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lunes, 13 de julio de 2015

Él y Yo

No concibo la forma de contestar correctamente lo que él me comenta cuando se pone serio.
Nunca le atino.
Si digo Sí es No,
si digo No, era Sí,
y así por toda la eternidad.

Él piensa,
Yo actúo.
Él ama la vida,
a mi me gusta coquetear con la muerte.
Él es fino y educado.
Yo soy tan así.
Él casi no sonríe,
Yo lo hago menos que él.

Él respira libros,
Yo inhalo tristezas.
Él tiene tanto de qué hablar,
Yo nomás hablo del parkinson.
Él tiene un vocabulario elevado,
Yo soy muy elemental.
Él busca la belleza interior.
Yo sólo quiero caminar bien y cortarme el pelo y oler bonito y...

Nunca terminaré de entenderlo, supongo que él a mi tampoco. 
Somos dos seres solitarios que un día se encontraron en el mundo virtual y que con el paso de los años siguen ¨juntos¨.

La verdad es que él es uno de los muchos que me da pena que me lea porque lo hace casi desde el principio -aunque no me comenta- y siento que la Yo de antes no ha evolucionado. Sigo siendo la misma y eso si es de dar pena.

Él y Yo hablamos un idioma distinto
y
sin embargo
somos amigos.

Seres extraños,
más extraños que el mar que nos separa
y las palabras que nos unen.



Tashi deleks











Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales