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viernes, 1 de abril de 2011

Te pienso.








Te pienso
a cada instante
a cada minuto
a cada segundo que no estás.

Te pienso 
en el aire que respiro
en las gotas de lluvia del atardecer
te pienso ahora
te pienso siempre
te pienso después.

Te pienso
en las caricias que me debes
en los besos que no diste
en las risas que me hacen falta
en los días que no me ves.

Te pienso a cada instante
te pienso cada vez en mi
En las noches de desvelo
en los días grises que no te vi.


Te pienso a  cada verso 
a cada deseo de mi piel
Te pienso en una noche
para amanecer sin ti

Te pienso sin pensar
de pensar solo en ti.










Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales