Páginas

sábado, 7 de octubre de 2023

Del Mago de Oz a Jesusa Palancares

Dicen que los gatos pueden ver cosas que los seres humanos no. Seres de otro mundo, fantasmas pululando al rededor nuestro. Siento que es así porque cuando aparezco en el campo visual de la Srita  Guantes, su vista comienza a moverse en torno a mí. Dicen que son los fantasmas que me habitan. Seres espirituales a veces buenos a veces malos buscando la manera de hacerse sentir. Dicen que si duermen sobre alguna parte del cuerpo es porque esa parte específicamente se encuentra con mala salud. Entonces ellos absorben lo malo haciendo que uno se sienta mejor. También absorben las malas energías. Esa es la razón por la que duermen tanto  Pueden llegar a dormir hasta dieciséis horas seguidas. Y si, doy fe de ello. Los habitantes gatunos de mi casa, Srita. Guantes, Epigmenio y Calixto mi gato lixto se la pasan dormidos la mayor parte del día. Cuando están despiertos recorren la casa, juguetean con Cucs -el perro de Barry- comen, se bañan, piden mimos y vuelta a dormir. Dicen que los seres humanos hemos hecho de los gatos, seres inútiles. Los hemos domesticado de tal forma que no cazan, no merodean ni maullan en los tejados ni buscan su alimento. Nosotros se los ponemos al alcance de su pata. ¿Quién es el amo aquí?

Siento que no pronto, no sé cuánto pero estoy haciendo fila en el camino al Inframundo. Mi mirada se está apagando como a la abuela poco antes de morir. O como a Tiki con sus ojitos chupados de pescado o como los de mi mami en el fatídico día que salió de casa rumbo al hospital y no volvió. Su última mirada fue para mí cuando al verla en la camilla, asustada susurré má. Su mirada tenía el color frío de la muerte. Un gris intrínseco, anunciando con silencio contrito, el adiós mortal. El no retorno del camino final.
Barry se asusta cuando le digo de mi mirada apagada. A final de cuentas a pesar de querer terminar con el martirio atado a nuestros pies, morir nos hace acongojarnos. El huequito no estipulado para qué sirve, en el fondo del corazón,  deja salir el miedo a lo desconocido.
Puedo o no estar preparada, por eso mi continuo hablar de la muerte. La tengo presente para no temerle cuando se apague la vela de mi vida. 
Si hoy, mañana o no sé cuándo, mucho o poco tiempo, estaré satisfecha de lo hecho con mi vida. Tuve lo que siempre quise y que no luche por ella. Una familia que me dió más de lo que merecía. 
Soy tratada como reina. Me cuidan, me protegen. Hacen de todo por verme feliz. Yo como reina tirana a veces y solo a veces, sonrío. 
No me arrepiento de lo hecho, hecho está y no hay remedio. ¿Ya pa qué?
Todas las noches entro al cuarto de baño. En el espejo, mi reflejo permite estudiar mi mirada. Mis ojos cafés con esa cortina espesa de pestañas de burro, lacias lacias, se ensombrecieron la noche que descubrí, la mirada desconocida.
¡Ah caray, ya me voy a morir! dije para mí. Acerqué la cara al espejo y si. Las luces se están apagando. Ojalá sea una serie de luces navideñas de mil focos para que dure un poco más.
Estoy bien, me siento bien pero de que mi pinche par de ojos están caducando, no hay duda 
Total, ¿Quién dijo miedo? 
Yo no, al final va a resultar que el león cobarde que una vez fuí, en realidad era muy valiente, sólo que no lo sabía. Igualito como sucede en El Mago de Oz, que por cierto no había visto nunca y que me decepcionó. El Mago de Oz, podía morir sin verla. 
Mejor no leeré El Quijote quien quita y termine decepcionándome también como El Principito de ojos vacíos. 
Decía un ex amigo, "somos lo que leemos". Y yo, pos no soy de libros "elevados". Yo más bien soy de "Los hijos de Sánchez" o "Hasta no verte Jesús miío".
Por lo demás que cada quien lea lo que quiera, coma lo que uiera. Cómo dice la canción: "yo me muero dónde quiera".

Abur

la MaLquEridA



jueves, 21 de septiembre de 2023

Desmitificando

Desmitificación o lo que es lo mismo ¡Hijoles!

A veces y solo a veces creo que todo lo malo me pasa a mi nomás. Tomando en cuenta que mi "malo" no es el mislo estándar para todos, el mío es mío y punto.
Lo malo que me ocurrió fue que mi teléfono se descompuso el domingo.  Lo entregaron hasta hoy. Cómo lo malo me pasa, el teléfono no tiene sonido.  Hoy lo regresaré para que lo revisen de nuevo.

Muchas cosas pasaron estos cuatro días. ¿La mejor? Estoy escribiendo desde el teléfono.   Dado que no hay malo sin bueno, encontré textos de cuando escribía con el alma. Hoy escribo con la cabeza por eso soy malísima pero esa es otra historia, tampoco me tiro al suelo.

No hay mal que bla bla bla

¿Han escrito durante un sismo? Seguramente no porque tienen la suerte de no vivir en zona sísmica, eso exactamente es lo que estoy haciendo. Escribir desde el celular sin medicamentos de por medio. 
Con la cabeza fría y el espíritu independiente, sin quejas de por medio -Barry ya las escuchó- escribo con alegría en mi corazón. ¿Yupi?

También puedo poner caritas miren: 😊😊😊

y también fotos.

la MaLquEridA

Ahora con miedo pero seguro es, voy a publicar. 
Crucen los dedos amics 🤞

jueves, 7 de septiembre de 2023

Siempre quise llamarme Betty

Porque Betty era un nombre tan sublime, tan elegante, tan sutil. Yo siempre quise llamarme Betty. Betty se llamaban mis muñecas. Las de papel, las de plástico, las de trapo. La más hermosa, mi muñeca Lili-Ledy. Tomada de su mano caminábamos las dos paso a pasito. Tenía el pelo negro como el mío. Lacio. Le llegaba a la cintura. Su vestido era de terciopelo. Falda roja, blusa blanca con olán del cuello a la cintura. Tenía calcetas blancas y zapatos negros, sin correa. Zapato fino de niña rica. 

Cuando cumplí XV años el vestido fue igual que el de mi muñeca Betty. No tuve fiesta. Mi madre compró pan de dulce y café negro de olla. Colocando el pan en una charola lo puso al centro de la mesa mientras los ojos de mis hermanos ubicaban el que les gustaba. 'Tonces mamá dijo: "toma tu pan, Flor de María". Yo siempre educada y modosa me levanté lentamente estirando el brazo para tomar una deliciosa concha con mucha azúcar, como me gusta hasta hoy el pan dulce. Si no tiene azúcar, nanay palomas, prefiero un bolillo.

No bien me levanté para tomarlo cuando las manos de mis hermanos, disparadas como saetas, hicieron que el pan desapareciera antes de lo que canta un gallo. Al final sólo quedó una hojaldra solitaria al centro de la charola. Una hojaldra sin azúcar. El pan más tan sin chiste me tocó en mi cumple. Ese fue mi regalo de quince años. No hubo fiesta, pero por esa anécdota bien vale la pena no haber bailado vals ni tener pastel. Ese día Los Apellidos Ilustres protagonizaron uno de los mejores momentos de mi vida, aunque me dejaran una pinche hojaldra.

Para ese entonces, Betty mi muñeca Lili-Ledy había pasado a mejor vida. Desapareció sin despedirse. ¿Qué habrá sido de ella?

Cuando jugaba con mis hermanas con las muñecas de papel, siempre de los siempres se llamaron Betty. Las recortábamos con mucho cuidado para luego irlas intercalando entre las páginas de algún libro de los que nunca faltaron en mi casa. Fue una buena temporada la de las muñecas. Todas eran Betty's. Mis muñecas de papel.

"A mí me hubiera gustado llamarme Betty", pensaba en mis adentros cuando trapeaba el piso de mi casa. A veces, platicando con sartenes y cacerolas, decía: "llámame Betty, señora cacerola". Mamá algunas veces me cachó hablando con los trastes. No me decía nada. Mamá sabía de mis rarezas así que normal para ella que yo hablara sola.

En ocasiones practicaba mi firma con el nombre de Betty. Trapeando de un lado a otro hacía pausas para practicar y practicar: Beatriz Sánchez y Ruíz Flores. Mi nombre era bonito. El nombre de la inventada en mi memoria.

Digamos que ese fue el inicio de muchos alias que fueron surgiendo a raíz de la llegada de la virtualidad.
Jennifer Natasha, Almudena Ruipérez, Nena Daconte, Jesusa Palancares, etc.  Paradójicamente nunca me llamé Betty. En mis imaginarios siempre me llamé Betty. Igual nadie me llama por mi nombre.  Soy Chikis, Flora, Florinda, Florencia, Floripondia, Hongo, Champy, etc. Nadie me llama Flor de María. Tan bonito mi nombre. 
Mis amigos los virtuales nunca han pronunciado mi nombre porque no existo en su vida cotidiana. Los poquísimos amigos reales me llaman ¨MaLquE¨, y los imaginarios tal como yo, no existimos. RIP.

En la secundaria, conocí a la primera Betty que se cruzó en mi camino. Iba ella en 1ºA, yo en 1ºD. Nunca fuimos amigas. La observaba. Tenía un lunar grande en la cara. Muy llamativo. Esa Betty no me caía muy bien. Transcurrieron los tres años de secundaria de igual manera. Nos dejamos de ver.

Pasado el tiempo la reconocí siendo novia de la hija de la maestra América. Sí, aquella que me aventó un borrador en la cabeza por algo que no recuerdo que hice. 

Betty fue la primera mujer lesbiana que conocí sin saber ni tener idea siquiera de lo que era el lesbianismo.

Ha pasado el tiempo, ya nadie se llama Betty, ni yo. Tampoco hablo con las sartenes y cacerolas. Mi firma obviamente es con mi nombre real. Ya no tengo una madre preocupada por mis rarezas. Ya no tengo nada de lo que fui. Ya no me llamo Betty.

En la actualidad, trato de llenar mi vida de escritos memoriales, sumariado de mis locuras. Sigo trapeando los pisos, haciendo de este oficio caduco toda una maestría en el arte de pasar las jergas por todos los rincones de la casa. Y escribo de vez en cuando para intentar ser una escribidora de pasquines sin oficio ni beneficio, tal cual mi vida es.

Alguien que sólo vive para vivir,
muriendo de a poquito cuando pasan los días sin escribir.



















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.

...che madre (130) ...RKO (2) 2010 (1) abandono (21) abuela (62) agradecimientos (14) alucinados (90) Amigocha (1) amigos (121) amor (29) amor y desamor (15) amores y desamores (12) arrepentimientos. (6) aventuras.inocencia (16) baile (8) Barry (156) berrinche (34) besos (14) blog (70) Bunbury. (22) Calixto (4) cambio. (19) casa (14) celular (8) club (2) comida (10) complejos (22) conciencia (36) conciertos (4) confusiones (29) CristyAna Melindrosa (1) cuentos (20) cuentos cortos (65) cuentos de-mentes desequilibradas (119) cuentos para mentes desequilibradas (4) culpas (19) de película (25) departamento (1) Diagnóstico (19) dolor (35) educación (16) ego (4) elucubraciones inquietas (1) emociones (47) enfermedad (33) enfermedad. (16) entrevista (2) ep (7) es hora de hablar (20) escuela (10) Familia (76) familia real (22) familia. (37) fans (8) felicidad (78) Ficciones (42) Flor (251) flores (14) fobia (11) fortaleza (14) gente (25) grande (6) grande. (6) gritos (20) guapos (8) guarreces (8) heridas (28) hermanos (39) hijos (53) historias (168) historias.MaLquEridA (157) hongo... (19) hongos (9) Hoy (10) hoy escribo lo que quiero. Desnuda. Contradicción (73) huesos (6) ilusiones. (12) impotencia (21) insomnios (1) intercambio (1) juegos (28) Kiku (41) Kiku Muny (45) la f... no mam´s (2) lado oscuro. (34) le entro (18) libros (7) libros. (2) llantos (21) lluvia (10) los 200 (1) lunares (1) malo (38) Malo. (22) MaLquEridA.sueños (46) mamá (35) mascotas (70) mchálas (6) me cae (7) mi casa (3) miedo (9) milagros (6) mudanza (3) muerte (9) Muny (10) Natalia la bella (84) navidad (6) nervios (17) niñez (17) niñez. (8) no mames (17) nueris (7) olor (5) padres (28) papis (4) parkinson (1) Parkinson (22) Pelusa (1) pensar. (29) pensar.ilusiones (9) Pepe (6) perfume (10) pertenecer (6) pianista (2) planes (9) poesía incorrupta (4) radio (3) raros (3) real (30) realidades (70) reina hongo. (48) risas (17) Santa (6) secuestro (3) si acepto (4) sin nada que hacer (34) sin rencores (22) sobrinos (3) soledad. (9) sueños guajiros (61) sueños infantiles (13) suicidio (2) suicido.ángel (3) sustos (5) televisión (4) trabajo (8) tradiciones (9) tris (2) triste (17) unión (7) utopías (15) vas (6) vergüenza (8) vida (58) vida. (27) virtual (4) vivir (20) yo mera (12) yo mera. (4)

Ángeles de la fe

Yo traigo la verdad en mi palabra Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo. Vengo a contarte que hay luces que nos hieren, que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena. Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia. Descubrirme a mí mismo y en tu figura qué poca cosa somos sin ternura.