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jueves, 21 de mayo de 2020

Pájaropareja

Sabina pequeña, gritona 
Locuaz intransigente 
Ama y señora de la jaula chica.
Silvio fuerte, grande
Eterno cantor de alas amarradas
Amo y señor del Rincón de los Secretos.

Cualquier día se me pega la gana, abro la reja de la libertad restringida
En cámara rápida se sucede lo que ha de suceder.
Silvio descuelga el cuerpo alado por los barrotes de una casa color engañoso.
¡Corre, corre!
¡Vuela, vuela!
Sabina comenzó la alharaca.
Salta con brinquitos de pájara modosa.
Cuídate las uñas Sabina. 
No quiere que Silvio se vaya.
'No te vayas mi amor', susurra por lo bajo.
Silvio sigue pronto, rápido, rapidito en la escapada 
Cuán grande se vuelve la jaula cuando de escapar se trata.

Ágil vuela la pájara a la parte superior de la reja.
Silvio llega a la puerta,
Sabina se deja caer para picotear la cabeza del agitado pájaro.
Uno, dos, tres puyazos acompañados de estruendosos gritos.

¡Vamos pajarraco, sal ya!

Con el gran pico, Silvio se ayuda a trepar por fuera la jaula.
¡Lo logró! 
Presuroso llega a lo alto de ella.
Descansa.
Respira, el mundo es tuyo.
Despliega las alas.
Transmite coherencia en breves aleteos.
Descubre el objetivo.
Se lanza al vacío. 
Choca con la cabeza de algun.o
Tropieza. 
Remonta el vuelo. 
Llega agitado a su sitio especial
Una maceta que hizo suya donde probó el glorioso sabor de la Cuna de Moisés
'Hola', dice 
'Cotorro'
'Burro'
'Cotorrito, cotorrito'
Recobra el habla junto con la libertad.

Sabina en tanto asoma la cabeza oteando el silencio de fuera
Respirando temor, acalla su pequeño corazón con suspiros redondos.
Vuélvese al interior.
Callada disfruta el rumor de sus silencios.

Las horas escurren largas como miel en los labios de la amante impaciente.
Saetas sin destino disparadas por el halo del atardecer inquieto.

Se acerca el tiempo de volver.
Sabina acicala su plumaje verdoso con brotes amarillos
Limpiando el pequeño pico escapan suspiros presurosos.

Lejano en el tiempo, Silvio trepa a lo más alto de la planta.
Desde ahí divisa el cuerpecillo de Sabina parada en la entrada de la jaula.
Inhala suficiente aire fresco para el resto del día.

Unos gritos se escuchan a lo lejos.
Sabina lo ha visto,
por fin su amado vuelve
Lo recibe con un picotazo que Silvio alcanza a esquivar.
Cruza de prisa al rincón de la jaula a donde llegará Sabina
a darle besitos de amor.
Amor salvaje.
Amaramor.
Amaramuerte.















12 comentarios:

  1. ¿amor a picotazos? amor serrano diríamos nosotros. a puro golpe. (que en realidad son simples inocentes toques con el codo aunque algunos se van malamente a los extremos y hay mujeres que soportan eso, no permitiendo que nadie se meta en sus asuntos. "así es la vida en los trópicos" como le dijo un inglés a su reina hace un par de siglos ante una situación desconcertante)

    besos piratas.

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  2. En cualquier caso, amor. Gracias por escribir. Te quiero.

    Salud.

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  3. Amor Salvaje... merecerían sen libres, no?

    Besos.

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  4. El amor no entiende de comportamientos.
    Besos.

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  5. ¡Qué gracioso y bonito lo has contado!

    Él es intrépido, ella miedosa.
    La pena es que no puedan volar juntos por el cielo.

    Escribes muy bien.

    Besos

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  6. Con un lorito así, o la especie que sea, me sentiría extraña, si lo he de tener en una jaula. Pero me ha divertido mucho leerte. Un beso para ella, sin picotazo

    Un abrazo y por un día genial

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  7. Una preciosidad de amor pajaril.
    Besos.

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  8. Si Silvio vuelve es que ama a Sabina.

    Un abrazo, Malque.

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  9. Por muy confortable que sea una jaula, las alas de un pájaro y de dos, en pareja, necesitan libertad... pero si están acostumbrados a vivir en cautividad, salir al espacio exterior puede ser peligroso... no sé, después de leer tu poema me he llenado de contradicciones con respecto a Silvio y a Sabina...

    Abrazo

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  10. ¡¡Qué bonito!! El amor pajaril a picotazos. Que bonito lo cuentas :-)
    Tal vez Silvio necesita alejarse de Sabina porque necesita que sus últimos días sean en libertad.
    Abrazosss

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  11. Me recordó los cuentos :)
    Que bonito describes ese amor.

    Un abrazo y un beso, mi querida Malque.

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La titular de este blog, dama exquisita, dueña de su mente pero no de su cuerpo agradece la visita a este refugio de chilanga triste.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales