Páginas

sábado, 15 de marzo de 2014

Tu mundo raro





A decir verdad son tantas las veces que han dicho que soy rara que una más no debería importar.
Me miro al espejo y veo que tengo dos ojos tristes -herencia de mi madre ¿qué le voy a hacer?- y un carácter de los mil diablos -herencia de mi padre ¿qué puedo hacer?- pero tengo exactamente lo mismo que todos. Dos manos, dos pies, una panza, nariz, pies regordetes -eso no lo tienen todos ¿eh?- boca, labios, en fin.
Es más cuando dicen que soy rara me dan ganas de alquilarme en los circos para que me vean ya que apretarles el pescuezo -sonó a albur- no puedo
¡Hey, pasen, miren, vean, la mujer que se hizo rara por no obedecer a sus padres y la ley de dios! ¡Pasen, pasen! ¡Miren niños lo que les puede pasar si no le hacen caso a sus papás!

Rara porque no hablo con nadie, porque no salgo, porque me encierro en mi mundito de letras y amigos imaginarios.  pero caray yo me siento igual que todos. Bueno no tanto, tampoco hay que irse a los extremos, digo yo. Antes muerta que sencilla. 

¨Hablo¨ con Emilio quien se ha convertido en uno de mis mejores amigos -no entiendo como es que no me ha bloqueado de su vida virtual- porque me tiene mucha paciencia. Voy a pedir a dios que lo conviertan en santo, en una de esas y se me cumple esa extraña petición. Lo merece aunque no sé si quiera porque eso lo llevaría a tener una larga fila de feligreses pidiéndole un milagrito. 
¡Ah lo olvidé! soy atea.

La cosa es que no puedo hacer nada para cambiar la percepción de la gente. Desde mis inicios en esta vida de pacotilla fui considerara rara, diferente. Mamona (diría alguien que conozco y que no quiero decir su nombre porque me está viendo).


He tenido amigas raras, Juanita, Maricruz, Marcela, con las que tenía en común nada. ¿Por qué eran mis amigas? Su madre lo sabe. Es más no puedo decir que eran amigas porque nunca lo fueron, creo que ese es el meollo del asunto. Nada nos unió más que nuestro paso por este mundo en una época donde ser bonita era lo importante. Ellas eran bonitas y yo no.  ¡Que dolor! ¡Maldición, ya salió mi complejo!


Puede que no me entiendan pero yo si y ya.

Y como no teniendo más que hacer porque debo esperar a que la pastilla haga su mágico efecto -desde hace rato volví a ser ¨normal¨ pero no termino nunca de escribir este post- vine a vomitar mis frustraciones además claro, debo aprovechar que el Ángel de la Guarda no está para escribir las cosas que me ahogan. 
Él es una persona muy buena y positiva -no entiendo cómo es mi amigo- y no le gusta cuando ando triste pero que caray, elegí ser la consciencia de los que amo, eso me lleva a ser la mala de la historia y lo vengo a escribir, pero me vale madre, si tengo que sufrir eso lo acepto como buena y abnegada madre mexicana que soy.
Igual aprovecho para decir groserías porque no está La Bella (no sabe leer pero con verme la cara sabe que estoy enojada).

Acepto toda clase de recriminaciones porque sé que al final les voy a decir: -Te lo dije y no para sentirme victoriosa sino porque no entiendo cómo chingados no ven las consecuencias.

Ya me voy a seguir rumiando mi locura debajo de la regadera, voy a regar a una Flor de María, miren que ya se me está pasando el efecto.

¡Adiós!











Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales