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viernes, 4 de marzo de 2011

Más claro ni el agua.






¿Para dónde lleva esta vereda?, pregunté a un anciano que con su rústico bastón quitaba las piedras que estorbaban su paso.
Me miró con ojos de experiencia. Se quitó el sombrero lleno de polvo de camino y me dijo-depende- Si va pa´rriba la lleva pa´rriba y si viene pa´bajo la trae pa´bajo.

Ahm...
er...
Gracias-contesté-

El anciano siguió su camino libre de piedras y yo me fui pa´ mi casita.





Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales