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domingo, 16 de septiembre de 2012

Algunas veces soy muy torpe, algotras no






Una manera de las muchas en las que me paso la vida feliz es cuidando a Natalia. 

El primer mes que la cuidé -cuando tenía poco de nacida- todo fue bien, no tuve ningún problema. Después cuando me la dejaron porque sus padres tenían asuntos pendientes, mi paciencia estuvo a prueba ya que La Bella no se había separado de ellos. Obvio de su madre menos y siendo pequeña el llanto afloraba fácil además que al no estar acostumbrada a tomar biberón, no podía calmarla. Me pasé la noche entera paseándola por toda la casa, hasta que sus padres llegaron.

He aquí que un día de nueva cuenta sus papás debieron salir y quedó a mi cargo. Estuve muy feliz hasta que surgió la genial idea de tomarle una foto. La dejé en la cama pero no conté con que Natalia ya no se queda quieta. Cuando dirigí el lente para captarla, La Bella se movió a la orilla de la cama y se asomó a una peligrosa caída. Aventé el ipad y grité. Soy de reflejos extremadamente lentos pero esta vez reaccioné de tal manera que la pude sostener antes de que cayera.
Los calzones se me hicieron yo-yo y estuve al punto del desmayo.

Tomé a la niña en brazos quien lloraba asustada, bajé las escaleras a la sala donde Barry tranquilo leía. Cuando le dije lo que había pasado me regañó hasta mañana -merecido me lo tenía- y aguanté estoica la andanada de reproches del ogro-abuelo.

Ayer me la volvieron a dejar pero para que no haya problemas de caídas, la siento en el tapete y con sus juguetes la entretengo.
Es difícil porque los chihuahuas se acercan a olisquearla entonces debo tener cuidado porque La Bellita les jala las orejas, la cola o quiere picarles los ojos.

Hoy seguramente me la dejaran de nuevo, pero tomaré precauciones. No haré nada que no sea cuidarla. Para mi tener a Natalia es la mejor de la suertes y no voy a desaprovechar la oportunidad tomándole fotos o descuidándome un momento.

Aquella ocasión en que iba a caerse de la cama por mi culpa se me quedó grabada. Tengo las manos torpes pero debo hacer que sus papás me tengan la suficiente confianza para dejármela sin problemas.

Y ya me voy porque ya comenzó a jalarle la cola a Benito Tiki y no vaya a ser el diablo.
Hoy ando en etapa abueril extrema.








Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales