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lunes, 4 de noviembre de 2013

El camino

En este Pais tan masacrado por el gobierno y la delincuencia, tengo la esperanza de caminar a la luz de la luna sin temor a la sombra que se ve a lo lejos. Caminar sin ayuda... como antes. Tengo la esperanza de que encuentren el remedio a todos los males. De abrir los ojos con la consciencia clara y el alma limpia, sin ese sentimiento de culpa que pone un dejo de melancolía en mis ojos serenos. Ser libre con todo lo que eso significa. Con todo y el espiritu esclavo de mis pasiones. Deseo en mis últimos tiempos ser libre sin que me duela la cabeza. Sin culpas ni remordimientos que lastren mi vida. Libre como cuando nací. Libre como cuando no sabia que existía la consciencia. Libre sin temor de que el vacío estire sus brazos hacia mi. Dejar de ser esclava de mi misma. Libertad verdadera, como cuando era niña y era feliz volando un papalote o meciendome en el columpio. Libre como cuando era niña de trenzas negras y mirada profunda. Libre de culpas sembradas en la educación. Libre de mi y dejar de pensar.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales