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sábado, 20 de noviembre de 2021

Abu

Jason Derulo acompañándome a escribir antes que la memoria bloquee mi identidad. A estas horas de la locura Vampire Masquerade se me antoja más para hacer sangrar los recuerdos en un abrir y cerrar de ojos, Las madrugadas contemplativas esquivan su arte de saludar revoloteado al rededor de tu cabeza como un mosquito zumbón. Hace unos días descubrí después de mil años de estar ahí un segundo micrófono en el teclado del celular al que le puedo dictar y él escribe. Caray yo con mi idioma parkinsoniano había   hecho que unos cuantos personajes con los que hablo entendiesen lo que escribía. Diosito llévame por ser tan torpe.

Las mejores horas del día se me van estando escondida en mi recámara. Mi mirada cohibe a Natalis, no la dejo concentrar en sus clases. Ya sabía de mi fuerte mirada. mi nuera cuando la miro se pone nerviosa, se le caen las cosas, se equivoca o lo que sea que esté haciendo, la perturbo. ¨Es que usted tiene una mirada muy fuerte.¨  

¨Lo que uno no puede ver en su casa lo ha de tener.¨

Cuando la abuela fue envejeciendo veía cómo la iban haciendo a un lado, no por ignorancia o algún otro pretexto, era cosa normal. La abuela hablaba muy quedito, no se le entendía nada a menos que uno estuviese muy cerquita de ella. A mí me daba pena verla tan sabia y tan sola. Platicaba con ella, tenía tanto que compartir como la vez en que estuvo en el hospital y cuenta del como se le apareció la virgen con su vestido blanco y un velo largo, largo. 

Era una joya escucharla contar todas sus cuitas desde pequeña en que tuvo que hacerse cargo de ella misma cuando a su madre se le ocurrió que era hora de partir. 
Vi su involución. La forma en que dejó de vestir ropa linda para usar la que se pusiera sin tanto problema.
Dejaba que la peinara su hija. Yo pensaba ¨ojalá cuando esté vieja no me peinen así.¨ Los hijos cuando les toca hacerse cargo de sus padres se creen que uno es un bebé en viejo. Le quitan la voluntad de seguir viviendo. Soterran su habilidad para resolver problemas. La abuela siempre temía dinero para dar a sus nietos queridos.

A veces no quería bañarse, ni cambiarse, ni vivir pero, ella tuvo el coraje para seguir adelante aún cuando vivir no era la mejor opción.

Yo llevo el mismo camino de la abuela. Tengo tres o cuatro mudas, ropa favorita sin botones, lazos, cremalleras. Sólo de meter y usar. Andar con tanto adorno es molesto.

Los pantalones sin nada más que el elástico de la cintura. Cuando uno se pone vieja las tallas dejan de existir. ¨Soy talla 34 pero me queda mejor la 36¨. 

Zapatos cómodos, todo cómodo que uno ya no está para andarse poniendo lo que no le va. En  sus cumpleaños le llevaban mariachi. Me daba pena verla porque su cara no era de felicidad. La abuela quería que la dejaran en paz. Teniendo una familia tan grande eso era imposible. 
Un día nos dijo a todos los ahí reunidos -era 24 de diciembre fun fun fun- ¡váyanse todos a chingar a su madre! Nos quedamos sorprendidos, no sabíamos si era broma o era de verdad. Cuando vimos su cara tomamos nuestras cositas y nos fuimos a la chingada.

Yo no he corrido a nadie de mi casa, espero nunca hacerlo.

La abuela era una señora muy sabia. Dijo que cuando muriera iba a venir a mi casa, esconderse detrás de las cortinas de las ventanas para ver cómo trato a su hijo (Barry).  Ahora que lo pienso esa sensación de que alguien anda arriba de mi cama quizás es ella. No me asustó pero se me paraliza el corazón.

La abuela debió tener una mejor suerte. Afortunadamente murió en su casa rodeada de su familia. En su casa con su gente.

La abuela fue una gran mujer, para llegar a ser como ella me falta mucho. La cosa es que no quiero ser otra abuela triste, un tanto olvidada, preocupada siempre por sus hijos.

El día que me llegue a morir pido como un único favor que me dejen morir en mi casa, que nadie me vea muerta. 
Quiero que me recuerden con mi sonrisa bronca pero tímida a la vez. Quiero que compren un árbol y en él rieguen mis cenizas, no deseo andar volando en un mundo en el que no supe cuál era lugar.

Mi concusión es: Viví buscando un lugar al que pertenecer. Incapaz de encontrarlo quiero morir para no más volver. Espero mis siete vidas terminen conmigo. No dejé nada al que haya que pagar en otra vida.

Dios salve al mundo de tener otra la MaLquEridA, yo sé lo que les digo.


















sábado, 16 de octubre de 2021

Teoría de la conspiración

La mera verdá a veces creo que mi familia conspira contra mí. Los descubro susurrando a mis espaldas. Inmediatamente pienso ¨están hablando de mí¨. Guardan silencio haciéndose los desentendidos. Obvio no complotean pero así lo pienso.

Comienzo como las historias esas donde los protagonistas de una película se unen para mandar a la casa de la risa al personaje central de la historia. Así merito lo creo.

Dicen cosas que dije que no recuerdo haberlas dicho, luego, les digo que no pero no me escuchan.  ¿Y si de verdad hago o digo cosas?

Le he dicho al neurólogo lo que está pasando, dice que es normal por el efecto del medicamento. Borro los días, pierdo las fechas, las palabras cobran otro significado. No sólo es un miembro de la familia sino casi todos. Dicen que dije lo que no dije.

Extravío dinero, pierdo momentos, entierro minutos en el simbolismo de lo inimaginario. Sueño con gente que no conozco. Los algo se hacen más evidentes, temo se hagan palpables. Me aterra lo desconocido. El corazón late y late como burro sin mecate. Pasan sigilosamente a mi lado. No les tomo en cuenta por miedo que me vean o intenten hablarme.

El médico ha recetado Clonazepam para conciliar el sueño. Le comenté sobre el aceite CBD y ha dicho en tono burlón que ahora resulta ser la panacea para todos los males. Ha dicho también que el aceite actúa de forma errática en el organismo por tanto no debe ser administrado en ninguna circunstancia. Si supiera que es lo que me está ayudando a no llegar a los límites de la cordura. Dice que los parkinsonianos tomamos hasta quince pastillas al día. Yo tomo más. Con las que me aumentó no respondo 

No le he dicho a nadie de mi teoría. Antes que nada pasara hice prometer a mi familia a no internarme en la casa de locos. No señor, no estoy loca. Tengo tergiversados los cables de la razón y el entendimiento. La paranoia no tiene sentido. Nadie quiere hacerme daño. Sé que antes de tomar la decisión de enterrarme con los renglones torcidos pedirán mi opinión. Además si tuvieran que encerrarme tendré que ser yo la que les diga que lo hagan. Ojalá sea donde habita Terremoto Crazy, sería muy divertido el jolgorio que haríamos. Las costumbres de Terremoto y mis paranoias harían de ese mundo algo espectacular.

Cierto que ya no soy lo que antes fui, pero sigo siendo yo. Sigo decidiendo lo que me concierne. Si alguien conspirara sería una mala decisión. No tengo joyas ni dinero. Tengo muchas letras eso sin duda. Les dejaría mi emoción con letras trémulas, cartas de amor sin remitente dirigidas a todos aquellos que en mis juventudes bloggeras hicieron que me sintiera querida.. Eso refleja la falta de cariño que entonces necesitara. Siendo un alma solitaria, que alguien me hablara bonito hacía columpiar mi corazón en los cuernos de la luna.

El mundo sigue girando con o sin orates pretenciosas, casquivanas. Locuaz cantarina sin pelos en la lengua. Diezmada musa desempleada. Sumisa en apariencia. Escribidora de cuentos sin estilo. A veces el viento susurra mis muertos. El pasado ha quedado atrás mucho tiempo ha. No debo nada, ah si, a todo aquel que siendo mi amigo sabe de mis virtudes a través de mis debilidades.

Con el tiempo las cosas se han puesto en su lugar. Las conspiraciones no tienen cabida en la cabeza de alcornoque sobre mis hombros. Ya no soy culpable de todo, solamente de mis decisiones. 
Confabulan en voz baja lo que habrán de hacer con lo que les toca. De todos modos Flor de María me llamo para los lejanos. Para los demás, la MaLquEridA nomás, sin más pretenciones que escribir lo que mis dedos sueñan.

Los tiempos muertos en los que se dividen lis días hacen que envíe notas mentales sin darme cuenta de ello. Lueguito o como sea me entero qué  es lo que hice en mis ratos de inconciencia. 
Como sea, esto seguirá pasando mientras el neurólogo siga medicándome estupidacientes que me tengan en el plano de la irrealidad.

-No deje de tomarse la Duloxetina- me dice al salir. Le voy a dar un esquema que debe cargar siempre para que no se le pase la hora de la medicina.

Algunas veces el médico llegó a darme pastillas de las que tenía guardadas en su escritorio. Yo en mi idiotez pensaba que era buena onda. Las pastillas son caras, el que nos las diera nos ahorraba dinero. 
Un día desperté cuando alguien dijo que la medicina que daban los médicos eran muestras médicas que los laboratorios probaban en pacientes sin ellos estar enterados.

¡Vaya con el neurólogo! Hasta llegué a creer que le caía bien. Torpe, sigue confundiéndome con otra paciente en peores condiciones que yo. Me gustaría conocerla para ver con quien me confunde.

 En ocasiones olvido el día en que vivo, el mes en que estamos, la hora, incluso nombres de cosas siendo esto muy evidente en los últimos tiempos. Me sé cuerda. No camino por el sendero de la desmemoria. 
Si no saben más de mí es porque la locura ha dado paso a esa que no existe ni en la más remotas de mis aventuras oníricas.


















domingo, 3 de octubre de 2021

hot no esttoy para bade

Odio el parkinson y todas sus consecuencoas,. Ho lo detesto y no me mpota nada 
!




Me vorró el texto escrito tosa la mafrugada.  Odio el parkinson y esta maldita vida que ya me tiene hasta ka nadre.

?ODIO EL PARKINSON!


Qye sabe bada de nadie ni de nada,el mundo no es apto para mi.



??????ojala me muera yaa! y encima no me publica mi enpj p lo odio.


once estúpifod sñod fr uns vda sin sentido.


No fiigan nada, ustedes no tienen la vulllpa


yo menso menosddd


jodida madre





putp patkinson lo odiso omo muchisimo 







quiero naañrme quiero dejar de sudara, quiero caminat, quiero dejar de sugtis, 278459 273  todo e vquq ql infierno. quiero mis dientes, quiero mi puyo pelo de vuelta, qyiero excribri sin putamadre se me borre nadaa. quiero n tener pena, quiero ber a mi faamilia, quiero no usar el puto baston, quiero salir a pasear a vomprar lo qe me de mi puta gana, Quiero no ser to. Quiero se la qye ek naldito parkindon le rono a sonrisa.

Quieo no estar locaa, lo ovidar los hechso, quiero morirme m quieron mi pelo y mis ergumes u mi vida y a barrt y a natalia y a mis hijos. Qiero un motivo, uno solo para estar agradecida co eta puta nfermdad. Estoy dejando en a valle a mi familia. quiero no soñar pesadillasm quiero a Compim quiweo a pepe, quiero que tofo se lo lleve el infierno meno a os que no.
yan bonito mi texto, tse due al ppinche infienro.Quiero dejar de yomar mil pastillas y amansapendejos y ingibidores de varavter, quiero sentirme viva, Yo o soy esta maldita piltyafaa, yo soy más que lo que se ve.













esto es una godida vida .



Quiero ser Flor la bonita que esta  denajo de mis bludas viejasm la que vive en silencio no me guta, la que habla como idiota no irev pata bafa.

me quiero modir de verdad. ya no quiero se n ente enfermo. ya por dios maldicion.me quiero nañar, me qiero que no ser esclava de mis odios, detesto todo lo queme hace un seer vik. detesto mi yo sumiso.





y ya me voy a la hingada solo falya que a compu me borre de nueovo tofo o qur hot amaneio










aléjense de mi segrego veneno por tofos mid poros lleno de moretes y lo que sea que tengo. , 
Me siento abandonada, ,e siento parasito
 estoy dejando en la calle a mu failia. Bibo para atiborrar mi panza y mi vcerebto de inutiwa remedioa.


soy cobarde po no ten el valor de acabar con todo. lo sinto 
amigos el mundo feliz no existe.

lunes, 27 de septiembre de 2021

Listo y tres




Imagen de la red 



Metidos en el fragor de la guerra, nadie reparó en la colonia de hormigas chicatanas escondidas debajo del árbol de pera plantado allá lejos de la puerta. La reina Columba la viciosa, estaba al frente de ellas. 

Permanecían escondidas por el hecho de ser platillo gourmet. No vaya siendo que algún chef gordo se le ocurra comer hormigas rojas con alitas y sabrosas.
Columba la viciosa, comedora compulsiva de hojas de las que sean. ¨Hojas, hojas, hojas¨. Decía a las obreras encargadas de suministrarle sin reparo el alimento favorito. Mezcladas con hongos a los cuales suministraban material vegetal para su reproducción en una especie de simbiosis perfecta., vivía en armonía celestial. 
Las obreras trabajaban incansablemente para mantener las arcas llenas de hojas cuando el Comandante Barry del Olmo, afecto a andar descalzo, no se percató que las obreras se habían acercado lentamente a sus pies. A Columba los ojos se le ponían grandes, chicos, grandes, chicos, grandes, chicos al creer que el pie del Barry era un enorme hongo. Sin pensarlo, abrió descomunalmente las mandíbulas y ¡mocos! le da tremenda mordida al dedo gordo del pie derecho del comandante lanzando este un aullido de dolor mientras veía una gota de sangre brotar del pie.
¨
¨¡Papi! ¡Papi!¨ gritó el cabo Bruno presto a socorrer a su padre. ¨¿Te duele papi?¨, preguntaba angustiado.
La alférez Natalia entró por alcohol y gasas mientras LizCristina Soñadora acercaba una silla.

Columba, sin abrir la mandíbula no esperaba la reacción del ¨hongo gigante¨, quedando bajo el pie del herido. Tan plana como una de sus alas quedó en el piso. La colonia de hormigas chicatanas quedaron  azoradas sin saber qué hacer. 

Una de las obreras cargadoras puso orden dando instrucciones para levantar a la reina y llevarla al nido.
Las hormigas soldado corrían para un lado y para otro chocando entre sí, con tal desorden que se aplastaban entre ellas, menguando en gran medida al ejército.

Las Hormigas Rojas Gigantes del Infierno Bendecido al ser descubiertas por los humanos, cayeron sobre ellas con las armas de spray, cayendo como lluvia mortal. Las más ágiles elevaron sus alas pero eran atrapadas entre la ropa tendida del día.

El viento fuerte se soltó haciendo más difícil la huida. Los aires esparcieron la carga mortal por todo el patio trasero.
Las arañas patonas del fondo de las plantas se levantaban las faldas para no tropezar. Los tacones salían volando cual armas mortales puntiagudas.
Ya no sentían lo duro sino lo tupido. Giovana Tres Puertas trepó a sus hijos cochinilla en su lomo y corriendo tan rápido como corren las cochinillas, puso patas en polvorosa.

Los minutos pasaron en agonía interminable. Cansados de apretar el gatillo del atomizador, los humanos buscando entre las hojas para ver si habían por fin acabado con ellas.
Nada a la vista. Revisando planta por planta no encontraron ningún vestigio de vida hormiga.

Retirando las máscaras protectoras, los guantes y las gorras, procedieron a desinfectarse por si no vaiga a ser las moscas y les pase algo a ellos. Una irritación o güerever.

El parte de guerra presentado por el Comandante Barry del Olmo, fue de 123,465,985,345 hormigas muertas entre chicatanas y hormigas azúcar.
Su ejército no sufrió ninguna baja a no ser el dedo gordo del pie derecho inflado como globo el cual sanaría con cuidados caseros.

Felices y contentos subieron a sus recámaras a descansar. Por fin podrían cantar la gloria a los dioses exterminadores de hormigas azúcar y demás especies.

¡Viva la Doñita de Pelo Blanco y Dientes Nuevos!

¡Vivan las armas de destrucción hormiguil!

¡Viva Contry Sorprais!

¡Viva la mad... ya, ya ya vámonos.

Oakey

El cronista de Contry Sorprais, el viejo Jan Carreras de Vila y Serra, llevaba compilados cientos de escritos bien detallados y precisos de cada hecho sucedido en el pueblo.

De la guerra de exterminio del 21 había juntado tal cantidad de datos que fue necesario contratar más gente para llevar en orden el detallado completo de lo sucedido en dicha guerra.

El exterminio del 21 fue el hecho histórico que le llevó los últimos años de su vida. Cuando llegaba la noche, Jan Carreras sentaba a sus seis nietos al rededor de la chimenea para contar cada hecho con suma fluidez. Tenía la magia de los viejos de embelesar a los niños con sus relatos. Muy atentos ni pestañeaban para no perder algún detalle acompañado con formas imaginarias hechas al aire por sus manos huesudas. 

El exterminio del 21 había acabado con la desaparición por completo de toda hormiga en la casa de los humanos. Según ahí terminó la historia, pero Jan Carreras había investigado un dato muy importante, lo último de lo último.

Al retirarse el comandante Barry del Olmo y compinches todo quedó en absoluto silencio. Ni la orquesta de grillos tenía ánimos para ensayar a la luz de la luna el concierto próximo a efectuarse en la Bóveda de los Músicos Andariegos de Contry Sorprais.

Tanta muerte les dejó el alma lastimada por mucho, mucho tiempo.

Pasados los días al dar el paseo matinal, Jan Carreras sintió sobre el rostro algo muy delicado que al contacto de sus manos peludas se deshacía cual ala de mariposa. 

Siguiendo el fino hilo con la mirada, quedó impactado. Una hermosa tela de araña lucía en lo alto del cielo raso. 

Recordó aquella lucha de su juventud con la araña panteonera Bonifacio Silva. Lo recordaba muy bien ya que de un mordisco le había arrancado la pata derecha, quedándole un muñón de grotesca forma que escondía bajo la capa de fieltro grueso que pocas veces se quitaba.

Sabía que con ese tipo de arañas lo mejor era dar la vuelta sin enfrentarla so pena de perder otra pata o las demás, uno nunca se sabe qué tanta hambre traigan las panteoneras ermitañas.

Dando una gran chupada al puro apagado se fue rengueando como si de pronto al contacto del recuerdo, le volviera a doler el vacío de la ausencia.

Quizás si hubiese esperado un poco más habría visto a la pandilla de Bonifacio Silva quien regresaba a sentar sus reales a ese lugar donde bien mirado no sufrirían ataques humanos. La costumbre de estos de no mirar pa´rriba los mantenía a salvo. 

Claro, mientras la Doñita de Pelo Blanco y Dientes Nuevos no se le ocurriera la idea de salir con atomizador en mano a buscar insectos depredadores de plantas de ruquita sin quehacer.

Jan Carreras de Vila y Serra moriría esa misma noche con la vista clavada en el sitio donde alguna vez hubo una pata. 

No podría ya más escribir como en una noche de luna nueva, decenas de ojos que detrás de la hoja elegante y la cuna de Moisés, se frotaban las manos esperando el tiempo prudente para sin misericordia ora si deveritas vamos a aniquilar a todos esos humanos destructores de los hábitats de todas las especies de hormigas y demás bichos asoladores de bichos y demás bichos feos. Y una que otra araña panteonera.

Ora si, apaga y vámonos.




















jueves, 16 de septiembre de 2021

Aviéntate corcholata al fin que ni premio traes


El comandante Barry del Olmo Picazo y Sánchez había pasado varias noches sin dormir. El ejército de hormigas fue adueñándose de toda la casa sin encontrar resistencia alguna. El baño, las recámaras, el patio trasero, la cochera. Todo había sido tomado en menos de una semana. Las estrategias funcionaban a la primera. La gente de casa se descuidaba un momento y en menos que canta un rayo, digo un gallo, hicieron presencia por todos los malditos lados. 
La 1ª y 3ª división formaron un gran cinturón negro pegados de espalda a la pared. Todos con su rifle de asalto y una resortera hecha de piel fina y elástica de Drosopila Melanogaster. La cabeza del mosco servía de casco protector y el esqueleto era buen escudo para repeler el rocío vertido por los atomizadores del comandante. Un girasol insertado en el ojal de la camisa camuflada color verde rebuscado era la incongruencia de la guerra.

La siguiente batalla fue la más cruenta. Cruzando el patio a la luz del sol, soldados hormiga sin perder el paso avanzaban rápidamente para no ser presas ni de animales ni seres humanos ni gatos domesticados.
Habían avanzado dos terceras partes sorteando charquitos limpiadores con aroma lavanda, cuando a la de sin susto les cayó una especie de lluvia verde tan espesa que era imposible seguir caminando sobre el suelo. Se caían llevándose entre las patas al de adelante. Como fichas de dominó iban una tras otra. Los escudos más que ayudarlas se convirtieron en estorbosos objetos que chocaban entre sí. Los soldados no sabían de quién protegerse. Atónitos no entendían de dónde llegó la lluvia infame. Convirtiendo en burbujas el aire que respiraban. Burbujas, burbujas, quiero hacer burbujas.

El comandante Barry del Olmo al ver que el líquido era eficiente mandó a su subordinado el Cabo Bruno Don Juan de las Cheves Frías a surtir los recipientes con tapa que encontrara. Botes de yogurt, de crema, de helado, sirvieron de mucho para almacenar el líquido verde aniquilador de hormigas soldado. Frascos de café y una botella de Red Cola fueron lo último que llenaron, partiendo en seguida a lomo de patineta con su valiosa carga en manos.

El General Olayo Santoscoy de la Garza y Garza pidió refuerzos a los aliados. Las Hormigas del Frente a la Calle no podían porque les había caído una plaga de arañas de patas negras peludas gordas y elegantes que un día descubrieron que las hormigas son deliciosas untadas con miel de pasto corriente, traída expresamente para servir en el restaurante de La Comadre Siberiana. La dueña, una araña sin complejos de panza ni cosas sutiles, había dado con la clave del éxito con ese platillo gourmet. De rostro choncho y pelo ensortijado bailaba en el centro del restaurante loca de felicidad, mientras las arañas patonas dado que eran muy tragonas, acabaron con las hormigas ipso facto, quienes fueron medrando ante el ataque salvaje de las gordas patonas. Descartadas Señor General, sino mire que sí íbamos allá para ayudarle, respondió Severiano Riquelme quien estaba al frente en ese tiempo.

Una palomilla blanca usada como correo fue a pedir ayuda al Ejército del Bajo Relieve, pero esas tampoco estaban en condiciones de ayudar. La Orquesta de Grillos de la 9ª división y las Mariquitas Tribales acabaron con ellas. Los colores rojo sangre y negro lujurioso hicieron un magnetismo tal en ellas que solitas caían como moscas con Raid. 
No contaron con que éstas se las habían comido la mayor parte en un acto de amor y odio perverso. 
Muy pocas se salvaron. Las que hallaron les dijeron que no que muchas gracias, que otro día que no lloviera irían, cómo no con mucho gusto. Usté dispense señor general y demás lerdos que le acompañan.

Al Ejército les quedaba alguien que no estaban muy seguros que les ayudaran. Los Grillos del Viejo Orden Mundial y Los Escorpiones Sin corazón del Altiplano. Ellos eran el último recurso que tenían para salvarse. Entrenados en el Sur del Medio Oriente, contaban con armas de última generación que ni los ejércitos mejor armados tenían. El armamento era distribuido clandestinamente por el jefe del cártel Floripondio Tres Marías Carrancá, el más salvaje jefe de todos los jefes que surtía por los recónditos recovecos de la imaginación.   

Mientras, en el Patio Trasero, Barry del Olmo de tanto apachurrar gatillo se cansó, yendo a tomar una siesta vespertina dejando al mando al Cabo Bruno Don Juan de Las Cheves Frías. Un enamoradizo miembro de la cuadrilla del 23, dispuesto con toda su valentía a matar a besos a todo ente que se le pusiera enfrente. Si eran hembritas mucho mejor.
La segunda oficial al frente Coronela Kiku De Juaritos Incipiente. Heroína de todas aquellas que requieran protección.  Mujeres, hembras y niñitas sin protección. Ella quedaba al mando en las muchas veces que el Cabo perdía el alma por una hembrita caderona y bien servida. Entonces la Kiku alisaba el pelo negro de caracolas enormes. De voz de locutora perrona hacía obedecer al más pintado. 

Acompañada de la alférez Natalia La Bella y su señora madre LizCristina Soñadora Dispersa del reino de Nezayork, se ofrecieron a terminar con el ejército de hormigas, pero no contaban con que de puntitas y sin hacer ruido llegaron de los cielos Las Hormigas Rojas Gigantes del Infierno Bendecido, que harían ver su suerte a todos los miembros de la familia de militares sin experiencia del Barry del Olmo Picazo y Sánchez.

Heroico Ejército de Hormigas del Patio Trasero libraría lo que sería la última lucha.

¡Prepárense para la ¨bataia¨!

Ora si violín de rancho ya te llegó tu profesor.














jueves, 9 de septiembre de 2021

Contry Sorprais

He bautizado al entorno en que me muevo como ¨Contry Sorprais¨. Un lugar lleno de magia cuyos habitantes principales son los insectos, bichos, mininos, pájaros y alguno que otro humano.

En esa parte de la casa correspondiente al patio  trasero paso la mayor parte del día. Siempre hay algo que hacer ahí tomando el sol bajo la sombra del sauce llorón y el tronco seco de un aguacate. Los momentos de mayor silencio son dedicados a observar cómo ante mi mirada las hormigas pequeñas que llegaron un día sin saber ni cómo, se han adueñado de mi país. Salieron por primera vez comandadas por el General de mil batallas cuyo cuerpo daba cuenta de lo encarnizadas que han sido sus luchas. Un gran terreno lleno de decenas de plantas de una variedad enorme de flores multicolores alzaban al sol los tiernos pétalos como pidiendo otro ratito mas.
 El día que invadió lo que sería su base de operaciones, un mosquito zumbón atraído por el gran ejército que marchaba en avanzada hacia la pared cortó su alocado vuelo estrellándose en el ojo del general, probando sin querer la roja sangre de un colibrí poeta.

El general perdió el ojo izquierdo o algo así, sustituyéndolo por uno fabricado con baba de caracol pero se veía muy mono, No hay nada más falto de credibilidad que un general vestido de transparente uniforme color baba de caracol. 
Pasado un tiempo lo cubrió con un parche hecho con alas de mariposa ratonera por el artífice de sueños contritos y otras amargas decepciones Josafat Kuri Chiprut. Modisto de señoras (siempre que no sean enemigas), creador de los lujosos trajes con los que el general y su linda esposa lucían en los saraos que se organizaban un día sí y el otro también. 
Teniendo un atellier enorme en donde trabajaban las niñas-hormiga traídas ex profeso por Madame Cochinilla desde el sur de otro país que no es el mío.

Loa diseños eran muy cotizados por las esposas de los militares de alcurnia del Heroico Ejército de Hormigas del Patio Trasero, cuyo nombre fue dado desde el primer día que llegaron a sentar su poderío heredado de los antiguos guerreros hormiga aztecas.  Era buscado de igual forma por las reinas hormiga, las amantes e hijas de ricachones fortuitos. Dueños del aire y el tiempo sobrante.

Luciendo las diversas condecoraciones y medallas ganadas porque sí. Digo en el patio trasero no hubo insecto que se les enfrentara. Luego entonces el general no tendía de qué presumir. Las arañas patonas lo respetaban porque la mera verdad tenía una cara de malo muy malo,

El general también tenía un brazo de madera hecho de un palillo de Industrias Astilla La Mancha. Perdido en una cruenta lucha a mordidas entre la reina y él. La reina era su amante ante los ojos de todos menos del de su esposa que no veía nada mas allá de su nariz. La reinita se cargaba un carácter de enchílame esta¨. 
Con el uniforme lleno de arena para gatos en cuyo sitio cayó  una bofetada tamaño mayúsculo dada por la reina antes de caer herida de muerte por un proyectil certero esquivando la furia de la susodicha fue a parar al fondo del arenero, momento que aprovechó el ayudante dirparándole  un certero moquetazo entre cien, oreja y media madre a la fúrica reina.

Vivía de esas glorias reseñadas una y otra en las tardes de reuniones ambientadas por el cantante de ranchero Luis Pedro Quintero, cantante de moda en las tertulias diarias. 
Bebiendo y brindando por los recuerdos inventados, se sumergían en los vapores del alcohol fabricado en el margen de la maceta de hojas primorosas.  Baste decir que el general era afecto a las fiestas sin motivo importante. Que si llovió vamos a hacer fiesta. Que hace mucho calor hazte una fiestecita para celebrar que podían celebrar. Que si mira que tú, que si mira que yo.

Cuando descubrí al ejército de hormigas no me alarmé. Al rato se van dije para mis adentros muy quitada de la pena. Cuando volví para saber de ellas se me fue el santo al cielo. La casa estaba sitiada, Incontables hormigas marchando al ritmo ¨quítate tú para ponerme yo¨.
Tiempo más tarde observé a un grupo de hormigas, estas con uniforme de bolitas y taches saliendo de la pared del vecino inexistente. Me alarmé pero no tanto. 
La vida siguió su curso en el patio trasero. El ejército empezaba a preocuparme, o sea sí pero no.

Una vez quitando las hojas marchitas de una ¨Cuna de Moisés vi que decenas de soldados vestidos con el uniforme gris Oxford (usado por los de la avanzada) danzaban alrededor de todo el patio. Habían tomado sin oponerse, esa parte de la casa. Estaban por todos lados, camuflados otros, movíanse por toda la estructura de fierro instalada como protección contra los ladrones. No contra insectos pequeños.

El Heroico Ejército del Patio Trasero sin derramar una sola víctima y sin haberse enfrentado a nadie se adueño de Contry Sorprais, el lugar exquisito inventado por mí en un sueño medicado de gotitas de alcanfor y tres sorbidas de sesos de conejo negro.

En la observancia de suyo cotidiana con gran espanto y profundo temor encuentro en el escritorio de la marmota una avanzada cuyas intenciones fueron adivinadas en un tres por dos, o seis por ocho lo que se les haga mas barato. ¡Esto ha sobrepasado los límites! gritó la mujer al tiempo que aplastaba con fuerza un atomizador con un extraño líquido amarillento.

Me iba a enfrentar a un ejército muy poderoso -pensé- de miles de insectos que nomás verlos me ha salido urticaria. 
A darle que es mole de olla,

La avanzada iba ya muy lejos cuando mi cerebro de pájaro madrugador indicó que había de tomar medidas extremas,
Se rompía el diálogo entre las dos partes.

Dándoles tiempo para que se fueran de mi casa puse un ultimátum. Prometieron irse al término de la adquisición de alimentos y pertrechos. En eso había pasado el tiempo necesario para tomar por asalto y sin mesura aquella casa limpia y acogedora habitada por una mujer que creyó que hablando con las hormigas, hacerse protectora de bichos tolerando con mucha valentía y sin azotar en el piso víctima de un paro cardíaco a todo aquello sin pies ni manos arrastrándose por el piso.

Brrr pensar en ellos hace que se me encuere el chino, digo digo, que se me enchine el cuero.
Mañana mismo reúno al Grupo de los 7, para emprender la lucha. El comandante Barry gran estratega del humor y la cosquilla estaba al frente del grupo. 
Provistos de guantes de látex, gafas protectoras, y un delantal viejo cada uno se colocó en las entradas donde las hormigas del Heroico Ejército del bla bla bla, encontrábanse dispuestos a acabar con los intrusos.

¡Hasta la victoria siempre!

¡Viva la doñita de pelo blanco y dientes nuevos.

¡Abajo las hormigas de azúcar!

¡Arriba nuestro comandante vitalicio, Barry del Olmo Picazo y Sánchez!

¡En Contry Sorprise no se admiten devoluciones!

¡Preparaos soldados, la lucha por el Patio Trasero ha comenzado!¡Qué escuche donde se tenga que escuchar!
¡Contry Sorprais no acepta nada que no sea libre! ¿Ni tiranos pretenciosos ni héroes de pacotilla!
¡A luchar por la justicia!
¡Viva Compi!
¡Vivan las fuerzas vivas!
¡Viva el General Juan Ignacio Brayan del Sagrado Corazón de María!
¡Viva la MaLquErida!¡Viva Enrique y sus mentiras celestiales!
¡Viva yo y la madre que me parió!

¡Burro el último!
















domingo, 1 de agosto de 2021

Hy Hu u hy CH gg Th yno gggg

Las letras bailotean sobre el teclado repitiéndose una y otra vez, a tambor batiente dejan la huella sobre el incólume papel invisible de un computador viejo.
Ninguna palabra coherente sale de ellos
escritas bajo la sombra de la inconsciencia 
van dejando rastro de un algo que se está haciendo continuo.
La neblina del sueño cae sobre los párpados como pesadas lozas
no hay poder humano que las haga reaccionar.
Apretadas se pierden en las tinieblas del sueño inducido a deshoras.

Luego,  
después de un rato sin medida ni tamaño los ojos se abren en un movimiento preciso,
despejada la neblina pregunta ¿ya es de noche?
Recorriendo la estancia para saber si algo de lo que está dentro le aclare las ideas.
¿Ya amaneció?
Mirada ausente, dudas preñadas de más incógnitas
¿Me bañé hoy?
Varios pares de ojos mirándose entre sí  ante el silencio cortado por el filo de la desesperación.
Recobras tu nombre, el día, la hora de ese momento que debiera escribirse en el recuerdo cotidiano desmemoriado de lo que está ocurriendo pero nadie nota.

Pasan los días, 
la vida sigue. 
Nadie debe afectar el entorno en que te desenvuelves, nada mueve el mundo reducido de la memoria inmediata. 
A cualquier hora de un día sin circunstancias que disparen algún dejo de preocupación.
El teléfono tembloroso entre las manos ejecuta la primera acción
el ícono del pájaro aparece ante tus ojos,
para ese entonces has olvidado de nuevo lo que estás buscando. Las penumbras del sueño se adueñan de tu cabeza,
lees algo, 
los vapores hacen un galimatías por respuesta.
Del otro lado se habla del lenguaje de los pájaros en la selva multicolor.
el ¨me gusta¨ osado es recibido con una sonrisa,
supones por la respuesta del desconocido que marca el ¨me gusta¨ de tu ¨me gusta¨.
A todos os gusta el ¨me gusta¨ de los ¨me gusta¨ superfluos dados muchas veces a autores desconocidos.

Todo pasa como el tiempo al que nada detiene.
Un día buscas algo en el archivo de la red del pájaro azul.
Los humos del sueño han desaparecido por completo
consciente estás de lo que ves, de lo que lees, de lo que oyes.
En un momento inesperado tus ojos se abren cual plato 
¿Qué es esto? te preguntas
¿Quién lo escribió? 
¿Cuándo?

La sorpresa de ver la temeridad de haber escrito bajo los vapores del yo ausente,
te hace temblar de lo rudo que puede ser el despertar de alguien que te habita.
Hy Hu u CH gg Th yno gggg

¿Tienen algún significado esas letras desordenadas?
no se parece en nada al ¨idioma parkinsoniano¨ que has ido aprendiendo conforme el pp avanza.
Algunos saben de la forma peculiar  que te has inventado a fuerza de querer comunicarte con los seres que habitan la pantalla al otro lado del mundo paralelo.

¡Dios de los mundos remotos!
Alguien me habita durante las horas inconclusas 
Alguien dentro de mí, se expresa de súbita intención con letras sin sentido, tal como la mente está en el momento justo en el que se deja rastro de lo que nadie está tomando en cuenta.

Los tiempos perdidos hicieron extraviarse una vida en el  mundo coherente de la normalidad dubitativa de los días sin sueño.
Para cuando se den cuenta de los avisos mandados por la inconsciencia será demasiado tarde hacer algo,
porque por lo dicho ya nada se podrá hacer.

Quién me habita ha tomado por asalto mi cerebro con ayuda de la vaporosidad del sueño inducido.
Organdí cosido con escuetas puntadas de irreverencias imposibles de distinguir para alguien que no parece darse cuenta que el mundo que giraba alrededor suyo, hace tiempo ya que partió sin dejar rastro en una memoria hurtada en un mayo del año del Señor.

He aquí el antecedente de lo dicho.
No habrá un después.
Escrito queda.
Doy fe de ello.



El alguien que me habita.
















martes, 13 de julio de 2021

Memoria in-fecunda

De vez en vez ato al cuello los regalitos de la fortuna. 
Fortuna de conocerte sin haberte visto nunca.
En el para siempre que quieras estaré ahí, en tu almohada donde duermen los amores inocentes.

En los ojos en los que te reflejas por las mañanas separadas por los estremecedores yo habitantes de mi alma.
Desconocidos seres anodinos incapaces de sacar la cabeza de la tierra 
aprisionando en los rizos de las pestañas la imagen perpetua de la historia jamás contada 
en miles de palabras de aire inventadas por mi que no vivo sin ti.
En la irrealidad
del mundo real en el que se mueve en trozos de poesía
el mundo ignoto de la virtualidad.













jueves, 1 de julio de 2021

Los invisibles en flor




Se mueven los delirios a la una de la mañana escurriendo por los dedos tembeleques del señor. El Señor de la cruz no, digo de otro para que no revienten mi recuerdo en las paredes del olvido voluntario. Incrustado en una cruz revive las horas muertas. Mi dios no se muere por una mayúscula, ni por un pliego petitorio de pedidos imposibles. ¡Pronto! Hay que quitar los clavos con lagrimitas de atención y poemas de arrepentimiento.  Oraciones comunes tantas veces repetidas no surten ya efecto. Inventando palabras nuevas intentan llegar a sus oídos en esta mañana de calma bruna. Inquina no tengo espacio para ti en esta misiva de corto alcance. Qué más da saber si la ignorancia es un engaño de las beatas corrompidas por tanto misticismo muerto. Ya nadie añora a los santos. La cara de yeso no transmite si no dolor si abandono en surcos de desamparo. 
Santa Ausencia, dame paciencia.

¿Dónde están las comas para entorpecer mi legado de letras impasibles?

Mucho me creo volar revuelta en la mesura del tiempo que hoy por hoy es el retroceso en el que me hallo envuelta en papelitos de celofán negro. Aroma a nardos en flor. A muerte resucitada. A orilla sin compromiso. Los ángeles no tocan las cornetas de alivio, nunca como ahora elevan sus blancas alas muy lejos del paraíso terrenal. Mi último perfume será el del azahar recién florido.

El tiempo vociferando los minutos perdidos todos los días con tanta desvergüenza. Caminito de alhelí muéstrame el camino al paraje bautizado un día del nomeacuerdo por el poeta lejano al que la musa se le murió en un berrinchito de a peso. Orgullo casquivano, destrozas el amor con besos jamás dados para que duela en el meritito rincón del corazón rojitosangre.

Es que no soy la que flagela su lengua en agua de limón sin azúcar. ¡Puagh! ¿quién inventó tal desatino? El yo-yo es un espíritu en eterno soliloquio.
Mi flagelo no surca la espalda con rayones rojos, más bien atiborra la sesera con tanta palabra inexplicable salida de mis dedos. Mi mente termina por ponerse a resguardo cuando se aparece después de la hora el teclado nuevo. Palabras salidas de un insomnio malogrado. Las veces que mis ojos se abren a la noche interrumpen la danza de los algos apoltronados hace tiempo ya a las orillas de la cama.
¡Calumnia! No son algos, son seres olvidados venidos del mundo de las sombras a buscar la pertenencia. Ese deambular lleno de lugares extraños invocados por voces que no son para ellos. Tantas almas sin dueño, tanto deambular por las noches sin tiempo. Nunca había sentido tanto pulular de gente perdida como cuando morí en la casa paterna. A la orilla de la carretera los muertos eran noticia diaria. Cuanta alma en pena sin nadie que les ayude a encontrar  su camino. ¿Cómo?  todos temen a la muerte. Yo no le tengo miedo, es el salvavidas de mi redención. Y si no, pues no, tampoco es para preocuparse. Si voy al cielo Dios me dirá que fui tan mala que no hay cabida para mi. Y el Diablo dirá que fui en extremo buena. El infierno no me corresponde, rezongará limándose despreocupado las uñas. Lucy ni se entera que existo. Dios no sé, no hablo con él. 

La cordura divaga en los dinteles de la gloria sacra.

Divago lunes y jueves. Miércoles y domingo. Sábados de eufemismos tortuosos. Todo lo que de mi sale refleja un estado mental intransferible. ¿Quién quiere letras escogidas por alguien que no soy yo?
Me estoy convirtiendo de a poquito en un ser invisible. Bien mirado puede ser bueno. En el mundo de los invisibles da igual si eres flaca o gorda. Panzona o estómago sin directrices. Chimuela, ojos tristes. Ah si, la última muela que se me cayó, la perdí en el olvido de mis desmemorias. 
Supe que El Ratoncito Pérez entró en crisis monetaria. Vino a México en un avión de un lugar lejano. Escondido en un dique construido por él mismo, daba cuenta de los dientes que iban cayendo uno a uno de la boca de los pasajeros de un avión tan extraño como él mismo.

Fue almacenando los dientes en una cajita que se fue llenando tan pronto como se acabó el dinero. El tiempo de las vacas flacas vino cuando por coincidencias absolutas se le fue quitando el gusto por las caras alegres de los que encontraban una moneda debajo de su almohada. Después las maldiciones y las lágrimas infantiles de incomprensión fueron su saludo cotidiano. Monótono como la lluvia de septiembre. Soldaditos sin color estrellándose en un suelo de pavimento.

Los ratones también perviven separados por clases sociales en las cuales esconden la presunción de lo que se carece. La idea es esa. Hay ratones en palacio, ratones de clase media y ratones sin dios y sin gracia. Y pues a mí me toco uno de´sos. Un ratón más pobre que mis versos de poeta en flor.

Ser invisible es cuestión mental como todo o casi todo. Siendo invisible no hay mucho qué hacer por alguien inexistente. Va eliminando uno sus cosas, sus querencias, posesiones, amarguras, amores paganos. Zapatos, botitas, cuadernos de amor y desafíos. Las letras incluso se borran en un click furibundo. Nadie entiende el sentir de los invisibles. Por más que griten nadie los oye. Nadie los ve.
Los invisibles son huellas de amor perdidos en la premura de la niebla. Los invisibles son los nadie. Los invisibles son la nada a la vera del camino.

En ese entorno de algos y de entes sin sombra caducan los días en una época donde por montones los invisibles han superado su propia existencia mirándose en el espejo.

Fins després amics. 











sábado, 26 de junio de 2021

by la MaLquEridA

La Bella aprendió de la misma manera en que lo hicieron mis hijos, sus tíos y primos a los que regularicé en matemáticas y alguna que otra materia que llevaban arrastrando en la escuela.

De todos es sabido -digo, de los que me conocen- que soy un dolor de huevos con el perdón. Siempre estoy dando órdenes, discutiendo, alzando la voz, etc. Algunos me toleran -qué se le va a hacer- sin mayor problema. ¨Algotros¨ nomás no les paso ni con un tequilita rasposo. No me da pena decirlo, a estas alturas de la vida no he hecho más que parir tristezas. Soy un auténtico dolor de huevos.

Los niños sabían que si se atrasaban con alguna materia tendrían forzosamente pasar por mis manos. El martirio empezaba hablando conmigo para ver si aceptaba regularizarlos. Siempre dije que sí. Me gustan  los niños que se atrasan porque me permite sacar las habilidades que tienen frente a las matemáticas.
Eso no quiere decir que me gusten, no, pero tampoco me quiebro. Nunca le saqué el ojo al parche.

Después de varios días, varios al primero o segundo día no querían volver conmigo. Soy muy estricta, si se trata de estudiar no se hace otra cosa. 
Casi todos los niños eran de educación primaria, nada difícil si tomamos en cuenta que mucho de lo que aprendemos durante los primeros años se queda grabado en nuestras cabecitas de alcornoque.

Pues eso, no querían regresar, se ponían a llorar, otros se escondían detrás de la puerta, otros simplemente se pasaban el tiempo llore que te llore.

Los padres de los niños eran muy consecuentes. Al verlos llorar se imaginaban yonoséquécosa que terminaban por llevárselos para que con la bendición de Dios aprendieran el arte de los números.
Se les complicaban las tablas de multiplicar, las divisiones, restas, multiplicaciones, fracciones, tanto por ciento, etc.

Estuve de chica viviendo en casa de una maestra, ´tonces tenía que darle duro a la estudiada y como siempre fui de las que se sentaban hasta delante en el salón. Esas que se sabían todas las respuestas, las que levantaban la mano antes de el profesor terminara de hacer la pregunta. Un dolor de huevos les digo. Les caía mal a los que se sentaban atrás, los atrasados que rezaban porque el profe no les preguntara nada. Yo no tengo la culpa que no se sintieran solos.

Me molestaba un poco que los papás de los chamacos se llevaran a su hijo, digo, no les corté una mano, ni les pellizqué las mejillas o les jalé las patillas. Yo no era de castigo. Cierto que con mis hijos era distinto. Les hice juegos para aprender las tablas de multiplicar. Les enseñaba según mi sistema. Con mi hija mayor apliqué el ¨sabio consejo¨ de ¨la letra con sangre entra¨. Ahora me da pena decirlo por los tiempos que vivimos en que a los niños no se les grita, pega ni nada de eso so pena de ser denunciados por ellos mismos ante los organismos de ayuda a la niñez. ¨Te voy a acusar con un  policía¨ me dijo alguna vez alguien.
¨Pues que venga el pinche policía a ver quién corre primero, no les tengo miedo. Me hacen los mandados. Tráemelo y ya tú verás. Faltaría nomás que un panzón viniera a decirme como tratar a los niños. Tenía métodos arcaicos, pero, era lo que había y ni modo.

Una vez la maestra con la que cursaba el segundo año de primaria aventó el borrador directo a mi cabeza. Este se estrelló en la frente haciendo que surgiera un chichón. Cuando llegué a casa mamá se enojó mucho. Fue a reclamarle a la maestra. La miss dijo que porque yo platicaba mucho. ¡Mentira! yo no hablo ni en defensa propia. Fue la única vez que un profesor o profesora me puso el borrador en la frente.

Cuando viví en esa casa que les digo, me enseñaron a aprender las tablas con rapidez y precisión. Ahí aprendí a tener buena ortografía, a aprenderme el Himno Nacional completo y vaya que es largo. Aprendí por cuenta propia fórmulas complejas para saber que mis operaciones eran correctas. Aún las sé hacer pero es un método que nunca nadie quiso aprender. Al fin que ni se los quería enseñar.

Como verán ya me salí del tema que era cómo La Bella aprendió por qué me llamo la MaLquEridA.

Y es que en estas clases en línea los niños tienen tantos distractores estando en casa que es complicado pongan atención. Quizás si uno tiene una casa grande no hay problema pero pos nosotros vivimos en un huevo ´tonces no hay manera de que La Bella esté sola tomando clases.

Debido a eso su rendimiento se fue en picada en cuanto a matemáticas. Con ella probé métodos que me funcionaron antes. Probé el método del premio, el método del juego, mil métodos mas. Nada funcionó.
El caso es que la miss de la niña está reforzándoles las operaciones a los alumnos que quieran pero, La Bella como todo niño jijo de la chi... que son hoy dice yo aprendo con mi abuela.
Y si. El primer día le enseñé paso a paso a resolver las operaciones. Todo muy bien, correcto. Si te aplicas en menos de dos semanas serán pan comido.

Tuvimos la mala suerte que se atravesara en el inter el Día del Padre. ¡mmmta! el papá o sea mi hijo le permitió no hacer las operaciones que dejé de tarea pasándosela bomba ese día.
Oakey oakey mañana las quiero resueltas sin excusas ni pretextos. 
No hubo manera. 

Se quejó con su mami. -La abuela me puso a resolver diecisiete operaciones mamá, ¡17!
Las matemáticas es pura práctica comenté. Como toda una MaLquEriditA en potencia contestó revisando el cuaderno. Con estas es suficiente.

-¡¿Quééé?!- pero tienes que practicar muñeca, hay que reforzar lo aprendido así es la matemática corazón, reinita mía. Tienes que seguirle dando al número niña. Además mi nombre está en juego. La miss sabe que yo te estoy regularizando, no me gustaría que mi ¨honor de maestra frustrada¨ quede en entredicho. 

´toy de acuerdo en que los niños deben ser tratados con pincitas pero estos chamacos de hoy saben más que uno de leyes y de la vida además del internet y todo eso. La Bella salió el triple de rebelde que yo. Eso es muuuucho. Ya entiendo a mi madre cuando la hacía enojar: ¨has de tener a tus hijos Flor de María¨. 

Si, sufrí con mis hijos no más que cualquier madre, no me quejo, viene en el contrato. Laura era muy responsable en la escuela. Bruno iba, aprobaba sus exámenes... extraordinarios claro pero algo es algo dijo un calvo.

Lo que es muy cierto es que La Bella está creciendo y con ella su carácter al que hemos de moldear o guiar por el ¨sendero del bien¨, si no lo hacemos de manera correcta tendremos en unos cuantos meses que no años, una MaLquEriditA escribiendo en un blog, o saliendo a tomar fotografías, o en su noticiero sobre el cuidado de los gatos y perros y pájaros y lombrices y arañas y...

En fin, voy a decir como la mayoría de las madres abnegadas mexicanas de mi generación: ¨Esta es mi cruz, Dios me la mandó¨. Por eso siempre dije: No quiero ser abuela. No No y No. pero ya soy y ni modo. Es lo que hay dice la Zarza bendita.

-Ahora la muñeca sabe porqué me llamo la MaLquEridA. Conmigo aprende o aprende así no me pueda ver más en la vida. Algún día entenderá lo que hoy es sufrimiento, mañana volteará al suelo -Dios no me recibirá en el cielo, que digo Dios, ni el Diablo me aceptará en su reino rojo pulgoso- gracias abuela. Si no dices nada pues es que no me he muerto y vamos juntas de la mano a comprar todos tus artilugios para resolver esos maldi... digo benditos exámenes que están a la vista.


Click!














jueves, 3 de junio de 2021

Una tal Nouvelle-vague

Cuando preguntó si conocía a La Nouvelle-vague, le dije que no. La meritita verdá, la desconozco. A lo mejor ha venido al blog, pero como no le presto mucha atención a las mujeres de falda corta y tacones de esos de meretriz sin suerte, puede ser que haya pasado desapercibida.
-¿Quién esa Nouvelle-vague, tú? No la conozco.

-Yo tampoco, anda por ahí sin referencias.

-¿Escribió en tu blog? -Seguí preguntando-.

-No que yo sepa.

-Pos como suena su alias, ha de ser una mujer de esas fufurufas.

-¿Quién? 

Yo hablo de la Nouvelle-vague, una corriente de cine francés.

-Pos por eso te pregunté de dónde salió esa casquivana morrocotuda y saltimbanqui.

-Mira, la Nouvelle-vague es una corriente del cine francés de los años 60, no es ninguna mujer. En aquella época, los franceses soñaban con cambiar el modelo social. La cosa acabó con las concentraciones, los encierros, los enfrentamientos, las manifestaciones, las proclamas, las canciones y las barricadas del alzamiento universitario y juvenil, de intelectuales y profesionales liberales que conocemos como "Mayo del 68".

-Ahhh, ¿ves? Es un género de la escribidera. Muero de pena.

-La vergüenza puede dar pena, pero nadie se ha muerto de eso.

-Gracias por no reírte de mí. Cuando la ignorancia sale a flote quiero desaparecer debajo de un maguey de cuatro puntas.

La Nouvelle -vague vaya cosa. Combien d'ignorance m'habite.

Excuse moi.

Pa' l'otra mejor ni digo esta boca es mía.















jueves, 20 de mayo de 2021

Atributos suicidas o el fino arte de la contemplación

Pus yo digo que la mejor forma de irse un poquito a la chingada es vivir así merito, una vida tan sin embargo. 
No tener prisa por levantarse de la cama. Ni peinarse, ni comer, ni nada de nada.
Vivir así de a poquito, como quien muerde suspiros, en trocitos pequeños y sorbitos de agua de lilas que no den agruras. El encanto se percibe a través de las burbujas explotando constantes sobre la punta de la nariz.









Se puede pasar la vida sin dañar los pliegues corruptos de sábanas azul brutal pa´ tener sueños atarantados. Hay que darle a la vida un poco de alboroto circunstancial. Luego digan lo que digan uno volará al cielo de los profanos a recibir el justo premio al ejemplo de vida que no fue.
Hablo en tercera persona cuando la primera se disloca el habla con tanta palabrería impertérrita desubicada.

Quién busca un ejemplo que se mire al espejo, la persona dentro de él será de lo que se arrepienta o no,  por no bajar del privilegiado lugar en el que él mismo se situó. Al final uno es el artesano de su propia conciencia.

Lueguito la vida se desdobla en jeroglíficos sin futuro. Que nadie entienda lo que escribes que de eso se tratan los signos desdibujados en las hojas de tus cuadernos. ¿Tuyos o míos? Efectividad esclava.

No no no no, negativo dice Enrique con esa voz que tiene por costumbre mover el suelo da la infidelidad utópica que piso. Si Enrique me pide que vaya con él, claro que voy. Ay pero todos sabemos que nunca lo hará porque ni siquiera sabe que existo.
¿Y qué tiene?
¿Y qué tiene?

Es entonces que veo buen cine, escucho buena música. ¿Por qué nadie inventa una melodía que se llame ¨El Blues de los Cobardes¨?  Me la adjudico de inmediato. Todo lo que sea negativo, trágico y lacrimoso es mío. Me robo el concepto de llorar sin necesidad, sino ¿pa´qué se hicieron las lágrimas? Ni modo que de adorno. Cristales finos salen de mis ojos cuando vuela la mosca obscena frente de mi.

Olvido que la vida tiene poco sentido. El poco sentido que me da fuerza para hacer estupideces como la que hice hoy de bajar una aplicación para contar los pasos que doy en el día.  132 el total de hoy. 132 pasos dados todos dentro de casa. Seré dentro de poco la MaLquEruedA, o como se escriba.
A las once de la mañana había dado ¡Tres pasos! ¡Virgen del ocaso bilioso apiádate de mi!

Me quedo mirando el techo de los invictos. Nunca nadie lo ha visto tanto. Ese cuarto tiene todo de mí. La esencia de un espíritu combativo luchando toda su vida con una vestidura ceñida de cobardía.
Porque esa es la mera verdá, pregunten a quien sabe todo de mí. El ser cobarde tiene una encarnizada pelea todas las mañanas con la quejosa valiente de ojos color desconocido. Creo que mis ojos son cafés o sepa la bola, nunca me he fijado en su color.

Y aí voy poco a poco paco peco poco pico.
El estado catatónico es la fuente de sabiduría con la que me bendice todas las mañanas, el dios que me habita con ayuda obvio del aceite CBD al que me he hecho rápidamente adicta. Sin él ya no vivo señores, mi cuerpo acusa los estragos del pp sin él aceite.

Espero mi cataclismo de una tregua a este cuerpo de modelo antiguo que permita hacer más de lo que me permito. 
Si no, no pasa nada.
El mundo gira en intervalos disolutos a favor del que lo sepa manejar. Y yo, no manejo ni mi vida. 

Its ol 









miércoles, 5 de mayo de 2021

Inquietando colibríes online

Desde marzo del año pasado, las clases presenciales dejaron de serlo para convertirse en clases en línea. La casa fue tomada por asalto una mañana por La Bella y su madre trayendo mochilas, cuadernos, uniformes, etcétera.

Adaptamos un espacio para ella en la sala. La casa es un huevo, cuando uno entra, el otro debe salir. Nocierto, exagero. Laura llegó después con computadora, maleta, y su buen humor escondido debajo de los rizos de la melena alborotada. 

¡Jesucristo vencedor, aplaca tu ira y tu rigor!

Laura en casa es otro rollo. Pongámonos de acuerdo de una vez, dijo con tono que no admite réplica. Cuando tenga junta a las 10 de la mañana, a las 11, a las 12 y a las tres de la tarde con los jefes, hagan favor de no moverse, ni hablar, ni gritar. Hagan el favor de ser momias impolutas. 

Entonces, La Bella en clase, Laura en junta, Liz preparando el almuerzo para los que no tienen prisa en esta arrebatada vida de oropel y perlas desafiantes. 

Ladra Cuco, los Tres Huastecos sin Silvio, el camión del gas afuera en la calle grita porque tiene prisa. “¡El gas, el gas, el gas, el gas, el gas!”. Dios, no se le acaba el aire.

“El panadero con el pan, 
el panadero con el pan, 
el panadero con el pan, 
el panadero con el pan.
Tempranito va y lo saca
calientito en su canasta,
pa’ salir con su canasta
por las calles principales…”.

“Llegaron los tamales calientitos, sabrositos, oaxaqueños, verdes y de mole”, grita el tamalero de hoy.

Bendito Dios, qué ruido. Me tapo los oídos en mi recámara esperando que por una mañana el tiempo esté calmo. Suave brisa de cánticos febriles, polluelos chillan en la copa de los árboles pidiendo comida a sus madres, sin dejar el alboroto infantil de pájaros llorones. La lluvia ha dejado olor a tierra húmeda, calor abrazante, 

Un caos inaudito. Me voy a la ducha. 
-¿Quién quiere café? 
-Yo no.
-Yo tampoco. 
-Yo menos. 

El calor no invita nunca cafés, quizás un helado con el heladero de los domingos.

Guantes tiene su autoexilio controlado. La parte de arriba es para ella sola, para nadie más. Claro que conmigo está hasta las once. Hora de receso, de almuerzo familiar, con media hora de tiempo reglamentario.

Es imposible no enterarse de lo que pasa con La Bella y Laura, todos oímos lo que dicen los del otro lado del monitor. Ni modo, es así.

En esta semana, a La Bella le encargaron hacer una biografía de quien quisiera de su familia. 

Quiso hablar de mí. 
-¿Abuela puedo hacerte una biografía?
-Si no hay otro remed... perdón, digo, claro que sí muñeca, soy toda tuya.

Con ese necio complejo de inferioridad intrínseco en mí, digo que no hay nada bueno que contar de la MaLquEridA. La vida es triste como pañuelo de puta de callejas oscuras, oteando el horizonte sin más pedir que irse a su casa a descansar. Las putas tienen el síndrome de la negación fortuita.

Ya ven, soy un fracaso, dicen las chachalacas cuereras, habitantes del submundo cotidiano de la infestación temprana de palabras llenas de maldad, malsanas, sólo porque sí. Zarigüeyas con hálito simplón. Hay muchos lugares donde arrojar veneno. Go home, habitantes del humor tedioso. 
Aquí no se aceptan oscuros perfiles, la melancolía es una forma de existir sin tener que sonreír todos los días en el acomplejado mundo del positivismo.

Enigüey...

Toca escuchar la biografía de La Bella. Miss Laurita pide a la niña que comience a leer.

-Ejem ejem ejem... la vocecilla de niña hermosa comienza, “Biografía de mi abuela Chiky”.

“Dice mi abuela llamarse Flor de María Almaraz Martínez Flores Sánchez y Ruíz. Nació en un pueblito a las afueras de la Ciudad de México en el año en que los patos aprendieron a tirar a las escopetas. ¡Bang!”.

El silencio se hizo emocionante, escondida detrás de la puerta de la cocina, escuchaba emocionada lo que iba leyendo la niña. Liz Cristina observaba a su hija. Ha crecido enormidades, ¿cómo no amarla?

“La abuela escribe en un blog llamado la MaLquEridA desde que el pp la atrapó en sus garras. Escribe cuentos para niños”, dijo.

Entonces se oyó un estruendo de vocecillas chillonas: “Dinos cómo buscamos el blog de tu abuela, Natalia”. 

“Sí, sí, sí, sí, dinos cómo la buscamos”, dijo Miss Laurita.

-¿Podemos conocer a tu abuela, Natalia?
-Sí, Miss, pero le da pena porque se le cayó un diente y le da mucha vergüenza reírse.
-No importa, dile que no pasa nada.

Así las cosas, fui a sentarme frente a la computadora, poniendo mi cara de ”soyunaseñoradeperfilatropellado”, no me miren, plis”.

He de decir que fui la más sorprendida del recibimiento que me dieron los niños y la Miss.  ¡Ouch, qué pena tengo!

La miss dijo palabras muy bonitas, me mandó un abrazo aunque no me gusten. Mefelicitó porque no me dejé amilanar por una enfermedad de pacotilla. 

Los niños querían entrar a la MaLquEridA, pero recordé que escribo cosas no muy aptas para niños, aunque déjenme decirles que como los oigo en clases saben más que lo mucho que me jacto.

Tal como Sócrates dijo allá por los años en que mi nacimiento no estaba en puerta: “Yo sólo sé que no he cenado, digo, que no sé nada”.

Dado que este cuento ya se hizo muy largo, les diré que quedé de enviar tres de los cuentos para que los leyeran y me dijeran si les gustaban. Miren que no hay público más crítico y sin piedad que los niños.

Una parvada de colibríes alborotados queriendo saber. Eso nomás. Saber.

It’s ol, mai friends, ay lov yu veri much, everiting ol of os.


Chaíto













sábado, 17 de abril de 2021

Si no las controlan no las consuman

El sol sale siempre a las horas muy raras

Habituado el organismo a consumir variantes de pastillas dominatrices del placer y la gloria efímera de la vida perfecta para quien cree que vivir drogado es vivir. Resumo mi vida en un parloteo sin contexto. Es cosa de ser dejadita y en ayunas.Tiovivo de sensaciones sin límite. Duermevela de quehacer poético. Musa desempleada venida a menos. ¡Acúsome padre de flagelar tres veces mi espalda por las madrugadas cuando el frío de la ausencia se  escurrió por mis ojos.

Nada de sexo que somos decentes

La disciplina conlleva a estar alerta a la hora exacta de la toma, minutos robados al trémulo gorgojeo del pensamiento infecundo. Que muy de mañanita con los ojos borrachos de pesadillas, mi cerebro mustio atolondrado equipara el canto de los zanates con el despertar armonioso de los pajarillos desconocidos habitantes de los tejados modernos. Postrada en mi lecho ensayo la sonrisa con la que he de saludar al primero que asome la  nariz por la puerta. Entornando los ojos buscan el bulto enterrado en el edredón de flores. Dormir, dormir, dormir sobre mi almohada perfumada con mis suspiros. ¿Qué más podía pedir?

Es hora de hablar de quimeras de todo lo que no te dije

En esta méndiga primavera de calor infernal, las ganas de permanecer recorren el camino fácil de la rendición. ¡Dios, si al menos este puto pp me diera un descanso! pero no, pero no, pero no, pa´ colmo se llega la fecha de la segunda dosis de la vacuna. Tomada del brazo de Laura pasamos cerca de tantos hoyos habidos en los solares que rodean la unidad habitacional a la que fuimos a dar buscando el lugar correcto. Tanto hoyo nos llamó la atención. ¿De qué serán esos agujeros? ¡Madre del Amor Hermoso sácame de este mundo. Mi cuerpo difuminado en la oscuridad de la habitación es hallado con los pies descansando en la pared, como si de pollo se tratara. Ay si tan sólo vinieras un ratito a darme un mar de vida.


Pero sé que si me das un poco de tu cariño, lo demás no va a importar.
Mi cuerpo es una gelatina de color pálido con cicatrices tatuadas donde antes hubo besos. Me derrito, soy una lombriz gorda reptando por las paredes. Rastros de tristeza abandonada antes de partir. De amor perpetua la llama.os,
Y la gente, bendita gente tan amable, tan atenta, tan metich... digo tan linda indicándonos por donde caminar sin sufrir un accidente. ¿Quiere una silla de ruedas? No amable mujer, muchas gracias. Voy a formarme para que no esté tanto tiempo en el sol. Gracias buen hombre, Dios se lo pague.
De haber sabido ni nazco.

Bienvenido al Club de los Imposibles

Enrique y yo y todo por lo que no me he ido.

Hoy no estoy para nadie´...

... murmuro comiéndome el sabor claro de mi voz de mezzosoprano o como digo ¨voz de borracho con agruras¨.  ¡Largo! No me quiero levantar.

El abismo de siempre

Yo te recuerdo, prolonga mi vida si acaso el valor que tiene sirve de algo para los míos. No me queda más. Se terminó desde hace mucho cuando trataste de meterte en mi cabeza para conocer más a fondo la melancolía de la que no pudiste sustraerme.

Me miras con ese aire de lástima pero no de esa que daña, si no como bien dices quisiera meterme en tu cabeza y reparar lo dañado que el cerebro está. Sólo así me volverías a amar tanto como te amo yo.

Ten caridad*

Salú compañeros, diez gotas no son nada. Exploremos el mundo desconocido conscientemente del cerebro de cables cruzados.







 



miércoles, 7 de abril de 2021

Tempus fugit

Amigos míos, queridos muchachos de mi corazón, una cosa les vengo a decir. no permitan jamás entrar el desanimo a su vida, ni permitan siquiera eche una ojeadita porque entonces les digo que no habrá poder humano que lo saque de ahí.

Tampoco se permitan arrastrar con ustedes a su familia ni a sus amigos -que los hay y muy buenos. Imaginen si no fuera por ellos el universo mundo habría dejado de existir en mi puto blog. - ni a nadie porque entonces la caída será más fuerte. 
Me encuentro en un dique reconstruyendo lo que queda de mí. Si no fuera por eso...

Hagan lo que quieran sin lastimar a nadie, manténganse fuera del ojo público porque por muy don nadies que seamos, siempre hay alguien a quien le importas digo yo.

Amigos míos hagan lo que quieran, quien soy para decirles nada, nomas no dejen de hacer lo que más les gusta, no pierdan pasión por lo que hacen. Al final estarán construyendo su propia historia.

Y es todo, hoy es miércoles de un día tan normal como cualquiera. 
Hasta la próxima amigos.

No dejes que mi ausencia sea una costumbre en tu vida. Siempre hay algo por qué vivir.


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lunes, 22 de febrero de 2021

Epílogo de las desmemorias

Entre los olvidos de Barry y mi apología al dolor y a la tristeza, hemos conformado un universo calzado de misterios insondables. Es que me asusta. Las desmemorias son demasiado provocadoras al aterrador panorama leído en las páginas de quién lo ha vivido. El corazón late a un ritmo diferente al acostumbrado. El infierno no puede ser más oscuro. Los caminos son harto escabrosos. Acostumbrados a las decencias y al martirio, pierden la verdadera esencia de lo escrito en los tomos de la memoria a corto plazo.

-¿Cómo se llama esa cosa que está ahí?- pregunto en la mañana hirviente de un verano ególatra, castigador con el furor metido en los ardores del abandono.
No tengas miedo, lo he acaparado todo.

-¿Y si un día olvidas quién eres?

Yo te recordaré en los otoños incuestionables de nuestro pasado donde todo empezó. Toma mi mano, soy yo ¿recuerdas? Los días merecen la pena vivir cuando de amores se trata. Las tardes obscenas las dejamos para los amorosos con ímpetus de recién casados. Las noches arrogantes de oscuras parejas parapetadas en el escondrijo de los agoreros casquivanos, pensando que nadie los ve cuando están a la vista de todos. Tiemblen huestes infieles cuando sea su propia memoria el engaño cruel a quien vive en el limbo con cara compungida esperando ansioso al que un par de piernas lo desviaron del rumbo fútil del matrimonio.

La desmemoria navega en el mar de las encrucijadas. ¿Cuál era mi rumbo? ¿En qué parte de la vida desaparecieron mis huellas? ¿Dónde estoy? He olvidado la senda de los afortunados. Permítete sonreír antes de lo estipulado por el hacedor de los destinos intrínsecos de tu ego extraviado.

Luego si vamos juntos por la vía de la intransigencia, concédeme el placer de dejarte hablar como tal en la vida no hice. Si tú, si yo, si el tiempo. Si la vida trae la evocación de momentos dichosos, tomemos el reto de traer uno por uno los instantes imborrables de nuestra mente.

Desprendiéndose los recuerdos como hojas de árboles bajo los cuales nunca tomamos la sombra por mi miedo acérrimo a cualquier bicho sin patas que apareciera en el follaje. Pupas iridiscentes, cambio de piel.

Aceptabas cuando veías la histeria asomada a mis ojos. Y sin embargo, el mundo gira y gira. Parapetos de tequila, limón y sal. Vapores etílicos pa' olvidar los daños hechos a nuestro ser inferior. Las palabras hirientes forman un laberinto bajo el suave tacto de una piel mestiza. Ancianos los dos, desechos de humanidad. Sabios o tontos respiramos igual.

Y fin sin tal.














 



lunes, 8 de febrero de 2021

Sherezada a título de conveniencia


De verdá os digo oh hermanos míos que el internet está de mírame y no me toques. Vengo con toda disposición ignorante de alegría a contaros mi vida plena, pero el puto interné dice que no, nanay, no esta vez, no señor, lo digo yo.
Que el modem para allá, que el modem para acá, que la antena, que el pinche tubito, que si la mamá de las moscas. Uno no puede hacer nada con sus sentimientos de vieja desgraciada por el sino malvado que carga desde que Dios amanece. No pos a mi me dijeron que si me despierto temprano el día me alcanza para más. ¿Quién quiere que me alcance para más si con lo que tengo me sobran minutos y segundos ostentosos? Ve tú a saber qué dicen los distantes vecinos benditos azotando en sus desvelos el negro borde desesperado de la insurrección. Las almas de medianoche susurran desesperadas rezos de desesperanza. 

N´ombre no empieces con tus ideas sin causa ni efecto. La mescolanza provoca a la decepción. Melancolía en exceso desfigura tu rostro de beata triste, pecadora sin besos de a deveras. Besos rotos en labios delgados. Decepción contracorriente en el ocaso de la vida. Cuando dicen que la vida es alegría, volteo mi rostro al dubitativo margen del cementerio de árboles con verde follaje. Verde colorido, salvia sangrienta conmina al invierno a despejar las nubes. Muestra al sol en sus cielos grisáceos asomándose tras una nube hirsuta en velo de novia indígena. Rostro de miedo, desencanto de pasiones. Cuerpos jóvenes sin esplendorosas figuras. Curvas desdeñadas por la miseria. Tienes que comer bien pa´tener cuerpo de diosa. Contemplando la luz de tu rostro bendito, niña enajenada del miedo bordado en la piel.
Tengo un poco de deseo en mi pecho turgente no correspondiente a quién de su amor me toca.
Cualquiera que eleve al cielo la memoria terminará balbuceando cánticos eclécticos. 

El infierno enciende llamas coloridas, figuras magras bailotean al compás del un dos tres. Qué importancia tiene si en el cielo también existen los malos de corazón. Absurdos negociantes comprando terrenos en las nubes tornasoladas. Me gustan los colores absurdos, negros atrayentes en el vis a vis con el otro tú. Los chillantes son mis favoritos, me hacen ver delicada e inocente. 

Declino la invitación a pasearme por la piel de tu memoria. Con lo que veo basta para saber que no eres de mi incumbencia. Total para morir nacimos. Claro que si no me crees puedes preguntar al primero que te salude en las sombras del amanecer.
Alborada pandemia sin problemas de respiración. Me temo señora que los pasos que vende son para atónitos de la memoria.
Culmina las palabras sin sentido, las que salen en una tarde en que el interné tiene la falda casquivana muy corta y sin mesura, viene y va como si tal cosa fuera vestirse en el redil exacto del espacio lleno de miles de ideas cruzándose entre sí.

Ámonos para la chingada, al fin que ese lugar lo transito diariamente sin mesura libidinosa.
Calla  ya, contempla la corte de malandros manoseándote a placer. Oscura derrota la que te cargas en esos zapatos lodosos que alguna vez fueron de charol ígnoto.
Vete ya de una vez y para siempre. Deja de buscar en la memoria los besos obscenos que nunca me diste. Soy una señorita popoff de buenas costumbres, eso sí con labiales de querubín y vestido de organdí, y medias de talón cubano de seda, con liga pa´que no se arruguen. Mira tú que el estilo no se lleva con la mala facha.

Sherezada en los límites del voyerismo.

Sí.

Se acabó por hoy.

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domingo, 3 de enero de 2021

Una de tres

Amigos míos, seré una maleducada por no contestar sus comentarios que amablemente me dejan. Tengo casi la fortuna de tener amigos que han estado conmigo desde el inicio de la MaLquEridA y que sigo contando con su presencia. Ustedes saben quienes son.

Seré  también desconsiderada porque no me doy el tiempo de pasar a sus blogs los cuales me duele tener abandonados. No prometo pasar todos los días por diversas razones pero, de que lo haré no les quepa la menor duda. Muy agradecida por siempre.

Por último seré todo menos desagradecida. Antes de que pase más tiempo y de nuevo caiga en el hoyo negro del ostracismo en el que caigo de vez en diario.

Siempre de los siempre siempres estaré en deuda con ustedes. Nada de lo que haga puede pagar su valioso tiempo para conmigo. Lo que si puedo es agradecer y darme una vuelta por los blogs. Lo haré, lo prometo ya mismo.


Gracias eternas. 













 



Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje