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martes, 20 de julio de 2010

Vámonos.



Es la primera vez que no sé como empezar un post.
La mayoría de las veces mis dedos empiezan a bailar sobre el teclado. Solos van escribiendo lo que quiero decir, pero ahora no puedo por más que quiero.
No sé como describir la experiencia que tuve el sábado al conocer a una persona especial como lo han sido las otras personas especiales que he conocido.

Se dió casi sin siquiera planearlo.

Y sin embargo estaba muy nerviosa porque él es muy diferente a mi en todos los aspectos. No tendríamos nada en común pero... si.
Tenemos en común que ambos escribimos en un blog. Tenemos en común el cariño que tenemos el uno por el otro.
Tenemos en común el que nos gusta leer. El leé más que yo y libros más complicados que los míos.Tenemos en común que nos leémos mutuamente y que casi siempre estamos de acuerdo en nuestra forma de pensar.

Pero no sé describr como es él. Puedo decir que es alto. Con un cuerpo atlético. Muy atractivo. Pero no puedo describir la forma en la que habló conmigo. Es muy educado y se expresa muy bien. Me dió algunos tips para que pueda aprender inglés y no se me dificulte.
Me habló de cuando estuvo enfermo. Me habló de lo que le gusta mi blog y de como es que algunas veces se enoja mucho cuando me deprimo o cuando una situación se sale de mi control y no sé cómo enfrentarla De como no se ha dejado vencer ante situaciones críticas. Me dijo de algunas personas que leén mi blog y lo que les gusta a pesar que ellas no tienen blog.

Me daba pena que se diera cuenta del temblor de mi mano. Me dió pena tener que sacar mi toallita porque el pinche parkinson hace que sude mucho aunque no haga calor. Me dió pena que me viera que cuando camino arrastro ligeramente el pie. Me daba pena todo y sin embargo él se portó muy amable conmigo y nunca me hizo sentir mal.
Sólo son mis inseguridades que no logro vencer a pesar de miles de terapias que llevo.

No sé que decir.

Él es un tipo de hombre que no es muy común que estuviera entre mis amistades y... no sé que decir. Me habla de sus amigos. De su familia. de su trabajo. Yo solo escucho.
Me dice cómo es que gané los premios que recientemente otorgó en su blog. Ahora me quedo tranquila porque sé que los gané sin que nuestra amistad interfiriera para que los obtuviera.

Me gustó mucho el lugar al que fuímos. Me gustaron las atenciones que tuvo conmigo y a pesar que algunas veces había silencios que yo no sabía como romper, nunca me hizo sentir mal.
Me puso los audífonos para que escuchara ¨Vámonos¨ cantada por Enrique Bunbury. Canción que le dice mucho... a mi también.
Me dió pena que rozara mi mejilla cuando me colocó los audífonos.

Me sentí rara.

Tal vez sea porque tengo muy marcadas las diferencias de las clases sociales. Y no es que él sea rico o yo pobre o viceversa, no. Sé que somos diferentes de alguna manera.

Por primera vez en mi vida no sé cómo empezar a escribir acerca de un amigo que me dió dos besos y un abrazo y que huele riquísimo.

No sé cómo decir que me dió mucho gusto conocerlo. No sé cómo decir que me da mucho gusto que me honre con su amistad.
No sé como decir que me sentí muy a gusto con él. Ni siquiera puedo decirle que se cae de guapo.

No sé como decirle nada... porque me cohibe. 

¿Ya dije que se trata de Antonio del blog ... Un blog... al fin!.?. Él es uno de los mejores amigos que he encontrado en este mundo virtual que de irreal se ha vuelto tan real para mi porque estoy tocando a los amigos que sólo eran letras tras un monitor,









 


Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales