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sábado, 28 de septiembre de 2013

El lado humano de Calixto




Mi gato -Calixto-que no es mi gato pero si porque lo adopté pero no porque es libre y no pertenece a nadie,  dio hace poco un espectáculo que me dejo perpleja.

A media mañana escuché un ruido en el patio trasero pero no hice caso porque supuse que era Calixto así que seguí leyendo.
Después escuché otro ruido, esta vez más fuerte y me asomé.

¡Oh oh!

Calixto había sacado su lado salvaje atrapando a un pajarillo.

Me quedé atónita porque no me había tocado ver en Calixto su lado humano -matar porque si- y en segundos no supe qué hacer pero reaccioné poco después acercándome a quitarle el pajarillo que se revolvía en sus fauces.
Calixto y sus colmillos son de temer.

Al acercarme le acaricié la cabeza a mi gatito -no tenía idea qué hacer, sólo salvar al pájaro- pero como nunca en su felina vida, Calixto me gruñó o algo así, asustándome y haciendo que me echara hacía atrás mientras él seguía aprisionando a su débil presa.

Por unos instantes seguí observando hasta que mi gato soltó al pajarillo que para esos momentos ya no se movía. 
Quitándose unas plumas del hocico, el gato se alejó, entonces pude agarrar al pajarito ya muerto.

Me dio mucha tristeza, le pedí perdón porque mi miedo pudo más que salvarle la vida.

Después lo envolví en una servilleta y lo enterré en la maceta de la hoja elegante donde yace Mauricio y Jason Enrique (Mis peces beta).

Calixto me observaba desde la lavadora,

Cuando terminé de enterrar al pajarillo me acerqué a mi gatito que no es mio pero vive en mi casa y lo acaricié.

Él se dejó querer y todo volvió a la normalidad pero no pude dejar de pensar en que si no me hubiese dado miedo el gruñido de Calixto, el pajarillo seguiría vivo.

Desgraciadamente soy humana, muy a mi pesar. 












Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales