Páginas

domingo, 16 de agosto de 2015

Ser mayor

De hacer lo que quiera en lo que me quede de vida. Nunca se es mayor para hacer algo. No me importa lo que digan. Recuerda que perteneces a Los Apellidos Ilustres, nobleza obliga. Estos y más disparates me repito cuando hago cosas que una señora de mi edad además de dama decorosa y respetable no debe hacer. Mis ex-amigas jamás volverían a mirarme. Vaya por dios. No pasa nada hombre, haz lo que quieras niña, de todos modos haces lo que quieres. Aí stá, pa' luego es tarde. Barry y Laura han coincidido en eso conmigo. Dejarme hacer lo que quiero. Igual con permiso o sin él lo hago pero se siente bien a veces que a uno le jalen las riendas. Estoy haciendo lo que me sale de la punta de mi apellido, sin restricciones ni siquiera mentales mías. Soy mi juez más despiadado. De verdugos ni hablar, no me impongo sanciones. Sólo me flagelo al amparo de tus versos. Después de hoy Bruno me ha felicitado, -No te quedes con ganas de hacer nada "viejita". ¡No me llames viejita, so palurdo! Mis hijos pueden llamarme como quieran que pa' eso y más los llevé nueve meses en mi panza. Pues eso, estoy haciendo lo que me da mi real gana, como por ejemplo hacerme un tatuaje junto con Laura,¡Échate ese trompo a la uña! ¡A mi edad! ¡Virgen del Perpetuo Socorro hazla entrar en razón! Ya se los dije, guarden el secreto hasta que amanezca. Y ya no me distraigan. Necesito pensar cómo se lo voy a decir a Barry porque sospechando que algo haríamos Laura y yo al salir muy tempranito de casa nos dijo: Cuídense mucho y no hagan pendejadas.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales