Páginas

domingo, 12 de julio de 2009

Seis formas para perder la vida y no morir en el intento.

Por alguna razón que no sé, me ha tocado vivir en esta vida algunas cosas que no comprendo. A veces ha sido bueno y a veces ha sido malo.

He estado a punto de perder la vida seis veces, y por alguna razón... aquí sigo.

Supongo que para algo estoy, pero aún no sé para qué.

La primera vez que estuve a nada de morir, fue cuando viviendo en el departamento, tenía conectada la lavadora en un multicontacto y la lavadora estaba abierta, funcionando.
Por alguna extraña razón el multicontacto cayó dentro de la lavadora y sin pensarlo, metí la mano y lo saqué.
Por qué no morí electrocutada?... no lo sé.

La siguiente vez... tenía obsesión por mi peso, no quería engordar y probaba de todo para mantenerme, hacía aerobics toda la semana y algunos otros ejercicios que hacía para mantenerme en mi peso.
Tenía unos dos kilos de más, fuí a una clínica de control de peso y me dieron media pastilla de no sé qué... al poco rato estaba con la presión hasta las nubes y casi al punto de la inconsciencia.
Barry llamó al médico y me mantuvo despierta para que no me fuera.
Jamás volví a probar métodos para bajar de peso, el médico dijo que estuvo cerca. (Sufro de hipertensión ).

Tercera vez.
Íbamos en el carril de alta velocidad en una avenida grande, teníamos el siga y Barry iba en su velocidad normal, iban Muny y Kiku atrás y yo en el asiento de copiloto, íbamos en el vw amarillo... de la nada salió un trailer a toda velocidad... no sé de dónde.
Barry solo atinó a meter el freno hasta el fondo y con la mano derecha me detuvo para que no me estrellara con el parabrisas, por un pelo de rana rasurada, no nos estrellamos contra el trailer.
Solo vi desfilar ante mi, de forma vertiginosa... toda mi vida.
Asi es, aquí sigo.

La cuarta vez.
Otra vez la lavadora, otra vez el multicontacto, otra vez cayéndose en la lavadora funcionando y vuelta a meter la mano para sacarlo.
Solo que ahora fué en la casa de mis padres.
Increíble... aquí estoy.

La quinta vez.
Estaba tallando una playera en el lavadero, un frasco se resbaló y se rompió, cayendo los trozos de vidrio sobre la playera.
Levanté todos los trozos de vidrio, pero no sacudí la playera, quedando en ésta un trozo grande que no vi.
Al tallar de nuevo, el trozo grande me rasgó toda la palma de la mano derecha.
La sangre empezó a fluir como si fuera una llave... me asusté tanto que no supe que hacer.
Metí la mano al chorro de la llave, para que se me detuviera la hemorragia, así estuve por un largo rato, llorando y sin saber qué más hacer.
Me amarré un trapo a la mano y así me quedé hasta que llegó Barry.
Cuando me quitó el trapo la sangre había dejado de fluir y solo tenía el dolor muy fuerte de la herida, pero ya no sangraba.
Supongo que no me lastimé nada importante, porque por la cantidad de sangre al menos me hubiera desmayado.
Pero eso no pasó.

La sexta vez.
Todos los días tengo que pasar muchas veces de la cocina al patio trasero.
Cada vez que salía, me chupaba mi dedo y le ponía sal... así muchas veces. Siempre de toda la vida me ha gustado la sal, así... sola.
A media tarde, bajando las escaleras, me dió una punzada fuerte en el pecho y un dolor agudo fué recorriendo mi brazo.
Le hablaron a mi hermana que es enfermera y les dijo lo qué tenían que hacer mientras llegaba el médico. No les dije que había comido mucha sal.
Cuando pudieron moverme, me llevaron al doctor y les dijo que había sido un connato de infarto y que tenían que tener cuidado porque había sido algo serio.
Ahí pude ver como me quiere mi familia.
Todos se movilizaron, Muny, Barry, Kiku, Pache, todos, hasta mis hermanas fueron a ver en que ayudaban.
Lo increíble fué que me llamaron los familiares más lejanos que nunca hablan, todos preocupados por mi salud.
Cuando mi familia supo que había comido mucha sal...
No me regañaron porque estaba convaleciente, pero después... ni hablar... me lo merecía.


Ahora me pregunto... si estoy aquí es por una razón...

cuál es?...


Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales