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martes, 24 de mayo de 2011

Fer Manda (Yo no perdí, él me ganó).









Las apuestas nunca han sido mi fuerte, apuesto sólo por apostar, por darle en la torre a alguien, me gusta porque en la mayoría de los casos pierdo pero la adrenalina generada hace que valga la pena la incertidumbre.
Y aí voy yo y mi bocota a apostar en el juego Monarcas-Pumas por el título del fútbol mexicano, con Fer del blog (Entre paréntesis) que le va a pumas, yo le voy poquito a monarcas pero solo poquito, en realidad no le voy a ninguno pero quise apostar.

Y apuesto...

Me dispongo a ver el partido el domingo con un traidor (Barry que no me apoyó, ay si ay si apoyo a mi hija mñeh) y con mi partner de siempre que me apoya en mis apuestas, gracias Bruno.

Menté madres al primer gol de pumas, después metió gol monarcas, respiré aliviada, algo es algo digo yo, vamos empatados, pero snif entonces snif el pendejo de Vilar no pudo hacer nada ante Javier Cortés que barrió con la defensa, desbordó por el lado derecho, se quitó a tres jugadores de monarcas y ¡GOOOOOLAZO! snif, metió el gol de su vida snif con el que hizo que ganaran snif y el pendejo de Vilar no pudo hacer ni madres snif y se tragó el gol snif.

Ganaron ¡maldición!, así que aquí estoy escribiendo algo de los pumas, snif, pero como no me sé rajar pues cumplo la apuesta, todo fuera como eso, al fin que y qué snif.

Jamás vuelvo a apostar nada lo juro, es más ¿cuánto apuestan?








*Imagen robada de google snif.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales