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viernes, 9 de agosto de 2013

Hablen con ella








Tenemos la difícil tarea -Barry y yo- de hablar con La Bella, de decirle que no niña que no, que haciendo berrinches no se llega a ningún lado porque... porque... porque no.

Mira que si haces berrinches te ves fea y eso no es aceptable en alguien como tu Natalia hermosa mi preciosa.

Pero yo no quiero hablar con ella. Lo que yo quiero -corazón cobarde- es jugar, abrazarla, andar descalzas, comer nopales, frijoles. Inventar melodías con notas mágicas en el teclado. Hacer pompas de jabón, leer cuentos, ser felices con nuestra mutua presencia.
Dormir con ella.
Soñar con ella.
Vivir con ella.

Yo no quiero hablar con La Bella
para eso están sus padres.
Yo quiero comérmela a besos
para eso soy su abuela.








Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales