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sábado, 10 de agosto de 2013

Vida real

Uno puede ver en los noticiarios a los narcotraficantes como si fuesen seres inexistentes. Nunca piensas que un viernes puedes tener a unos pasos de ti a tres tipos bajandose de sus camionetas, armados y con la seguridad de que nadie les hará nada, es algo que no puedes describir. Entonces, los huevos se te suben a la garganta -perdón- y sin tener tiempo de arrepentirte de tus pecados encomiendas tu alma a Dios o al Diablo porque te das cuenta que tu vida vale menos que nada. Sin quitarles la vista de encima, te quedas inmóvil no sabiendo que hacer. Alguien te hace señas para que no te muevas. No parpadeas. Sientes en la garganta algo que no deja tragar la saliva. Ves como los tipos obstruyendo la avenida siguen en lo suyo, arrancando sus automóviles poco despues. Alguien te dice que esperes que se alejen lo suficiente para no cruzarse en su camino. Respiras aliviado porque esos tipos irreales que ves en los noticiarios, existen y estuviste a unos cuantos pasos de ellos respirando el mismo aire. Tipos que en la vida pensaste tener carca. De miedo absoluto y un mucho de horror. Uno de ellos te llama particularmente la atención, no tiene mas de veinte años ni tampoco tiene miedo, lo puedes ver en su cara y en sus movimientos. Esto es vida real y por primera vez en mucho tiempo le temes a la muerte. Respiras aliviado cuando te das cuenta que ya se fueron pero al conocer la historia de esos tipos, piensas en la suerte que tuviste que no hayan reparado en la familia que dentro de un coche moría de miedo junto contigo. Conoces entonces el verdadero significado del miedo y de la palabra muerte. Te quedas en silencio, no hay nada que decir. Vida real lejana a tus utópicos sueños de aventuras sosas. Aun tienes miedo, lo sabes por algo que sigue atorado en tu garganta. Intenta dormir si puedes o agradece la vida que tienes, despues de todo estas salvo y eso es digno de agradecerse ¿O no?

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales