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jueves, 20 de mayo de 2021

Atributos suicidas o el fino arte de la contemplación

Pus yo digo que la mejor forma de irse un poquito a la chingada es vivir así merito, una vida tan sin embargo. 
No tener prisa por levantarse de la cama. Ni peinarse, ni comer, ni nada de nada.
Vivir así de a poquito, como quien muerde suspiros, en trocitos pequeños y sorbitos de agua de lilas que no den agruras. El encanto se percibe a través de las burbujas explotando constantes sobre la punta de la nariz.









Se puede pasar la vida sin dañar los pliegues corruptos de sábanas azul brutal pa´ tener sueños atarantados. Hay que darle a la vida un poco de alboroto circunstancial. Luego digan lo que digan uno volará al cielo de los profanos a recibir el justo premio al ejemplo de vida que no fue.
Hablo en tercera persona cuando la primera se disloca el habla con tanta palabrería impertérrita desubicada.

Quién busca un ejemplo que se mire al espejo, la persona dentro de él será de lo que se arrepienta o no,  por no bajar del privilegiado lugar en el que él mismo se situó. Al final uno es el artesano de su propia conciencia.

Lueguito la vida se desdobla en jeroglíficos sin futuro. Que nadie entienda lo que escribes que de eso se tratan los signos desdibujados en las hojas de tus cuadernos. ¿Tuyos o míos? Efectividad esclava.

No no no no, negativo dice Enrique con esa voz que tiene por costumbre mover el suelo da la infidelidad utópica que piso. Si Enrique me pide que vaya con él, claro que voy. Ay pero todos sabemos que nunca lo hará porque ni siquiera sabe que existo.
¿Y qué tiene?
¿Y qué tiene?

Es entonces que veo buen cine, escucho buena música. ¿Por qué nadie inventa una melodía que se llame ¨El Blues de los Cobardes¨?  Me la adjudico de inmediato. Todo lo que sea negativo, trágico y lacrimoso es mío. Me robo el concepto de llorar sin necesidad, sino ¿pa´qué se hicieron las lágrimas? Ni modo que de adorno. Cristales finos salen de mis ojos cuando vuela la mosca obscena frente de mi.

Olvido que la vida tiene poco sentido. El poco sentido que me da fuerza para hacer estupideces como la que hice hoy de bajar una aplicación para contar los pasos que doy en el día.  132 el total de hoy. 132 pasos dados todos dentro de casa. Seré dentro de poco la MaLquEruedA, o como se escriba.
A las once de la mañana había dado ¡Tres pasos! ¡Virgen del ocaso bilioso apiádate de mi!

Me quedo mirando el techo de los invictos. Nunca nadie lo ha visto tanto. Ese cuarto tiene todo de mí. La esencia de un espíritu combativo luchando toda su vida con una vestidura ceñida de cobardía.
Porque esa es la mera verdá, pregunten a quien sabe todo de mí. El ser cobarde tiene una encarnizada pelea todas las mañanas con la quejosa valiente de ojos color desconocido. Creo que mis ojos son cafés o sepa la bola, nunca me he fijado en su color.

Y aí voy poco a poco paco peco poco pico.
El estado catatónico es la fuente de sabiduría con la que me bendice todas las mañanas, el dios que me habita con ayuda obvio del aceite CBD al que me he hecho rápidamente adicta. Sin él ya no vivo señores, mi cuerpo acusa los estragos del pp sin él aceite.

Espero mi cataclismo de una tregua a este cuerpo de modelo antiguo que permita hacer más de lo que me permito. 
Si no, no pasa nada.
El mundo gira en intervalos disolutos a favor del que lo sepa manejar. Y yo, no manejo ni mi vida. 

Its ol 









miércoles, 5 de mayo de 2021

Inquietando colibríes online

Desde marzo del año pasado, las clases presenciales dejaron de serlo para convertirse en clases en línea. La casa fue tomada por asalto una mañana por La Bella y su madre trayendo mochilas, cuadernos, uniformes, etcétera.

Adaptamos un espacio para ella en la sala. La casa es un huevo, cuando uno entra, el otro debe salir. Nocierto, exagero. Laura llegó después con computadora, maleta, y su buen humor escondido debajo de los rizos de la melena alborotada. 

¡Jesucristo vencedor, aplaca tu ira y tu rigor!

Laura en casa es otro rollo. Pongámonos de acuerdo de una vez, dijo con tono que no admite réplica. Cuando tenga junta a las 10 de la mañana, a las 11, a las 12 y a las tres de la tarde con los jefes, hagan favor de no moverse, ni hablar, ni gritar. Hagan el favor de ser momias impolutas. 

Entonces, La Bella en clase, Laura en junta, Liz preparando el almuerzo para los que no tienen prisa en esta arrebatada vida de oropel y perlas desafiantes. 

Ladra Cuco, los Tres Huastecos sin Silvio, el camión del gas afuera en la calle grita porque tiene prisa. “¡El gas, el gas, el gas, el gas, el gas!”. Dios, no se le acaba el aire.

“El panadero con el pan, 
el panadero con el pan, 
el panadero con el pan, 
el panadero con el pan.
Tempranito va y lo saca
calientito en su canasta,
pa’ salir con su canasta
por las calles principales…”.

“Llegaron los tamales calientitos, sabrositos, oaxaqueños, verdes y de mole”, grita el tamalero de hoy.

Bendito Dios, qué ruido. Me tapo los oídos en mi recámara esperando que por una mañana el tiempo esté calmo. Suave brisa de cánticos febriles, polluelos chillan en la copa de los árboles pidiendo comida a sus madres, sin dejar el alboroto infantil de pájaros llorones. La lluvia ha dejado olor a tierra húmeda, calor abrazante, 

Un caos inaudito. Me voy a la ducha. 
-¿Quién quiere café? 
-Yo no.
-Yo tampoco. 
-Yo menos. 

El calor no invita nunca cafés, quizás un helado con el heladero de los domingos.

Guantes tiene su autoexilio controlado. La parte de arriba es para ella sola, para nadie más. Claro que conmigo está hasta las once. Hora de receso, de almuerzo familiar, con media hora de tiempo reglamentario.

Es imposible no enterarse de lo que pasa con La Bella y Laura, todos oímos lo que dicen los del otro lado del monitor. Ni modo, es así.

En esta semana, a La Bella le encargaron hacer una biografía de quien quisiera de su familia. 

Quiso hablar de mí. 
-¿Abuela puedo hacerte una biografía?
-Si no hay otro remed... perdón, digo, claro que sí muñeca, soy toda tuya.

Con ese necio complejo de inferioridad intrínseco en mí, digo que no hay nada bueno que contar de la MaLquEridA. La vida es triste como pañuelo de puta de callejas oscuras, oteando el horizonte sin más pedir que irse a su casa a descansar. Las putas tienen el síndrome de la negación fortuita.

Ya ven, soy un fracaso, dicen las chachalacas cuereras, habitantes del submundo cotidiano de la infestación temprana de palabras llenas de maldad, malsanas, sólo porque sí. Zarigüeyas con hálito simplón. Hay muchos lugares donde arrojar veneno. Go home, habitantes del humor tedioso. 
Aquí no se aceptan oscuros perfiles, la melancolía es una forma de existir sin tener que sonreír todos los días en el acomplejado mundo del positivismo.

Enigüey...

Toca escuchar la biografía de La Bella. Miss Laurita pide a la niña que comience a leer.

-Ejem ejem ejem... la vocecilla de niña hermosa comienza, “Biografía de mi abuela Chiky”.

“Dice mi abuela llamarse Flor de María Almaraz Martínez Flores Sánchez y Ruíz. Nació en un pueblito a las afueras de la Ciudad de México en el año en que los patos aprendieron a tirar a las escopetas. ¡Bang!”.

El silencio se hizo emocionante, escondida detrás de la puerta de la cocina, escuchaba emocionada lo que iba leyendo la niña. Liz Cristina observaba a su hija. Ha crecido enormidades, ¿cómo no amarla?

“La abuela escribe en un blog llamado la MaLquEridA desde que el pp la atrapó en sus garras. Escribe cuentos para niños”, dijo.

Entonces se oyó un estruendo de vocecillas chillonas: “Dinos cómo buscamos el blog de tu abuela, Natalia”. 

“Sí, sí, sí, sí, dinos cómo la buscamos”, dijo Miss Laurita.

-¿Podemos conocer a tu abuela, Natalia?
-Sí, Miss, pero le da pena porque se le cayó un diente y le da mucha vergüenza reírse.
-No importa, dile que no pasa nada.

Así las cosas, fui a sentarme frente a la computadora, poniendo mi cara de ”soyunaseñoradeperfilatropellado”, no me miren, plis”.

He de decir que fui la más sorprendida del recibimiento que me dieron los niños y la Miss.  ¡Ouch, qué pena tengo!

La miss dijo palabras muy bonitas, me mandó un abrazo aunque no me gusten. Mefelicitó porque no me dejé amilanar por una enfermedad de pacotilla. 

Los niños querían entrar a la MaLquEridA, pero recordé que escribo cosas no muy aptas para niños, aunque déjenme decirles que como los oigo en clases saben más que lo mucho que me jacto.

Tal como Sócrates dijo allá por los años en que mi nacimiento no estaba en puerta: “Yo sólo sé que no he cenado, digo, que no sé nada”.

Dado que este cuento ya se hizo muy largo, les diré que quedé de enviar tres de los cuentos para que los leyeran y me dijeran si les gustaban. Miren que no hay público más crítico y sin piedad que los niños.

Una parvada de colibríes alborotados queriendo saber. Eso nomás. Saber.

It’s ol, mai friends, ay lov yu veri much, everiting ol of os.


Chaíto













Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Cada uno se dedica simplemente a salvar su propio pellejo.