Páginas

domingo, 9 de diciembre de 2012

Karma, Némesis o lo que sea llamado Natalia




Carita angelical



Una de las grandes dudas que debo resolver antes que se acabe el mundo es el por qué Natalia me pega cada vez que me ve.
Escuchar mi voz, sentir mi presencia o acercarme hace que se enoje y me tire golpecillos. Ya no digamos que la abrace porque entonces mis ojos o mi boca que es lo más cercano a su manecita dan cuenta de su furia.

Cuando viene a visitarnos casi no le hago caso. Apenas le doy un beso ni tampoco la abrazo ni la consiento. ¿Para qué soy abuela si no puedo hacer nada de eso? Mejor que me coma un perro.

Así que computadora en mano me puse a investigar el por qué los bebés pegan. El caso es que no entendí ni madres, lo que me quedó claro es que esa actitud les dura entre el primer año hasta cerca de los tres. En mi mente digo que ya me chingué porque La Bella tiene un año, así que me faltan dos para que me agarre a madrazos.
Imaginaba que Natalia correría a abrazarme cuando me viera y sí, si corre pero para alejarse de mi

Dicen que no debo tomarlo personal -antes pensaba que así era- porque a su otra abuela y a Laura les hace lo mismo pero quisiera que fuera conmigo como lo es con su abuelo que al verlo le estira las manecitas o lo abraza. 
Eso lo hace nadamás cuando sus papás se lo piden porque se mueren de la pena que La Bella me pegue,  ¡Qué chiste!
Antes me dolía hasta lo más hondo del alma su desdén, ahora me duele una capa más arriba. 

Tenía la vaga idea de que al ser abuela me iba a sentar en la mecedora a comer dulces con mis nietos, contarles un cuento y abrazarlos cuando sus padres los regañaran pero ya vi que con la hermosa eso no será así. Con ella debo ponerme una armadura para que sus golpes no duelan además de aguantar darle un millón de besos.

Abuela que no bese a sus nietos y no les apriete los cachetes no es abuela.

No pienso que es el karma que viene a cobrarme todas las que debo. Lo que si creo es que Natalia me está haciendo ver lo que es amar a Dios en tierra de indios.

Amén.

Creo que ella es mi némesis envuelta en sonrisas y palabras dulces.

¿Ya les dije que me dice Agüeita? 















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales