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jueves, 14 de enero de 2010

Jennifer Natasha.




De cierto es que en la vida virtual hay que buscarse nombres que de alguna manera no tengan relación con la vida real, al menos era lo que pensaba cuando entré a esto de las redes sociales.

Me dijeron no des nombre real. Vale entonces habrá que buscarse uno nuevo ( además de los cientos que ya tenía) . ¿Cómo te quieres llamar me preguntaron?, de inmediato dije Jennifer Natasha.

¿Por qué Jennifer Natasha? me dijeron

¿Y por qué no?, contesté.

Así que mi primer nombre virtual fue Jennifer Natasha.

Después nació la MaLquEridA, La reina del País de los Hongos, la MaLquE, ahora descubrí otros dos. MaLqueque, que me suena a panqueque y el de MaLquEridA rida.
Ah! recordé otro que me puso un buen amigo: Floricienta.

Tengo otro nombre que casi nunca uso y es el que siempre se me ocurre cuando me preguntan como me llamo y no quiero decir mi nombre: Rosa Martha.

Rosa Martha es mi alter ego tímido, solo sale cuando a Flor de María no le gusta que le llamen así. Ahora que ya me acostumbré a que me digan Flor, Rosa Martha está casi en el olvido.

También decía Rosa Bertha, pero suena como en doble sentido y solo mi familia sabe de Rosa Bertha.

Hice una apuesta con alguien muy querido sobre conseguir la fecha de cumpleaños de los amigos virtuales (una en especial), y si no la conseguía me cambiaría de nombre. Como no soy de acobardarme pues le entré a la apuesta, pero...

Me doy por derrotada sin ofrecer batalla. Hice lo que pude.

No la conseguiré. La única forma es que él me la dé, pero sé que no lo hará, así que tendré que buscarme un nuevo nombre y por más que pienso no sé cual ponerme.

Tiene que ser un nombre que me duela si no no tendría chiste, pero por más que busco no encuentro. Había pensado Jennifer Natasha pero así me llamo ya, entonces...

Victoria Eugenia no... siempre  me ha gustado esa combinación de nombres, así que no me dolería.
Edna Stephanie, no... no me gusta.
Hongo chaparro... mmm... no, tampoco, tiene que ser algo nuevo.
Janet Rosalía... suena raro...


¡¡¡Ya sé!!!


Me llamaré Meryl Josefa... si, así me llamaré si pierdo la apuesta, aunque sería bueno irme acostumbrando al nombre.

Si, si... ya sé... sacaré una cita con el loquero.





















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales