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lunes, 5 de diciembre de 2011

Mi Alter Ego bonito





Esta experiencia de cuidar a Natalia me ha traído cosas buenas, entre ellas saber que soy autosuficiente. 
Las cosas con las que chantajeaba a mi familia diciendo que no podía hacer, aquí las hago sin mayor problema. Por muy buena que sea Nueris conmigo, hay cosas para las cuáles prefiero no pedir ayuda. En casa ni pensar hacer nada de esto, prefería pagar que hacerlas yo.

He lavado mi ropa a mano para que ella no lave mucho en la lavadora y no se canse. He caminado mucho sin quejarme. Cierto que llevaba mi cara molesta pero es que iba cargando a La Bella y como ya aumentó de peso, pues si me cansa. En otras circunstancias habría pedido un taxi sin importar lo que cobrara, el chiste era no caminar.

Como verduras, manzanas -que odio- más verduras. Plátanos que cuando los como me siento chango, ya nadamás falta columpiarme en mi liana.
No he bebido coca-cola casi, pero si tomé una poquita, es que la necesitaba. Bebo agua simple sin problemas, en casa no tomaba agua.

Lo que no puedo hacer es dejar de escribir aunque no he escrito cuentitos porque requieren más tiempo pero ya tengo varios borradores.

Y como no puedo dejar de hacerlo estoy aquí platicando esto mientras arrullo a Natalia que ya tiene sueño.

No sé si cuando regrese a casa siga igual pero si sé que haré todo lo posible por no ser chantajista y por esforzarme en ser esta Flor desconocida que estaba arrumbada en el fondo de sus caprichos.

Mi Alter Ego bonito.







Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales