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lunes, 20 de mayo de 2013

Cambio de tono

Con un beso y un abrazo de La Bella ayer todo comenzó a ir bien. 

Salí temprano con mi familia a ver jugar a Bruno quien por cierto metió dos goles haciendo un festejo que a todos nos hizo soltar la carcajada.
Quise ir -cosa que casi no hago- porque no quería estar malhumorada y quejona. Entonces cuando preguntaron si iría dije Si.
El sol empezaba a calentar, como había llovido la noche anterior en unos instantes comenzó a ser asfixiante así que nos fuimos a desayunar.

Teníamos que hacer otras cosas pero quisimos caminar un buen trecho para llegar a casa y no tener que usar el automóvil. Fue muy bueno haber hecho eso porque encontramos dos parques en los que nos pusimos a jugar recordando los ayeres infantiles. Junto con Natalia que tiene mucha pila el día se nos fue como agua. No gastamos apenas para refrescarnos y nos divertimos subiendo a las resbaladillas y al tubo de bombero en el que Barry se raspó la pierna porque no supo bajar. Yo me raspé las pantorrillas y se me rompió el calcetín cuando se me zafó el zapato porque no pude detener una caída. 
Brincamos la cuerda, jugamos un partido de fútbol -que perdimos por más que hice la portería muy chiquita y no entrara ni el aire- metiéndome gol Bruno cuando yo estaba comiendo jícama. Les dije que era falta pero nadie me hizo caso. Perdimos 2-1. 
Fui portero ambulante pero jamás pude quitarle el balón a Bruno porque está muy grandote y con un empujoncito me quitaba del camino y me metieron otro gol, snif!

El sol pegaba muy fuerte, hace tanto tiempo que no me daba de lleno. La piel pálida tomó un color rosado, tomó color de vida.

Cuando me miré al espejo mi cara estaba coloradita como cuando era pequeña y mi madre me alimentaba bien para que no enfermase más. ¡Tengo color! No soy la paliducha de siempre.


Bien dice Barry que soy muy negativa, que debo cambiar el No por el Si aunque me cueste trabajo. Yo no sé si podré hacer eso algún día pero el haber dicho ayer que Si nos dejó el domingo más maravilloso de los últimos tiempos.

Lo malo que cuando llega la noche mi otro Yo insiste en ponerse a pensar cuando todos duermen. 

En fin, me quedo con las risas de ayer porque a pesar que todos quedamos muy cansados la pasamos como la verdadera familia feliz que somos gracias a que todos tienen un positivismo que me comparten. De esa manera ni el sol por muy fuerte que pegara nos desanimó.

Y ya, es todo, suficiente para comenzar bien la semana digo yo.










6 comentarios:

  1. Dile a tu otro yo que te deje en paz.

    Que ya vale.

    Besos.

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  2. Toro Salvaje: Mi otro Yo es un reverendo desmadre.

    besos Toro.

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  3. jijiji Pos quédate con tu tu... :))
    Besos y salud

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  4. Pues mejor que atesores los momentos gratos , cansa tu cuerpo de tal manera que al llegar a tu cama lo que te ataque sea el sueño! Que bueno que comenzó el dia con un besito de tu bella! Y que jugaste! Y que te bañaste en sol.

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  5. Bonito inicio de semana Malque =D

    Me dieron ganas de ir al parque, saludos grandotes para ti!

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  6. Es que la Bella es una bella!
    Espero que la semana termine tan bien como empezó!

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Usté habrá de disculpar la falta de respuestas a este soliloquio intrínseco en el que me hallo.
Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya pero no de usted

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje