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jueves, 12 de febrero de 2015

Dices Tú, digo Yo

(Un invento para  Emilio pa´que sepa que lo quiero)

Dices días, digo madrugadas,
dices triste de morir, digo da igual.
Dices hola, digo buenas,
dices solitario, digo soledad.

Aprisiono las letras del ayer
ambicionando su muerte inmediata,
por nada me dices Yo te quiero,
en todo te digo Tú me matas.

Dices Tú, digo Yo,
dices mar, digo charco.
Dices iglesia, digo sueño,
dices 47 millones, digo uno.

Lee El Quijote insinuaste,
tedio ingrato me provoca
sin ánimo de ofender
su locura cuerda
fustiga mi alma rota.

Dices loco, digo igual,
dices pastas de thé, digo bolillo.
Dices Cantinflas, digo ¡horror!
dices beso, digo ¡Sí!

Amor en silencio
sin gritarlo a los vientos de febrero
para que nadie sepa amigo
cuanto te quiero.

Dices abismos, digo no me sueltes,
dices misa, digo cruz cruz.
Dices para siempre, digo eternidad caducada,
dices floración, digo ¿eh?

El Tú y Yo poco entendible
para gente normal,
rinconcito de nardos y azahar.
Amigos locos, raros, soslayando amaneceres,
Tú y Yo maquinando textos sin ánimo de lucro.

Dices decepción, digo no,
dices bares, digo nunca he ido.
Dices muerte, digo sí,
dices contigo, digo sin mí.

Amarro los silencios
pa´ que no sepas de mi,
Te extraño, poco-mucho-nada,
recuerdas
aquí estoy.

Dices Shakira, digo Enrique,
dices musa, digo ¿de todo el año?
Dices vino, digo tequila,
dices España, digo México,
dices ¿vale? digo ¡Va!

Escribe, escribe, escribe,
quiero inventar poemas,
esos no se inventan, se sienten,
ah.

Dices esquizofrenia, digo paranoia,
dices literatura, digo nel.
Dices como antes, digo no puedo,
dices Hasta mañana, digo bye.

Dices mi nombre,
yo...
no digo nada.























Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales