Páginas

jueves, 4 de junio de 2009

No me gusta recordarte...

Supongo que el infame golpe dado en tú pequeña espalda,por tu padre,mi abuelo,
que puede irse al carajo¡
te dejó marcado para toda la vida y también la de nosotros,tus hijos.

Nunca supe porque el abuelo te trataba mal,no lo sé,pero para él solo tengo desprecio,gracias a él no pude tener un padre normal y a la abuela que no hacía nada por defenderte.

Me queda claro que no fuiste un hijo querido como los demás.

Puede ser eso,el rechazo de tus padres,el que haya detonado tu gusto por la bebida a tan temparana edad?

Tengo plena consciencia de que fuiste un buen padre,siempre estabas atento a lo que nos faltara,zapatos,libros,cuadernos,ropa,poco pero lo teníamos gracias a ti.

Nunca supiste que en realidad de tus hijos,pocos eran los que te querían y no por ser mal padre sino porque no te supiste ganar el cariño de todos tus hijos.

Todos te teníamos miedo,no respeto,no creo que te gustara saber eso,verdad papi?

He preguntado a mis hermanos y sabes qué?
nadie tiene un buen recuerdo tuyo,tienen agradecimiento,pero cariño,no.

Tampoco supiste el pánico que te teníamos,un poco porque mamá nos asustaba diciéndonos que cuando llegaras nos iba a acusar contigo y entonces eso si era miedo.

Si hubieras sabido el miedo que nos daba cuando cerca de las ocho de la noche mamá nos decía que nos quedáramos cerca de la puerta para que cuando llegaras te abrieramos inmediatamente para no enfurecerte.

El temor que se reflejaba en nuestros ojos cuando te enojabas tanto y mi pobre madre pagaba los platos rotos con golpes tuyos dados en su pequeño cuerpo maltrecho por tanto hijo.

Golpes dados solo hasta que los gemelos crecieron,
después...
después ya no,papá.

Tampoco me gustaba que cuando llegaras te teníamos que besar la mano,no lo entendía,era señal de respeto,pero a mi no me gustaba,como tampoco me gustó después que te teníamos que dar beso en la mejilla porque la tenías rasposa por la barba medio crecida.

El día que te fuiste,mamá nos despertó con un grito diciéndonos que algo te pasaba,porque diste un ronquido fuerte y le dejaste caer la mano en la cara,ella medio dormida te habló y no respondiste,entonces te movió y sabía que algo malo pasaba por tu inusual silencio.

Si lloré,padre,pero fué por miedo de no saber qué hacer si morías,
y luego ya en la ambulancia pensaba lo triste y asustado que debías sentirte,ahí no tenías el control de nada,te dejaba vulnerable esa situación,
o tal vez,te sentías libre y por eso no luchaste por vivir.

Trato de comprender por qué fuiste tan duro con mamita y con nosotros tus hijos,pero no lo entiendo.

Por qué eras tan duro con Marco?
por qué eras tan duro con Adriana?
por qué eras tan duro con José grande?

Por qué querías tanto a María grande?

Ella era la que en las noches te dejaba tu jarro con café bien caliente para que te durara toda la noche y también te ponía un bolillo ó un cuerno,por eso la querías,verdad?

Por qué yo era tu consentida?

Sabes que nunca me gustó ser la consentida?

Mis hermanos siempre la tomaban contra mí por eso,y tal vez mi defensa fué ser enfermiza,no lo sé.

Me salvé de muchas golpizas gracias a que siempre-no sé por qué-me salía sangre de la nariz y no se me quitaba con nada,entonces preferías evitar eso y no me dabas mis buenos guamazos-eso si,bien ganados a veces-.

Por qué me quisiste tanto?

Si me hubieras preguntado,te habría dicho que no querría ser tu consentida...no,
no papá.

No me gusta ir al panteón a visitarte,no sé,ahí solo hay una tumba con tu nombre y el de la abuela a la que nunca conocí.

Tal vez ya descansas,quiero creerlo que así sea,ojala donde estés,sea un lugar mejor que donde te tocó vivir,
padre siento que la vida haya sido dura contigo,pero más siento que no te pueda recordar con amor,hay algo que me impide hacerlo,algo que a tí y a mi y a Adriana nos impide sonreir,algo que sin ser grave,nos marcó.

Padre,
no te quiero recordar,
no me gusta recordarte.

Cuando llega el día del padre,Emilia es la que te recuerda con más cariño.



Yo...








Yo,solo te prendo una veladora.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales