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sábado, 28 de agosto de 2010

Incertidumbre.





Sus pies descalzos la llevaron lentamente al borde del abismo.
El alma desnuda dejaba aflorar los sentimientos de impotencia que la tenían secuestrada.
Con las manos a los costados dando cuenta de la derrota.
El pálido rostro tenía el dejo de amargura de los que se saben en el punto en el cual ya no hay retorno.
Lágrimas de dolor resbalaron por el rostro cayendo a la nada.
Las puntas de los pies tocaron el vacío .
Un paso en falso y todo terminaría.
¿Sería tan valiente de tirarse al precipicio?.
¿O tan cobarde para seguir viviendo?.

La elección estaba hecha.




Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales