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sábado, 5 de abril de 2025
Ponme la mano aquí Macorina...
... el semidiós Joaquín Sabina le canta a Chavela Vargas en la USB de principios de siglo que a pesar de todo conservo. Enrique es el cantante cuasi único de la USB, le ha dado el paso en tanto se repone de tanto cantarme al oído. Nomás no muchas canciones porque no le gusta que nadie susurre palabras devotas en mis oídos benditos de mujer insomne. Casquivana de notas nocturnas salidas de los dedos desvelados de siempre.
Mil veces se ha apagado la vieja computadora, siendo yo más necia que el burro que tiró a la virgen persistí hasta que la energía eléctrica supo que nadie conmigo puede. No señor, lo digo yo. Dicho queda.
Sabina se está pasando de tueste, ahora le canta a Christina Onassis, tan rica ella y no es capaz de aparecer de primeras en Google. La fama no, no. Yo ni siquiera sabía que murió hace cuatro mil años. Mira tú, pensé que aún seguía buscando novios y tal.
No se me vayan a alebrestar compañeros seductores de la sapiencia y de la obvia rancia cultura general.
No sabía y miren no he muerto. Aquí sigo vivita y coleando que no culeando, no pasen ustedes a creer que soy suripanta en receso o retirada por exceso de poesía y lagrimitas de sal.
Hete aquí que estoy parloteando con las manos porque tuve la mala fortuna de doparme con una de tantas pastillas que suelen mover con diligencia mis brazos y piernas. Cabeza, codos y manos y todo lo demás. Digamos que me convertí en un títere por motu proprio.
`tonces comencé por tomar media pastilla la cual no me hizo ningún efecto así que tomé otra mitad. Después un cuarto y así perdiendo la cuenta de lo que había ingerido.
Seguía en mi cama dando vueltas cual trompo chillador. Recordé que no había escrito y pues dicho lo antes dicho como escribidora que no soy, me senté a aporrear el teclado mientras en lo alto de la vida alguien me observa con ojos de: órale vámonos a dormir que tengo mucho sueño Chikis.
Estoy muy cansada, he ido a Neurología 1400 veces en este pasado mes de marzo. Ya chole con los neurolocos, déjenme en paz. La terapia ha empezado a subir de tono en cada sesión. Aguanto que de eso se trata ¿o no? hasta que toque entregar el equipo, colgar los tenis, chupar faros o como diría la gente bien hablada: morir.
El semidiós Sabina ya me hartó pero no puedo adelantar la música porque el aparatejo de sonido es caprichoso y sólo toca a Enrique del amor hermoso, al semidiós, a Céspedes y a algún otro cantor perdido por ahí.
Se me está pasando el efecto. La pierna izquierda desobediente per se, comienza a despertar. Lo sé porque ya no tengo zapato. El calzado es lo primero que pierdo en el desbarajuste de cables formado en mi cerebro por el pp.
La pastilla toca dentro de una hora. Falta poco. Antes de que pierda totalmente la voluntad de escribir letras sin razón ni principios me voy a leer algunos textos suyos propios de ustedes amiguitos. Mañana ¿u hoy? es el cumple del hombre más guapo del mundo. No no no no, ya sé que muchos de ustedes lo son pero no tienen la fortuna de ser del mundo, del universo completo, planetas aledaños, estrellas volátiles, corazoncitos de algodón, y demás rincones y paradojas mundiales. Sólo Barry y no se hable más.
Ha vuelto a cantar Enrique de mi corazón, hora de leer y comentar antes de que el Barry despierte y dé comienzo el guateque en su honor, que la verdad sea dicha no hemos preparado. Él tiene la culpa pa´ que empieza los brindis sin nosotras, las mujeres más hermosas de su familia o sease Laura, La Bella, Liz y yo.
Aí se lo haiga, no quisiera estar en su pellejo.
Salucita compañeros
lunes, 11 de marzo de 2024
Los habitantes
Catalina es uno de esos fantasmas que no hacen daño a nadie. Antes al contrario, en el mundo silencioso que habita, quisiera escuchar las voces de sus hijos los que hace mucho tiempo se fueron del nido para perderse en un mundo de dolores nuevos.
Catalina no anda sola en ese universo de sombras. Ella lleva cargando en sus delgados brazos a Néstor -primogénito de Emilia- a la que se ha acercado en sus sueños para decirle que arregle algunas cosas que en su mundo paralelo no puede.
Catalina está cansada, tiene el espíritu adolorido y las ansias inequívocas de terminar por fin la deuda que no le corresponde, pero que debe saldar.
Catalina está cansada, tiene el espíritu adolorido y las ansias inequívocas de terminar por fin la deuda que no le corresponde, pero que debe saldar.
Héte aquí que cada noche que pasa, Catalina carga amorosamente a Néstor -fallecido en la mala hora- y con él en brazos recorre la casa donde vivió toda su vida de casada.
Muestra al niño la sala, las recámaras, el patio en el que en las mañanas trenzaba los largos cabellos de las dos Marías -sus hijas mayores- a las que amó como ellas no se imaginan.
Le dice de la barda hecha de piedras desde donde se podía ver a la gente pasar y en la que en las tardes se sentaba con sus hijos a buscar nubes de formas volubles. Le platica del trabajo que a su abuelo le costó construir esa casa a la que hoy en día pocos quieren regresar. No los juzga. hay hechos que ni las mejores acciones pueden borrar,
Y así van en el transcurso de la noche recorriendo una vida que ya no está.
Catalina no sonríe, nadie le enseñó cómo dejar volar las sensaciones de entre los dedos y los labios rositas.
Hay un momento que es el que más ama Catalina -o lo que queda de ella- y es cuando llegan a la cocina, entonces sus ojos vacíos se pierden entre recuerdos y mares de lágrimas las que mojan -sin querer- la carita del niño.
Las escenas llegan a su mente sin darle tregua en tanto Néstor la mira sin lograr entender el por qué a su abuela le pone triste la cocina.
Catalina le dice con palabras queditas -para no despertar a los que duermen en la casa- que la mayor parte de su vida la pasó en ese lugar preparando cada día sin descanso la comida que daría al tropel de hijos que como pájaros en desbandada corrían a sentarse cuando ella los llamaba a comer.
Cada uno tenía un lugar el que nadie más podría ocupar a riesgo de iniciar una batalla campal la que era terminada con un grito o con la amenaza de ser aquietados con una cuchara de madera que ella blandía sin misericordia.
Si el padre estaba presente nadie tenía permitido hablar a menos que él lo ordenara. Incluso Catalina estaba regida bajo ese régimen que nadie aprobaba pero al que todos se sometían. La mano dura y encallecida del padre era la mejor manera de hacerse obedecer.
Si el padre estaba presente nadie tenía permitido hablar a menos que él lo ordenara. Incluso Catalina estaba regida bajo ese régimen que nadie aprobaba pero al que todos se sometían. La mano dura y encallecida del padre era la mejor manera de hacerse obedecer.
La mesa blanca de lámina soportaba el golpeteo de las cucharas y el peso de las risas de los niños que nunca callaban cuando el padre no estaba.
Catalina recuerda con esa mirada lánguida que la caracterizó en vida, los momentos felices que pasó con sus hijos entre aromas de café y dulce de pera. El canto de Claudio -el gallo blanco- o los ladridos de El Dandy, el perro mascota de la familia que vivió toda su vida atado a una cadena sin poder nunca ni querer escapar.
El fantasma de Catalina cierra los ojos vacíos y comienza a hablar. Ve a través del tiempo a la hija a la que no le gustaba la sopa y siempre era la última en terminar de comer. Aunque le dijera que la castigaría, el plato intacto quedaba a la espera de otro que quisiera seguir comiendo, que en eso de tener hambre, siempre había alguien.
El fantasma de Catalina cierra los ojos vacíos y comienza a hablar. Ve a través del tiempo a la hija a la que no le gustaba la sopa y siempre era la última en terminar de comer. Aunque le dijera que la castigaría, el plato intacto quedaba a la espera de otro que quisiera seguir comiendo, que en eso de tener hambre, siempre había alguien.
Amó al hijo callado que aprendió a hablar ya muy grande. Nunca nadie entendió que no hablaba porque no tenía nada que decir. Cuando algo quería se limitaba a señalar con su dedo locuaz el objeto de su deseo.
Con el tiempo ese silencio se convirtió en el sello personal. Se volvió un ermitaño encerrado en el necio silencio del que nada le parece.
Catalina cuenta de los gemelos a los que la vida separó en el mismo momento de nacer por el fallo de un corazón inhóspito.
Habla de la hija mayor, callada y hacendosa que se convirtió en la segunda madre de los hermanos menores.
Habla de la hija mayor, callada y hacendosa que se convirtió en la segunda madre de los hermanos menores.
Recuerda a la hija -la de pelo claro y huesos endebles- encerrada en su mutismo devorando libros en lo alto de las escaleras.
Todos mudos.
Todos callados.
Todos sumergidos en un silencio grande como el vacío del mar sin agua.
Las horas nocturnas se van sucediendo en hechos caprichosos del tiempo ido haciendo que Catalina pierda la noción de lo que ocurre a su alrededor, mientras Néstor sumido en un silencio hereditario, va quedando dormido ante el largo recorrido de la abuela por sus memorias.
Sin darse cuenta, la noche va llegando a su fin. Los fantasmas deben regresar al mundo inexistente en el que habitan.
Cansada de recordar, Catalina echa un último vistazo a la cocina. Aprieta contra su pecho a Néstor y se sienta a esperar el día, junto a la estufa que le calienta los huesos cansados de cargar tanta desazón.
Conoce -como toda madre- lo que sus hijos sufren no en vano les heredó el silencio necio de los que nada necesitan ni siquiera un abrazo.
Dando un beso salado al niño comienza la partida al mundo donde nada existe. Ni siquiera ellos que son sólo el recuerdo de las culpas de otros que no terminan de pagar lo que no hicieron.
Son los últimos recorridos que hará a la que fue su casa. El permiso concedido para volver a arreglar lo que no la deja descansar se está acabando.
Pronto debe regresar a las sombras pero, su retorno al valle de los inexistentes no será el mismo porque le ha dicho en sueños a Emilia lo que debe hacer para que al fin pueda descansar y sin miedo sonreír como en la vida nunca lo hizo.
Tantas cosas que decir perdidas en la garganta de los habitantes de la casa paterna. Miles de risas escondidas entre esas paredes que guardan secretos que jamás serán develados para no hacer daño a los que vienen atrás y que en una ironía de la vida podrían quedar mudos.
Descansa Catalina con la seguridad de que se paga lo que se debe y por la que tu no debes llorar más.
Pronto dejarás de sufrir y no habrá nadie más nunca que te haga llorar ni siquiera esos hijos mudos e ingratos que se debaten entre sus propios demonios en el mundo que ellos escogieron vivir.
Muy pronto descansarás al lado de Néstor mientras llega la hora de reunirte con quien has escogido para acompañarte en el descanso eterno.
Chao Catalina
Muy pronto descansarás al lado de Néstor mientras llega la hora de reunirte con quien has escogido para acompañarte en el descanso eterno.
Chao Catalina
lunes, 15 de enero de 2024
Sin Laura
Es que la vida y la salud, y la intemperancia y el anhelo, y la exquisitez y el martirio, y Enrique y Los Héroes, y la cebolla y sus eufemismos, y Garcilaso el Extravagante, y el Caracol con su casita, la babosa sin su casita, pobre, pobre, pobre, así como los más pobres del quinto e invisible mundo.
Laura no está y yo cuento los días para que regrese porque sin ella no duermo. Las noches son eternas con mis pesadillas y un cúmulo de emociones atrapadas en mi psique. Sueño, despierto, sueño y vuelvo a soñar y Laura me mueve asustada, -mamá despierta, tienes pesadillas- entonces me saca del delirio abruptamente. Sigo soñando, vuelta a empezar, -¡Mamá, tienes pesadillas! ¡Abre los ojos!
-pmhfg- -pmkjh- -nhgytre- balbuceo incoherencias. Ella sigue en su desatinada manera de despertarme.
- ¡Mamá!
- No puedo abrir los ojos
- ¡Haz un esfuerzo!
Con sutil aplomo la regaño, le grito, le imploro que me ayude a salir de la pesadilla. Está asustada como todas las noches en que el raciocinio pernocta en lugares comunes no localizables en mi cabeza.
Con los dedos pulgares y medios detengo mis párpados para mantenerlos abiertos. Sólo así sobrevivo al siguiente episodio del culebrón de mis noches... nuestras noches.
Laura se ha convertido en mi madre. Una madre que en ocasiones quisiera se fuera al quinto infierno, tres pasos derecho y cinco izquierda, ahí meritito donde habita el abandono de mí, la que soy.
Me regaña, levanta la voz, me mira feo. Esa es mi perspectiva desde aquí donde estoy. En el fondo sé que ella me cuida y que si me grita o mira feo es porque he palpado el límite de su bondad. Soy insufrible, una piedra en el zapato. Soy de lo que no hay.
Cuando no puedo caminar, ella me conmina a hacerlo.
- No puedo.
- Sí puedes.
- Si pudiera no te estaría pidiendo ayuda.
- Intenta dar un paso, anda
- Ya dije que no puedo. Cuando digo no puedo es porque ya lo intenté mil veces antes de llamarte.
Entonces ella va hacía mí. Coloca mis brazos arriba de los suyos en modo abrazo. Comienzo a dar pasitos para luego ser arrastrada de puntitas a la chingada, o mejor dicho, al sillón de la marmota. Es la manera que se inventó para hacer más llevadera la difícil carga en que me convierto. No me victimizo ni nada, sólo que no me acostumbro a no caminar con mis propias patas. Si estuviera El Jefe me cargaría (ventajas de tener un hijo grandote y fuerte) pero no está y no hay más que hacer.
Me da miedo tirar a mi hija con mi peso, pero ella es fuerte. Ríe y me hace reír mientras Cucs trata de morderla porque en su mente, Laura me quiere hacer daño, cuando es todo lo contrario. Mamá Lau sería incapaz de dañarme.
Me da miedo.
Lo pienso mucho cuando tengo que pedirle que me ayude a resolver algo en el teléfono o en la computadora porque siempre pasa lo mismo. Resuelvo mis cosas, pero haciendo un gran enredo de contraseñas, correos electrónicos y códigos.
- Emm... Kiku... ¿Puedes ayudarme? Es que no puedo escribir en mi blog a través del celular.
- ¿Por qué no?
- Sepa la bola.
- ¿Con qué correo entras?
- Hotmail.
- Ya nadie usa Hotmail.
- Yo sí.
- A ver, ¿Cuál es la contraseña?
-No sé.
- ¿Cómo que no sabes?
- La olvidé
- Tengo otra forma de entrar al blog.
- ¿Cómo?
- Con mi correo de Gmail
- ¿Tienes Gmail?
- Obvio.
- ¿Sabes la contraseña?
- Emmm... No.
- ¡Dios mío, mamá, tienes un desmadre!
- Si no lo tuviera no te pediría ayuda.
- Te voy a crear otra pero, la anotas
- Oakey.
- Dame tu libreta para guardarla y ya no se te pierda.
- Oakey.
-¡Mamá aquí está la contraseña del blog!
-Ah mira tú, que suerte que la encontraste
-Igual ya no sirve, la acabo de cambiar.
-Sorry
Anoder dey
- Mamá ya te conecté la computadora grande, dime el NIP.
- ¿Eh?
- El NIP, mamá.
- Ehh... Bruno lo sabe
- Mamá, Bruno dice que es tu computadora, tú la debes de saber.
- No me acuerdo
- ¡Mamá, por Dios!
- ¿Con qué correo entras?
- ¿Eh?
Y así por los siglos de los siglos, amén.
Laura es de esas personas que ayudan mucho. Es buena gente, que no es lo mismo que ser "pendeja" como muchos lo creen. Detesto que se quieran pasar de listos con ella. Me gustaría agarrarles el pescuezo y retorcércelos en la panza, no como a los pollos, pero algo parecido. Igual no soy capaz de matar ni a una mosca, prefiero abrirles la puerta para que se vayan.
A los hombres si les daría una patada en los huevos, como estoy chiquita a cualquiera alcanza mi piececito, para que aprendan a respetarla.
Laura no está. Quiero que regrese aunque tenga que oír a Beta, o a Caramelos de Cianuro, o a Manos de Topo, o a Él Mató a un Policía Motorizado, o a Pepe Madero o a Jesucristo García... Ah no, ese yo lo escucho.
Quiero que Laura vuelva para abrazarla y para ir a comer Besos de Ángel, y agua de limón con chía, y comprar libros que no recordamos que ya tenemos, y comprar aretes y pulseras, y caminar y tomarnos selfies, y caminar sin cansarnos recorriendo las tiendas de los chinos que poco a poquito nos han invadido vendiéndonos hasta lo que no. Esos pinches chinos nos tomaron por asalto. En la lela estábamos cuando poco a poquito se fueron adueñando de nuestras ganas consumistas. Los chinos han inventado todo para todo. Pinches chinos. El mundo es suyo.
Enigüey
Quiero que Laura vuelva para que me ayude a borrar otra cuenta que abrí en Twitter sin querer. Y borrar también la que me abrió Bruno quien no se complica y hace lo que le pido sin preguntar contraseñas ni nada.
Por eso y mucho más quiero que Laura regrese porque la extraño como si fuera mi mamá.
Cuando llegue la voy a abrazar, no la despertaré para que me lleve al bathroom. Tampoco para que me suba una manzana ni para nada. No le pediré me vuelva a enseñar cómo hacerme el nido de pájaros en mi cabeza. Con la salida que han forjado las ideas en mi cabeza de chorlito no hay otra que peinarme. Las caracolas indecisas de mi pelo rebelde han sido detenidas con una liga como si fuesen presas del noentiendonada.
Laura me hace mucha falta, tanto, tanto, tanto. Ni ella ni yo sabemos cuánto la añoro...
La extraño forever and ever, anytaims.
martes, 23 de abril de 2019
Días al revés
El tiempo avanza al revés. Los viejos vuelven al punto de partida de la vida. Dios guarde la hora de convertirme bebé. Los cuidaos aumentan conforme pasa el tiempo. Esta casa cobija entre sus paredes seres viejos. Todos apoyándonos en los brazos solícitos del otro. `Es duro ser deidad` canta Tulio en mi película animada favorita. El mundo dejó de girar
a mi rededor; tal como una deidad segundona ni supe cuando fue. Ah chinga ¿ora qué pasó?
Saqué la varita mágica del chantaje. Nada, no funciona. Ah caray caray caray. Este... a ver. La cara de gato triste tampoco funciona. "Hay que ser siempre divinos pues de tontos no vivimos", sigue Tulio.
La inteligencia se ha ido detrás de caminos fríos. No puedo vivir de lo que fui. Los cambios se suceden cada instante. Vivo de lo que soy. `No quiero suplantar a un querubìn`. Una opción a los recuerdos. Hoy es todo lo que hay. Soy tú, no quiero serlo.
Hace un año cometí un error. Lo he vuelto a hacer. No aprendí nada. Paciencia. Tomados de la mano estamos ubicados ante un océano desierto. Una voz de querubín habla de cara a la verdad: `pero si cada vez estás peor abuela`. Natalia de siempre me conoce enferma. Su niñez ha ido de la mano conmigo en este vivir de todos los días. Me sorprende su serenidad.
"Abuela qué bueno que no ha llegado tu fin, ¿qué haría sin ti?"
Luego le da palmaditas al Barry. "No te preocupes abuelo a mi también se me olvidan las cosas".
Y el mundo gira y gira. No se detiene ante nadie. La melancolía y la seriedad no son compatibles o si. Hay que rescatar la armonìa antes que el abismo oscuro determine el camino de nuestras sombras. Ya es ya. Habla del si y el no que envanezca los humores. ¿Qué haces para mejorar tus males? Nada, de siempre me han resuelto todo. Volver al inicio bien creciditos cuando has adquirido experiencia pero esta sirve para una chingada. Trata de cuando los hijos son los padres de sus papàs. Los dioses han hablado`.
Gracias
viernes, 20 de octubre de 2017
La muy muy fascinante
En lugar de ponerme a saltar de gusto como canguro brinque y brinque no, aí va la MaLquEridA y su
intrínseco comportamiento. Mi hija me mostró el video donde por fin después de tanta espera se muestra
el brazalete inventado por un estudiante para que los pp volvamos a la "normalidad". ¿Se imaginan lo que
sería volver a ser yo? Yo no soy yo, soy una pp.
La cosa es que Laura con su mejor sonrisa sin decirme de qué trataba me mostró un video. En este se veía gente hablando del cambio
producido en su vida a raíz de la aparición del puto Parkinson. mientras hablaban la cámara hacía tomas de los pies, manos y cara de los enfermos. Para ese entonces mi mente trabajaba a diez mil revoluciones
por minuto. Ah caray me dije a mi misma, ¿Cuándo lo grabaron? No recuerdo a menos que no me haya
dado cuenta que fuera grabada. Tampoco recuerdo haber hecho pruebas con el brazalete. El video seguía corriendo. A Laura la alegría se le iba esfumando. Mi cara comenzaba a reflejar decepción. ¿Adivinan la razón? ¡Exacto! Porque no salí en el video. Aclaro que nadie me dijo que saldría ahí, luego entonces no hay nada que reprochar
-banalidades al calce- dijeron que haría pruebas con el brazalete eso sí. Tampoco hubo promesas de ningún tipo. He ahí la importancia de llamarme Flor de María. El ego da cabida a todo. Entonces señoras y señores, el video se terminó ante mi mutismo. Laura cerró su computadora muy triste por mi reacción. tengo el grave defecto
de dejar que mis emociones tomen por asalto mi cara al primer descuido. No las sé ocultar.
En la vida esto me ha traído muchos problemas. Cuando me daban un obsequio la boca decía "muchas gracias qué lindo" pero mi cara decía "¿Esto qué?". Hiero con mis palabras -lo sé, lo sé- pero cuesta un huevo y la mitad del
otro disimular. Que me caiga un rayo si miento. Empecé hace poco el camino del aprendizaje
de mi condición humana. Cambiar de forma de ser lleva su tiempo. "Tantos años de marquesa y no saber mover el abanico". Salir de los ignotos silencios cuando me enojo, reconocer cuando yerro, me está costando pérdida de amigos, abandono de querencias, adioses de ingratitud, eliminación de tantos porqués. A días de haber sucedido este vergonzoso capítulo con mi hija sobre mi reacción del video, reconozco que es más sencillo seguir siendo yo a cambiar. Soy muy aferrada, si digo negro es negro y haganle como quieran, pero -malditos peros- elegí cambiar se senda. El siguiente paso es ofrecer disculpas a Laura. Me va a costar un huevo. Ni modo es el precio a pagar
por mi insensatez. Si tuviese que pagar mis errores el infierno sería poco. Entonces señoras y señores, niñas y niños, toros y vacas voy a hacer lo que corresponda. El camino es largo, espero
si es que hubiese recompensa por ser buena persona que el cielo no sea mi premio. Sería muy aburrido tratar
con puros angelitos. Las ala me estorbarían para volar además mantener bllamca la túnica de alma buena sería como si me dijeran: Quédate sentada y no te muevas ¡¿Pos cómo!? Deseo-sin esperar- que el diablo no lea esto porque si no me dará la espalda
y eso señoras y señores no es cool.
viernes, 25 de agosto de 2017
A más de cien
La primera salida "oficial" en silla de ruedas fue divertida. Laura es muy osada. El esfuerzo por empujar la silla en una ciudad que no es para discapacitados no la detuvo. Hizo el camino divertido. ¿Por qué hace de lado su sufrimiento para hacerme feliz? Ella es igual que Barry, primero todos antes que ellos. Yo soy al revés -mis "Yo" siempre son primero-. Siendo así evito lágrimas de decepción. La realidad lastima más que las utopías baratas de los desagradecidos. Hacer el bien sin mirar a quien tiene sus bemoles. Egoísmo sin afeites. Que nadie juzgue a los demás.
¿Te sabes 21 de octubre?
Sigo mi relato, no me distraigan.
Morimos de risa cuando tocó el turno del Barry atrabancado casi hace que salga volando por los aires dos veces. Oigan hay mucho bache en las banquetas carajo. La gente se nos quedaba viendo. Sortear los hoyos es un peligro constante. Imagino nuestras caras cuando en una ocasión por un pelo de rana rasurada salgo disparada de la silla. Laura me abrazó de susto. ¿Qué habría pasado si mis reflejos no me hubieses respondido agarrándome fuerte? Ah pues habría aterrizado en el suelo -¿Se puede aterrizar en otro sitio que no sea el suelo por dios?-. Me hubiese levantado y listo.
La gente quizá se sorprendería porque cómo puedo levantarme por mi propio pie si voy en silla de ruedas. El pp es inexplicable, hoy estoy caminando y al siguiente segundo ya no puedo dar un paso. Lo inexplicable es un sinsentido al que no hay que tomarse en serio.
El hospital de los renglones torcidos tiene todas las respuestas pero casi nadie quiere preguntar porque lo que uno quisiera es no estar ahí. Que preguntas ni que la chingada ¡Ámonos de aquí! El sufrimiento que se respira atrofia los sentidos. Y nosotros riéndonos. Barry se encarga de ello. Si yo fuera él creo ya lo habría abandonado. Sería como muchos que huyen a la primera prueba del "juntos en la salud y la enfermedad". No nací con madera de santo. Es más fácil huir. Ya luego en el final de los días me arrepiento y como diosito es muy bueno me perdona. Dice Sabina Bastante trabajo me ha costado cometer mis pecados para malbaratarlos en arrepentimientos vanos. Nada de perdóname Dios no sabía lo que hacía. Ego te absolvo... ¿Ya pecaste? Aguanta el castigo como los machos.
Y a todo esto ¿Qué tiene que ver Sabina, Dios y la chingada con la silla de ruedas? Npi, llevo tres noches sin dormir de modo que a estas alturas ya no sé ni lo que digo menos lo que mis dedos escriben. Tratar de entender es igual a preguntarse por qué el puto sol no se va si son las ocho de la noche. El sol anda más perdido que yo en este mundo de ocasos sin memoria.
(Podría regresar al rato a borrar errores pero la mera verdá me da flojera. Lo escrito dicho queda. Quiéreme tal como soy con y sin errores ortográficos. Del querer porque te quiero hablamos después cuando haya terminado de sacudir los polvos del olvido).¿Te sabes 21 de octubre?
Sigo mi relato, no me distraigan.
Morimos de risa cuando tocó el turno del Barry atrabancado casi hace que salga volando por los aires dos veces. Oigan hay mucho bache en las banquetas carajo. La gente se nos quedaba viendo. Sortear los hoyos es un peligro constante. Imagino nuestras caras cuando en una ocasión por un pelo de rana rasurada salgo disparada de la silla. Laura me abrazó de susto. ¿Qué habría pasado si mis reflejos no me hubieses respondido agarrándome fuerte? Ah pues habría aterrizado en el suelo -¿Se puede aterrizar en otro sitio que no sea el suelo por dios?-. Me hubiese levantado y listo.
La gente quizá se sorprendería porque cómo puedo levantarme por mi propio pie si voy en silla de ruedas. El pp es inexplicable, hoy estoy caminando y al siguiente segundo ya no puedo dar un paso. Lo inexplicable es un sinsentido al que no hay que tomarse en serio.
El hospital de los renglones torcidos tiene todas las respuestas pero casi nadie quiere preguntar porque lo que uno quisiera es no estar ahí. Que preguntas ni que la chingada ¡Ámonos de aquí! El sufrimiento que se respira atrofia los sentidos. Y nosotros riéndonos. Barry se encarga de ello. Si yo fuera él creo ya lo habría abandonado. Sería como muchos que huyen a la primera prueba del "juntos en la salud y la enfermedad". No nací con madera de santo. Es más fácil huir. Ya luego en el final de los días me arrepiento y como diosito es muy bueno me perdona. Dice Sabina Bastante trabajo me ha costado cometer mis pecados para malbaratarlos en arrepentimientos vanos. Nada de perdóname Dios no sabía lo que hacía. Ego te absolvo... ¿Ya pecaste? Aguanta el castigo como los machos.
Y a todo esto ¿Qué tiene que ver Sabina, Dios y la chingada con la silla de ruedas? Npi, llevo tres noches sin dormir de modo que a estas alturas ya no sé ni lo que digo menos lo que mis dedos escriben. Tratar de entender es igual a preguntarse por qué el puto sol no se va si son las ocho de la noche. El sol anda más perdido que yo en este mundo de ocasos sin memoria.
Gracias infinitas por leerme.
sábado, 19 de diciembre de 2015
Dicen que el tiempo...
Otro año más vieja. Otro año menos joven.
Me estoy acercando a la ancianidad. Obsequio de tiempo. No para vivir más ¿a quién le importa eso? Secretamente pido que me regalen un poco del que les sobre.
Ya no voy a terapia.
He dejado de salir a disfrutar y padecer como muchos las calles de esta ciudad que odian pero son incapaces de dejar. ¿A quién le gusta estar en un lugar que no es agradable? Masoquismo a precio de salario mínimo y comodidad.
Dejé de salir a desayunar cada semana.
Monotonías hermosas. Enojarme porque el restaurantero gordito no tiene lo que ofrece. Intentan callar mis imprudencias con miradas reprobatorias. ¿Qué? a mi no me gusta el jugo de manzana que ni es jugo ni tiene manzana. Me hacen sentir enferma. No es mi problema, es de ellos.
Obsequio de tiempo.
Preámbulo de obsoleta. El querido Iván me regaló unos minutos. ¡Máxima ilusión! me recuerdas pirata.
Barry el primero.
Nuestro amor es mágico si no fuera así habría desaparecido antes de saber de la existencia de quien sin nombre ni cara tengo el placer de odiar.
Digo a Marco: gracias por el tiempo.
Por pensar más de lo debido en la persona que por varios meses -¿o fueron años? sepa la bola- tomó el lugar de madre. Lugar al que sólo Emilia tiene derecho. Fue un placer haber estado ahí.
Laura, Bruno, Barry, Cridty, La Bella, El Chiken por la radio, ¡Dios y yo con estos pelos!
Todos los que me regalaron unos minutos tienen mi agradecimiento eterno.
Como es costumbre y para no olvidar quién era, sigo pidiendo un poco más de lo que me pueden dar. Tiempo. No para morir ¿a alguien le importa dejar de existir verdaderamente? sino estar conmigo. No pido que me escriban sonetos de amor. Versos recién callados. No quiero que se queden conmigo a ver la tele o ver la manera en que mis pestañas poco a poco se van abrazando. Ni que fuera princesa o novia de días. Los príncipes también duermen, amanecen con los pelos parados y van al baño.
¿Qué tal si Tú y Yo no existimos? Somos un sueño recurrente nomás.
El tiempo -como escribí a Polo, es tan valioso que muy pocas personas pueden y quieren obsequiarlo. Cierto es que dicen-a mi no me lo crean- que para recibir hay que dar. Bueno yo no regalo tiempo porque el mío converge con otros errores además de ser triste y sombrío. El tiempo mío es de silencios vacíos. A nadie gustan. Ni siquiera puedo sostener por instantes la mirada.
Que nadie se sienta ofendido. Mi clamor, plañidera de insensateces es querer pasar el rato fuera de aquí. El paraíso a veces me ahoga. Considerando lo complicado que resulta salir conmigo acepto lo que hay. Cuatro paredes adornadas de Navidad. No reprocho nada -hago constancia de ello- pero como vieja que soy requiero saber que existo a pesar de estar enferma. No estoy abandonada, no no no no, ¡Jamás! con mi mal carácter y groserías hay quien no me ha dejado. Y no es por obligación. Digo tu nombre corriendito. Un poco aunque no sepa a que lugar voy. El hospital también tiene cosas bonitas como... como... como no puedo recordar ahora pero debe tener algo para no odiarlo.
Aunque no quiera jugar ni caminar mucho.
Un poco de tiempo sin pedir nada. Antojo de niña. Sin quejarme. Imposible mi amor. Sin fulminar a la gente babosa. Tolérate querida. Tiempo para no morir como la abuela. Sentada en un sillón rodeada de gente sin que nadie repare en ella. Cada día soy menos yo y más abuela. No toques mi pelo. ¡Hey tampoco mi cara!
Construí mi soledad. Si si bla bla bla.
Para no sentirme mal me digo a mí misma: nada, no me digo nada, hace mucho también me abandoné. No soy egoísta soy viejita viejita vieja.
Hablando de abandono, el cuadro desaparecido del ego registra varios seguidores menos. Oigan a nadie se le van quince -ya van veinticinco- de golpe y porrazo. Ojos que te vieron ir... Desbandada pueril. ¿Me preocupo o me ocupo? Mejor sigo la vida. ¿Qué se le va a hacer? El mundo contigo y sin mí sigue girando.
Mira lo que importa es que no te vayas y lo demás será siempre lo de menos.
¿Sigues ahí? Contesta. Que contestes te digo. El día que te vayas moriré. Está bien, no lo haré pero se siente padre que alguien piense que puede morir sin ti ¿no?
Ya no voy a terapia.
He dejado de salir a disfrutar y padecer como muchos las calles de esta ciudad que odian pero son incapaces de dejar. ¿A quién le gusta estar en un lugar que no es agradable? Masoquismo a precio de salario mínimo y comodidad.
Dejé de salir a desayunar cada semana.
Monotonías hermosas. Enojarme porque el restaurantero gordito no tiene lo que ofrece. Intentan callar mis imprudencias con miradas reprobatorias. ¿Qué? a mi no me gusta el jugo de manzana que ni es jugo ni tiene manzana. Me hacen sentir enferma. No es mi problema, es de ellos.
Obsequio de tiempo.
Preámbulo de obsoleta. El querido Iván me regaló unos minutos. ¡Máxima ilusión! me recuerdas pirata.
Barry el primero.
Nuestro amor es mágico si no fuera así habría desaparecido antes de saber de la existencia de quien sin nombre ni cara tengo el placer de odiar.
Digo a Marco: gracias por el tiempo.
Por pensar más de lo debido en la persona que por varios meses -¿o fueron años? sepa la bola- tomó el lugar de madre. Lugar al que sólo Emilia tiene derecho. Fue un placer haber estado ahí.
Laura, Bruno, Barry, Cridty, La Bella, El Chiken por la radio, ¡Dios y yo con estos pelos!
Todos los que me regalaron unos minutos tienen mi agradecimiento eterno.
Como es costumbre y para no olvidar quién era, sigo pidiendo un poco más de lo que me pueden dar. Tiempo. No para morir ¿a alguien le importa dejar de existir verdaderamente? sino estar conmigo. No pido que me escriban sonetos de amor. Versos recién callados. No quiero que se queden conmigo a ver la tele o ver la manera en que mis pestañas poco a poco se van abrazando. Ni que fuera princesa o novia de días. Los príncipes también duermen, amanecen con los pelos parados y van al baño.
¿Qué tal si Tú y Yo no existimos? Somos un sueño recurrente nomás.
El tiempo -como escribí a Polo, es tan valioso que muy pocas personas pueden y quieren obsequiarlo. Cierto es que dicen-a mi no me lo crean- que para recibir hay que dar. Bueno yo no regalo tiempo porque el mío converge con otros errores además de ser triste y sombrío. El tiempo mío es de silencios vacíos. A nadie gustan. Ni siquiera puedo sostener por instantes la mirada.
Que nadie se sienta ofendido. Mi clamor, plañidera de insensateces es querer pasar el rato fuera de aquí. El paraíso a veces me ahoga. Considerando lo complicado que resulta salir conmigo acepto lo que hay. Cuatro paredes adornadas de Navidad. No reprocho nada -hago constancia de ello- pero como vieja que soy requiero saber que existo a pesar de estar enferma. No estoy abandonada, no no no no, ¡Jamás! con mi mal carácter y groserías hay quien no me ha dejado. Y no es por obligación. Digo tu nombre corriendito. Un poco aunque no sepa a que lugar voy. El hospital también tiene cosas bonitas como... como... como no puedo recordar ahora pero debe tener algo para no odiarlo.
Aunque no quiera jugar ni caminar mucho.
Un poco de tiempo sin pedir nada. Antojo de niña. Sin quejarme. Imposible mi amor. Sin fulminar a la gente babosa. Tolérate querida. Tiempo para no morir como la abuela. Sentada en un sillón rodeada de gente sin que nadie repare en ella. Cada día soy menos yo y más abuela. No toques mi pelo. ¡Hey tampoco mi cara!
Construí mi soledad. Si si bla bla bla.
Para no sentirme mal me digo a mí misma: nada, no me digo nada, hace mucho también me abandoné. No soy egoísta soy viejita viejita vieja.
Hablando de abandono, el cuadro desaparecido del ego registra varios seguidores menos. Oigan a nadie se le van quince -ya van veinticinco- de golpe y porrazo. Ojos que te vieron ir... Desbandada pueril. ¿Me preocupo o me ocupo? Mejor sigo la vida. ¿Qué se le va a hacer? El mundo contigo y sin mí sigue girando.
Mira lo que importa es que no te vayas y lo demás será siempre lo de menos.
¿Sigues ahí? Contesta. Que contestes te digo. El día que te vayas moriré. Está bien, no lo haré pero se siente padre que alguien piense que puede morir sin ti ¿no?
domingo, 13 de septiembre de 2015
El castillo de la perdición ignota
Convertidos en mis padres, mis hijos se han tomado en serio su papel ¡horror! Ser hija de Barry ya era suficiente.
Me cuidan, regañan, hablan fuerte, se quejan con Barry de mi. Que si si, que si no, que si tú, que si yo, blah. Con que poca agua se ahogan, no aguantan nada.
¿Cuándo me han visto obedecer a nadie? Ni siquiera a mi psicóloga favorita le hago caso (ojalá que no me lea diosito por favor por lo menos hoy).
Tengo claro los deberes y obligaciones que me tocan, los haré como bien nacida que soy. Una rama de Los Apellidos Ilustres no se sale del camino trazado jamás. Sólo yo tengo ese privilegio y yo misma me lo otorgué. Sueno como soy. (La señorita médica dice que no es excusa decir ¨así soy¨ pero me viene bien ahora y al que no le guste por ahí hay una puerta). Defiendo a ultranza mi punto de vista. Cuando digo algo lo hago con fundamentos para que nadie me rebata pero a veces el sentido me dicta mal entonces tiendo a decir estupideces y ahí no hay ni para dónde hacerse. ¡Pobre de mi!
Reina, reinita mira tú, entiende lo que digo ¿si? Sigues siendo el centro de algo pero los planetas tomaron un rumbo nuevo. Es ley de vida como diría quién con su ausencia deja un hueco enorme en el mundo de sonrisas que construyó para mi. Es magia ¿sabes? Hoy estás ¡tarán! mañana ya no ¿Viste? Nadie murió. Así es la vida, te lo dije mil veces.
Todo es por mi bien dicen mis hijos, si si si pero me asfixian. ¡Aire! (En ocasiones lloro a escondidas, no por su culpa sino porque me vuelvo débil. Una reina no muestra sus flaquezas ante sus súbditos).
Hoy aprendí que nadie nos daña sino que somos nosotros los que lo hacemos. Cada uno es responsable de su cuerpo y de su mente. Asumir los riesgos es lo que toca. Tú me haces daño en la medida que yo dejo que lo hagas.
Después de algunos altercados con mis hijos quise desaparecer -por decir lo menos- de este mundo hostil hacía mi pequeño ser pero cuando leí la frase en cuestión entendí que hablaron conmigo con la verdad.
Me lastimó porque lo que dijeron duele, permití entrar en mi alma el dolor de saber que dejé de ser el centro del universo. (Lo sigo siendo en un mundo paralelo, pero eso no tiene chiste).
Reina, reinita mira tú, entiende lo que digo ¿si? Sigues siendo el centro de algo pero los planetas tomaron un rumbo nuevo. Es ley de vida como diría quién con su ausencia deja un hueco enorme en el mundo de sonrisas que construyó para mi. Es magia ¿sabes? Hoy estás ¡tarán! mañana ya no ¿Viste? Nadie murió. Así es la vida, te lo dije mil veces.
Después de pensar detenidamente supe que fue lo mejor que pudieron haber hecho los muchachos.
Yo calladita, calladita. No hables nena, no ahora. Deja que estos hijos de suchi te digan lo que piensan. Querías hijos nobles y sinceros, pues ahí los tienes.
Eso claro no evitó que quisiera darles un fregadazo entre ceja, oreja y media madre. Me contuve porque teniendo en casa a la Promotora de la Paz (La Bella Natalia) no se practica ni ejerce ningún tipo de violencia bajo ninguna de sus formas.
En fin,
Si de verdad fuera hija de mis hijos
ya me habrían abandonado
a mi suerte
en
el
castillo
de
la
perdición
ignota.
(Con ellos -obvio- escondidos muy cerquita de mi para cuidarme. Siendo descendientes de tan ilustre dama no se podría esperar menos).
FIN.
miércoles, 1 de abril de 2015
Los hijos pájaro
Extraño a La Bella. Estos días que no la he visto los he pasado recordándola. Quiero verla, hablarle.
Necesito escuchar su "Abuelita linda". El "Te extrañé abuela" mientras me abraza. Ella me extraña ¿si saben? lo dice todas las mañanas. Con eso vivo.
He aguantado las ganas de hablarle, quiero que descanse, además no quiero ser impertinente, está disfrutando sus vacaciones y no seré yo quien la ponga triste con tonteras de abuela chipil. Solamente le pido al dios inexistente que la cuide mucho.
He aguantado las ganas de hablarle, quiero que descanse, además no quiero ser impertinente, está disfrutando sus vacaciones y no seré yo quien la ponga triste con tonteras de abuela chipil. Solamente le pido al dios inexistente que la cuide mucho.
He vuelto a pensar en dios, las raíces católicas emergen dentro del vaho de mi existencia cuando tengo un apuro. Aferrándome a lo intangible -un dios todopoderoso- para implorar en mis necesidades espirituales traiga con bien a mi hijo.
Me obligo a quedarme despierta durante su viaje. Con los ojos bien abiertos lo acompaño en mis devaneos subliminales. Es como si fuera al lado de él cuidándolo de los peligros de la carretera. Sola me convierto en su hada protectora. Soy su madre. Heroína de tres pesos al ataque.
Rezo para que no se duerma. Miro el reloj. Falta mucho para que llegue y sin embargo...
Han transcurrido casi tres horas desde que abrí los ojos. Dormí un rato obligada por la cápsula verde pero no hay forma de volver a conciliar el sueño. Soy mamá preocupona. Quisiera que mis hijos pájaro no se hubiesen ido del nido pero sería egoísta. Aunque la realidad grite que pienso únicamente en esta que escribe, no es así. Las oraciones que invento las hago pensando en ellos, mis hijos pájaro, mi esposo pájaro, mi nieta pájaro.
El dios inexistente se reirá. Al final no hay día o noche que no lo recuerde. A base de invocarlo todos los días, niego su existencia. Contradicción de una mente sanamente enferma.
He dejado de culparlo de lo que me pasa. Cualquiera con tres dedos de frente sabe que estoy así no por un castigo que yo misma busqué consecuencia de actos viles. El acto más ruin que cometí fue haberle pegado a mis hijos en aras de su buena educación. Acepto la parte que me toca pero tengo claro que no es por eso que tiemblo como hoja.
Los árboles al ser despeinados por el viento sueltan las hojas. Incapaces de aferrarse a ellas, las miran volar como quien espera el golpe de la guillotina pendiente sobre su cabeza. De un tajo la vida y sin embargo en el último momento bien cabe una sonrisa antes que una lágrima.
Los árboles al ser despeinados por el viento sueltan las hojas. Incapaces de aferrarse a ellas, las miran volar como quien espera el golpe de la guillotina pendiente sobre su cabeza. De un tajo la vida y sin embargo en el último momento bien cabe una sonrisa antes que una lágrima.
Cualquiera sabe que mi deteriorada salud se debe a las circunstancias y al entorno. A la alimentación, herencia y mil razones más. No hay nada inexplicable. Estoy enferma porque alguien tiene que hacer el trabajo sucio para mantener a raya a la humanidad y no se salga de control. Al final los enfermos somos conejillo de indias del destino.
Me saqué el tigre en una rifa ñoña. Es todo.
Las mentes tercermundistas están sometidas a un dios caprichoso. Gustosas -a regañadientes los más audaces- aceptan los mandatos divinos. Yo no lo acepto pero no puedo hacer nada. Dejé el agobio en el sur de los olvidos.
Soy extraña en mis creencias. Necesito un dios a quien pedirle que cuide a mi familia porque yo he aprendido a cuidarme sola. Asalto a la razón. Necesito que me cuiden pero si me dejan sola todos saben que sobreviviré aún a costa de mi misma (incluyéndome).
Al rato cuando tenga a mi hijo entre mis brazos, volveré a olvidar al dios inexistente. Como siempre hago en los apuros de beata que nunca fui haré como que la virgen me habla. Olvidaré que puse a trabajar al dios particular y me fundiré en los brazos de Bruno.
No le pido a dios una cura milagrosa, tampoco que se salve la humanidad. Hoy nomás quiero abrazar a mi hijo. Lástima que Laura no pueda venir. Sería maravilloso volver a estar los cuatro juntos, como antes en que pensábamos que estaríamos todos en el nido siempre. Así lo creíamos, así lo vivíamos. Sin pensar en el mañana pero... es hora de volar compañeros.
No le pido a dios una cura milagrosa, tampoco que se salve la humanidad. Hoy nomás quiero abrazar a mi hijo. Lástima que Laura no pueda venir. Sería maravilloso volver a estar los cuatro juntos, como antes en que pensábamos que estaríamos todos en el nido siempre. Así lo creíamos, así lo vivíamos. Sin pensar en el mañana pero... es hora de volar compañeros.
¡Vámonos hijos de suchi, el mundo los espera! Ahuequen el ala.
-Eres muy bonita- dijo Bruno anoche por whatsapp. Se me cayeron los calzones de pena. El autoestima no da todavía para sentirme la más hermosa del mundo.
Me derrito ante sus palabras. Si él me dice bonita es porque así me ve. a pesar de todo. Ya puedo morir, eso sí, no sin mi hija al lado. Ella y yo tenemos un pacto -dios se está carcajeando- que es estar juntas hasta el final.
Quiero que sean las diez. A esa hora estaremos con mi hijo. Le diré lo bien que se ve, ya después lo regañaré porque no se cuida como debiera.
Veré mi reflejo en los cristales que protegen sus ojos y seré muy feliz.
Mi dios particular se dará la vuelta. No esperará ni un "gracias dios". Calladitos, cuando sea de noche y en la soledad de mi recámara donde él y yo coexistimos, volveremos a la normalidad. Él haciendo como que no me ve y yo haciendo como que no existe.
miércoles, 18 de febrero de 2015
Granito de sal
(Post escrito para matar el tiempo anoche)
(Editado ahorititita porque si)
(Editado ahorititita porque si)
De vez en cuando me gusta ver para atrás para saber qué rumbo ha llevado mi vida mundana y disoluta. Nocierto, soy pura y virginal. Mi reputación me precede. Mis letras hablan por mi. ¿Alguien ya inventó esta frase?
Miro lo que era y en lo que me he convertido. Esta vez no culparé a Chuchito ni a Lucy de mi mala fortuna sino que aceptaré mansamente y por única ocasión ser la constructora de mis triunfos y derrotas y no el destino pérfido y desalmado al que culpo de la pinche suerte que me tocó vivir.
Para qué es más que la verdad. me hice a mi misma tomando lo que me convenía y lo que no. Hoy con la mente lúcida acepto lo que soy, que no me guste ya es otro cantar.
Miro lo que era y en lo que me he convertido. Esta vez no culparé a Chuchito ni a Lucy de mi mala fortuna sino que aceptaré mansamente y por única ocasión ser la constructora de mis triunfos y derrotas y no el destino pérfido y desalmado al que culpo de la pinche suerte que me tocó vivir.
Para qué es más que la verdad. me hice a mi misma tomando lo que me convenía y lo que no. Hoy con la mente lúcida acepto lo que soy, que no me guste ya es otro cantar.
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| la MaLquEridA en ciernes |
Hace mucho no entraba a fisgonear a facebook. Hoy entré y me encontré esta foto, mi primer avatar. En ese entonces tenía miedo de mostrar mi cara porque creía que me reconocerían. (Muero de risa). ¿Cómo podrían hacerlo si soy un grano de sal igualito a todos? ni siquiera tengo sabor diferente.
Ese día dije a mi hija ¨Tómame una foto para el blog¨ pero donde no se me vea nada, nadita de nada para que nadie sepa quién soy..(Sigo muriendo de risa).
Ese día dije a mi hija ¨Tómame una foto para el blog¨ pero donde no se me vea nada, nadita de nada para que nadie sepa quién soy..(Sigo muriendo de risa).
Poniéndome la capucha le dije a Laura: ¨orale tómamela ya¨. Siendo la antítesis de la fotogenia, la placa salió a la primera. Me gustó mucho. Cuando nació la MaLquErida tenía esta cara. Mestiza digo yo.
Alguien creyó que era una jovenzuela darketa de pensamientos suicidas. Sorprendido quedó cuando supo que era una señora medio silvestre, medio citadina. Medio tonta, medio linda que escribía así merito como ya no lo hago. Era yo. Soy yo.
A la hora de escribir esto me miro detenidamente. Rasgos indígenas a flor de piel. Los labios gruesos cubriendo las dos filas de dientes de mazorca, grandes y macizos. Todavía los conservo ¡bien por mi! Mis dientes guardan un poco de dignidad de abuela. Si los pierdo muero. Muero de veritas lo juro. Soy tan extrema para todo que incluso y sin pensarlo podría morir de amor aunque haya jurado por diosito que de amor nadie se muere.
Tengo nariz ancha -asht tampoco me gusta- y los pómulos favoritos de Laura.
Mis ojos -tengo dos- tristones no se ven, están muy escondiditos. El hoyuelo en la mejilla no se me nota. Mi risa franca salida sin problemas.
En ese entonces me gustaba editar y editar y editar mil veces mi perfil. Chorrocientas mil veces lo edité. ¡Ahhh qué bonita yo!
Escribía sarandajas como: Nací en un monte lejano rodeada de hongos y columpios. Empeñada en fastidiar al mundo y entretenida en descubrir mi vida perdida en manos del señor. No te confundas, ser buena no es ser santa. Las buenas tienen la opción de masturbarse sin el flagelo en sus espaldas y más absurdidades.
Ya lueguito cambié de avatar mostrando la cara. Un día postee mi foto de payaso ¡mátame camión! ah no perdón, digo ¡trágame tierra!
No conocía la vergüenza. Lo que pasa que en las pocas fotos que salgo bien, en todavía menos salgo sonriendo. Por eso me gustan. A lo mejor el subconsciente sabe que mi sonrisa es tan valiosa que la deja salir por dosis pequeñas para que no se agote.
Como sea, ayer que ya es hoy, entré por milésima vez a facebook pero esta vez no salí asombrada de que aún me queden amigos ahí sino porque encontré mi fotito sonriente de darketa suicida.
Bueno bai.
domingo, 25 de mayo de 2014
Por un si acaso
En raras ocasiones me pongo a reflexionar sobre el rumbo que lleva mi vida. Vivo sin pensar. No me detengo a reflexionar en nada, menos en mi familia ni en nadie más. Morirme quiero sin pensar en el dolor que esto les provocaría. Me olvido de los momentos felices como los de hoy en que disfruté a pesar de mi malacara porque me siento araña al no poder caminar y tenerme que detener de las paredes hasta que la pastilla haga efecto.
Maldigo mi suerte pero pienso en lo que alguien me dijo: No te fijes en lo que no tienes, fíjate lo que tienes.
Hoy por hoy tengo a la familia que es mi sostén, sin ellos hace mucho habría chupado faros. Tengo a mis amigos a quienes nunca agradezco que estén ahí. Quisiera cuando me siento muy sola oír sonidos de voz de aquellos que están lejos.
Hace poco le dije a Barry: Algo muy grave debo haber hecho en la otra vida para estar pagando esto pero tu hiciste algo aún más cabrón porque tienes que cargar conmigo. Paciencia de santo tiene él para conmigo y un amor a prueba de fuego.
En ocasiones vivir en silencio me lastima, me siento como la hoja elegante de mi jardín, tan sola pero no me fijo que está rodeada de hojas. Como agua de río y piedritas a los lados recorro mis días sin salirme de mi cauce.
Como sea muchos me alientan. Por eso cuando me dicen que soy muy valiente les digo que no porque soy muy requetecobarde al no querer seguir así.
Soy de un barro que se rompe a las primeras de cambio.
Ya estoy grande para dar un giro contundente a mi vida como lo es ser feliz a pesar de los pesares, querer cambiar a estas alturas de la vida es como querer tapar el sol con un dedo. Cada día tengo que luchar contra mi misma quien termino siendo mi peor enemiga y el juez más implacable.
¿Aprenderé algún día el arte de vivir? Npi. Para el tiempo que llevo estaría reprobada.
Veo la casa sin mí y no la concibo, me falta mucho aún. No hago planes pero tampoco quiero ver el fin al instante que sigue.
Mi casa sin mí es como yo sin ti.
Debo pensar que lo mejor está por venir como el día de hoy. Si hubiese muerto como quise me habría perdido las sonrisas de La Bella, de Barry y mis hijos. Me habría perdido el agradecimiento del perrito hambriento al que dimos de comer, las caricias de Calixto y muchas tantas otras cosas.
Aún cuando el domingo termina con una mala noticia esta es acallada con otra mejor. Esta vez la vida me muestra su mejor cara y hoy por hoy me duermo agradecida porque sigo aquí.
Y ya me voy porque me dicen que no son horas para estar escribiendo.
lunes, 26 de agosto de 2013
Fasti-Diosa
En vista que agosto no para de llover y ante la nula actividad que puedo hacer fuera de casa decidí que era un buen momento para fastidiar al mundo.
Pero que conste ante el Dios de los Eternos que hice todo lo posible por no hostigar a nadie pero miren, les cuento,
No puedo regar plantas porque llovió toda la noche luego entonces el cielo ya las regó.
Ya lavé a los chihuahuas, les di de desayunar, sequé a mi gatito porque el muy ladino anduvo buscando gatas y llegó empapado a desayunar y a dormir.
Me gusta acariciar a Calixtito y él bien que se deja, méndigo minino.
Me gusta acariciar a Calixtito y él bien que se deja, méndigo minino.
Bueno,
Fastidié un poquito a Barry con los problemas que las madres tienen con hijos necios que no pueden ver más allá de su nariz.
Obvio Barry me escuchó y me dijo: Si si mi Chikis todo se arreglará ¡Vaya con él!
Quise fastidiar a Emilio pero ya me conoce y no pude, mñeh!
José si se deja pero no está,
VickThor ya me olvidó,
R no sabe de mi,
Laura está ocupada y no debo distraerla,
Bruno... ¡blah!
Ir a cerámica nel, paso, hoy no por favor.
Ya leí, ya me aburrí, ya volví a leer.
En vista que la lluvia no me dejará hacer nada me dedicaré a ordenar el escritorio ya que cuando La Bellita viene se llena de juguetes y cosas raras que descubre en su andar por la casa.
En vista que la lluvia no me dejará hacer nada me dedicaré a ordenar el escritorio ya que cuando La Bellita viene se llena de juguetes y cosas raras que descubre en su andar por la casa.
Mi escritorio necesita orden. Si fuera psicóloga diría que así tengo mi vida -hecha un total desorden- pero como no soy entonces no importa nada.
Pero pues qué le vamos a hacer, hay que seguir viviendo porque sino diosito nos condena a vivir en las sombras perennes de la culpa y eso no me lo puedo permitir por ahora.
Pero pues qué le vamos a hacer, hay que seguir viviendo porque sino diosito nos condena a vivir en las sombras perennes de la culpa y eso no me lo puedo permitir por ahora.
Esto fue un capítulo más de Las Andanzas de la MaLquEridA y las ganas de contarle al mundo en partes su vida noña y obtusa al compás del Si bemol.
Voy a rascarle las tripas a la guitarra, ¡eso es! Tun tata chun tata chun tata chun, eso... eso...¡Qué buena idea!
Eso es infinitamente mejor que tomar una pastillita mágica que me regalaron ayer para caer profundamente en las garras de la inconsciencia.
Ganas no me faltan pero la vida con todo y sus dramas telenoveleros da para vivir dos-dos, quedando tiempo para fastidiar al mundo o al que se deje.
Ganas no me faltan pero la vida con todo y sus dramas telenoveleros da para vivir dos-dos, quedando tiempo para fastidiar al mundo o al que se deje.
Voy a inventar una nueva profesión: FastiDiosa, no creo que haya quienes se dediquen a eso. Quien quita me vuelvo millonaria, saco de trabajar a mi familia y me compro un avión para volar sobre el Mediterráneo.
Y eso que hoy no fumé de la yerba simuladora de alegrías y olvidos sino...
Y eso que hoy no fumé de la yerba simuladora de alegrías y olvidos sino...
sábado, 15 de junio de 2013
Los dias obligados
Mañana se celebra el Día del Padre, por tal motivo Los Apellidos Ilustres se reunirán para celebrar a los papas que hay en la familia. Pocas veces son en las que se juntan a lo largo del año. El lazo que los unía -la madre- se rompió el día de su muerte. Asi pues con estas reuniones esporadicas, intentan volver a ser por unas horas la familia feliz de cuando eran pequeños pero que al paso del tiempo esa felicidad se fue perdiendo en los caminos de una vida comoda pero solitaria. Se puede decir que son felices pero cada uno sabe lo solos que están. Añoran por momentos -se les ve en la mirada- recuperar esa alegría que les daba ser unidos. El tiempo pasa y la vida también. Los hermanos son seres extraños de los que casi nadie sabe nada de nadie. Reunirse en dias como este es querer recuperar lo que ya no existe: ser la familia feliz de cuando jugaban bote pateado o a los encantados y que en ese entonces poco importaba andar con los zapatos rotos porque la felicidad estaba en la cocina preparando la comida, una mama que los reunía a la mesa con su deliciosos guisos y cariños en forma de pan y de carencias sustituidas por tortillas con sal. Esa mama un día se murio llevandose la alegría de estar unidos e intentando -en fechas como esta- dejar de ser solitarios -viviendo de recuerdos- en dias obligados. Bien,vivamos el momento como diría el #%^*} Angel de la Guarda.
Fin.
jueves, 6 de junio de 2013
Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa
Hace unos días alguien me hacía una pregunta muy interesante:
-¿Si tuvieras frente a ti a Dios, qué pregunta le harías?
De respuestas prontas y sin pensar soy adepta, dije que si viera frente a mi a Dios saldría tan rápido como mis piernas lo permitieran porque una cosa es creer que Dios existe o no y otra muy diferente verlo frente a mi con su túnica blanca dándome la bendición y todo eso.
Ya en plan serio dije que si viera a Dios -después del susto de su aparición- le haría la pregunta más boba de las preguntas bobas del mundo mundial de los bobos:
¿Por qué a mi?
En esa pregunta van implícitas todas las preguntas que en mi larga vida le hice a Dios: -¿Por qué a mi?-
Mi interlocutor dijo:
-¿Por qué no?-
Y yo dije:
-¿Por qué si?-
Obvio Dios no me contestaría porque estaría más apurado en arreglar la paz mundial y todas las calamidades que sus hijos bienamados provocan -¿o provocamos?- y no se detendría a responder una pegunta que de fijo no tiene respuesta.
¿Por qué a mi?
Y ya es todo, ya no pregunto nada a Dios porque no.
domingo, 10 de febrero de 2013
Disaster
¡Chispas!
Descompuse la compu instalando y desinstalando programas. Barry me advirtió que si la volvía a descomponer él no pagaría nada.
El Pogh -mi sobrino- me vende la suya -con opción a regalo- pero le falta el cable de alimentación. Como transito en estos momentos en modo paupérrimo no puedo ni comprar ni pagar una reparación.
Le pregunté a Bruno si podría pasar a La Plaza a preguntar cuanto cuesta el que necesito pero no creo que me lo compre, hay otras prioridades.
Tengo el iPad pero no me acomodo porque sus letras son muy pequeñas y no veo bien.
No pasa nada si no tengo computadora -la he descompuesto chorrocientas mil millones de veces- Lo más que puede ocurrir es que ande de malas todo el día. Me sienta como león enjaulado. Me coma las uñas, me jale los pelos, limpie mi casa hasta por debajo del piso. Me ponga a planchar la ropa oscura que la señora que me ayuda no sabe hacer. Termine una almohadita que le estoy haciendo a Natalia. Haga unos cojines que ya tengo cortados. Termine de leer tres libros que compré o me pase clasificando los papeles que tengo amontonados por todos lados, eso si muy bien ordenados, haga la investigación que Barry me pidió hace un mes o me vaya de vacaciones a casa de Kiku.
Conociendo la manera que resuelvo mis problemas sé que pronto tendré la computadora en mis manitas pero esta vez me ganaré el derecho a que la reparen o me compren el cable.
En mis épocas primarias haría berrinche obligando de alguna forma a mi familia a que solucionen mi problema que mirándolo bien no es problema porque puedo vivir sin computadora... No, la verdad no puedo vivir sin ella para qué miento.
He descompuesto tantas veces mi compu que ya es cotidiano que ocurra. Amo a mi computadora aunque me juzguen loca o abyecta, pero así es.
Barry dijo algo muy importante, quédate tranquila y hoy le hago caso.
Barry dijo algo muy importante, quédate tranquila y hoy le hago caso.
viernes, 7 de diciembre de 2012
El tamaño del miedo
Hoy no voy a quejarme de todo. Hoy va a ser diferente para que no digan que soy muy quejona. Hoy voy a agradecer a los señores taxistas hijos de su pinche madre que asaltaron a Laura y la abandonaron a un paso de la chingada.
Y quiero agradecerles que no le hayan hecho más nada que robarle la computadora porque no tienen una puta idea del daño que le -nos- hubieran causado a una persona que como muchas tiene que salir a trabajar. No quiero escribir todo el coraje que les tengo -de todos modos no lo leerán- pero de verdad hoy envenenaron mi corazón con odio hacia ustedes putos.
Gracias señores ladrones, por mi pueden irse derechito al infierno a este ritmo porque no me queda más que eso, la frustración de no poder hacerles nada porque creanlo que si por mi fuera les arrancaría las uñas, les echaría limón y chile de árbol molido y después los curaría para volver a hacerles lo mismo. Sólo así sabrían el tamaño del miedo que le causaron a mi hija. No tendría misericordia, lo haría hasta que pidieran clemencia y aún así no me tentaría el corazón.
Y no me importa que piensen que soy desalmada. Cuando una cosa de estas pasa, la rabia e impotencia suele salir en carretonadas de groserías y malos deseos.
Quiero que sufran. Deseo que todo lo malo que hagan se les convierta en piedras, no los deje caminar el peso de sus culpas y se queden para siempre sumergidos hasta el fondo en el pantano de su vida. Y no es maldición, es deseo. Sus actos viles me hacen ponerme a la altura de las circunstancias, ¡Jamás a su altura!
Por qué tener misericordia con alguien a quien le importa una pura y dos con sal lastimar a seres vulnerables haciéndoles paladear el sabor del miedo. Eso señores, es tener poca madre y ustedes merecen lo peor que la vida les pueda dar.
Y no me voy a poner a analizar su vida, ni si de pequeños sufrieron y por eso se convirtieron en lacras. Cuando uno tiene el alma buena ni el más puerco lodo los ensucia.
Y no me voy a poner a analizar su vida, ni si de pequeños sufrieron y por eso se convirtieron en lacras. Cuando uno tiene el alma buena ni el más puerco lodo los ensucia.
Gracias.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
18
Deseos:
1.- La comida especial con toda mi familia
2.- Un abrazo de Natalia
3.- La presencia de mis hijos
4.- La llamada muy esperada de mi mejor amigo
5.- La carta de alguien que vive en España y a quien quiero mucho
6.- El tocadiscos para escuchar por primera vez el vinilo de Bunbury que me obsequiaron el Día de las Madres
7.- Un regalo tan esperado a través del tiempo y del espacio y que por fin voy a tener frente a mi aunque sea con monitor de por medio.
8.- Un poco más de vida inútil para hacerla útil de la cual yo seré la única responsable.
9.- Mi regreso a las clases de yoga que dependen de alguien muy importante para mi
Es todo.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Mi mamita
¿Qué más puedo decir sobre ti que no haya dicho ya? Te amaré por toda la eternidad. Me haces mucha falta pero no te lloro para que descanses do quiera que estés. Que la vida te dejó poco tiempo con nosotros. Que no pudiste recoger la siembre pero así estaba escrito y no hay más que hablar.
De siempre he dicho que nunca sonreíste en las fotos pero ya vi que si, en esta imagen lo haces y te ves hermosa con tu hijo en brazos. Tu carita redonda. Tus trenzas negras. Tu sonrisa bella. ¡Qué linda eras mamita!
No estarás muy orgullosa de mi porque no he sido buena hija pero ¿Me perdonas? Cada día lo intento al despertar pero pasadas las horas ya se me olvidó. No vale pedir perdón pero es lo único que se me ocurre.
El buen Barry dice que nadie es buen hijo y yo lo secundo, nunca lo fui contigo. Suena comodino pero creo que no hay hijos perfectos aunque para una madre todos lo somos.
¿Estás orgullosa de Luis verdad? Yo también, amo a mi hermanito. Y de Emilia que como un ángel anda por todos lados cuidando a todos aunque a veces no nos guste lo que haga.
¿Qué puedo decirte de los demás que tu no sepas? Cada uno tiene algo por lo que puedes sentirte orgullosa. Tenemos nuestros logros y nuestros propios yerros pero sabemos salir adelante. Amo a mis hermanos madre aunque no esté al pendiente de ellos, los amo a la distancia.
¿Estás orgullosa de Luis verdad? Yo también, amo a mi hermanito. Y de Emilia que como un ángel anda por todos lados cuidando a todos aunque a veces no nos guste lo que haga.
¿Qué puedo decirte de los demás que tu no sepas? Cada uno tiene algo por lo que puedes sentirte orgullosa. Tenemos nuestros logros y nuestros propios yerros pero sabemos salir adelante. Amo a mis hermanos madre aunque no esté al pendiente de ellos, los amo a la distancia.
Mamita... me haces tanta falta como el aire que respiro.
¿Sabes? Hoy iba a escribir un post muy bonito pero al ver la fecha se me vino todo a la mente. Un 12 de noviembre te fuiste para nunca volver. Te llevaste mi imagen en tus ojos y eso no lo olvido. No me asusta saberlo, antes agradezco que así haya sido porque do quiera que estés me sigues cuidando como siempre lo hiciste.
Y luego, ese ruido que puede parecer banal, tu y yo sabemos que no lo es. Viniste a visitarme. No pienso si fue casualidad sólo sé que eres tú y que no me da miedo saberlo.
Má no te preocupes por tus hijos. Ya estamos grandes y aunque parezca que tenemos cabeza de alcornoque, tú sabes que no es así. Hacemos estupideces pero supongo hay que cometerlas para ver hasta dónde podemos llegar y luego rectificar para aprender paso a pasito a vivir.
Te amo má, ojalá no sólo fueran palabras y te lo demostrara cuidando como se merecen a Barry y mis hijos que era lo que te preocupaba pero hasta en eso tengo suerte. Tengo una familia poca madre -perdón mami- ellos han aprendido a cuidarse solos.
Mientras tanto yo sigo aprendiendo a vivir sin ti aunque no lo logre.
Yo... te quiero mucho mamita nunca lo olvides. Y si un deseo pueda pedir, es volver a perderme en tus ojos tristes.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Quiero tener una mamá un ratito aunque sea
Nadie debía morirse en domingo.
Ayer cuando supe que era martes me puse a pensar dónde quedaron los tres últimos días. Todo ha sido tan rápido que apenas está empezando a caerme el veinte. Creí que hoy era lunes. Alguien me robó dos días o los perdí en un sueño. No lo sé.
El domingo -como cada año- fuimos al desfile anual de alebrijes en Reforma.
Disfrutando por primera vez a Natalia en un paseo, mi familia tomó muchas fotos junto con la hermosa, hasta Barry que es más relajado se emocionó y retrataba a los monstruos que le parecían mejores.
La estrella esta vez fue La Bella (Siempre había sido yo con todo y mi lengua morada, esta vez fue azul creo) aunque le daban un poco de miedo, no dejaba de ¨Hablar¨ y señalar a cada uno de los monstruos de cartón.
La vida es así.
La madrugada del domingo -para amanecer lunes dirían en mi pueblo- la abuela falleció. Desahuciada desde abril, sucumbió el domingo a la muerte en su casa y junto a sus hijos como siempre lo pidió.
Cuando llegamos, Chole la del 4 aún estaba caliente, La vida se le había escapado apenas unos minutos antes. Sus luchas con la muerte fueron de antología pero aunque sabía que un día iba a perder en realidad ganó.
Arrodillada ante ella, vi su rostro cansado y sereno y le dije adiós.
Barry fue un suertudo al tener a la abuela por mamá.
Soy de las que piensan que hablar bien de los muertos es ser hipócrita. Tampoco es que se hable mal. Es decir las cosas como son.
Pero para mi, Chole la del 4 fue lo más cercano al ideal de madre que tengo (La mía era la mejor). Si yo hubiera sido menos orgullosa habría adoptado a la abuela como mamá. Cierto que tenía cosas que no me gustaban pero bueno cada una hace lo que cree es mejor para sus hijos y ella lo hizo. ¿Quién soy yo para juzgar?
La mamá de Barry era una madre poca madre, de esas que ya no hay.
La mamá de Barry era una madre poca madre, de esas que ya no hay.
Anoche, después de llegar de incinerar a la abuela, necesité una mamá para calmar esa extraña sensación que tenía en el pecho. Quise tener un regazo para llorar pero el silencio dijo que no.
Por extraño que parezca la muerte de Chole me pegó duro hasta ayer. Recordé que en misa -la abuela era muy católica- el sacerdote dijo: Pide y se te concederá. Yo pedí una mamá pero los milagros no existen y la sigo esperando.
De pronto quise tener a alguien que me abrazara y que me dijera que así es la vida. Con momentos buenos y malos y acariciando mi pelo me dijera que todo va a estar bien. Que ella va a estar conmigo para todo pero nadie respondió a mi ruego.
Las mamás no se dan en maceta me dije, entonces empecé a llorar en mi cama. Sin que nadie se diera cuenta ahogué el llanto tardío en la almohada.
Las mamás no se dan en maceta me dije, entonces empecé a llorar en mi cama. Sin que nadie se diera cuenta ahogué el llanto tardío en la almohada.
Quiero abrazar a Barry pero no me deja.
Él es el que me mima y yo me dejo querer. Es una forma de comunicación entre él y yo. Él sufre pero a mi me consuela. Mi deseo incesante de tener una madre renace cuando veo todo el amor que se le puede tener a una mamá.
Él es el que me mima y yo me dejo querer. Es una forma de comunicación entre él y yo. Él sufre pero a mi me consuela. Mi deseo incesante de tener una madre renace cuando veo todo el amor que se le puede tener a una mamá.
Las buenas madres debían ser inmortales.
Con todo y mi ridículo deseo sigo pidiendo tener una mamá. No soy egoísta porque pienso en mi es sólo que necesito una para poder decirle todo lo que no le dije. Darle todos los abrazos que no le dí y regalarle cada día mis besos en ramitos.
El hubiera muere en el instante mismo de pronunciarlo.
Estiro mis manos esperando que alguien llegue pero no hay nadie... acabo de despertar y la vida sigue porque así tiene que ser.
Quiero tener una mamá para sentir su calor y después la dejo. No me aferraré a ella, juro que después de sentir sus manos la dejaré ir, ¡Lo juro!
Un ratito nadamás quiero tener una madre para decirle que la amo. No quiero decírselo a él o a ella. A ese o a aquel, no. Ya sé que se lo puedo decir a otros y a otras pero... ¿Es malo soñar?
Ya habrá tiempo de despertar y darme de nuevo cuenta que no tengo mamá y que lo más parecido que tenía se murió el domingo.
Ya habrá tiempo de despertar y darme de nuevo cuenta que no tengo mamá y que lo más parecido que tenía se murió el domingo.
martes, 13 de septiembre de 2011
Sueño adormecido con visos de realidad
Abrir la puerta de la calle es todo un reto si se encuentra Babo Alejandro -el chihuahua joven- trás de mi. Los vendedores, el vigilante, todos los que llegan a tocar mi puerta saben que tengo un feroz guardián en él, incluso el de la tintorería ha visto sus afilados colmillos cerca muy cerca de su pierna. Los enseña nomás pero no muerde, él es la clara muestra del refrán popular, Perro que ladra no muerde. Tiene la mandíbula salida, así que sus dientes inferiores se pueden ver sin problema, por eso le temen a mi perrito preciosito.
Siempre sale corriendo pero nunca llega al arroyo vehícular, se frena al llegar a la banqueta pero esta vez no fue así. Salió disparado atravesando la calle, al verlo corrí tras él seguido por Benito Tiki -el chihuahua viejo- mientras mi hermana desde el coche veía todo.
De pronto una camioneta salió de no se donde dándome de lleno en el costado, aventándome varios metros, dejándome inconsciente. Babo Alejandro llegó hasta donde estaba tirada y empezó a lamerme la cara -como cuando hace algo malo- mientras yo me perdía en la bruma.
Oía las voces lejanas de la gente que se había juntado a mi alrededor, los llantos de mi hermana. Sentí a un lado mio el cuerpecito de Benito Tiki -el chihuahua gruñón- que se acostó junto a mi, como siempre hace cuando quiere protegerme.
Trataba de gritar pidiendo que me levantaran pero de mi boca no salía ni un gemido. Algo se me atoraba en la garganta sin dejarme decir nada. Tenía una opresión en el pecho y creía que iba a morir.
Con mucho trabajo abrí los ojos y pude ver claramente el cielo raso del techo, había despertado de un mal sueño.
Todo había sido un sueño.
El domingo pasado, una camioneta que iba en sentido contrario hecho la cochinilla, estuvo a punto de arrollarnos a Barry y a mi. Me quedé con ese temor, el sobresalto que tuve cuando la camioneta pasó rozándome casi la nariz. El vuelco que dio mi corazón al sentir el estremecimiento de la mano de Barry quien también se asustó.
Ayer mismo, Kiku tuvo un accidente quedando en mal estado, afortunadamente -dentro de lo que cabe- está bien. Hoy la traerán a casa para recuperarse.
No sé si el sueño que tuve se quedó en mi subconsciente. Si el suceso con la camioneta se quedó atorado en la memoria o si fue un aviso de que algo pasaría, nunca lo sabré, pero la coincidencia me eriza los vellos. Esta manía de pensar sin poder hacer otra cosa. Trato de distraerme leyendo, o haciendo tonteras o limpiando vidrios como dice un buen amigo pero ni así puedo apartar todo lo que traigo dentro.
Están pasando muchas cosas con las cuales no puedo lidiar. No quiero escribir de eso, pero debo hacerlo o me volveré loca y eso no puedo permitirlo. Debo estar tranquila para recibir a Natalia que está pronta a nacer, no quiero que su primera impresión sea la de ver mi cara compungida. Estaré en ese momento, me lo han permitido. Quiero estar cuando ella abra sus ojos al mundo como dice la comadre Ángel.
Tengo muchas travesuras que hacer con ella, quiero estar bien para poderlas disfrutar. Aprenderemos juntas a tocar el piano, la montaré en el patín del diablo, le dejaré cargar a Chema, le enseñaré a hacer su blog y contar sus aventuras, le enseñaré la mejor música que hay, la enseñaré a leer, le cantaré canciones de cuna. Haremos tantas cosas juntas.
Quiero estar bien... quiero que ella esté bien, lo único que quiero es que ella esté bien.
Tengo muchas travesuras que hacer con ella, quiero estar bien para poderlas disfrutar. Aprenderemos juntas a tocar el piano, la montaré en el patín del diablo, le dejaré cargar a Chema, le enseñaré a hacer su blog y contar sus aventuras, le enseñaré la mejor música que hay, la enseñaré a leer, le cantaré canciones de cuna. Haremos tantas cosas juntas.
Quiero estar bien... quiero que ella esté bien, lo único que quiero es que ella esté bien.
*Imagen tomada de google
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Musa con cuernos
PARA LA MALQUERIDA
La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje
TORO SALVAJE
Tu mente es tan lúcida que asusta
A veces pienso que sería mejor tener una mente lúcida y conformista.
Una mente que pudiera vivir la vida sin terremotos emocionales.
Tú ves, sabes y sientes.
Y sufres.
Tu mente no se deja engañar.
Para lo bueno que suele ser poco, y para lo malo que suele ser mucho.
Toro Salvaje
Toro Salvaje me regaló un poema de Mario Benedetti
Hoy te regalo un poema, espero que te guste.
ABRIGO.
Cuando sólo era
un niño estupefacto
viví durante años
allá en colón
en un casi tugurio
de latas
fue una época
más bien
miserable
pero nunca después
me sentí tan a salvo
tan al abrigo
como cuando empezaba
a dormirme
bajo la colcha de retazos
y la lluvia poderosa
cantaba
sobre el techo
de zinc.
ABRIGO.
Cuando sólo era
un niño estupefacto
viví durante años
allá en colón
en un casi tugurio
de latas
fue una época
más bien
miserable
pero nunca después
me sentí tan a salvo
tan al abrigo
como cuando empezaba
a dormirme
bajo la colcha de retazos
y la lluvia poderosa
cantaba
sobre el techo
de zinc.
Terremoto Crazy hace feliz a la MaLquErdA
MANICOMIO 176
A Terremoto Crazy
le gustaría
tener como compañera
a La Malquerida
que es una preciosa
y maravillosa loca mexicana
y como homenaje a ella
ha congelado a tres locos
y los ha pintado con los colores
de la bandera de México
y después de cada comida
va al congelador
y a base de martillazos
arranca trocitos de los tres locos
para comérselos como postre
y así le queda un buen sabor de boca.
Escrito por TORO SALVAJE
Tan sólo déjame estar un momento a solas.
De un poeta llamado Lumpenpo. Natalia tiene una abuela que es reina y sabe que ella habrá de nombrarla soberana del corazón de los poetas y los futbolistas y los seguidores y las parejas que se aman y escribientes virtuales y los reales y los nobles de corazón. Natalia tiene una abuelita y le dice a un poeta que es feo pero sabe que al poeta se le hizo un nudo en la garganta porque sabe de niñas que nacen para ser amadas, porque sabe de nacimientos y pañales. Porque supo de balbuceos y lloridos a la medianoche. Ya se fue. Se fue porque la vida separa corazones. Poeta feo que quiere a la reina y la envidia. Natalia es ahora la reina y la MaLquEridA la Reina Grande.
Poeta de cepa pura
De ella me gusta ... Y más.
De ella me gusta sus palabras de asombro
(nunca se entera de lo que sucede)
cuando las cosas se ponen tercas de entendederas.
También la voluntad de estar cuando se la necesita, sin reservas,
eso es mucho para mí, aunque nunca se lo dije.
De conocerla, me gustarían sus cosas más desgastadas
(usadas solo por ella)
con la fragancia Flor de María.
La hamaca donde dormita cada tarde con un libro entre las manos
después de sus caminatas de andar por casa.
Y su poncho deshilachado.
Y su fatiga inexcusable por atender a los suyos.
Y su mirada cuando la vence la noche.
Y sus ojos de color negro azabache.
Y su habitación sometida al llanto.
Y su entusiasmo por el silencio.
Y su pasión por el alba.
Y su ternura naciente.
Y más.
Ángeles de la fe
Yo traigo la verdad en mi palabra
Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo.
Vengo a contarte que hay luces que nos hieren,
que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena.
Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia.
Descubrirme a mí mismo y en tu figura
qué poca cosa somos sin ternura.
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