Páginas

miércoles, 20 de enero de 2010

Quiero decirles... a manera de comentario.






Si bien es cierto que mucha gente que me leé sabe del porqué de mis depresiones aunque algunas veces se les olvide ( no tendrían porque estarlo recordando), quiero decir algo que merece la pena aclarar porque pienso que los comentarios sobre el post de ayer lo merecen.

Las depresiones que me atacan de pronto no sé de donde vienen o de donde salen. Me pregunto porqué si estoy bien de repente la tristeza, la apatía o el enojo me invaden y se lo he preguntado al neurólogo.

Él me dice que el Parkinson trae consigo un extra y ese extra es la depresión salida de la nada. Aún cuando fuera la persona más alegre del mundo, si el fuckin´ Parkinson dice ¨hoy te deprimes¨ , pues me chingo y a deprimirme aunque yo no quiera, me tira sin siquiera poderme defender. ¿Cómo luchar contra eso?, además de que he pensado que estoy muy joven para que me dé la tembladera. El lidiar todos los días con lo mismo no me da oportunidad de tener actitud positiva cada mañana después de tener los ojos abiertos casi toda la noche. El que amanezca ya es bueno no importa como.

Cuando estoy quieta es cuando el temblor se presenta más y es cuando  me recuerda que está ahí para fastidiarme la vida si me dejo Mi mano empieza a temblar y debo moverme para olvidarla por un momento. Si bien es cierto que alguien que no sabe que tengo Parkinson no se da cuenta de ello, pues es obvio que yo si. así que debo tomarme la pastilla para que deje de temblar como señora miedosa y chillona.
Es lo único que me hace temblar sin miedo.

La única manera que he encontrado para hacer que mis depresiones no me duren más de lo que debe, es escribir.
Debo escribir para que no me vuelva loca y es lo que hago. Escribo en el blog todo lo que me sucede, lo que me transtorna, lo que me duele o lo que me hace reir.

Los que me conocen lo saben y me entienden y los que no, pues debo explicar no para justificar, solo para que sepan y comprendan que si me azoto no es porque yo lo quiera.
Después de todo debo agradecer que la depresión no me dura más allá de un día gracias a mi carácter fuerte que no se deja intimidar por una enfermedad de cuarta que no me va a ganar aunque a veces me tenga con el agua hasta el cuello.
Hasta cuando hacen chistes sobre la enfermedad me río, no hago drama por ello.

Siempre hay personas que aún cuando no estén cerca  me ayudan, como lo es Kiku, o la princesa Nueris que de alguna manera a través de la computadora me están monitoreando para saber si estoy bien.
Además de hablar con un buen amigo que me hace reir mucho y mensajearme con una amiga que me pone en mi lugar con sus palabras duras. Recibo las palabras muy tiernas de alguien que siempre está al pendiente de mi, lo cual agradezco en el alma.
Así que la depresión me dura menos de lo que me tardo en pensar como salir de ella gracias a todo eso.

Entiendo que hay problemas que están pasando en otros lados muy graves, entiendo que parece que me gusta sufrir y entiendo que soy un alma dura porque viendo lo que pasa a mi alrededor lo único que me importa es mi enfermedad, supongo que así es. También entiendo que les importo y por eso siento que a veces me regañan... lo entiendo todo a la perfección.
No soy insensible, veo lo que pasa pero está muy lejano... ajeno a mi por duro que parezca. Hago lo que puedo ayudando un poco pero no puedo hacer más, también me ubico en mi realidad.

Hoy iba a contarles que después de hablar con Kiku en la mañana, al llegar de trabajar me llevó a retocar mi autoestima. Caminamos un poco y nos quedamos un rato juntas, cosa que hacía mucho no pasaba. Iba a decirles eso y otras cosas graciosas que me quitaron la depresión, iba... aí será para mañana.

Ya no quiero hablar más del Parkinson, punto final.









Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales