Páginas

miércoles, 24 de abril de 2013

Como pompas de jabón







Ser madre tiene sus limites. No puedo ayudar a mis hijos a resolver los problemas verdaderamente importantes a los que se enfrentan porque ya son grandes. Ser mera espectadora no me gusta pero no puedo intervenir por mas obvia que sea la solución y ellos no la vean. Mi papel se reduce en este momento a jugar con Natalia, haciéndole pompas de jabón que atrapa y se le desaparecen en sus manecitas como se esta desapareciendo la oportunidad de crecer bajo el manto de una "familia feliz". 
Como madre observo, no puedo hacer más. 

Quisiera poder hacer uso de mi varita mágica pero esta tan obsoleta como las ideas que se me ocurren. Los poderes se le han ido por los bordes rasgados debido al uso que no le di porque el sentido común estaba de mi lado.
Arrumbada en el rincón de lo viejo, pasó sus mejores años y hoy que la necesito ya no sirve.

Me voy a caminar esperando encontrar la solución a la pregunta del porqué ser madre tiene sus limites por mas que la respuesta ya la sepa. Por algo decía mi añorada madre: Dios no le da alas a los alacranes. Tal vez sea esa la razón por la que mi varita mágica nunca ha funcionado, por el peligro que corre el mundo al tenerla en mis manos.








23 comentarios:

  1. Puedes aconsejar.
    Aunque a veces no aceptan ni eso.
    De hecho casi siempre no lo aceptan.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. No soy padre y no puedo aconsejarte. Pero soy profesor y a menudo pienso que algunos padres deberian observar menos y actuar en alguna ocasion
    Cierto es que cada uno debe experimentar sus limites, pero aun asi el papel de los padres en ello es fundamental
    Besos

    ResponderEliminar
  3. Yo intentaría con esa varita... otra vez ...

    ResponderEliminar
  4. Como bien dijeron arriba, aconsejar, predicar con tu ejemplo.... y esperar lo mejor para ellos. Nada más se puede hacer.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  5. Soy padre de una hijita de 3 años.
    Me identifico con este post

    ResponderEliminar
  6. Las varitas son mentales. Uno desea lo que realmente quiere.

    Eres una muy buena mamá y abuela, no se necesita varita mágica para darse cuenta de ello.

    Beso!

    ResponderEliminar
  7. Quizás el problema es que hoy día se les mima demasiado, y se les presta mucha atención. Y muchos hijos no valoran lo que tienen, y prestan muy poca atención a los padres.

    Besos.

    ResponderEliminar
  8. ¿Quién paga las consecuencias por inmiscuirse en la vida de un hijo? Eso.
    Los padres sufrimos por nuestros hijos toda la vida -la nuestra-, incluso cuando se divorcian por no elegir a la persona "idónea", y eso que "ya te lo decía yo...". Los padres no siempre nos damos cuenta que nuestros hijos crecen y que no es tan malo que se equivoquen (como nosotros) para avanzar... Sin embargo, como en el amor, en la constancia está el triunfo. (Nunca aprenderemos). Beso.

    Salud

    ResponderEliminar
  9. Con el ejemplo que les diste, ellos sabran encontrar el camino y si tienen alguna duda estoy seguro que buscaran tu consejo. Recordemos que a nosotros, no nos gustaba que nuestra madre se meta en nuestras cosas. Respetemos a nuestros hijos.


    Besos

    ResponderEliminar
  10. Peor aún es buscar palabras alentadoras para una madre que sólo puede ver cómo sus hij@s tienen problemas y no encontrarlas. Por eso mejor te regalo mi silencio:

    ...

    ResponderEliminar
  11. Pienso que tu con una varita arreglabas el mundo, estoy convencida de eso.
    Y ser madre, cuando son niños es más fácil, al crecer una ya no debe inmiscuirse demasiado, pero si hacerles saber que si nos necesitan ahí vamos a estar.
    Besos

    ResponderEliminar
  12. Haaa :o no digas eso Malque, yo por eso ya no quiero crecer, mi mama puede resolver mi vida fácilmente o por lo menos yo ya no me preocupo ¿que haré cuando su varita deje de funcionar?

    Me declaro en contra de las varitas descompuestas!!

    ResponderEliminar
  13. se paga un precio muy alto por querer organizarle la vida a gente adulta.
    la salud está primero.
    besos.

    ResponderEliminar
  14. No te puedo ayudar, como madre no tengo ninguna experiencia :)
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  15. Bueno, debe ser difícil poder ver y no poder intervenir, pero es así como deben ser la cosas, tu sugiere en la medida de tus posibilidades, pero tus hijos deben afrontar y tomar sus propias decisiones. Yo aun recuerdo la conversación que tuve con mi madre cuando le pedí que no se meta en mis relaciones personales, se molesto conmigo, pero fue mejor, siempre acudo a ella para su consejo, pero pongo de mi parte para resolver mis problemas! Un abrazote! Yo creo que la varita en tus manos pudo haber hecho prodigios!

    ResponderEliminar
  16. Ninguno de nosotros es sabio; asi, pues, lo sensato es no dar consejos.
    En cambio, si podemos aplicar nuestra experiencia. Especialmente ante aquellos casos o situaciones abrumadas por el desasosiego.

    Si bien es verdad que nadie aprende por experiencias ajenas, no es menos cierto que, una palabra de aliento desde una valoracion objetiva emitida desde un humilde "tal vez", puede disipar muchas dudas y despejar no poco sufrimiento.
    El silencio no siempre es terapeutico.

    Bss.

    Sarva mangalam
    Namasté.

    ResponderEliminar
  17. Es que a veces no queda más que observar porque no piden consejo, seguramente porque no les agradaría escuchar los errores en boca de otros. Es difícil ser familiar o en tu caso ser madre y poner límites a los problemas y dejar que ellos lo solucionen aunque no coincida con la solución que tenías en mente.

    ResponderEliminar
  18. Ser madre no tiene sus límites, simplemente ocurre que hay mil maneras de ser madre, actuando, interactuando, simplemente estando ahí. En cualquiera de esas maneras es esencial el papel de las madres.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  19. Limítate a seguir haciendo pompas de jabón con tu preciosa niña querida Natalia y no aconsejes ni te entrometas , pues ya son mayores para decidir y hacer lo que ellos piensan puede ser mejor para ellos.
    Ten presente mi tesoro que nadie escarmienta por cabeza ajena. Y cortando c.... se aprende a capar.
    Miles de besinos de esta amiga con inmenso cariño.

    ResponderEliminar
  20. Es una pregunta para OZNA-OZNA que la presumo, por su forma de expresarse y sus palabras, de mi tierra natal. Es todo.

    ResponderEliminar
  21. Es lo que tiene ser madre, incondicional sufridora y paciente espectadora, no mas... Ojalá tu varita funcionara, te la pediría prestada una temporadita.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  22. Querida Flon,

    Te recuerdo que los limites de toda buena madre son hasta donde alcance la mano hecha puño para darles un pinche coscorron cuando los hij@s la cajetean!, que no?.... jaja

    Ahora si te desconozco mosca, no cabe duda que los niet@s lo cambian a uno, sera?

    besos de mil colores para vos.

    ResponderEliminar

Soy un ser navegando en la incomprensión de sí misma.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje