El refugio de la soledad

El refugio de la soledad
Yo estaba en este lado del mundo. Tú en el otro extremo.

¡Qué sorpresa! ¿Cómo has caído tú por aquí?

Cosimo en sus laberintos.

Desde El Reino de la Salamandra

Desde El Reino de la Salamandra
Las esporas escribidoras

Cuentacuentos en desuso

Nunca fue tan breve una despedida
nunca me creí que fuera definitiva-
Nunca quise tanto a nadie en mi vida
nunca a un ser extraño le llamé mi familia.

Chilanguita de ojos tristes

El blues de los secretos

Las cosas que no se dicen son más que las que sabemos. Los secretos no debieran existir. No estás para saberlo ni yo para contarlo pero......

Apología al dolor y sufrimiento.

Intrínsecamente Ausencia

A estas alturas de la vida no he hecho más que parir tristezas.

Ecos del silencio

Eres mucho más que musa.
Tú eres poesía.

No se preocupe por mi y mis ausencias moribundas. He de volver.

Permítame decirle por hoy que le quiero mucho, un tanto demasiado doctorcita.

Joven filósofo



Flor de María

Hay una mujer que a la distancia
de unos días y de algunas noches
le ha puesto la circunstancia de la alegría

a varias de nuestras vidas.
Ella convoca con su existencia, alegrías y tristezas.
Yo le sigo, tu le sigues y todos la seguimos.
Sin pretenderlo nos hemos convertido en peregrinos
de sus palabras y de sus escritos.
Noble tarea la de ser lector y amigo
de la reina de las palabras y de las vivencias.
Esa mujer enternece mientras no le prometamos
un jardín de flores y no le pongamos colores.
Ella nos habla con el alma en la sonrisa
porque dios la hizo desgraciada
pero a ella no le da la gana.
Ella nos fortalece con su ejemplo
y demonios fieles a ella...
Ella es la Flor de las flores.
Los que la rodeamos nos hemos convertido
en la maceta de la existencia
en la que sus pétalos cobijan
el dulce encanto de la escritura,
la lealtad y de la amistad.
Por esto y más esa mujer es bienquerida.
Flor de María, ese es el nombre
de tu flor que es la palabra...

Seudopoetisa circunspecta

Escribo poemas de suyo ridículos no concibo las formas de escribir un te quiero de forma literaria.

Joven Cuervo

Los abuelos son esos monstruos preciosos, casi de ficción, doy fe, mi hermosa abuela monstruosa...


Abogado de la Serna

Beso paloma Mándame un beso paloma, de esos que llevan mensaje, que hacen completo su viaje y llegan con bien a su loma. No importa cuál sea el idioma mientras que sepa llegar; que cruce montes o mar rumbo al destino profeso. Si tu paloma es un beso mis labios son palomar.

La juventud no te acompañará en los próximos mil años.

¿Por qué siempre conviene alegrar a la gente? también de vez en cuando está bien asustar un poco.

De mí para ti

Trepo por tu recuerdo como una enredadera que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy esa absurda epidemia que sufren las aceras. Si quieres encontrarme ya sabes dónde estoy. Sabina

Inexistencia del Ser

¨Cuando logres ser positiva, puede que te llame¨.-Olvídalo -respondí- hay bastantes positivos en el mundo para querer sumarme a ellos. Lo mío es rasgarme las venas, desangrar las letras, los quereres, los sentires. Yo escribo desde el lado oscuro, ese al que nadie le gusta. Si no hay poetas que requieran musas de tales características, no importa. El mundo puede seguir girando mientras yo sigo escribiendo. la MaLquEridA

No siempre entiendo qué sucede conmigo...

No siempre entiendo qué sucede conmigo...
No encuentro palabras para decirlo a veces siento que el pensamiento es un idioma de signos sin sentido.
Mostrando entradas con la etiqueta aventuras.inocencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aventuras.inocencia. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de abril de 2017

Estas locas ganas de saber de mi

Estoy repasando lo sucedido ayer. Me entran muchas pinches ganas de llorar. Enterarme de cosas me tocan el corazón. Soy muy pinche chillona. Digo lo que siento. Lastimo sin querer a la gente que amo. Mi sinceridad hiere. Recompongo la situación con caritas graciosas. Whatsapp y su forma irreverente de enseñarme a ¨hablar¨ con emojis.

Lo que dije no se puede borrar. He olvidado -tenía la costumbre de responder con otra pregunta para evitar herir- ¿Quieres escuchar la verdad o lo que te hace sentir  bien?
Por lo general la verdad no hace mucho bien por ser dura y yo con eso de que no soy Tarzán por aquello de andarse por las ramas, jodo todo. Toca recomponerlo sin llantos vanos por favor. Ya lo dijiste asume las consecuencias. Si alguien quiere oír halagos no vengan conmigo.
-¿Me veo bien con este vestido?- -A ni no me gusta-. -Nunca debes decirle eso a una mujer cuando está a punto de salir- -Le friegas el día-. -¿Entonces para qué me pregunta?-
-¿Le gustó la comida?-
-Emmm...Eso no me gusta.
-¡Mamá no seas grosera!-
Soy mal educada si no contesto y si lo hago soy descortés. ¡Mátenme o algo!

En fin.

Leí no sé donde que el precio por ser libre es la soledad. Yo estoy más sola que la luna y el puto sol en el cielo. Olvidemos eso.

Centrémonos en la invisibilidad. Lo que me hace un nudo en la garganta es saber el papel que jugué en las vida de personas allegadas a mi. Una por una son nombradas. Gracias y aportes a la vida de alguien. ¿Y yo? ... Este... Perdón... ¿Y yo? Pena penita pena me da enterarme que fui invisible. Que soy invisible. Va a ser cierto que esa etapa de la vida que no recuerdo no existió de verdad. Tanto rascar y rascar pa´no encontrar nada porque hubo nunca nada.

Las pinches lágrimas escapan de mis ojos. Con mis manecitas rechonchas las limpio rápido no vaya ser que alguien las vea. Una vocecilla me recuerda en la vida de quienes sí figuro. Sonrío. Me siento bien. Las buenas obras son recordadas cuando alguien muere. Todo lo bueno que uno ni siquiera sabía que hizo se recita frente un ataúd. ¡Ah chinga! ¿A poco yo hice eso?
En la vida pesa más lo malo que lo bueno. "Eres una hija de la chingada, no te dejas". "Eres muy enojona, me das miedo". "Tu soledad lastima". ¨Te querrás algún día?¨
Cientos de frases acuñadas en el más puro estilo sincero del que soy fan. ¿Por qué entonces me quejo? La verdad aunque duela. No es que quiera que me digan a cada rato que soy un sol y que sin mi no viven. Disculpen eso pero hasta yo que dije no vivir sin ti ahora que ya no estás sigo viva.
No quiero eso, elogios vanos ni mimos a granel ¡Qué fuerte!

Los ogros también tienen corazón. ¿Tienen uno cerca? De vez en cuando viene bien hacerle cariñitos a su alma.

Fíjense. El sábado me dijeron ¡Qué bonita se ve! Mi look autóctono adoptado por cómodo a mi genial figura es el sello que me identifica. Hay muchas igual pero nadamás una Flor de María. La de blusitas autóctonas de algodón con bordados sin igual. Pantalones de brincacharcos calzando tenis viejos y pelo peinado hacía ningún lado esa soy yo. La que le hacen el día con piropos tan así como el Que bonita se ve genuinos. Sin comillas.
No mintió quien lo dijo. Así me sentía esa tarde. Ella pudo traspasar mi barrera huraña pudiendo encontrar lo que demás no. La ¨bonitud¨ de mi alma. (Ustedes no me conocen pero tengo a veces el alma bonita).

¿He dejado algo bueno a alguien? Le pregunto a quien no ha aprendido a mentir.
-Di una cosa buena de mi-
Silencio total.
-Di una cosa buena que tenga yo-
 Cri cri cri.
-¿Y bien?-
-Espera, estoy pensando.

¿No les dan ganas de llorar? A mi si.

Hoy es viernes nadie espera por mi. Ni yo la salvación de mi alma.
















lunes, 1 de agosto de 2016

Memorias de un absurdo











Tal como a los moribundos les es concedida la gracia de recobrar la lucidez en sus últimos instantes así me es dada la fortuna de poder caminar en momentos en que la inconsciencia toma por asalto mi memoria.

Y camino.

Luego como un madrazo en la cabeza vuelvo a mi natural abismo. Encrucijada de la inamovilidad, vuelco mi infortunio en ganas de ir en contra de lo establecido. Libertad le llamo.

Y vivo.
















miércoles, 18 de marzo de 2015

Mezcal de Pechuga

Una de las cosas que me hubiese gustado hacer en otros tiempos es haber aprendido a fumar o a beber como señora nice. Saber cruzar la pierna elegantemente sin hacer malabares para evitar enseñar los calzones. Usar vestidos entallados sin nada debajo, bueno si, lencería fina de encaje y tal, de esa que hace que a los hombres se les caiga la baba nada más imaginar lo que hay bajo el vestido y soñar en cómo desprenderla de ese cuerpo sutil.

Me hubiese gustado haber aprendido a usar zapatos de tacón de aguja, bolsos de marca, peinado de salón. Ir a que me hicieran el manicure, pedicure, masajes cada que me doliera la uña del dedo gordo y lo más importante, usar un perfume que de tan fino no haya nadie más que lo pueda adquirir, sólo yo para cuando camine con paso garboso por las avenidas como modelo esquelética, deje un halo de sofisticación para que nadie me olvide jamás de los jamases, amén.

Pero dios no cumple antojos ni endereza jorobados. La cigüeña se distrajo y me dejó caer en un cuasi pueblo donde las mujeres poco o nada fuman, se visten modositas enseñando apenas el nombre y el perfume que usan es el que guardan en las trenzas gruesas hechas por las manos diestras de una madre presurosa.

Ni modo.

No aprendí a fumar como señora nice pero si lo hago como señora neófita en tales menesteres, al menos ya no me trago el humo.
Tampoco aprendí a beber pero como señora bajada del cerro me aviento mis tequilitas entre pecho y espalda al son de ¡éntrele mi Florecita! ahora que se puede.

Cuando bebo tequila me limito a tomar cinco madrecitas de esas en las que lo sirven. ¿Por qué cinco? porque me he dado cuenta que al llegar a esa cantidad el piso se empieza a mover y mi lengua se convierte en una de merolico, entonces mejor cinco y aí muere, no vaya a ser que pase lo que en Caborca.

En mi perra vida -no es ofensivo decirlo ¿eh? no te espantes Emilio- no había bebido otra cosa hasta hace unos  días en que descubrimos -mi acompañante y yo- una botella de Mezcal de Pechuga traída desde las lejanas tierras de Oaxaca, paraíso verde, tierra de los ancestros de La Bella.

Me chuté tres raciones con su limón y salecita antes pa´ no hacer gestos. No sabe tan mal y lo mejor de todo es que no me hizo ni cosquillas por consiguiente ya sé con qué voy a brindar cada que haya oportunidad. Ni la cabeza me dolió. No me maree ni el piso tembló cuando me levante de mi asiento.
Mezcal de Pechuga pa´ todos, yo invito. ¿Quien dijo miedo? El trago es pa´ los machos y para las parkinsonianas valientes valemadristas.

¡A su salú!

Digamos salú otra vez para olvidar a los poetas distraídos y a los amigos que se entretienen en adorar a sus otras amigas y a mi que me muerda un perro. Salú por ellos aunque mal paguen.

Por cierto, me he quedado sin versos y sin rimas. Convertida estoy en cazadora de poetas funambulistas que se juegan la vida todos los días a la orilla del precipicio por un amor de literatura. Salú por ellos aunque no paguen.

¿Y a qué viene todo este rollo fútil sin sentido?
Ah pues no tengo nada qué hacer y estoy matando el tiempo mientras llega la hora de ir por La Bella.

Salú!













viernes, 20 de febrero de 2015

Abuelita Hombre Araña

Me gusta la velocidad que han tomado los días para volar y desaparecer sin darme cuenta. Las horas no hacen nido en estos tiempos. Nacen muriendo.

Hace unos días hablaba sobre la brillante idea que tuve para comprar las pastillas  para la caminadera. Pues nada, los días han pasado y las pastillas también. Se han acabado, ¡dios me acoja en su santo seno!

La buena noticia es que me quedó algo de dinero de la vez pasada, con otro poco que ponga Barry las podremos comprar, ¡alabado sea el Señor y su santo nombre!
La mala noticia es que tengo que ir por ellas. Por una sencilla razón que no sabría explicar, sólo yo -por esta vez- puedo comprarlas. 

Han pasado casi doce horas desde la última toma lo que quiere decir que... ¿A ver díganme qué quiere decir? ¿Alguien sabe? Levante la mano el que sepa. ¿Nadie? Bueno se los voy a repetir, pongan atención, no quiero parecer disco rayado. Quiere decir niños que no puedo caminar. 
Y eso qué, se preguntarán algunos. Fácil es. Si no puedo caminar ¿cómo diantres voy a ir por la medicina? Olvídense de sillas de ruedas, de andaderas y de otra maldita cosa. Cuando digo no puedo caminar es literal. No puedo hacerlo. Ni modo que me carguen, vaya espectáculo daríamos. Ni hablar de eso.  

La vez pasada Barry y yo fuimos a la farmacia casi a la media noche. Había poca gente, sin temor a miradas curiosas me moví como pez en el agua. Los parkinsonianos tenemos la facultad de movernos como peces en el agua, como hojas sin rumbo, como nubes gordas viajando en el infinito cielo azul sin que nada coarte nuestra movilidad. No señor. Si algo se nos puede alabar es que los parkinsonianos siempre estamos en movimiento. Y el que diga lo contrario es porque no sabe de lo que hablo.

Volviendo a lo que me ocupa, esta vez tendremos que ir a la farmacia en el día. ¡Awww! ¡gente! ¡gente! ¡horror!
Sin medicamento ya he dicho que me debo agarrar de las paredes y del brazo de Barry porque en estos casos extremos el bastón no sirve. Me gustaría tal como el Hombre Araña ir colgándome de las paredes. Disparar la telaraña de mis manecitas, ¡piuff! ¿Qué? Así suena cuando la telaraña sale de sus manos. ¿Nunca lo han oído? Blah, como se ve que ustedes tienen una vida.

Decía, disparo por aquí, ¡piuff!, disparo por alla ¡piuff! y listo, llegaba a que me atendieran. A las señoritas dependientas les daría el supiritaco viendo llegar colgada de techos y paredes a una abuelita de muy buen ver y mejor tocar. Si fuera de verdad Abuelita Hombre Araña, no me pondría los calzones arriba de la mallitas como lo hacen los superhéroes. Yo me pondría una faldita muy cuki. En fin, equis como dice Laura.

Después del susto, las señoritas dependientas acomdándose el chongo me atenderían muy monas. Y es que no sería para menos, ver llegar por los aires a una Abuelita Hombre Araña -como dice Natalia- es para morirse. 
En caso de que no murieran, yo creo que hasta me pedirían autógrafo. 
Titulares de los periódicos: Abuelita Hombre Araña de compras por las farmacias de descuento más baratas de la ciudad, ¡siii!

Poniendo de nuevo los pies en la tierra, tengo que idear la manera para trasladarme sin tanto lío.
Primero iré del brazo de Barry, después en el coche, después, ay ¿de dónde me agarro? No hay manera, la gente me va a ver cuando empiece a tantear que no tontear las paredes. Eso me vale madre, lo que pasa que si me ven menos puedo caminar. Los parkinsonianos tenemos la facultad de convertirnos en estatuas cuando alguien nos mira.

¡Ya sé!

Voy a hacer como cuando se me quedan viendo: les lanzo la mirada fulminadora de gente babosa y sanseacabó. ¡Voilá! como dicen los nice, prófugos del no ser lo que ven.

Resuelto el primer problema tengo que pensar en la forma de enterar a Barry que las cápsulas verdes hacedoras de sueños artificiales también se acabaron -razón por la que estoy despierta a esta hora- para que me las compre porque no me alcanza con lo que tengo. ¡Diosito ven a mi!

Tengo a mi favor que cuando no puedo caminar me veo desvalida, soy un perrito mojado, ángel de alas estropeadas. Sapo en lodo. Estando así muevo el corazón de Barry sin yo proponérmelo, que conste ante dios y el mundo. Lo que menos me gusta es mover a ternura, nomás con él porque así lo quiero. Lástima no. ¡Al carajo la lástima y sus cansinas palabras alentadoras!
Convertida en medio ser humano -digan lo que digan, hablen lo que hablen soy mitad humana, mitad robot- logro lo imposible. Acogiéndome bajo su brazo protector y mesando mi pelo dirá: ¿para qué estoy entonces aquí sino para ayudarte mi linda ?

Otro problema es cómo decirle que ya no tengo cápsulas. Y todavía me falta preguntarle si me puede llevar a terapia porque Laura va a trabajar. No quisiera ser Barry. No quiero ser yo sólo por hoy pero soy. Se va a querer morir.

Si me convirtiera en Abuelita Hombre Araña lo amarraría con mis hilitos de seda para que me escuchara sin aspavientos pero no hay manera. Supongo que hacerse cargo de dos niñas no es fácil. Ya pide esquina y yo no puedo hacer más. Ojalá tuviera -como el Hombre Araña- una tía May. 

¿Y si lloro? Nel, ya está muy choteado. ¿Y si me pongo seria? A ël no le gusto con el gesto adusto, entonces no, no es buena idea, puede ponerse de malas. ¡Y si...? No, eso es terreno acotado. ¿Y si le doy besos?
Virgen de las interrogantes haz que se me vuelva a prender el foco, ándale no seas así.

Lo que tengo claro es que el hilo siempre se rompe por lo más delgado y esta vez el más delgado es la terapia. 

¿Y si le digo otra vez a Bruno?

¡Dios, qué difícil ser yo!

Tengo media hora para llegar al calentador antes que Barry despierte sin tener la menor idea de lo que le espera en este bendito día.

Amén

¡Virgen de los esposos consecuentes Barry ya despertó!











lunes, 2 de febrero de 2015

¡Blah, que chiste!

(Capítulo 3)

Entonces ya sin mariposas en el estómago, salí de mi casa cuando estaba todavía oscuro. Calle solitaria. Luna por allá lejos. Taxi con vidrios polarizados dando vuelta en la esquina. Yo caminando con paso firme, ¿paso firme yo? jajaja permítanme reír. 
Como sea, igual da. La aventura me espera, ¡a por ella! como dicen ya saben quien.

Mitad de la calle. Sonido de celular. Unas cuantas palabras. Regreso a casita a menos de cinco minutos de haber salido.
Los hilos del destino, los ángeles protectores, las plegarias de los que si, los deseos de los que no, las palabras del poeta, los ruegos de los de allá y mi suerte de niña linda junto con el dios de cabecera dijeron que no. Hoy no será.
Nena regresa a casa que vamos en camino por ti. No te preocupes estarás a tiempo en la cita con la señorita médica.

-¿Qué? 

Y así fue como mi aventura de viajar sola por casi una hora, murió sin comenzar. Ni siquiera dio tiempo se sentir temor o sentirme insegura. Ni siquiera me dio tiempo a pensar nada. Ni siquiera me dio tiempo de temblar de nervios. 

¡Que chiste! Mis aventuras son tan sin embargo como las telenovelas.

Como quiera que sea, -fuera de broma- no dejaré en lo que me resta de vida de agradecer que siempre hay alguien que se preocupa por mi y me facilitan la vida. 
Que me queje de todo y por nada es otra cosa. Dña Quejumbres tiene el VoBo de quien todo lo sabe de ser como ella lo quiera. 
Y como dice alguien por ahí: Te lo mereces porque algo habrás hecho para que te quieran tanto.

Si.

Toca ahora pensar en cómo ponerle el cascabel al gato

Fin.




jueves, 6 de noviembre de 2014

Algo así como Robinson Crusoe pero en mujer

-¿Qué harían para sobrevivir si cinco de ustedes quedaran en una isla desierta?- preguntó la miss de la escuela de Natalia.
Las cinco mujeres -mamás de los niños del salón de Bella y yo- nos quedamos mirando. 
Platiquen entre ustedes, piensen bien. Tienen cinco minutos.

Todas se quedaron calladas. Yo dije que lo primero sería escoger un líder. Voltearon a verme. -Tenemos que elegirlo para saber qué rumbo tomar- dije con firmeza.
Silencio absoluto.

-Nuestro equipo morirá  porque estamos perdiendo tiempo -mascullé- mientras jugaba con mi pluma.  Sonriendo entre sí comenzaron a hablar sin hacerme más caso.

-¡Yo busco herramientas! -dijo una.
-¡Yo busco agua! -dijo otra.
-¡Yo cazo animales! -chilló la tercera.
-¡Yo hago el fuego! -dijo otra más.

Yo permanecía en silencio diciendo en mi mente -¿de dónde chingados van a sacar las herramientas para cazar, hacer fuego, y bla bla bla? En una isla desierta no hay nada. N A D A, nada.-

-¿Usted que hará?- me dijo una.
-¿Yo?- Insisto en buscar un líder y sobre eso partir, o sino díganme ¿qué vamos a hacer las demás mientras ella busca las herramientas? ¿nos tiramos al sol? ¿nos cruzamos de brazos o qué? ¿y si dos queremos hacer lo mismo qué? ¿y si ninguna quiere hacer nada? ¿y si se pelean por quitame estas pajas? ¿quién mediará?  

Silencio total.
Cruce de miradas.

-Entonces yo busco las herramientas- prosiguieron ignorándome.
-Yo traigo el agua.
-Yo cazo animales.
-Yo hago el fuego.
¿Y la MaLquEridA? ¡arggghhh!

Les queda un minuto -dijo la miss.

-Moriremos -repetí- necesitamos un líder.

Voltearon a verme mientras tamborileaba los dedos en mi pierna.

-¡Usted cocina!- dijo la señora más grande.
-¿Quééé? ¿cocinar? ¡achis! no cocino ni para mi familia menos para unas señoras que ni conozco. -¡No me gusta cocinar! -Entonces busca la vestimenta- sentenció una gordita amigajonadita.
-¿Qué hago? ¿mato un oso o un tigre pa´conseguirles sus vestidos? grrr. ¿Cómo podría una linda como yo matar a una fiera salvaje?
Por mi mente cruzó la idea de mandarlas al carajo pero la miss dijo que ya no teníamos tiempo.

Los demás equipos -tres en total- comenzaron a decir qué iba a hacer cada quien. Todas hablaban muy contentas de lo que les tocaría si se quedaran en una isla desierta. ¡Lalaralará!

Me sentí mal por ser antisocial. Frustrada pensaba por qué a nadie se le ocurrió que en una isla desierta no hay nada, herramientas.menos. Ni siquiera a la miss.le pasó por la cabeza, solamente yo lo pensé porque nadie más dijo ni pío. 

Si Robinson Crusoe pasó tantas peripecias para sobrevivir un montón de años solo, estas mujeres por arte de magia iban a cocinar, vestirse, matar fieras, etc. Nomás les faltó decir quién conseguiría un celular pa´postear sus aventuras en facebook.
¿De dónde sacarían todo dios mio, de dónde?, dímelo tú que todo lo sabes.

Definitivamente, o no tengo imaginación o no soy de este planeta. Todas sabían cómo sobrevivir menos yo. Entonces pensé en que si me quedara varada en una isla desierta preferiría estar sola. 
No, mejor me quedo con esas señoras para que hagan todo mientras yo me rasco la panza bajo el sol con mi respectivo bloqueador solar y el camastro que sacaría del mismo lugar de donde sacaron ellas todo. 
Si, esa opción me gusta más. 



Click!











lunes, 28 de octubre de 2013

1:07:18 o algo así

Por mi mente nunca pasó no terminar la carrera. Mi vida ha sido de empezar cosas y no acabarlas.
Tan cierta estaba de llegar a la meta que la idea nunca cruzó por mi mente.

Empecé trotando bajo la sorprendida mirada de Laura que creía que íbamos a caminar no a correr. Con ella a mi paso empezamos la aventura.

La primera mitad mantuvimos un paso firme y uniforme. Ver a las demás corredoras me motivaba a no parar. 
El pie izquierdo tiene una insistente manía en no recibir mis órdenes y querer caminar a su libre albedrío. Entonces debo concentrarme en mantenerlo alineado y conservar el ritmo de mi carrera. Cosa nada fácil cuando sé que mucha gente viene detrás mio y podría ver mi dificultad para correr.

A la segunda mitad bajamos el ritmo. 

Encontramos en el camino a Emilia quien desde ese instante ya no se nos separó. Las tres unidas corriendo por sus propias razones.

Pasamos por el Auditorio Nacional, La Estela de Luz y no sé cuanto más porque hubo momentos que íbamos sacando la lengua de cansancio incluso llegar al kilómetro tres nos pareció que había transcurrido una vida.

Llegar a la meta bajo el aplauso de la gente fue muy emocionante. Era la primera vez en toda mi existencia que terminaba algo.
La vez pasada acabar la ¨carrera¨ de parkinsonianos fue más difícil porque éramos pocos y no en igualdad de circunstancias. Esta vez tampoco lo era pero al menos pude correr (sin comillas).

Después de entrar con los brazos en alto a la meta cual película hollywoodense, Laura, Emilia y yo nos abrazamos (creo) y pasamos a recuperarnos y recoger las medallas.

Fuimos a saludar a una amiga de Laura, quien hizo una escultura -valga la redundancia- con el nombre de mi hija quien es una clara prueba de lucha contra una enfermedad latente en su cuerpo.

Admiro a Laura y a Emilia.

Para estar enferma de parkinson y ser  el primer maratón que corro, no estuvo mal. Por primera vez en la vida estoy orgullosa de mi y de terminar algo que empecé.

Y ya, es todo.

Chido, ¿No?








martes, 8 de enero de 2013

¿Arrepentirse para qué?





Ayer pude ver en las noticias a unos cuantos niños en extrema pobreza enfermos de gripe, con apenas nada que taparse y los pies metidos en el lodo dado que donde viven llueve casi todo el año. 
Entonces me siento culpable porque soy feliz viendo como La Bella ha dado sus primeros pasos en solitario calzando unas botitas, enfundada en un abrigo que la hacía parecer un osezno, mientras ellos andan en huaraches con semejante frío. Aún así la hermosa enfermó muy fuerte de tos y gripe. No imagino a esos niños padeciendo tanto en su pequeña vida.

La desigualdad en la vida está cabrona.

En mi mundo paralelo los niños no enfermarían ni pasarían hambre. Tampoco tendrían todo gratis no se trata de hacerlos tiranos o algo de eso.

Yo creo que de hablar hay que pasar a actuar. No voy a cansarme de decir que voy a ayudar mejor lo voy a hacer. Puede que mi ayuda no llegue a esos niños pero ya no sólo tendré ganas sino que de verdad voy a hacerlo. Lo malo es que aquí no hay niños en pobreza extrema pero... ¡Ya sé a quien! ¡Cómo no se me había ocurrido!
Los fines de semana pasan a mi casa una mamá con sus tres hijitos a vender bolsas para basura. Un jardinero con un pequeño a cortar el pasto y a muchas cosas. Ellos serán mi objetivo, se ve que son pobres a juzgar por sus ropas. También están los hijos de los señores que recogen la basura. A uno de ellos regalé un juguete y su papá me miró sorprendido de mi acción. Yo creo que no estamos acostumbrados a dar por eso la gente se sorprende.

En la vida he sido muy mala casi siempre por eso pensar en buenas acciones me parece difícil, más si soy yo la que debe realizarlas como es el ayudar al prójimo.

A veces me siento como esas putas redimidas que después de haberle dado vuelo a la hilacha se vuelven persignadas. Nunca un ejemplo me ha sido tan gráfico de alguien que se arrepiente cuando toda la vida ha sido disipada. Si se arrepienten, bien por ellas pero eso de convertirse en cristianas y tratar de convencernos de volvernos como la madre Teresa no chinguen.
Y no me refiero a las que entraron a ese mundo porque no había de otra sino a las que son putas porque les gusta. Igual es su cuerpo y a mi me vale madres pero que chinga oír como mencionan a Dios y sus enseñanzas cuando ya se cansaron de la vida que llevaban.
Se vale arrepentirse pero que no quieran hacer cambiar a los demás queriendo unirlos a sus religiones caducas de castigos que a nadie asustan. ¿Arrepentirse ya para qué?

Pero ese no era el tema, el caso es que voy a dirigir mis baterías a quien pueda ayudar sin querer unir a la causa a nadie. Cada quien con su conciencia que con la mía tengo suficiente aunque eso si nunca me arrepentiré de lo que he hecho porque no tiene remedio. Mejor seré más analítica y pensaré antes de actuar.
Y ya, suficiente palabrería por hoy que miren que yo comencé este post para gritar de alegría porque Natalia desde ayer camina sin ayuda de nadie.

Por cierto Barry es el único que no sabe que Natalia ya camina solita, seguro cuando la vea se le van a salir las lágrimas y yo me voy a reír para que no se me hagan las patas de hilacho de pura emoción.

Cuando ustedes tengan nietos lindos como La Bella se van a volver cursis como yo, van a publicarlo en su blog y yo me alegraré y todo eso que hacemos las personas seniles que se vuelven sensiblonas a base de besos y caricias de sus nietos y así.

Chau, me voy a morder la lengua para no decirle a Barry que La Bella ya camina solita y esperar el fin de semana para ver a quien ayudo o si veo a alguien pues ya está.

No quiero volverme hermana de la caridad pero mis palabras suenan a algo así. No lo seré de eso estoy plenamente segura no quiero ser como puta arrepentida porque igual nunca se me quitará así que no vale arrepentirse por muy fuerte que suene.










domingo, 19 de agosto de 2012

Llévame un poco de aquí










Voy de vuelta un poco al pasado
a resucitar horas muertas
para que veas lo que el aire trajo de nuevo
y sepas que tan dueña soy de mi vida,
mi cuerpo,
y mi muerte.

Vuelvo un poco al pasado
con las alas rotas
y
sin las manos amarradas.

Esto que ves es lo que hay
y lo que hay
vuela libre como nunca antes
sin torturas de pensamiento,
como me enseñaste
tú,
que tan lejos estás
pero tan dentro que de mi te llevo.





*Imagen de google













sábado, 27 de agosto de 2011

Guerritas







¨Declaro la guerra en contra de...¨ Con un pie pisando un círculo, niños y niñas juegan a declararle la guerra a su peor enemigo que es... Se decía el nombre de algún país, este brincaba en medio del círculo diciendo ¨Stop¨, calculando la distancia que había entre los contendientes, decía un número con el cual el ¨enemigo¨ creía que eran los pasos para llegar al declarante. Se ganara o se perdiera en la mayoría de los casos el juego terminaba entre risas y abrazos fraternos y si no se arreglaba con unos cuantos moquetes que después eran sellados con un ¨¿Amigos?¨

Esas eran las guerras entre los niños de antes. Las pistolas servían para atacar a los bandidos de nombre porque eran niños sanos de mente. Los policías eran amigables y respetados por todos. Ser policía era lo que más querían ser los pequeños para agarrar a los malos y darles su merecido. Las pistolas eran de dardos si acaso.

En mi caso nunca compré pistolas o juguetes bélicos a mis hijos, nunca me gustaron. Alguna vez sentí el cuerpo frío de una pistola y juré que en casa no abría nunca un arma.

Trato de mantener un tanto ajeno el blog a los hechos que suceden al país, no por eso me mantengo al margen,  trato de pensar en otras cosas mientras veo como se derrumba. Escribo cosas banales porque no quiero que la violencia se apropie también de mis letras. ¿Será que veo como el país agoniza cerrando los ojos a la realidad o haciendo como que no pasa nada?

Muchos se visten de blanco, pegamos carteles, decimos y despotricamos en contra de la violencia que nos rodea, ¿Será suficiente o tendremos que llegar a las armas para defender una paz que hace mucho nos abandonó y en la cual cada vez creemos menos?
¿Será que ha llegado el momento de comprar pistolas de juguete a los niños para enseñarles a matar porque no hay de otra? 


Matar o morir, ¿Ha llegado la hora de elegir? 








domingo, 6 de febrero de 2011

Estructurando un cuento.








Tengo los personajes: 
Tres niños de edad indefinida y una madre.. 
Otra madre y un padre con una hija joven que salen contentos de comprar cosas que si no hubiesen adquirido no pasaba nada. Era una familia feliz.
El lugar donde se desarrolla la trama es en las afueras de un centro comercial.
La trama es sobre como los niños le mueven el corazón a esa familia y como los hacen recapacitar sobre la vida anterior que llevaron cuando-como esos niños-tuvieron que trabajar desde pequeños.
Pero no puedo avanzar de ahí, no puedo avanzar porque pienso en los niños que venden alegrías en medio de su tristeza, o quizás en medio de esa tristeza sean más felices que muchos que sonreímos por comprar cosas que no necesitábamos.







martes, 14 de septiembre de 2010

¿Y qué?.







Vivir cuando era chica en un pueblo pequeño tenía muchas ventajas. Casi todos éramos familiares y los que no,  los conocíamos de siempre.
Ir por las calles saludando a todo el mundo a veces era muy estresante porque mi madre platicaba con las personas que se encontraba en el camino y nunca terminábamos de llegar al sitio que íbamos.
Mi padre saludaba a sus amigos y conocidos mientras los hijos esperábamos tras él como se acostumbraba entonces.

Teníamos amigos con los que salíamos a jugar en las tardes sin peligro y bajo el cuidado de los hermanos mayores. 
Andar por las noches sin imaginar que nos pasara nada, eso era vivir.

Llegar a la escuela a tiempo era más que una obligación porque vivíamos a cinco casas de distancia. Cuando llegábamos tarde nos regañaban más que a todos por lo mismo.

Lo más esperado cada que entrábamos a un nuevo ciclo escolar era el participar en el desfile del 16 de septiembre que se realizaba sin falta cada año.

En la primaria desfilaban desde tercero hasta sexto grado. Así que esperé que llegara a tercer año para poder desfilar como mis hermanos mayores.
Marchaban por las avenidas, realizando tablas gimnásticas con aros de colores o pompones hechos de rafia. Bien coordinados, calladitos y en orden. 
Bandas de guerra entonando piezas marciales y los tambores sin dejar de sonar.
Cuando pasaban por mi casa le echábamos porras a mis hermanos y les arrojábamos confeti. Sobra decir que la primaria siempre obtuvo los primeros lugares en casi todos los años.

Esa escuela guarda en sus paredes las risas de casi cuatro generaciones de mi familia.

El 16 de septiembre hay fiesta por tanta gente que se reúne a ver pasar marchando a todas las escuelas del lugar.
También desfilan los bomberos que son muy aplaudidos. Al final los charros guapos en sus caballos pura sangre con ganas de que nos llevaran en las ancas de su caballo bayo.

Así que cuando estuve en primaria, esperaba con mucha ilusión llegar a  tercer grado. 

Pero ese año se le ocurrió a los directivos que solo desfilarían los sextos grados.

¡TOING!.

Esperé entonces viendo con mucha envidia como desfilaban los sextos hasta que llegué a sexto de primaria.
Por fin mi sueño de desfilar se vería cumplido. Desfilaría por todas las calles, me echarían confeti y porras. Me darían agua o limones para que aguantáramos la marcha y yo sería muy feliz, pero...
Los directivos decidieron que ese año solo se desfilaría por la avenida principal y nos regresaríamos a nuestra escuela.
¡TOING-TOING!

Y yo tanto que esperé para desfilar y presumir mi uniforme y mis coletas bien peinadas. Que mala suerte. No sería posible. En la avenida no me vería mi familia y la gente no nos aplaudía como en las calles.

Me quedé con las ganas de desfilar bien en primaria pero me quedaba la esperanza que en secundaria desfilaban los tres grados.

Pero...
entré a secundaria y los directivos dijeron que solo desfilarían los terceros años.

¡TOING y RECONTRA TOING!.

Esperé de nuevo llegar a tercero de secundaria pero... me enfermé y ya no pude asistir.

Creo que los vítores y fanfarrias no fueron hechas para mi porque nunca pude desfilar como lo mandaban los cánones del pueblito de ensueño en el que viví mi infancia.

¿Y qué?, al fin que ni quería.















martes, 17 de agosto de 2010

Acordes.



Las primeras notas empezaron a sonar. Me quedé petrificada ante el monitor. Cerré los ojos y viajé al tiempo en que la vida era tan bella que pensé que así sería siempre.

Empezó a sonar Sunshine of your love de Cream.

Veo mi pelo negro cayendo en mi espalda. Mis ojos cafés con sus cejas espesas. Mirada limpia que busca el primer amor. Ese que le contaron que existe y que al entrar a la secundaria encontraría sin encontrar.

El uniforme rosa que mi madre hizo cuando entré a primero de secundaria. Un suéter azul tapando mis brazos del frío que se siente en las mañanas de septiembre.
Un cuerpo empezando a despuntar a lo que sería en el futuro. El pecho queriendo asomar bajo esa blusa blanca hecha con cariño por las manos afanosas de mi madre.
Zapatos negros bien limpios. Calcetas blancas cubriendo mis pies del polvo del camino.
Un bolso de piel que mi tía me regaló y que cuide como un tesoro hasta que de tanto usar tuvo que quedar en el cajón de los afectos derruidos.

Un corazón empezando a sentir los palpitantes deseos de ser amada.

Voy caminando tranquila por la avenida que me llevará a conocer los primeros asomos del amor. Alguien caminando detrás mío sin atreverse a acercar... cuidándome.

Empiezo a conocer el amor.

Llego a la secundaria. Busco unos ojos huidizos que siempre me buscan. Cuando me encuentran huyen avergonzados. No se atreven a mirarme más hasta que se dan cuenta que ya no los miro y vuelta a lo mismo.
Si esos ojos se hubieran atrevido tendría una historia de amor diferente.

Rumbo a un lugar desconocido.

En un camión.

Una excursión.

Empiezan a sonar los primeros acordes de Sunshine of your love de Cream... como ahora.

Oirlo cantar con esa  voz quedita que le mereció junto conmigo estar en el coro de la secundaria. Su pulcra presencia hace que me fije más en él. 
Esperar ansiosos la hora del ensayo para vernos aunque no tengamos el valor de acercarnos.
La manera de mirarme cuando piensa que no lo veo.
Los toques apenas de sus dedos por mi mano como si con rozarme fuera a desaparecer. Pasar su mano por mi pelo cuando vamos a bajar del camión.
Los regalos que le compré y que nunca le dí porque me daba pena. Las cartas de amor más limpio y puro jamás escritas y mucho menos leídas.

Cartas y regalos que pasaron a formar parte del pasado después de salir de la secundaria convencida de que el amor no existe.

Él me decía ¨Te quiero¨ con los ojos. Nunca me lo dijo con esa boca que ansiaba pronunciara esas palabras  en mi oído. Susurros escapados de su boca sin que llegaran a mi.

Ir atenta a esos ojos que me buscan y que busco. Sentir que mi corazón en cualquier momento escapará de mi pecho.
Las mariposas en el estómago que revolotean presurosas diciéndome que el tiempo apremia y debo aprovechar cualquier oportunidad para estar cerca de él.

Dejar de comer y suspirar dejando escapar una poca de vida en esos suspiros de amor que él se llevó y que estoy segura tiene guardados en el corazón como tengo yo los de él.

Mandar a sus amigos a preguntarme cosas. A preguntarme si él me gusta.
A decir mi nombre y dejarlo escapar acariciándolo entre sus labios. Empiezo a saber que mis manos tienen un extraño deseo por acariciar su cara.
Pasar junto a él y bajar la mirada ruborizada porque sus ojos se han encontrado con los míos.
El palpitar fuertemente de mi corazón cuando lo veo venir hacia mi...  arrepentirse y dar la vuelta. Soñar con el primer beso que nunca fue el primero.

Si se hubiera atrevido.

Ayer platicando con mi querido amigo Víctor , de la música de una película que recomienda en su blog Sesiones de café y Viñetas, debí interrumpir la charla al empezar a escuchar a Cream. Cerrar los ojos y viajar en el tiempo. Ver mi secundaria. Mis amigas. Mis profesores. Verme a mi misma con mi cuerpo delgado ansioso por conocer la vida. Verlo a él queriendo comerse el mundo.

Cuantas cosas nos puede traer a la mente una melodía. Sonidos, voces, miradas, sueños. Amores que el tiempo se ha llevado dejándonos un recuerdo que no importando cuanto haya pasado, permanecerá intacto en el corazón como si fuera ayer cuando se acurrucó en el rinconcito más cálido para no salir más de ahí.

Un amor callado que empezó en la secundaria. Tres largos años de agonía esperando a que alguno de los dos nos decidiéramos a dar el primer paso que nunca dimos.
Amor callado que vuelve a mi mente oyendo Sunshine of your love.
Un amor que de haber sido, hubiése sido el más puro de mi historia de amor jamás contada.

De ese primer amor que nunca fue el primero.





domingo, 8 de agosto de 2010

Relieves.



Pensar que cada arruga, cada cicatriz en mi cuerpo tiene su historia me hace recapitular mi vida. Ver cada cosa que he hecho y que se queda fija en los intervalos de la lucidez.
La geografía de mi cuerpo es tan vasta como cabello tengo en la cabeza.
Expresiones en mi cara que son difíciles de borrar.
Rictus que se quedaron como tatuajes.

Por mi nariz ha circulado el aire pesado de los enojos. El aire que limpia los pulmones para dar paso al aire fresco que circula sin descanso por todo mi ser.
El aire ha circulado por entre mis dedos dejando escapar los aromas de una niñez escondida detrás de una barda de piedras.

Si las caricias se pudieran ver, mi cuerpo sería un altar a ellas. Las caricias serían el follaje que ha alimentado gran parte de mi ser por tantos años.
Mis manos acarician al sol al amanecer y le dan las buenas noches a la luna.

Las arrugas en mi cara dicen todo lo feliz que he sido. Mis ojos pueden reflejar tristeza pero porque no se han fijado bien que en las orillas están marcadas las risas que han sido muchas.
Las comisuras de mis labios se pueden ver para abajo como si fuera a llorar pero no es así. Mis labios están prestos a soltar la carcajada poniendo una poca de resistencia.
Mi boca ha sido fábrica de sonrisas y regaños.

Mis manos aplauden cada alegría que festejo. También tienen marcadas largas horas de trabajo arduo a las que han sido sometidas pero nunca se han quejado.
Mis manos como arbustos que esconden las penas que pasé.

De mi pecho ha salido el alimento que amamantó a dos seres ávidos de vida. También han sido fuente de inspiración para poemas de amor nocturnos.

Mis pies han caminado mucho y les falta mucho más por recorrer ¿y como no? si ahora es cuando están empezando a descubrir el mundo que antes me negaba a ver. Recorren el camino como hojas al viento sin destino fijo arremolinándose en lo rincones de la sensatez.

¿Mi vientre?. Si mi vientre pudiera hablar diría todo lo que sintió al arropar bajo su cobijo a dos seres que ahora son mi más grande orgullo.
No acabaría nunca de decir lo que sintió en las primeras pataditas de mis niños. Lo que sintió cuando se movían dentro de mi y mis ojos se abrían tanto al ver como mi panza cambiaba de forma.
Diría como es que esos niños se aferraban a mi cuerpo para no ser removidos del plácido lugar en el que se encontraban.
Se aferraban a la tierra como las raíces de una siempreviva.

Mi vientre sería la tierra que albergó dos semillas que han crecido como robles alzando sus ramas al futuro. Regados con paciencia todos los días sin parar. Quitando los abrojos de su camino y enseñarles como quitarlos sin lastimarse.

Mi corazón diría que es el motor que mueve todo mi ser. El que me mueve cada día para abrir los ojos y sentir que la vida me depara muchas cosas buenas.
Mi corazón es el volcán que está en erupción dejando salir la lava de sentimientos que están acumulados en su interior.

Mi sangre corre por las venas como ríos dando vida al entorno en que se mueven. Mi sangre es el alimento de los peces que son el amor a raudales que tengo guardado. Sangre de valiente que ha traspasado los límites de la locura y el terror.

La geografía de mi cuerpo tiene muchos caminos sin recorrer y ahora es cuando estoy empezando a darme cuenta de ello.
Mi sensibilidad está a flor de piel y mi cuerpo es testigo de ello.







*imágen tomada de Google.

lunes, 12 de abril de 2010

Un regalo muy especial.




Las notas empezaron a salir tímidamente del instrumento, parecían pedir permiso para hacerlo. Uno... dos... tres acordes que indicaban que alguien estaba afinando el violín. Alguien fuera de mi recámara.

Estaba debajo de mi ventana tratando de pasar desapercibido, no quería que me diera cuenta que estaba ahi... aún no, no era el momento propicio para dejarse ver.
Mis ojos semicerrados trataban de atraer el sueño que huye de mi en las noches para irse a pasear con las hadas de la dicha que nos da el descanso. Ellas también huían presurosas volando entre brumas, mientras él buscaba melodías perdidas en la oscuridad de la madrugada.

Las hadas me dejan sola con mis pensamientos hasta que deciden regresar, manteniéndome despierta hasta casi la madrugada. Él lo sabe. Sabe que a  cualquier hora puede tocar y voy a estar ahí para disfrutar su concierto. Sabe que estoy viva, el sonido de mi corazón me delata.

Empieza una suave melodía que va subiendo de ritmo. Ha regresado con más brios, más contento. Su música me lo indica así.  Los sonidos son cortos y rápidos, eufóricos. Lo siento alegre... está alegre.

De pronto calla, algo llama su atención.

La luna está en lo más alto, ha quedado prendado de ella. La suave brisa mece el árbol que puedo ver a tráves de la ventana y sus hojas producen un sonido que acompaña al violín cuando  él empieza a tocar. Queda embelesado de su belleza, la luna como a todos, le ha robado el tiempo. El tiempo que se ha detenido al dejar de escuchar la melodía.

Todo está quieto... callado. La luna menguante está esperando para arrullarlo en sus brazos, pero él se resiste a ello... su concierto aún no empieza.

Desprende con esfuerzo los ojos de la luna inquietante, esta vez las notas salen sin ningún temor, están listas para traerme al sueño que atraparon cuando huía entre la oscuridad.
La melodía se torna suave, ahora las notas me producen una profunda paz... mis ojos empiezan a perderse entre la profundidad de mi alma... estoy empezando a dormir, él se da cuenta. El ritmo del corazón está casi detenido.

La gira terminó hace unas semanas. Ha andado fuera de casa, no se ha atrevido a entrar por temor a molestarme. Decide quedarse fuera un poco más para respirar notas sacadas de la paz nocturna y de la tranquilidad que da el saberse feliz, notas que transforma en música para mis oídos.
Notas regadas con el sereno de la madrugada. Perfumadas con la lilis que está en el jardín.
Notas de un niño haciéndose hombre.

Mis ojos se han cerrado ya.

Grillo ha regresado de la larga gira que empezó hace meses en la sala de mi casa. Ha tenido gran éxito y regresa triunfante después de haber probado las mieles de la gloria.

Grillo está aquí.
Grillo ya tiene nombre... Coco.
Grillo ha dejado de ser él para transformarse en COCO, así se llama mi grillo. El grillo que con su fortaleza me enseña a disfrutar la vida aunque sea tan pequeño.
Fortaleza que lo sacó adelante de su reciente accidente en la cabeza.

A miles de kilómetros de distancia de aquí, Coco se alista para preparar el concierto más importante de su vida... su propio concierto.
La gloria lo espera. El pequeño que hoy empieza a hacerse hombre será el violinista que sacará notas jamás escuchadas. Sacará las notas del fondo del corazón donde siempre habitará un niño.
Su familia... su madre estará con él para darle la ovación que merece el mejor concertista del mundo.
Yo lo seguiré escuchando debajo de mi ventana.











viernes, 4 de septiembre de 2009

Esta caliente.




Supongo que mi padre con el sueldo que ganaba y con mi madre ayudándolo lavando ropa ajena, era muy difícil mantener a tanto chamaco como lo éramos nosotros.

Y es que si bien es cierto que algunos leían, otros jugaban, los más grandes entretenían a los más chicos, pues algunos latosos como yo no tenían forma de quedarse quietos.
Así que mi padre decidió comprar una televisión.
Una televisión que para entonces era un lujo, un lujo que él pago con muchas semanas de arduo trabajo bajo el sol.
Teníamos prohibido encenderla cuando él no estuviera y ¡ ay de áquel que lo hiciera!, porque entonces su furia y sus cinturonazos caían sobre áquel que la encendió y sobre áquel que la haya visto.
Como algunos querían quedar bien con mi padre, entonces ellos eran los encargados de acusarnos.
Yo siempre estaba del lado de los acusados, ni modo mi inquietud me hacia pagar caro.

Había veces en que mamá  estaba tan ajetreada que ya no podía con tanto chamaco y tanto ruido, tan solo quería un momento de paz y nos dejaba prender la tele solo si le prometíamos que nadie diría nada y que la apagaríamos con el tiempo suficiente para que se enfriara antes de que llegara mi padre.
Y así lo hacíamos.

Solo que  a algunas veces los menores no tenían prudencia o se les escapaba un dato importante de lo que habíamos visto en la televisión y entonces todo nuestro cuidado se iba al demonio.
Había que  prepararse, los cinturonazos no tardarían en llegar a nuestra bien formada pompita.

Mi padre empezaba a preguntar, mis hermanos en su inocencia le decían y entonces si...
A ver...¿ dime quién encendió la televisión?
El gemelo mayor.
¿Y quién la estaba viendo?
Todos.
No es cierto yo no la vi, decía mi hermana Adriana que siempre estaba leyendo libros y estudiando.
Bueno, Adriana no, pero todos los demás si.

Y vale, que se formen porque van a empezar los cintarazos y los llantos. Y pobre de áquel que llorara muy fuerte, porque entonces le daban otra ración.
Algunas veces los gemelos prendían la tele cuando mis padres se iban a trabajar, nos quedábamos solos y entonces todos quietecitos y sin hacer ruido, con un hermano en la puerta vigilándo que mis padres no llegaran,
Otras tantas mi padre le decía a mi hermano, al que en ése momento estuviera de chismoso- digo, de su lado- que tocara la tele -la parte de atrás- y le dijera si estaba caliente.
Si había dado tiempo de que se enfriara nos salvábamos y si no... solo teníamos que confiar en que mi hermano dijera que la tele estaba fría.
Solo que eso nos costaría hacer el trabajo que le tocaba a él hacer en la casa o ser su sirviente por un rato hasta que nos cansábamos del chantaje y ya no nos importaba nada.
¡Vaya recuerdos!

Y ahora me admiro de que cada quien pueda gozar de tener una televisión propia... aunque no haga falta.
Últimamente la televisión de mi recámara casi no se enciende, han pasado días en que ni siquiera tomo el control, está abandonada... eso sería bueno si el tiempo que pasaba viéndola, lo ocupara en algo productivo.
No es así, bueno de alguna forma estar en la computadora es algo productivo, pero creo que es mucho ya el tiempo que le estoy dedicando.
Tengo que hacer un alto.
Aunque sea de quince minutos porque la verdad... soy adicta.
No quería decirlo, pero lo reconozco ante todos.
Soy adicta a la computadora, a ésta en especial.
Lo bueno de todo es que  ya la voy a dejar.

Porque ahora falta poco para que Barry me compre una para mi solita, la voy a tener en mi recámara, no se la voy a prestar a nadie, y así cuando me canse de estar sentada...
pues me acuesto.


Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

TORO SALVAJE

Tu mente es tan lúcida que asusta A veces pienso que sería mejor tener una mente lúcida y conformista. Una mente que pudiera vivir la vida sin terremotos emocionales. Tú ves, sabes y sientes. Y sufres. Tu mente no se deja engañar. Para lo bueno que suele ser poco, y para lo malo que suele ser mucho. Toro Salvaje

Toro Salvaje me regaló un poema de Mario Benedetti

Hoy te regalo un poema, espero que te guste.


ABRIGO.

Cuando sólo era
un niño estupefacto
viví durante años
allá en colón
en un casi tugurio
de latas

fue una época
más bien
miserable

pero nunca después
me sentí tan a salvo
tan al abrigo
como cuando empezaba
a dormirme
bajo la colcha de retazos
y la lluvia poderosa
cantaba
sobre el techo
de zinc.

Terremoto Crazy hace feliz a la MaLquErdA

MANICOMIO 176 A Terremoto Crazy le gustaría tener como compañera a La Malquerida que es una preciosa y maravillosa loca mexicana y como homenaje a ella ha congelado a tres locos y los ha pintado con los colores de la bandera de México y después de cada comida va al congelador y a base de martillazos arranca trocitos de los tres locos para comérselos como postre y así le queda un buen sabor de boca. Escrito por TORO SALVAJE

Tan sólo déjame estar un momento a solas.

Tan sólo déjame estar un momento a solas.
De un poeta llamado Lumpenpo. Natalia tiene una abuela que es reina y sabe que ella habrá de nombrarla soberana del corazón de los poetas y los futbolistas y los seguidores y las parejas que se aman y escribientes virtuales y los reales y los nobles de corazón. Natalia tiene una abuelita y le dice a un poeta que es feo pero sabe que al poeta se le hizo un nudo en la garganta porque sabe de niñas que nacen para ser amadas, porque sabe de nacimientos y pañales. Porque supo de balbuceos y lloridos a la medianoche. Ya se fue. Se fue porque la vida separa corazones. Poeta feo que quiere a la reina y la envidia. Natalia es ahora la reina y la MaLquEridA la Reina Grande.

Poeta de cepa pura

De ella me gusta ... Y más. De ella me gusta sus palabras de asombro (nunca se entera de lo que sucede) cuando las cosas se ponen tercas de entendederas. También la voluntad de estar cuando se la necesita, sin reservas, eso es mucho para mí, aunque nunca se lo dije. De conocerla, me gustarían sus cosas más desgastadas (usadas solo por ella) con la fragancia Flor de María. La hamaca donde dormita cada tarde con un libro entre las manos después de sus caminatas de andar por casa. Y su poncho deshilachado. Y su fatiga inexcusable por atender a los suyos. Y su mirada cuando la vence la noche. Y sus ojos de color negro azabache. Y su habitación sometida al llanto. Y su entusiasmo por el silencio. Y su pasión por el alba. Y su ternura naciente. Y más.

Ángeles de la fe

Yo traigo la verdad en mi palabra Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo. Vengo a contarte que hay luces que nos hieren, que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena. Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia. Descubrirme a mí mismo y en tu figura qué poca cosa somos sin ternura.

Etiquetas

Flor (252) historias (166) historias.MaLquEridA (158) Barry (156) ...che madre (129) amigos (121) cuentos de-mentes desequilibradas (118) alucinados (90) Natalia la bella (84) felicidad (78) Familia (76) hoy escribo lo que quiero. Desnuda. Contradicción (72) blog (70) mascotas (70) realidades (70) cuentos cortos (65) abuela (62) sueños guajiros (61) vida (58) hijos (53) reina hongo. (48) emociones (47) MaLquEridA.sueños (46) Kiku Muny (45) Ficciones (43) Kiku (41) hermanos (39) malo (38) familia. (37) conciencia (36) dolor (35) mamá (35) lado oscuro. (34) sin nada que hacer (34) berrinche (33) enfermedad (33) real (30) amor (29) confusiones (29) pensar. (29) heridas (28) juegos (28) padres (28) vida. (27) de película (25) gente (25) Bunbury. (22) Malo. (22) Parkinson (22) complejos (22) familia real (22) abandono (21) impotencia (21) llantos (21) sin rencores (21) cuentos (20) vivir (20) Diagnóstico (19) cambio. (19) culpas (19) es hora de hablar (19) gritos (19) hongo... (19) le entro (18) nervios (17) niñez (17) no mames (17) risas (17) triste (17) aventuras.inocencia (16) educación (16) enfermedad. (16) amor y desamor (15) utopías (15) agradecimientos (14) besos (14) casa (14) flores (14) fortaleza (14) sueños infantiles (13) amores y desamores (12) ilusiones. (12) yo mera (12) fobia (11) Hoy (10) Muny (10) comida (10) escuela (10) lluvia (10) perfume (10) hongos (9) miedo (9) muerte (9) pensar.ilusiones (9) planes (9) soledad. (9) tradiciones (9) baile (8) celular (8) ep (8) fans (8) guapos (8) guarreces (8) niñez. (8) trabajo (8) vergüenza (8) libros (7) me cae (7) nueris (7) unión (7) Pepe (6) Santa (6) arrepentimientos. (6) grande (6) grande. (6) huesos (6) mchálas (6) milagros (6) navidad (6) pertenecer (6) vas (6) olor (5) sustos (5) Calixto (4) conciertos (4) cuentos para mentes desequilibradas (4) ego (4) papis (4) poesía incorrupta (4) si acepto (4) televisión (4) virtual (4) yo mera. (4) mi casa (3) mudanza (3) radio (3) raros (3) secuestro (3) sobrinos (3) suicido.ángel (3) ...RKO (2) club (2) entrevista (2) la f... no mam´s (2) libros. (2) pianista (2) suicidio (2) tris (2) 2010 (1) Amigocha (1) CristyAna Melindrosa (1) Pelusa (1) departamento (1) elucubraciones inquietas (1) insomnios (1) intercambio (1) los 200 (1) lunares (1) parkinson (1)

No se fíe de una rubia que además sea oxigenada

No se fíe de una rubia que además sea oxigenada
Aprendiz de cuentacuentos. Soberana en ciernes. Musa descontinuada.

Maestra de ilusiones masoquistas con características muy peculiares.

Maestra de ilusiones masoquistas con características muy peculiares.
Si quieres encontrarme ya sabes donde estoy

Barry

Deja de escribir que se te van a acabar los dedos.

Elegías sin cortaplumas

Al poeta que sin serlo vistió de poesía a una musa forever desempleada por no cubrir los requisitos permitidos para ser musa corriente. Sea, escribo en ocasiones a los seres desconocidos habitantes de un espacio ubicado dentro de mi cabeza. Dicho queda.

Perdiendo los estribos

Cada día soy más yo y menos alguien.

Virgen de la Amargura

Virgen de la Amargura
La Reina se ha pasado al enemigo

Los Inmortales están bajo tierra...

¿Por qué siempre conviene alegrar a la gente? también de vez en cuando está bien asustar un poco.

Beata persignada pero nunca resignada

Dios y yo nos ignoramos mutuamente.
Él hace como que no me ve
Yo hago como que no existe.

Ojos que te vieron ir jamás te verán volver.

la MaLquEridA es un alma contenida en el vòrtice de la indiferencia.

Verso a verso

Mujer de pelo cano que decoras el jardín de tu casa con bellas miradas que se juntan en la boca cuando ríes... nada más hermoso. A no ser el bálsamo de tus besos cuando besas. Que es más.

Malaschambas escribió...

El escritorio de MaLquEridA



Viento acreciente

sobre el ámbar que hay en el puente,

dejando espacio al navegar

que refleje.


Sobre la ventana

están las cosas varias,

cada secreto que se hace excelso,

al País de los Hongos todo será

fácil y descubierto,

donde ella está y trace cada cuadro

aprecio.


Un momento en el que

se desliza escrito nuevo,

la tarde se resplandece,

y es delineada algunos fragmentos,

ámbares fugaces que dan sortija

los bocetos.


El escritorio del acuerdo

yace de su soñar enternecido,

la luna place quedarse ahí,

en seguido.


Ella ha tomado algunos valses,

de lo que ha escrito,

hace que las letras no se separen

hasta que hayan conseguido,

decir lo que no antes,

nadie habría sentido.


Escribir en letra grande

porque esta es la más semblante,

saber de lo existente

siempre contenido

y no diferente,

hacer llegar al escritorio

la inspiración del presente

azul índigo que place

en los lugares al mar del no olvido,

de la tierra de donde brotan las cosas

corriente arriba, y son valiosas,

con fuerza de la belleza

que se escribe manuscrita silueta,

la literatura en hojas esmeralda

del árbol del talento, que se florecen

en el encanto de conciertos,

que todos admiran, y que llevan dentro,

en su brillantez,

al más bello,

sentimiento......


MaLquEridA comentó,

y con ello,

reflejante, todo aquello,

quedó.......


Ninguno para el otro.

Yo nací para morir. Barry nació para ser feliz y hacer felices a los demás.

Ricci Alm

Ricci Alm24 de diciembre de 2013, 5:57 Hola Florecita, Quiero que sepas que te agradezco por todo el tiempo que compartiste conmigo, cuidándome en mi infancia, enseñándome a valorar lo que tengo, permitiéndome refugiarme en tus brazos para poder llorar en tus hombros cada vez que lo necesitaba, haciéndome reír, llamándome la atención para poder ser mejor, pero sobre todo por dejarme entrar en tu nido y criarme como a uno de los tuyos llenándome del mismo amor y cariño que le diste a tus hijos, ese amor de una Madre, Dios te Bendiga Florecita por que has sido una mujer muy fuerte y valiosa para tu familia, para toda nuestra familia y para mi. Discúlpame si en algún momento te falte al respeto, te falle o por mi peleaste con Barry, se que fueron tiempos difíciles por las situaciones que pasábamos pero gracias a Dios tuviste la fuerza de superarlas. Deseo de todo corazón que pases muy Feliz Navidad y que este 2014 podamos vernos más seguido!! Te mando mil abrazos, besos y sabes que siempre podrás contar con un hijo más!! Te Amo Florecita!!!

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí

Entra despacio que nadie oiga tus pasos...

Palpo la pared, sé que hay salida.
En algún lugar habrá una puerta,
una ventana,
un agujero,
un físico traspiés,
un no sé qué de imaginario tongo...
Respirando, vivo vida.
Vida viva, ¿vida muerta?
Blanca la cana,
el pelo al cero, cabello cienpiés,
me toco la calva, un hongo.
Existo, estoy en la ida,
vivo, peleo la entuerta,
me canto una nana.
De agua, busco un venero...
Ácida, Malquerida la huida,
espero quieto y espero, siempre ahí; siempre aquí. En la espera, espero y espero.
José Alfonso (un 18 de diciembre).

Resquemores sin memoria


Nacida en un monte lejano, rodeada de hongos y columpios. Empeñada en fastidiar al mundo de la mano del señor. Cerquita del infierno y a un paso de la gloria. Tres calles dando vuelta en la esquina, ahí merito pregunta usted por mi. la MaLquErida me dicen, por mal nombre Flor de María pa´servir a Dios o al Diablo según se me ofrezca.

Unknow

Alguien me comentó con un fragmento de tu escrito y me inspiró a contestar algo diferente, creo que es justo compartirlo contigo :)

Y así quedamos los dos, perpetuos.
Yo mirando su imponente sonrisa,
Esa que cuando estira los labios
A los extremos de su boca carmín
Domestica hasta el más indómito mastín
Ella que no desdoblaba ni sonrisa ni mirada
Con unos ojos brujos, coquetos, que intimidaba
Y comprendí la relatividad de mi suerte
que aunque me jacte de victorioso
ella tiene más razón muchas más veces
Porque el tiempo en su paradoja
continuaba detenido entre las copas
Y así disfrutamos de esa compañía pasajera
Porque la vida es una sola, y no paga la espera
Ella despreocupada disfrutando el ahora
Sin pensar en mañana que todavía no es hora
Yo mirando esa boca conteniendo las olas
De ganas dementes, las ganas cabronas
De probarle los labios cada vez que se ríe
Y si me nace deseo es porque el cuerpo la pide
Entonces recuerdo cada vez que le admiro
Que por las musas no mueres
Por las musas yo vivo


Xhafiliada

XHAYRA

Blog escrito por si algún día lo encuentra mi Yo inexistente y uno que otro masoquista.

Blog escrito por si algún día lo encuentra mi Yo inexistente y uno que otro masoquista.
Nunca soporté ser un alma invadida

Yobailopogo

Yobailopogo
Ya mero encuentro lo que no sè que estoy buscando.

Buscar este blog

Archivo del blog