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jueves, 3 de agosto de 2023

¿Has visto reír a Dios?

Déjenme decirles queridos que si el pp tuviera cura, yo estaría en el umbral de la sanación total. 
Hoy después de una larga y extenuante revisión neurológica los médicos que estuvieron presentes en la evaluación quedaron sorprendidos de lo ágil que conservo la mente. La inteligencia de la que siempre he presumido está casi intacta. 

La mente poderosa no permite que los fármacos me dañen más de lo normal, antes al contrario según mi percepción puedo controlar casi por completo mi cuerpo viejo. 

Mañana por fin después de pasar por la lavandería dejaré el marco del espejo roto para que lo dejen como nuevo. Mañana por fin volveré a ver a la MaLquEridA como era antes. Aunque pensándolo bien eso es imposible dado que en el siguiente instante no somos más los mismos. El tiempo cambia junto con cada uno de nosotros. Por mucho que llevemos una rutina sistemática, algo nos cambia en una mínima percepción.

Si el pp tuviera cura tendría una nueva vida. Habría aprendido de los errores para no repetirlos. 
Mi forma de ver la vida ha cambiado, sin ser una chocante optimista pasé a ser una persona que goza de las cosas buenas aceptando las malas porque la vida es así. Se debate entre el bien y el mal. No hay punto medio, habiéndolo sería uno mediocre. Ni con Dios ni con el diablo.

Estoy en la etapa de la vida en la que estoy tomando las decisiones en cuanto a mi salud que me parecen adecuadas. Al final es mi cuerpo el que estoy cuidando. Al final soy la que decide lo que sigue.

Los exámenes psicológicos si bien no eran una complejidad, eran más que poner atención. Restar al revés, recordar series de números, de palabras, de letras. Responder con seguridad lo que se me preguntaba asombraba a los médicos. No es que sea muy inteligente, es que tantos años de insomnio hicieron que ocupara el tiempo de para dormir en pensar. 
Pensar, pensar, pensar.

Pensar en mi familia, en mi salud, en mis hijos, en lo rápido que se nos vinieron los años encima a Barry y a mí. Los dos casi sin poder caminar hemos estado a punto de las lágrimas al ver que el mayor esfuerzo hecho para echar a andar es nulo. Los dos solos, un domingo soleado, con un calor apabullante, rodeados de gatos y el fiel Cucs nos visibiliza un futuro inmediato. Nuestros pies con miles de esfuerzos reditúan un mínimo de fuerza para sostenernos en pie. Hay que esperar digo a Barry, esto es así.

Hoy me preguntaron que si pienso en el suicidio como antes. Digo no, no lo pienso. En los asuntos resueltos  no hay marcha atrás. Cuando llegue la hora de actuar veremos cuanto es lo que estamos decididos a poner punto final. Los dos. Porque somos dos valientes acobardados por un futuro que no estamos prestos a aguantar. 

Barry cree que no es el hombre de mi vida, igual que yo pienso que no soy la mujer de su vida, sin embargo estamos aquí juntos, sobreviviendo a las luchas continuas que significa moverse con dos rocas atadas a las plantas de los pies. La vida se nos acaba y no. Hablo por mí, quiero seguir viviendo pero si algo le pasa a Barry, no quiero vivir muriendo.

Tanto que me preguntaron, que si me siento triste, que si soy fracasada, que si no me gusta mi aspecto, que si shalalí shalalá. Si me quito la vida Dios me mandará al infierno pero nomás de pensar que ahí está Vicente Fernández achicharrando sus miserias, y digo mejor no. Es mejor vivir. Además Dios y LucyFer se pelearán por mí igualito que mis hijos. Ninguno querrá quedarse conmigo. ´tonces bebo un tanto de valentía todas las mañanas para darle ánimos a Barry. El trato está hecho, seré la primera en marcharme para que él pueda irse en paz sin ningún pendiente, tal como todos debiéramos partir. Con la muerte resuelta. Con trinos de pájaros, un sol tibio y una alegría inmensa porque sabríamos que dimos todo lo mejor. Resarcimos los daños en su justa dimensión aunque... esperen, olviden eso. es imposible.

Hablamos con nuestro respectivo Dios. Diosito no me lleves, mira que no es por egoísmo pero piensa, si me muero ¿quién va a cuidar a Chikis?, piensa en voz alta Barry. La imagino sola.  Eso no puede pasar.
Dios de los castigados llévame a mi primero.  Barry y yo seguimos pensando en que esto es un castigo por algo que no sabemos qué. 

Barry es el amor de mi vida, es mi fe, es mi aire. Barry es mi costumbre. Llévame a mí primero diosito.

Me preguntaron si sigo pensando en que el pp es un castigo divino. Quizás no es divino, quizás no es un castigo. Tal vez tengo los cables cuatrapeados y eso es lo que hace de mi cuerpo un títere greñudo.
Güerever, castigo o no, el pp estará conmigo por el resto de mis días. Tal vez diosito no quiere que me cure porque si eso pasa, una familia se desmoronaría. Y eso no queremos ¿verdad?  ¿verdad? ¿verdad? ¿verdad? ¿verdad? ¿verdad?

Barry y yo somos la costumbre de un amor sin memoria. Sin fecha de caducidad.

Todas las noches en que me acuerdo, le pido a mi propio Dios que no se lleve a Barry. Que lo sane, que disfrute los años que le quedan sin mí. Sigo siendo un dolor de huevos para él y mi familia, justo es que descansen un poco. Que se difumine mi pokerface y que rían, rían mucho. Sin miedo a dejar explotar su alegría, lo merecen. Lo digo yo que he sido la causa de sus muchos malos momentos. Únicamente quiero que sean felices no porque ya no esté sino porque los malos ratos no se repetirán más.

Ahora que estoy decrépita ancianita me he acostumbrado a hablar con Dios, igual que muchos viejitos que conozco. Hablan con Dios porque ya nadie los quiere escuchar.

En vez de compartir toda la sabiduría que adquirieron con el tiempo, se pasan los últimos años dormitando silencios doctos. Los abuelitos en modo mute. Los abuelitos secándose de a poco al rayo del sol.

Y hablan con Dios dentro de su mente agrietada. Sonríen solos, comen solos, están solos. Los abuelos -los que sí y los que no- transitan el último tramo del camino con una maleta cargada de recuerdos. Es lo que les queda nada más, en tanto imagino a Dios con una sonora carcajada recordando todo lo que decíamos no haríamos con el tiempo. 
Si Dios no existe ¿por qué le temo?

Tener nietos.

¨No quiero ser abuela, no pienso cuidar niños latosos. No imagino mi vida sin La Bella. Para mí, La Bella es la fuerza en mis pies.

Cuidar plantas. 

Hace poco mi planta ¨Cuna de Moisés¨ dio once flores. ¡once! cuando en su vida lo más que había floreado fue con dos capullitos.

Alguna vez escribí un post donde hablaba sobre las tres razones por las que no me gustaría envejecer. 
Las tres están presentes en esta cotidianidad.

-¨No quiero ser de esas viejitas que se la pasan rezando en las iglesias. No quiero hablar con un Dios que no sabe que existo.¨ 

Hace mil años no voy a la iglesia. 

Desde mi recámara hablo con diosito, con el mío. El que no se enoja, el que no castiga, el que es como yo. 

El tuyo, el mío, el nuestro. El Dios de todos, el de cada uno. El inventado no, él no sonríe, o no sé, es lo que digo yo.

Crecí bajo la máxima de no reírse mucho porque si no alguien se moría. Mi mente obtusa lo grabó con hierro candente en la memoria de mis días. 

Poco después de la celebración del Día de Muertos en que reíamos tanto, mi madre moriría con el aroma de la mandarina perfumando el viento frío de noviembre.

Qué cosas ¿no? hay tanto que contar y pocos que quieran escuchar.

Bona nit












martes, 18 de julio de 2023

Los perros también miran películas



¡Alegraos amigos!


¡Alegraos conmigo oh hermanos míos!


Han reducido la cantidad de antidepresivos a la mínima cantidad y sigo viva. Quién lo diría ¿no? he pasado una quinta parte de mi vida con amansalocos y sigo aquí. No tengo daño ninguno. Nomás el cerebro encandilado junto con los ojos encarcelados arriba de mis pestañas de burro trasquilado.

Lo mejor fue que yo misma le pedí al neurólogo que los redujera. Después de revisar mi expediente ha aceptado. Pensar que ya me veía en la casa de la risa gracias al enredijo de cables efectuado por el neurólogo que lleva mi expediente. Si en algún lado de la locura encuentras tu memoria vacía, cuidado has llegado a la última capa de tu redención. Ni más ni menos.

No ha cambiado mi carácter, me he acostumbrado al encierro desde que comenzó la pandemia. Salgo poco. No extraño la calle, no extraño a la gente. Mucha de la familia que perdí fue durante la pandemia. No volví a ir a reuniones. No voy a funerales, no visito a mi familia. Soy una parte viva de mi casa. Un adorno surrealista con los pelos parados. Tengo el pelo morado y el espíritu oscilando entre azul y buenas noches.
Se me ha caído un diente gracias a la descalcificación del tiempo. No me da pena reír chimuela, total los que me ven no se ríen de mí. No me llevo bien con las burlas hacía mi persona. No voy a cortarme el pelo a la estética. la Emilia me lo corta. Tampoco voy a restaurantes, al cine o a cualquier lado. Soy una bruja escaldufa, la única bruja que estruja. ¿Conocen a Madame Mim? Soy yo. La bruja como  a mi autoestima le gusta llamarme. Y es que un día platicando con Eva Marie me tomé una foto para regalársela ¡voilá! soy Madame Mim.

Tengo poderes mágicos, una varita mágica y tres bolsas de panditas riquísimos para no llorar cuando me muero por no verte Jesús mío. 

Puedo convertir una cucaracha en cadáver por obra y gracia de mi escoba voladora. También sé estrellar un móvil en la pared con la velocidad más grande que una maldición. Gracias a mis superpoderes pasé a ser un elemento casi imperceptible desde que escuché que mi voz había dejado de ser potente, autoritaria, temeraria, volviéndose voz de pito de borracho con agruras.

Ninguna reina tiene voz de brisa floja, ni de abuela en ciernes. Troglodita por ocasión, santurrona por equivocación. El día que supe que podía volverme invisible fue cuando escuché un ¨te amo¨ que no era para mí. La pijama envolviendo mis huesos -¿qué? que sea rellenita no quiere decir que no tenga esqueleto- ese día desapareció mi dignidad. En vez de volar, me escondí en mi recámara, palacio lleno de sábanas en forma de fantasmas que se convirtieron en mis amigos al paso del tiempo. Mi amante cambió de palacio para refugiarse en un lugar de cuyo nombre no quiero acordarme.
El espejo rústico que me mostraba todas las mañanas si seguía siendo bella, lo rompió en mil pedazos la importancia de no seguir siendo yo. Algún día el espejo volverá al recinto de los olvidos.Entonces el báculo del amor regresará a la lisonja cumbiambera. Cumbala cumbala cumba cumba ya.

El tiempo te regala cosas extraordinarias como la belleza de una sonrisa mística. Regala momentos, rezos, oraciones para ti remitidas. Tú lo ignoras pero siempre hay alguien que se acuerda de ti aún cuando tu recuerdo en forma de ola esté asentado más allá del jazz for yu. El otro lado del charco queda a un madrazo de piedra. Lanza una, quizás encuentres a Cosimo con Teté contando lamparones o algo así.

Iyeoka colibrí regresó el domingo cuando Laura y yo bañábamos a Cucs, perro mascota de Barry. El colibrí se quedó estático a la altura de mi abismo. Me sacó una sonrisa alejándose rápidamente armando carreras contra el tiempo de domingos en flor. El dique.
Muy bellos son los colibríes compañeros de brujas con aires  del mediterráneo desconocido. Huelen a olas de mar arreboladas las mejillas por el tenue calor de un somnoliento Sol.

Ahorita recordé a las gárgolas buscadoras de hombres que no tiene sentido lo que escribo. El sinsentido nunca ha tenido sentido. ¿Y a quién le importa si lo que escribo no  se entiende? Los que entienden son para los que dan sentido a lo que escribo. 

Cuando como hoy me viene a la mente todo lo que he aprendido durante este tiempo de mi búsqueda por saber qué piensan los que no veo. Mucho he aprendido. De entre todo ello, NADA ES PARA SIEMPRE.

Laura me preguntó cuando le dije que quería un blog como el de la Princesa Coacalquense. Un blog muy famoso en esos tiempos.
-¿Para qué quieres escribir mamá? 
-Quiero saber. Conste que yo sé mucho y si no me creen ¿quién es la que les gana en el maratón con todo y sus trampas?
-Pos yo ¿quién más beibi?
Quiero que me escuchen lo que tengo que decir.

Las brujas saltan como luces de colores de un lado a otro buscando menjurjes para sus hechizos. Las tijeras en forma de cruz son un buen escudo para proteger a los niños y sus cerebros. ¿A quién le chuparon la mollera y quedó así tal cual?
-Ah si, la gárgola en minúsculas.

Es feo que tal como los ejércitos de hormigas con sus comandantes, generales y demás tropa no existan más en mi mete. Las sinfónicas de grillos, las lombrices rockeras, los perros de huéspedes. Todos han desaparecido de mi mundo fantástico con ayuda de los antidepresivos que hoy  me mantienen en vigilia. En su lugar entró al mundo de tinieblas todo el mal que existe.

La violencia sexual dentro de las pesadillas es horrible, muero infinitas veces. Sufro como DiosCristo, Puede suceder que te sientes a medianoche a orillas de tu cama. LuzBell tiene tal cual escenas que la recrean, lo que creen saber los maleantes acechando mi pequeño cuerpo. Los asesinos con pistolas pavorosas se instalaron en  La vida es  Sueño dentro de tus pesadillas. 

¿Cómo escapar de lo inexistente? ¿Cómo escapar de algo que nadie ve? ¿Cómo escapar del ¨¡cállate!¨que nadie escucha? En ocasiones vienen mis hermanos muertos a visitarme aún cuando su presencia me asusta, me sobrecoge el frío mortal. 
El niño suicida llega siempre con una sonrisa dibujada en sus delgados labios, pero está muerto. ¿Cómo sonreír a los muertos?

Me son retirados los antidepresivos, creí que quizás enloquecería a falta de realidades inventadas pero no. Mi vida está en paz. Detesto eso sí el tremor que ayer me impidió escribir y que hoy ha aparecido casi al final de mi pensamiento escrito.

La otredad no vino hoy, quiere decir que a pesar del mimetismo del Barry ¿o mío? sigo pensando. Eso nomás, pensando. Mis letras no pueden transmitir el sufrimiento al teclear cada letra. Mañana amaneceré como si Luc y Fer me hubiesen aplastado como chinche. Nunca he sido chinche pero por el tamaño del dolor imagino que así se siente ser aplastada por los beligerantes brazos o mejor dicho, dedos, del amo del inframundo.

Una vez soñé con Dios. Todo era escombros, derrumbes, tierra. En medio del caos  un abismo, a la orilla de la muerte, un hombre vestido totalmente de blanco extendía su mano para salvarme. Está chido ¿no? que venga a salvarte el mismo Dios es un milagro como ese que por mi falta de fe no hago que suceda.

El día que vuelva a ser yo, sin mimetismos ni pesadillas, ni diablos, violadores, ladrones, ni cosas feas no volveré a ser lo que antes fui, ni lo que solía ser. Seré un cuadro de tristeza arrumbado en la pared.
 
El mundo de los antidepresivos en el que he vivido es apenas un oasis de lo que en realidad es, lo imagino así.  Sentirse como nube encima de tu familia, atravesando el techo, gritando a tu hija para que te ayude. tu hija no está. Y si como no, es Laura no está, como una canción.

... ´tonces, 

ojalá mi carrocería hubiese sido como la de un BMW pero no, soy un carromato arcaico al que por más que le curen o cambien refacciones siempre habrá algo de lo que se descomponga. Y es que soy así. Nací con el santo de espaldas, con las estrellas al revés, con la razón en la locura y la locura en el último gran combo de la vida artificial. Vivo una vida de mentiras para existir sin saberlo.

Bona nit (me pregunto si el catalán que estoy aprendiendo sirva para volver a hablar con el hombre que me enseñó a amar mis raíces. El hombre que imaginaba a Elena Poniatowska como yo. Yo que soy menos que el oropel de un hongo diminuto.)

Les quiero amics,
tengan paciencia conmigo 
siempre hay alguien que espera por ustedes.
¿Yu nou güer a min?

Si no me creen pregunten al poeta que murió con mi nombre tatuado en el alma, ¿o no Enrique?
(He enviado otra carta a Enrique Bunbury, Oj Alá me conteste).










 


martes, 2 de mayo de 2023

Mi chula

Es lo más hermoso que he sentido en estos últimos meses. Tener entre mis manos la superficie con un borde hecho un día que a Laura se le ocurrió dejarla en un lugar que no debía.
Hermosa, preciosa, chula, linda. La abracé, le di muchos besos. 
Todos los días le veo tan lejos y tan cerca de mí. Inconmensurable el amor que le tengo. 
Llevamos casi tres meses separadas pero en casos de urgencia soy la opción con menos pérdidas. Digo, escribir es importante para mi pero si no hay manera, hagamos que sea leve la espera.
Le hermosa, bella y chula computadora ha tenido que ser cedida por un tiempo a mi bella hija para ser usada por completo los días sin nombre.
´tonces hoy terminó temprano de usarla. Y más pronto que inmediato la tomé entre mis manos, la llené de besos y me puse a escribir. Claro que después de permanecer sin usar mi cerebro este se encuentra oxidado. Hay que ponerle aceite a los engranes del recuerdo, cerrar los ojos para atraer más cerca los pensamientos furtivos para escoger lo que sea digno de escribir.

El moho en mis escasas neuronas está muy arraigado, tanto que no pude limpiarlo del todo bien, y pues, no pude recoser los recuerdos con  las fábulas pérdidas, los sentimientos engañosos, las lágrimas de sapa coherente, el ignominioso proceder que me orilló a cometer un hecho bochornoso que si algún día logro quitarle la vergüenza que me da recordarlo, quizás lo escriba en este evento conceptual al que adhiero la conciencia de lo inmediato. Ahora pongan todo eso en una olla de grillos. Aí me dicen lo que resulte.

Ya lo decía el gran señor del conocimiento y la sabiduría, gran andante de los caminos inquietos. Peregrino de la palabra, asesor de mi vida por casi diez años, y después me abandonó pero pus de eso no estaba hablando. Y para colmo olvidé de lo que estaba hablando porque me distraje viendo la maravillosa película -para mí- El Dorado, que Barry y Laura ven para aligerar la noche.

Antes podían pasar muchas cosas a mi alrededor sin inmutarme pero no es lo mismo la MaLquEridA que cien años después. El cerebro no carbura a la primera, agregándole las chorrocientas pastillas ingeridas durante los días demasiado calurosos, y la sabrosísima agua de frutas refrescante que Laura y el Barry me han traído para aminorar el escozor provocado por los miles de piquetes imaginarios del calor hacen que de nuevo las ideas vuelen por todos lados sin que ninguna concuerde.

Lo que es muy cierto es que sentir las teclas en mis dedos bailarines es fabulosa. 

Antes de que desaparezcan los miles de seguidores y de que cante el gallo Claudio tres veces, volveré a escribir aunque eso sí, no prometo congruencia. La otredad ha permanecido dormida durante tres meses, seguramente el silencio le ha gustado más -como a mí- que escribir al ritmo del tum tata tum tata tum tatatum.

Auf wiedersehen freunde








 



Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.

...che madre (130) ...RKO (2) 2010 (1) abandono (21) abuela (62) agradecimientos (14) alucinados (90) Amigocha (1) amigos (121) amor (29) amor y desamor (15) amores y desamores (12) arrepentimientos. (6) aventuras.inocencia (16) baile (8) Barry (156) berrinche (34) besos (14) blog (70) Bunbury. (22) Calixto (4) cambio. (19) casa (14) celular (8) club (2) comida (10) complejos (22) conciencia (36) conciertos (4) confusiones (29) CristyAna Melindrosa (1) cuentos (20) cuentos cortos (65) cuentos de-mentes desequilibradas (119) cuentos para mentes desequilibradas (4) culpas (19) de película (25) departamento (1) Diagnóstico (19) dolor (35) educación (16) ego (4) elucubraciones inquietas (1) emociones (47) enfermedad (33) enfermedad. (16) entrevista (2) ep (7) es hora de hablar (20) escuela (10) Familia (76) familia real (22) familia. (37) fans (8) felicidad (78) Ficciones (42) Flor (251) flores (14) fobia (11) fortaleza (14) gente (25) grande (6) grande. (6) gritos (20) guapos (8) guarreces (8) heridas (28) hermanos (39) hijos (53) historias (168) historias.MaLquEridA (157) hongo... (19) hongos (9) Hoy (10) hoy escribo lo que quiero. Desnuda. Contradicción (73) huesos (6) ilusiones. (12) impotencia (21) insomnios (1) intercambio (1) juegos (28) Kiku (41) Kiku Muny (45) la f... no mam´s (2) lado oscuro. (34) le entro (18) libros (7) libros. (2) llantos (21) lluvia (10) los 200 (1) lunares (1) malo (38) Malo. (22) MaLquEridA.sueños (46) mamá (35) mascotas (70) mchálas (6) me cae (7) mi casa (3) miedo (9) milagros (6) mudanza (3) muerte (9) Muny (10) Natalia la bella (84) navidad (6) nervios (17) niñez (17) niñez. (8) no mames (17) nueris (7) olor (5) padres (28) papis (4) parkinson (1) Parkinson (22) Pelusa (1) pensar. (29) pensar.ilusiones (9) Pepe (6) perfume (10) pertenecer (6) pianista (2) planes (9) poesía incorrupta (4) radio (3) raros (3) real (30) realidades (70) reina hongo. (48) risas (17) Santa (6) secuestro (3) si acepto (4) sin nada que hacer (34) sin rencores (22) sobrinos (3) soledad. (9) sueños guajiros (61) sueños infantiles (13) suicidio (2) suicido.ángel (3) sustos (5) televisión (4) trabajo (8) tradiciones (9) tris (2) triste (17) unión (7) utopías (15) vas (6) vergüenza (8) vida (58) vida. (27) virtual (4) vivir (20) yo mera (12) yo mera. (4)

Ángeles de la fe

Yo traigo la verdad en mi palabra Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo. Vengo a contarte que hay luces que nos hieren, que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena. Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia. Descubrirme a mí mismo y en tu figura qué poca cosa somos sin ternura.