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sábado, 4 de agosto de 2012

Sobre sueños, quimeras y pérdidas de estilo






Dicen que si alguien te sueña es porque algo traes con esa persona. O el dejo de su presencia es tan fuerte que se mete en el subconsciente de la otra y camina en sus sueños.

Ayer dos personas me dijeron que soñaron conmigo. Eso me halaga, estar en los sueños de otro es una forma de permanecer. 

PERMANECER, estoy teniendo un severo problema con eso, tanto que puede convertirse en obsesión.

Héte aquí que una de esas personas me soñó en una fiesta, oyendo música y estando muy a gusto. Pulgares arriba DannyQ. Cabe aquí decir que él y yo nunca nos hemos visto.

Por lo menos en la fiesta de Danny me divertía, cosa rara porque soy de esos extraños seres que detestan las fiestas, sintiéndome perdida entre las multitudes y ruidos de música escandalosa. Además de gente que lo único que tiene en común conmigo es nada.
Soy un ser antisocial, un hongo de esos raros que se encuentran pegaditos a las piedras. Solitario en su propio destierro.

Otra persona que me soñó y por lo que me dijo, me ha estado soñando frecuentemente es mi hermana. Me sueña rodeada de ropa sucia, de mucho quehacer atrasado, entre aguas sucias y alcantarillas. En una casa desconocida,

Los sueños, sueños son dicen los más.
Los sueños algo tienen de verdad dicen los menos.

Pues bien, el sueño de mi hermana tiene un poco de verdad.

Tenía mucha ropa sucia porque alguien que no quiero decir su nombre -que se llama Barry- no me arreglaba la lavadora. Digo, tres semanas sin ella es la muerte y si no me creen allá ustedes. 
De pequeña, mi madre me enseñó a lavar a mano, pero después de usar la lavadora por primera vez, lavar a mano ya nunca fue lo mismo. Me pego en los codos, no exprimo bien la ropa además que queda muy arrugada y todo eso que saben las mujeres que tienen la desdicha de que su lavadora se descomponga.

Soñó también mi hermana que tengo muchos quehaceres atrasados.

Si, la señora del aseo no ha venido y en vista de que el polvo no tiene vergüenza y se acumula por toneladas, he tenido que limpiar poco a poco, tampoco es que tenga mucha prisa. Después de todo la única que se da cuenta del polvo soy yo y en vista de que me estoy volviendo cegatona pues cada vez lo veo menos.

Lo que me preocupa sobre el sueño de mi hermana es lo referente a las aguas sucias, las alcantarillas y la casa desconocida.
Esto por lo general se asocia con cosas feas.

Me preguntó si tengo algo contra ella o qué pasaba.

-¿Yo?-contesté- No tengo nada contra ti.

Pero mentí -poquito nomás- hay un asunto pendiente que debo tratar pero del cual no me gusta hablar por miedo a perder el estilo. Tengo la mala costumbre de cohibirme ante mis hermanas y eso, queridos amigos no es grato para mi.

Así pues debo resolver ese asunto en tanto pueda, no quiero que siga pasando el tiempo y esas aguas se enturbien más.

Los sueños, sueños son.

Los míos siempre terminan por ser reales y este se volvió real desde el momento mismo en que naci. Debiera existir un sueño dónde las respuestas a otros sueños sean dadas pero eso no sería un sueño sería una quimera y la quimera no existe.





+Imagen tomada de google-










Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales