Páginas

lunes, 8 de abril de 2013

Como obra de teatro en mil actos repetidos

No se trata de ver quien es más valiente, si hombres o mujeres.
Tampoco se trata de ver quien es más solidario.
No se trata de ver quien se arriesga sin pensar.
Tampoco se trata de exponerse.

I.-

Una vecina ve a un sujeto con gorra asomándose a un coche estacionado en la acera de enfrente.
Esa misma vecina mira al tipo abriendo el coche que se encuentra guardado en el garaje de sus vecinos.
Sin temor les habla por teléfono avisando lo que ocurre.

II.- 

Parece que son el blanco perfecto para los delincuentes.
Un muchacho furioso, un señor tratando de proteger a ese muchacho que corre tras el ladrón y una señora que va tras de todos porque lo dicta su instinto.
Son padre, madre e hijo.

III.-

Los afectados persiguen al ladrón
Ninguno lo alcanza
Al delincuente se le cae el celular que recoge otra vecina.

IV.-

Gritos pidiendo ayuda.
Gente asomándose sin intervenir viendo como tres personas corren tras el ratero que desgraciadamente se pone a salvo brincando una cerca y dejando con suma impotencia a esos tres personajes.
Digo desgraciadamente porque si hubiera caído en las manos de los iracundos ciudadanos, el que habría acabado en el hospital hubiera sido otro. 

V.- 

Impotente el vecino joven estrella la mano en una caseta telefónica
El padre lo tranquiliza
La madre no sabe qué hacer, tampoco llora, solamente mira como la mano de su hijo se hincha como globo.

VI.-

Mujeres se solidarizan con los vecinos afectados.
Los hombres marcan su distancia y se retiran, no quieren saber.
La vecina solidaria llama a la policía que nunca llega mientras trata de tranquilizar a los que exhaustos jalan aire desesperadamente.
Visita obligada al médico para atender lesiones.

VII.-

Al final que no es final se estudian diferentes opciones para parar lo que está ocurriendo.
Cambiarse de domicilio que viene siendo la opción más viable.
Encerrarse bajo cerraduras cada vez más difíciles de abrir hasta para ellos.
Regresar al sitio antiguo en el que vivían al que la mujer no quiere volver debido a la enfermedad que mirándolo bien, le apena que vean sus amigas que no es ni por asomo la misma que se fue.
Sabe que si tienen que irse no le pedirán opinión y el sentimiento que tiene pasará a segundo término porque sabe también que la seguridad e integridad de su hijo y su familia es primero.
La mujer no pierde el tiempo odiando a los ladrones porque el odio es inherente a ellos.

Epílogo:

Los tres sentados en la sala piensan como la vida puede cambiar debido a unos tipos buenos para nada. Piensan también en que haber salido tras el ladrón fue muy imprudente pero cuando algo así ocurre muy pocos tienen la capacidad de razonar y medir el peligro.
Piensan que medidas tomar en cuanto al celular que se le cayó al ladrón.

Mientras tanto la vida sigue y la historia no llega a su final el que esperan no pase a mayores como pudo haber sucedido si el hombre y su hijo atrapan al ladrón. Eso si, la mujer lo menos que haría sería patearle los huevos al sujeto en cuestión porque ganas tiene muchas.

Actores principales:
Un hijo
Un padre
Una madre
Una mujer valiente.
Tres hombres 
Cuatro vecinas solidarias.
Dos niños curiosos
y Babo Alejandro.

Actores segundones:

Un delincuente identificado.
Un tipo que vio a la mujer corriendo y se volteó para otro lado
Otro tipo al que se le pidió ayuda pero no se metió (comprensible)

¿Y la policía?








Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales