Páginas

viernes, 14 de septiembre de 2012

Dicen que los viejos no cogen ni un resfriado









Pues vaya, volvió a suceder.

El viernes pasado tuve la oportunidad de ir a ver a Lucybell -grupo chileno que me empieza a gustar- que por su nombre pareciera que canta cosas bizarras o algo así pero no. Lucybell es más fresa que las fresas.

Sucede que al entrar al concierto -al que asisten en su mayoría jóvenes- reparten condones por si las moscas  o anden los chamacos calenturientos.
Por cierto, en este concierto no vi casi a gente adulta como en los de Enrique.

Son dos veces las que he ido con Kiku a ver al grupo porque es su favorito de entre mil favoritos que tiene.

Esta vez la cita fue en el Teatro Metropolitan -muy bello por cierto- en donde todo es más tranquilo que en los otros foros a los que he ido.
Pues bien, esta vez también dieron condones pero obvio a mi no.

Yo me dije a mi misma -¿Acaso piensan que los viejitos no tienen vida sexual?- No es que yo esté viejita, lo que pasa que soy una hermosa señora llena de experiencia acumulada en el cabello por los aires del tiempo y todas esas frases comunes que endilgan a las personas mayores o hermosas con canitas así como yo.

Como les iba diciendo, al entrar al concierto, un tipo más alto que la chingada estaba repartiendo condones. 
Le dio uno a Kiku, en seguida me estiró uno a mi pero al verme se arrepintió y no me lo dio. Yo me le quedé viendo así como diciendo -¿Qué puto, crees que soy tu mamá que ya no coge ni un resfriado o qué?- Entonces el tipo me estiró de nuevo la mano y yo tomé el condón.

Claro que en seguida Kiku me lo quitó -No sé para qué quiere dos condones esa niña- y riéndose lo guardó en su bolso.

Esto me hace pensar en que la gente -la mayoría- piensa que los viejos no tienen vida sexual porque el otro día platicando con alguien me dijo -¿A poco tú y Barry...?- o sea jelou!

No voy  a platicar de mi vida sexual porque es algo que a nadie interesa -ni a mi- pero no mamen. Creo la gente debe dejar de pensar en que los viejos ya no sirven ni para coger. Pero como no soy nadie para decirle a la gente lo que piensen o no, pues ni modo que sigan pensando lo que quieran aunque me enoje por esa forma tan estúpida de creer que los viejos servimos para una pura y dos con sal.

Pero como digo y repito, la gente no sabe que los viejos no cogemos... hacemos el amor esporádicamente.

Así que si tienen padres, abuelos o lo que sea y oyen ruidos en su recámara no se asusten, están haciendo el amor o se están madreando quedito.
Porque también eso pasa, uno aprende a discutir quedito, terminar abrazados y amanecer con una sonrisa de ¨No pasa nada¨ porque esa es la realidad.

Por cierto, ayer El Poeta me dijo que soy una mujer extraordinaria y la sonrisa que traigo desde entonces nadie me la quita.
No tiene nada que ver con el post o si tal vez porque cuando a alguien le dicen un piropo semejante muy cerquita del oído -es que estaba en el teléfono- la hacen sentir hermosa y querida así como me siento hoy aunque esté viejita y no coja... o si que para el caso es lo mismo.



*Imagen de Claudio que mi Kiku tomó en el concierto.














Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales