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domingo, 25 de abril de 2010

No.


Yo sé que algún día llegaran, de eso estoy consciente pero no estoy preparada... no por favor.
No aguanto mucho sus lloriqueos, no aguanto estar atenta a que se vayan  a lastimar, a que se chupen algo sucio. No aguanto estar al pendiente en todo momento de ellos, no por favor. Ni siquiera puedo cambiarlos de pañal, no eso no.
No quiero niños en este momento no estoy preparada para cuidarlos. Nietos tampoco.

Esta mañana ha venido la cuñada de Barry y ha traído a su bebé de 10 meses porque no ha podido dejarlo con nadie.
Tadeo, que es como se llama el bebé pesa cerca de 11 kilos, pesa más que mis culpas y me lo han dejado mientras su mamá trabaja. Se parece a Bam Bam el de los Picapiedra. Está muy grande para su edad y tiene mucha fuerza. Pesa como si comiera piedras.
Si al menos se hubiera quedado con su papá.

La única que puede cuidarlo soy yo en este momento... no por favor.
Me cae muy bien el bebé y lo quiero mucho pero ya me cansé.
No llora casi, no da lata pero esta atención que requiere ya me hartó. Tengo cosas que hacer, bueno no, pero ya me cansé por dios.

Ya lo dormí, ya se despertó, ya jugué con él, ya lo abracé 200 veces, ya lo volví a cargar, ya volví a jugar con él... ya por dios. Y para colmo me estira los bracitos para que lo cargue cuando lo dejo un momento en el sillón, ¿quién se puede resistir?.

Y es que a pesar de que es un bebé bien portado ya no puedo. Ya me duele la cintura de cargarlo. Ya quiero que se mamá termine para que se haga cargo de él.
No Tadeo, deja de estirarme los brazos por favor.

No, en mis planes no está tener nietos pronto. Espero que en los de mis hijos tampoco.
No estoy preparada para cuidar niños... aún no.
Tadeo por dios, deja de estirarme los brazos que ya me cansé de cargarte. Y no te sonrías conmigo, no me vas a convencer de cargarte una vez más. No me hagas esos pucheros.

No, no me digas hola ni hagas esos ruiditos con la boca para llamar mi atención. Ya me cansé Tadeo ya.
No me veas con esos ojitos que me parten el alma Tadeo, ya.
Te voy a cargar pero es la última vez porque ya me cansé. Te voy a dormir de nuevo nenito.

Duerme ya pequeño, te voy a cuidar no te preocupes, duerme tranquilo que yo te cuido.










Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales