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jueves, 5 de enero de 2012

Interludio








Escribo saliendo de una depresión que me tuvo en el hoyo tres días, por no decir un mes.No quería hacerlo porque este blog cada vez es más depresivo pero como es mi única válvula de escape, lo haré, lo siento.

PD1. No seguir leyendo so pena de ponerse tristes o mandarme a la chingada.
PD2: Conste que se los advertí
PD3: Última oportunidad de darme ¡Next!

Anyway.

No. 1

Desde que volví de Michoacán ha habido cambios raros en mi vida que no logro entender empezando por Barry. Siento que ya no me quiere, que me tolera y eso es algo con lo que no podría vivir. Se lo he dicho porque he descubierto en su mirada algo feo que ni quiero escribir por miedo a que sea cierto. No quiero la lástima de nadie, menos la de él. Para mi sería peor que morir.
Su actitud ha cambiado mucho y no sé cómo hacer para entender, se lo pregunto pero esa mirada me asusta.

Me ha cuestionado varias veces la razón por la que me casé con él. Se la he dicho pero no me lo cree y contra eso no puedo hacer nada.
Nada es para siempre y el final estoy segura se acerca.

Me siento un estorbo y encima no me ama, eso si duele chingao. Pienso que es hora de descolgar mis alas y volar hasta chocar con mi derrota.

No.2 

La desaparición de mi amigo JP. No entiendo qué pasó. No entiendo una chingada porqué se fue. Los amigos no desaparecen. Los amigos se aman y se dicen de frente lo que les duele o lastima.
Mi no entender.
Esa es otra llaga que me hace pensar que yo soy la mala en la historia.
¿Y si no hubo historia y fue otra treta de mis insomnios?
¿Existes JP? dime que si.

No. 3

Soy la mujer más fea del mundo mundial en este momento. Mi cabello es estropajo vivo. Mi panza parece de chelero y yo ni siquiera bebo.
Mis ojos se han apagado y cada mañana al verme al espejo y elegir ¨Hoy voy a ser feliz¨  el espejo me responde ¨No mames mames¨
Nunca he tenido problema en aceptarme como soy pero en estos días me siento Shrek ni siquiera Fiona, ella está más bonita que yo.

No. 4

La palabra ¨Suicidio¨ ha vuelto a aparecer en mi vocabulario. No la he desterrado por si las moscas se me ofrece. 
Estos tres últimos días la idea no se fue de mi mente pero pensé que no podía dejar de herencia a La Bella el saber que su abuela se suicidó por idioteces.
Quizás no sean tan idioteces pero hace poco mi Profe me dijo que no hiciera tonterías y que sólo el que carga el costal sabe lo que pesa y a mi me pesaba un chingo. Gracias Profe, me hiciste reflexionar.

No. 5

Siento el dolor y la pena que le causo a mi familia cuando me deprimo pero juro por todos los que quieran que no está en mi hacerlo recurrente.
Los principios de año siempre han sido difíciles y este no podía ser la excepción. 
Me siento desubicada. Siento que ese viaje a Michoacán me ubico en mi verdadero sitio y por eso no encuentro mi lugar.

Quisiera que mis hijos y Barry no sufrieran mis desatinos pero juro por todos los dioses del averno que por más que intento sonreír y ser feliz mi sino es otro. No es que lo elija es simplemente que estoy convencida que este mundo no era para mi y mi mente no termina de digerirlo.
Estoy aquí, trato de vivirlo. En muchas ocasiones lo logro pero en otras el abismo de la oscuridad me tiene agarrada de los huevos.

No 6

Un día IvaniUS me dijo que siempre que me cayera, los amigos estarían ahí para levantarme. Te agradezco IvaniUS porque esas palabras dichas hace tanto tiempo ya, aún repercuten en mi mente. Y han sido los amigos los que me ayudan a salir de la depresión.
Supongo que un día será de tal tamaño que no habrá vuelta de hoja. No sé si ese día llegue. No sé si me alcance el tiempo a vivir el final de mi destino pero me faltan muchas caídas y en una de esas puede que no me levante más.
Mau apúrate!

No. 7

Hace tiempo el Pirata me dijo que debía tener cuidado con lo que escribiera porque muchos jóvenes me leen y lo que diga pueden ellos tomarlo de otra forma.
Siento mucha responsabilidad en cuanto a eso pero también pienso que no se les puede ocultar la vida. No todo es risas y felicidad y como en todo, la vida es en ocasiones un puto lío en el cual no se encuentra la manera de salir.

No 8

Siento mucha pena porque ser bloggera ha sido mi mayor ¨cualidad¨ desde hace casi tres años. Me gusta leerlos, saber lo que escriben y cómo lo escriben y aunque soy muy parca en mis comentarios -no me veo chorera- siempre los leo y en estos últimos días los he leído poco. De hecho casi no he visitado ningún blog.

Les pido perdón porque muchos se toman la molestia de leerme y no he contribuido de la misma manera.

No 9

Traigo líos existenciales con Los Apellidos Ilustres, de hecho el sábado tendré una reunión con ellos en el pueblito de ensueño donde vivimos la infancia. Ese día se decide mucho de mi futuro incierto.
Trato de vivir pensando que nací sola y sola moriré pero alejarme de mi familia me ha costado poner un corazón más duro donde comenzaban a retoñar rosas.

No 10

Muchos critican el exponer mi vida frente a tanta gente que no conozco y que puede ser que nunca lo haga pero ha sido esta gente la que me ubica -junto con mis hijos y Barry- en el verdadero sitio que debo pisar.

Hoy leí algunos tuits de Xhabyra, de la Amigocha, de Jo, de Kiku, Lucio Lozano, Perjudicial, y me avergoncé de ser yo.
Hace unos días, Víctor en facebook, recordó el poema que me hizo hace tiempo y con el cual lloré todo el día.
Lo escuché junto con la canción de María del Ángel, la que siento que fue compuesta para mi -obvio no- pero así lo siento. 

Una cosa que me ha asombrado es la amistad con VickThor que llegó en el momento justo en el que iba en caída libre hacía mis delirios. 
Saber que estuvo -está ahí- en el momento que lo necesite me hace ver que no estoy sola en mi mundo de imaginación.

Gracias Jo por tu presencia, pensé nunca más regresarías.
Gracias Richard por ese abrazo tan sincero y ese beso que no olvidaré.
Gracias a R porque sin ti las noches serían pesadillas.

Un tweet que me impactó leer fue el de Uriel porque me decía ¿Sabe que la quiero? y eso me hizo pasita el corazón.

A Uriel lo leo desde hace mucho. Sé de sus ausencias, sus insomnios sus soledades y que me dijera que me quiere hizo que los calzones se me hicieran yo-yo.

Los tweets de ellos me hicieron reflexionar. Este post era el último que escribiría porque pensaba partir de este ingrato mundo acompañada de mi locura. Pero leerlos me hizo sentir vergüenza de mi misma. Me hizo sentir que no valoro nada de lo que tengo. Me sentí muy avergonzada, pido perdón por favor.

Y les agradezco a ellos y a todos los que me ayudan y me alientan. A todos aquellos que no les da vergüenza tener una amiga depresiva. A todos aquellos que sin conocerme me quieren. A todos aquellos que comprenden que el parkinson es una puta enfermedad de la chingada que no debería existir. Ni tampoco el cáncer ni ninguna pinche enfermedad pero si no fuera así habría más sobrepoblación pues ya nos chingamos los enfermos.

No 11

Les agradezco a Barry -que me acaba de ver con mucha ternura :( - me dijo que no estoy sola, aunque lo arruinó cuando me preguntó el porqué me casé con él.

A mis hijos que en su desolación me llevaron con el médico con el que me porté muy grosera y el que me dijo que me iba a ayudar.
¨Los milagros no existen¨-contesté-. Sonrío y dijo que no era tan bueno pero lo intentaría.
Lo que más siento en el alma es el dolor que causo en ellos. Quisiera poder resarcirles todo el daño que les he hecho pero no hay manera. Prometerles ser mejor no ayuda porque las palabras como golondrinas -dije ayer- se van a la chingada.

No 12

Hay algo que si puedo hacer y que he pensado muy bien.
Renunciaré a las clases de inglés- en dos años no he aprendido siquiera a entablar una mediana conversación- así que renuncio y Jean Claude, Sonia, Martha y todos los demás pueden irse a la chingada. Menos mi hermana. 
7 Words 7 no se decepcione de mi por favor.

Retomaré mis clases de yoga- Barry ha dicho que no- pero lo he decidido así que ya pensaré bien qué hacer. Usaré de nuevo la caminadora poniendo especial cuidado en no caerme -últimamente visito el suelo muy seguido- pero juro que intentaré caminar.
Ayer me dí -otra vez- un santo chingadazo que no entiendo como no me fracturé mi hermoso piececito.

Me inscribiré en la escuela de Artes que está cerca de casa. Renunciaré -un poco nomás- al suicidio. Pensaré en que La Bella es la mayor dicha que hay en el mundo y que quiero enseñarle a hacer travesuras. A subir las escaleras eléctricas cuando vayan de bajada. Le enseñaré a deletrear. Le enseñaré la primera melodía que toqué en el piano. Le enseñaré tantas cosas que espero que el tiempo no se me acabe y que el puto parkinson me dé una tregua que dudo mucho por el problema que ha aparecido. Tendré fe, puede que se pueda hacer algo.

No 13

Hoy la vida -después de casi un mes- se ve mejor. Debo agradecer -como siempre- a Kiku, a Bruno, a Barry, a JP -aunque no esté- a mis chihuahuas, a reptilio -que no sabe cuanto me ayuda- a Jhon -mi pez beta- que aún me hace fiestas cuando bajo las escaleras. a mi Profe, a Compi, a la Gaviotica, a los del facebook que son muchos, a Victoria Eugenia que se tomó la molestia de conseguirme una dirección para escribir y a todos aquellos que me dejan una palabra de cariño.
A los que no mencioné- creo la memoria está en decadencia también- y a los que pasan sin ver, Muchas gracias.

Marité, Salomé, Bee, Carina y Draco, Mis, Compi, Hermanito -tú sabes quién- Dan, un abrazo especial para ustedes.

Estoy segura que olvidé a muchos pero juro que mi memoria está a full y ya no cabe un nombre más.
Mi alma no está curada. Mi corazón tiene muchas cicatrices. Mi espíritu está en decadencia pero sigo viva y creo que es lo que importa ahora.

Perdón si me he pasado de letras pero mi corazón se estaba ahogando. Estoy tirada, esperen un poco, recobro fuerzas y vuelvo cuando sepa que la vida no es tan mala.


Neto, les juro que los amo.















miércoles, 4 de enero de 2012

Las palabras como golondrinas






Tercera parte, la mitad de lo que no será.

El día que Donato falleció, la familia no supo qué hacer. Reunidos en la sala hablaban sobre los pasos a dar. Todos coincidían en una cosa, eran familia y se ayudarían.

Las palabras son como golondrinas, se van cada tanto sin dejar huella, cuando regresan ya no son las mismas. Ya no significan igual.
Golondrinas desplumadas con alas rotas y cansadas de volar.

Donato se veló en la sala con decenas de cirios y flores puestas en botes de pintura acondicionados de floreros. 

Él era un Apellido Ilustre. 

La gente que conoció a sus antepasados llegaron a dar el pésame a Cirila quién lo que quería era que la dejaran sola para pensar quién iba a manejar su vida. De costumbres arcaicas, Cirila había sido educada para obedecer al hombre que la había hecho su esposa. El mismo que dentro de un ataúd gris, veía todo sin saber qué había sucedido.
Donato muerto, a tres palmos de su cuerpo veía lo que pasaba sin entender. Se tallaba los ojos, gritaba en el oído de Cirila para que viera que estaba ahí. Jaló de la camisa a Miguel sin lograr siquiera moverlo.
Regañó a los gemelos, lanzó gritos en cada sitio de la casa pero nadie lo escuchó, la piedra de la realidad le dio con todo. Donato se vio muerto y dejó caer los brazos rendido, dejando que las lágrimas que nunca lloró, salieran sin respiro.

Mesándose  los cabellos, comenzó a dejar trozos de recuerdos en las paredes de la casa. Puso sombras en la puerta de la sala para que de cuanto en cuanto vieran que él no se había ido del todo.
En la puerta de la entrada grabó el silbido con el que anunciaba su llegada y sin más lanzando un grito de desesperación se perdió en los rincones de las noche bruna del olvido.

Ausencia sentada en un rincón con falda roja y suéter de algodón pensaba en el bebé que traía dentro y al que su padre no conocería.
Romeo llegó para dar un abrazo fuerte a quien de ahí en adelante sería su protegida. La querría más que a ninguna, dando el todo por ella: Ausencia sería desde ese día la responsabilidad de un hombre que no conoció el amor a su lado.
Ausencia dejó de existir en el mundo terrenal. Con un hijo en su vientre, cerró sus puertas a la alegría de vivir.

Lo que sucedió después pocos lo recuerdan. Hablaban y decían que los pequeños seguirían estudiando ayudados por los mayores. Tratarían de que todo siguiera igual sin entender que después de la muerte del padre ya nada volvería a ser lo que fue.
Miguel fue el más afectado, cayó sobre él la responsabilidad de cuidar de su madre y sus hermanos menores.

Cirila no hablaba, de un día a otro le cambió la vida. Sin saber qué hacer, se sintió como nube antes de ser agua. Recogió los pedazos de su vida, comenzando a ser dueña de si misma. 
Metió los retazos en una bolsa de papel. La guardó en el lugar prohibido a los niños tocar: La estufa, sitio en el que guardaban lo que no querían que nadie viera. 
Sentada con su chal negro cerró los ojos acurrucada esperando que le dijeran que todo era un mal sueño. Ahí quieta, solita quedó dormida como gorrión desvalido.

Miguel se volvió más apegado a su madre. La cuidaba y amaba como sólo los hijos saben amar. 
Un día extraño en que la vida no va como debiera, Cirila se soñó en un parque con once globos de colores atados a un cordel en su mano.
Alzó la vista, vio como cada uno se desataba y emprendía el vuelo hacía su destino, sin poder ella hacer nada, más que lanzar un suspiro sin remitente.

Los globos de colores se perdieron en el camino a un cielo azul. Algunos volaron muy alto pero cayeron tan pronto como subieron azotando contra el frío suelo de la realidad.
Otros fueron más despacio. Algunos más atoraron su cuerda en el poste de la vida tranquila.
Otros más... dejaron su huella en el aire.

Y la vida camino despacio pasando cuatro años en el que Cirila después de una semana en el hospital, moriría del mismo modo que Donato, un coágulo en el cerebro le quitó la oportunidad de abrazar a los nietos que ya no vio.

Los hijos después de llorar a su madre se enfrentaron a algo en lo que nadie pensó: Sus padres murieron intestados, dejando tras de si una casa que fuera para el que más la necesitara.
Así fue al principio hasta que la vida enseñó que entre escoger lo bueno y lo malo, unos prefieren vivir. 












martes, 3 de enero de 2012

Segundo tiempo o parte no importa eso





Cuando Miguel llegó a la casa, Ausencia se sintió desplazada. Su reinado de niña mimada había terminado. Los padres estaban encantados con el nuevo bebé y ella pasaba a segundo plano.
No se acercó a su hermano por lo menos en seis meses. Lo veía sin verlo, ni cuando su madre la llamaba para que le acariciara. Volteaba la mirada para otro lado mientras Cirila le acariciaba la mejilla.
La reticencia al niño se fue venciendo poco a poco. Llegó el momento en que la curiosidad le ganó,   despacito se acercó al que sería por siempre el hermano más apegado a ella. Dándole un beso rápido sello el camino de una hermandad que al paso del tiempo se vuelve más fuerte.

Miguel no habló hasta los cinco años. Los padres no entendían qué pasaba. Hacían toda clase de trucos para que el niño balbuceara algo, pero él sólo señalaba con su dedito de niño lindo lo que quería.
-¨Ya hablará¨- decía la abuela Candelaria que en eso de vaticinar futuros familiares nadie le ganaba.

Así pues, Cirila dio la orden de que no se le hiciera caso hasta que dijera una palabra. Su instinto de madre le decía que Miguel estaba bien pero por alguna razón no quería dejarse escuchar.
Un día una vocecita nunca oída dijo ¨Mamá¨. Desde entonces la férrea voz de Miguel no se ha dejado de oír aunque cada vez sea menos el caso que se le haga.
Su carácter pacífico no le ha traído buenas experiencias. Aún así sigue pensando que es mejor hablar antes que enfrentar los golpes.

La vida fue creciendo. Llegaron los hermanos menores haciendo de la casa un lío. Donato empezó a construir la parte de atrás porque ya no cabían. La situación económica aunque apretada ya daba para poder hacer algo.
Fue así como los hermanos menores se hicieron grandes. Los mayores empezaron a emigrar a sus propios nidos haciendo que la casa se fuera vaciando, como cuando uno despide a las visitas: ¨Adiós, que te vaya bien, que Dios te acompañe¨ y la bendición de Cirila en su mente acompañaba a sus hijos.
Cirila no hablaba mucho y en eso de dar bendiciones era más bien tímida.

Miguel y Ausencia, dormían juntos en un pequeño catre. Abrazados cuando se querían, dándose la espalda cuando se odiaban pero siempre uno al lado de la otra.
Como en película se enfrentaron a borrachos que querían pasarse de listos con Ausencia haciendo que saliera el heroíco Miguel a defenderla con sus puños de niño valiente.
O con palurdos que querían subirlos con violencia a sus coches, haciendo que los niños pegaran la carrera hasta dónde el viento dio la vuelta.
Alguna vez, Ausencia se lamentó no haber actuado cuando el profesor Alberto le jaló la patilla a su hermano.Se disculpaba diciendo lo que los adultos le inculcaban: ¨Sea lo que hagan, a los mayores se les respeta¨.
Sintiendo un calor en la cara, Ausencia se contuvo en tirar una patada al maldito que lastimaba al niño. Lo que hizo fue acusar al maestro con Cirila quién de inmediato fue a decirle nombre y apellido al tipo que lastimó a su hijo.
En eso de defender a sus hijos, Cirila era maestra, no en balde había aprendido con once que nadie tiene derecho a pegarle a un niño... a menos que fuera su madre o su padre o los abuelos o los hermanos mayores o...

Miguel y Ausencia peleaban un día si y otro también, para eso eran hermanos. Ella le pegaba en la panza. Él le jalaba los cabellos. Ella se burlaba de cuando no hablaba. Él se reía poniéndose colorado.

Él la quería. Ella también.

La vida pasa menos los recuerdos, Ausencia y Miguel crecieron hasta que el Romeo de Ausencia llegó para llevársela. 
Miguel sintió alegría por su hermana, sabía que ya no estaría sola en el mundo familiar donde once almas vagaban al unísono de sus soledades.

Donato no quiso nunca que su niña consentida se casara pero él ya no decidía. Ausencia había aprendido a golpes que las mujeres también piensan.
En ese tiempo aprendió a que las mujeres por muy feas que fueran siempre encontrarán a alguien que las ame. Ella encontró a Romeo, no lo dejaría ir y lo demás valía para una pura y dos con sal.

La boda se celebró como no se celebran las bodas. Con caras tristes, un padre enojado, una madre abnegada, y unos hermanos que se alegraban en la inconsciencia de no saber qué pasaba.

Donato nunca quiso al Romeo de Ausencia, el poco tiempo que convivieron fue de soportarse pero no se hablaban a menos que fuera necesario.

La víspera de la navidad del año que no fue, Donato invitó a su hija y a Romeo a pasar las navidades con la familia. Él aceptó con la aprobación de Ausencia que lo miraba con agradecimiento. El primer paso para sellar discordias estaba dado.

Bebieron y comieron lo que había, sintiendo por primera vez que el mundo giraba a la par de su vida, eran felices como nunca lo habían sido.
No había golpes, ni caras largas, eran una familia feliz.

La madrugada del tres de enero, un manotazo en la mejilla de Cirila la hizo despertar. Donato estaba pidiendo ayuda sumido su sentir en un coágulo formado en su cabeza.
Asustada la esposa despertó llamando a gritos a los hijos, sin saber qué hacer y viendo que su padre no reaccionaba, llamaron al médico quién ordenó de inmediato llevarlo al hospital. La base de la familia estaba agonizando.
En una cama que no era suya y con Miguel al lado, Donato se fue dejándolos a todos con los ojos huérfanos de lágrimas. La primera muerte de la familia los agarró de improviso como hace la muerte con todos. Llegar sin avisar y cortar con su filosa guadaña el hilo débil de una vida frágil y dura.

Así fue como a las tres de la mañana del tres de enero, Donato dejó de existir, cuando todo iba mejor.













*Segunda de cuatro partes creo yo.
*La imagen nada importa ya.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.

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Ángeles de la fe

Yo traigo la verdad en mi palabra Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo. Vengo a contarte que hay luces que nos hieren, que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena. Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia. Descubrirme a mí mismo y en tu figura qué poca cosa somos sin ternura.