis deseos ya sin que le diga nada. Me pone muy feliz cuando llega con un enorme vaso lleno de agua de frutas. ¡Delicias!

Quizás en este precioso momento pueda ser como tú.

Laura es la mejor cumplidora de deseos de Flor de María. por eso ahora que no está extraño todo lo que para mí significa.  Laura es TODO para mí. Valoro su presencia cuando está. Me peleó con ella porque si le hablo dulce, la derrito y quiere darme puros besos o abrazarme todo momento. Cierto que Laura es muy cariñosa con todos pero soy la mamá o sea gano por siempre.

No siempre entiendo qué sucede conmigo...

Ubicada en el último escalón de la vida, ubiqué mi lugar en lo último de la fila por una razón muy poderosa o no. Si me ubico ahí nadie podrá decírmelo porque ahí estoy por convicción.
No soy la peor, tampoco la mejor, soy así como esta que escribe pendejada y media.
No me victimizo  cuando digo que soy mala madre, nadie puede decirme lo contrario a menos que haya vivido su infancia conmigo. Lo soy. Nadie podrá decir lo contrario. Igual me acostumbré a que dijeran que tengo la culpa de todo. Y pues... sí. Soy mala hermana. No me ocupo de Los Apellidos Ilustres por la sencilla razón de ¨si no hablan quiere decir que están bien.¨ No les llamo para nada a menos que sea la Emilia

Las cosas más triviales se vuelven elementales

Díganme ustedes ¿tengo la culpa de ser así?  obvio no. Esto pasa en la vida real. Acá donde la MaLquEridA actúa bajo el nombre de la ¨Chikys,¨¨Hongo,¨ ¨Flora,¨ ¨Champiñón;¨ etc. todo me ha sido dado sin ver el gran sacrificio que hacían y hacen por complacerme.

Muérete a solas, nadie te enseña

Los amigos del otro lado de la pantalla, son padres. No puedo decir ¨cuates¨ porque cuates los huevos y no se tocan. ¨Cuates los ojos porque no se pueden ver,¨Son amigo de veras. Fíjense, Eva cambió el fondo de su blog negro por el blanco para que pudiera leerlo. ¡Oh may gud ness! Me han enviado regalos sólo por hacerme feliz. Me han hecho poemas, textos, cuentos. Nomás porque alguno de mis textos les tocó el alma.
Hay incluso que me hizo muchos regalos invertidos en mucho tiempo nomás para que conociera el mundo que está vedado para mí.
Siendo la última de la fila es un halago hubiesen perdido su tiempo conmigo.

Hace tiempo que ya no te veo

Los amigos del otro lado de la pantalla son lo más. Sin ellos la MaLquEridA fuera un blog más de letras sin causa ni fundamento. Esos son los meros chidos. Sin conocerme han pasado por el la MaLquEridA y se han quedado. ¡GRACIAS!


Amigo verán es domingo, seis de la mañana. No he dormido nada, nadita nada.  ¿Por qué siempre conviene alegrar a la gente, también de vez en cuando está bien asustar un poco.
Amigos ¿ustedes no odian nada?

Las consecuencias son inevitables

Yo sí, odio a Chente aunque ya se murió. No me alegra su muerte, lo que me alegra es no verlo más. Lástima que doña cuca (con minúscula, sí) y su prole de juniors fantoches ¨cantantes¨ por obra y grcia del ¨albañil cantante, voz de pito de borracho con agruras. Puagh con gloria esté. En gloria no, tengo un maldito karma que hace que me trague mis letras pútridas, casquivana, deleznables cuando hablo de aquellos que me tocan los cojones.
Odio a la computadora que Laura me regaló porque tiene la malsana idea de cambiar el puto tamaño de la letra sin que pueda hacer nada. ¡Fockin ashold bich compiutr bitch!  
Me cambió un texto de lugar, me hizo la letra casi invisible, no encuentro mi firma. ¡Ahhh me mato!

¿Les digo algo, pero no se lo dicen a nadie?

¿Saben rezar? pues recen por mi, son 6.20 de la madrugada o güerever, Necesito salir o me dará una crisis de ansiedad que no vieran todo el revuelo que causo.
Voy a llevarme la silla de ruedas porue ahorita no puedo caminar. Está oscuro, caminaré entre pérfidas sombras infieles trabajadores en la alborada del rimero de sus reconchos días.

tonces aí es encargo. Recen por mi.  Ojalá no azote en las escaleras, no quiero que Lucy me bese, digo vamos a estar juntos de aquí a la eternidad. Eso es uuucho tiempo ¿no?

pinche mac, eres la escoria en mi futuro de escribidora sin chance de mejorar sus escritos. Ustedes habrán de perdonar mis textos sin pies ni patas -si, eso dije, algún problema?- la cabeza no la uso cuando desde el último escalón en el que parada estoy, reneganndo del karma y su intrínseca calamidad certera y bochornosa.

Cuando vuelva pediré a mi redactora me corrija toddos los exabruptos y mala leche escritos a la dde sin susto.
Fiil de tota la seva, punxe i rebomba mare.

No conozco a nadie que piense como tú,
con tanta disciplina, presión y sinceridad,
te ganaste tu lugar con ingeniosa ingeniudad
no entiendo como eres capaz 
no entiendo como eres capaz de sentirte peligrosa siendo tan vulgar.


Orita vengo, no se vayan, voy a bajar la silla. Crucen os dedos, pongan changuitos para que no me salga ningún maleante o me quede paralizada a meda avenida, 

¿Du yu onderstan may dir frend jansom bul?
dDu yu hir me may bull?
Jav jerquick creizi redi in cais 
this adventur ends, 
badli an De Biuty 
ends up, griting it.

Bon tarsa homes, dones, nenes y nens
adversaris de la mediocritat dominicana. 
Amos de l´aventura en tùniques negris i escarpins.
Ens veiem quan siguí mebester , saps.


*** ¿Alguien me puede ayudar? quiero colocar una imagen en la cabecera, pero mil veces después no hago más que descuadrar el blog.***

¿Alguien plis?

También detesto tener que mover el texto con los dedos porque se brincan d e sito, ... fockin asjol machin.
No sean así muy quien sabecomo.

¡Laura! ¡Bruno! ¡Hijos de Suchiii!








 

miércoles, 5 de enero de 2022

Inconmensurable

Tengo doscientos años. Nací en la colonia Morelos. ¿es la bonita? Come bonita. ¿Quieres otro cachito? Aunque ustedes no lo crean soy un tipo pendejo pero consciente. Coma mi Sabina. ¿Sabes a cómo da los pericos un pajarero? Dos mil pesos. A mi no me gusta tener pájaros enjaulados. ¿Cómo pueden los tipos esos andar en su desmadre vendiendo guacamayas si están en peligro de extinción? La srita. Gato duerme contigo ¿verdad? ¡Ahhh! ¿Ahhh! Estuvo muy aburrida la conferencia del coronavirus. No se vale me quieran culpar de algo que no hice ¿si o no? 
Los amo mil. Los de provincia no quieren a los chilangos. No sé porqué si los chilangos son precisamente los de provincia asentados en la ciudad.  No se quieren a sí mismos.

El Señor Elefante habla y habla. No espera respuesta. Cuenta chistes, canta, platica, habla de sus cuitas en el trabajo. El Señor elefante barrunta habla. De diez palabras once son groserías. Siendo del barrio bravo su lenguaje es característico. Ni hablar mujer trais puñal. Tuvo una novia enfermera y una maestra y una secretaria y una obcecada y una meretriz de muy bajo linaje y otra cantante de barrio pobre. Una más infiel de cuatro amantes y una de pelo rizado de color negro azabache con la que se casó. Sus novias merecían un mejor destino que el olvido intrínseco al que fueron sometidas después del beso final.

El Señor Elefante lleva las quimeras apretujadas en el bolsillo del pantalón. Los corazones desechables  los guarda en el interior de la bolsa secreta, la del hoyo efímero por donde se escurre el vaticinio del amor imposible.
Acostumbrado a la domesticación de mujeres de cualquier tipo no reparaba en tirar desgano en la poesía absurda de los elefantes casquivanos. Los cientos de besos exiliados de los labios delgados iban a parar en el rostro de cualquier disoluta aparcada en las esquinas de la noche.
Los ojos alargados buscaban mujeres en los redondeles de bares de mala nota. Teniendo como único fin desechar lo que en el bulto del pantalón llevaba prisa por salir en desbandada, enamoraba  a la muchacha virgen, nuevecita y sin resquemor encontraba con manos expertas bajo las faldas la  razón de su sin razón.

Y así iba por la vida el mísero Señor Elefante, pisoteando flores mil diversas.  Destrozando corazones a la de sin embargo. ¿Qué más da ser yo si a final alguien más lo será?

Pero un día, un maldito día el Señor Elefante cayó redondito en el sublime arte del arrepentimiento. Las putas quedaron difuminadas en un pasado vergonzoso. Las mujeres de exquisito perfume quedaron apoltronadas en la desmemoria. Las persignadas se siguieron persignando. Las disolutas se evaporaron bajo el influjo de los vinos corrientes. Las casquivanas tiraron la corona. Y las infieles terminaron en los cándidos brazos de sus maridos. Allá ellas y el inconmensurable desafío al que se enfrenten cuando les toque bailar con la más fea.



Adéu o Amén, güerever, que con su pan se lo coman.












 



viernes, 24 de diciembre de 2021

La huida cobarde de un hombre de risa escandalosa

Bendecida fue la causa de mi fortuna...

Eligió para partir el 23 de agosto del año del Señor. 19 días antes de que la Piarica se marchara de este mundo. La Pilarica, dama poeta -que no poetisa- partió a un lugar mejor. Mujer culta, inteligente, sabia, me caía muy bien. María Pilar Blanco Unzué se llamaba. La tenía en mi mista de contactos. Hablábamos poco, saludos y cosas de esas. Ella creía en mí. Me instaba a participar cada año en un concurso de escritores. Ella me creía escritora. Yo sólo soy una escribidora de tantas que hay. Ella tenía  fe en mí, tanto como no me creo yo. Me dedicó varios poemas. En ocasiones pasaban los días sin saludarla. Un día le busqué una canción de su tierra natal, España. Tenía días sin saludarla.

¨Cuando me miras morena 
de adentro del alma un grito me escapa
para decirte muy fuerte, guapa, guapa, guapa...¨
Después de escuchar la melodía, me escribió: ¨Qué detallazo.¨
Fueron sus últimas palabras para conmigo.

Al otro día Martica su querida hija nos avisó de su fallecimiento. Su nombre sigue apareciendo en mi lista de contactos. No la he eliminado,  nunca lo hago con nadie. No me gusta. Sólo a dos personas he eliminado. Una porque se burlaba de mí. No soy payaso de nadie. NADIE.
La otra porque no entendió razones. Se puso a hablar mal de mí. No tolero a la gente que juzga sin conocer. Di mis razones, no las aceptó. Es su problema, no mío. Vertió su veneno en blogs amigos. RIP.  Ojos que te vieron ir, jamás te verán volver. Cavaste tu tumba en los olvidos de mi memoria.

Nunca he confiado en los labios muy finos, de ellos huyo como un fugitivo...

Llegué en el momento justo en que el hombre de risa escandalosa desaparecía de mis contactos. Fue uno de mis mejores amigos. Nos conocimos a través del blog. Era muy alegre y simpático. Era una especie de personas sin tiempo para estar tristes. Se acercó a mí para quitarme la melancolía en que me muevo. Después de doce años se dió por vencido. Se marchó el 23 de agosto del año  del Señor. Sin decirme adiós, sin buscarme, sin despedirse de mí se marchó. No pudo vencer el temor de no saber qué hacer ante el avance de mi enfermedad. Prefirió parir dejándome una duda en la cabeza. ¡Por qué? Los amigos no abandonan ni huyen. Mucho menos se marchan sn decir adiós.  La cobardía es algo con lo que no comulgo.
Me pareció poco cobarde irse así. Desaparecer de mi vda. Tirar al mar del olvido las cosas que vivimos. Él a su manera y yo a la mía éramos dos seres solitarios. Juntamos mis lágrimas y su risa para hacernos la vida más llevadera. 
No me gusta la cobardía, hay que enfrentar las cosas de la vida. Buenos o malos hay que tener cara para enfrentar los momentos. No me merecía esto. Lo hice partícipe de muchas de mis historias. Él no me lo pidió, en fin. La amistad es sagrada. Quizá pensó que por mi carácter dramático me podría a llorar rogando que no se fuera. Tal vez creyó que no lo dejaría partir nunca de mi lado. En este blog como en mi vida, nadie está a la fuerza.
Algo que nunca supo fue que el desapego lo he practicado en el curso de mi vida. Desde pequeña cuando mi madre me iba a dejar con la madre sustituta, supe que si ella aguantaba el tormento de dejarme tirada en el suelo con los brazos vacíos de ella, yo debía tolerarlo igual. Durante dos años, cada semana mamá me dejaba en esa casa, ahogada en lágrimas. ¡Mamá! gritaba yo estirando los brazos a través de la reja.
cerrada con llave para que no me fuera a escapar. ¡Basta Flor de María, deja de llorar! decía mamá abriendo mis dedos que como garras se encriptaban en el suéter de mi hermano. ¿Qué pensaba mamá cuando me dejaba atrás? Nunca lo pregunté, ni a mi madre ni hermanos. Seguramente lloraba sin poder hacer nada. Lo hecho, hecho estaba. No hay más. Por eso es que no me gustaba que me llamaran por mi nombre. Me recordaba los regaños de mamá. Con el tiempo aprendí a escuchar la sutileza de mi melodioso nombre. Lo detesté tanto como ahora lo amo. Flor de María. Tiene el dejo de la poesía de una madre bañada en llanto.
Nunca entendí la razón por la que mi madre me separó de la familia. Quizá cansada de tanto que me enfermaba, quizás porque en m inocencia aventurera levanté la mano cuando padre preguntó quién quería ir a vivir a una casa rica, donde había muchos juguetes. Dónde se podía  comer de todo en abundancia. Habría leche, pan, carne, agua de frutas. Todo lo inimaginable tendría allí. Viajar, tener ropa para cada
estación del año. Tendría acceso a una mejor educación. Llegada la hora de la verdad, de ya quedarme s vivir ahí, ya no era tan agradable. No había marcha atrás. Todo estaba preparado. 
Los fines de semana volvía a casa periódicamente pero al ver que me ponía muy difícil cada domingo dejarme, me dejaban más tiempo sin ir por mí.

Si antes era callada, después de eso me volví más seria y silenciosa. Los cambios que hubo en mí hicieron que la brecha entre mis hermanos se hiciera mayor. Dos años de buena educación hicieron en mi corazón infantil, un muro invisible que jamás podría destruir.
Fue entonces cuando en medio de mis lágrimas me decía que no iba querer más a nadie. ¿Cómo era posible que mi madre me dejara sin partírsele el corazón?
Ya nada volvió a ser igual en mi familia.
Nunca juzgué a mi madre por haber tomado esa decisión, sus razones muy respetables tuvo. No la juzgo. Siempre he sido un dolor de huevos, no hay más. Mamá me quiso a su manera. Calada como el t quiero nunca pronunciado. Mamá tampoco supo cuanto amor quedó muerto en mis labios. No soporto la cobardía intolerable es la que yo tuve al no hacerle saber cuanto la quise. La quiero.

El desapego de mi madre hacía mí fue muy evidente. El de is hermanos también ya no digamos los tías y tíos mirándome mal cuando íbamos a visitarlos.
Adopté el desapego como arma de defensa. 
Siempre tuve la sensación de que mi madre no me quiso. ¨Somos hijos de la costumbre¨  dice Barry quien al igual que yo se crió en otra familia que no era la suya.
Mi madre se llevó un secreto a la tumba. No se enteraría de que con el tiempo sabría la razón de su tristeza y alejamiento para conmigo.
Me duele recordar el tono seco con el que me hablaba. Sentía que no me quería. ¿Por qué a mis hermanos sí y a mí no?
Los últimos años de su vida, los pasamos juntas. Estábamos cerca una de la otra. Poco antes de morir, mi  hermano -el consentido de mi madre-,  nos avisó que se había puesto mal. Llegamos corriendo a su casa, cuando los paramédicos la llevaban en la camilla. Pasaron junto a mí, susurré ¨mamá¨. Volteó e verme con sus ojitos tristes, después los cerró para no volver a abrirlos.
Mamá se fue con mi imagen atrapada entre las pestañas. Se llevó con ella la cara angustiada de la hija que no la supo entender. Su amor de madre hacía mi siempre estuvo bajo una gruesa capa de hielo, que nunca pude romper.

El desapego marcha junto a mí, tomadas de la mano  voy poniendo barreras cuando conozco a alguien. No No me gusta la sensación de vacío cuando se tiene que marchar. ¿Para qué sufrir? Tuyo es sólo lo que no tiene dueño.

Sufro mucho las ausencias, pero los dejo ir sin remedio. No me aferro a lo que no es para mí. Me costó media vida dejar volar a Barry. Aguantarme las ganas de detener a Laura o a Bruno cuando se marchan.  ¡He, miren no me duele su partida.  Hay que dejar volar a los demás. No entorpecer su vuelo con lágrimas banales. Lágrimas de cocodrilo engañosas, superfluas.

Muchos años pasé sin poderme despedir de ella. La extraño tanto.  El día en que sus restos fueron cambiados al último lugar que ocupará en este mundo, la dejé partir, Me despedí de ella. Le dije de todo lo que sentí por ella. Sin lágrimas me alejé de ella como siempre lo hice en la vida. Sin mirar atrás para no echarme a refugiar en sus brazos. Brazos vacíos de mí. Mami te amo. No sufras por mí, estaré bien. Si pude soportar tu ausencia, puedo soportar la de quien sea aunque después el maldito karma me recuerde que no soy más la que antes fui. Que las ausencias duelen mas que el amor de la presencia.

La percepción de la belleza.

Algún día escribiré sobre el hombre que  construyó una biblioteca para mi solita o del hombre que bautizó con mi nombre un atajo para hacerme inolvidable en su memoria, pero como digo sin decir- Noli iactare daisies ad porcos.



Click!

 

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.

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