Páginas

jueves, 1 de julio de 2010

Si puedes ver... oír... sentir... entonces puedes verla.



Mi pueblecito está escondido entre árboles enormes que ocultan al cielo cuando están enojados y se mueven fuertemente de un lado a otro por la fuerza del viento.
Los árboles cuando se enojan porque un pájaro mordizqueo una de sus ramas o porque el aire despeinó su punta, tienden a esconder al cielo de las miradas de la gente. Se agarran de las ramas unos a otros no dejando ver ni un trocito de cielo y riéndose de la cara de la gente que por más que quiere no puede ver nada.

En mi pueblecito puedes ver - si te concentras - la casa del padre Ramiro. Es una casa tétrica. La puerta enorme de madera es imposible franquearla. Desde la calle puedes asomarte al sótano por las ventanas con barrotes y sin vidrios.. Puedes ver objetos llenos de polvo. Y también puedes ver el espíritu del padre que vaga entre las sombras de su casa buscando su gran sombrero y su bastón con el que amenazaba a los niños que no se asustaban con su gran estatura.

En mi pueblo puedes oir - si pones mucha atención - las campanas de la parroquia llamando a misa de 7. Misa de pobres. Recuerda que la misa de 7 es para los pobres y la misa de 11 es para los ricos, no lo olvides. Así es en mi pueblo.

En mi pueblecito puedes ver los lavaderos comunales, donde las señoras íban a lavar sus tristezas con el agua de la pileta larga en la que todas tallaban el desprecio del que a veces eran objeto por sus maridos. Con su jícara de colores enjuagaban sus alegrías para tenerlas muy limpias, listas para cuando tuvieran que resarcirse del continuo ataque de la pobreza.

También lavaban su cara para dejarla limpia de lágrimas de vida.

Puedes oir las risas de los niños que juegan bajo la vista alegre del sol que los acompaña  agarrándolos de las manecitas llenas de barro. La cara con dos manzanas rojas en vez de cachetes y los pantalones rotos de tanto jugar a las canicas.

En mi pueblo puedes ver como a las 4 de la mañana, al demonio que se despide en el cruce de la carretera, enojado porque esta vez se vuelve a ir con las manos vacías. La gente se ha portado bien otro día más y eso lo enoja.
No ha habido ningún choque ni peleas callejeras, se siente frustrado y se va maldiciendo - ¿de qué otra forma podía ser?-.

En mi pueblo puedes ver a un niño que camina en medio de la carretera. Los coches pasan a su lado sin detenerse y sin hacerle daño. Puedes ver como un conductor se detiene y lo agarra de la mano mientras el niño con su media lengua le dice donde vive.
Le enseña la casa donde vive... es mi casa.

En mi pueblo puedes ver - sobre todo en las noches oscuras- el alma de cientos de personas que no encuentran acomodo en ningún sitio. Puedes ver también que algunas se meten en las casas y se quedan a vivir ahí tratando de comprender qué hacen muertos.
Se quedan vagando en las calles oscuras donde habitan sus recuerdos.

En mi pueblo puedes ver un domingo a una familia muy grande, yendo de visita a la basílica. Los hermanos mayores se encargan de los menores. La madre se encarga del de brazos y el padre da las órdenes a ejecutar. Puedes ver - sólo si te fijas muy bien- que son muy felices.

En mi pueblo puedes ver la escuela que ha albergado en sus salones muchas generaciones de Almaraz. Escuela que les ha enseñado lo dura que la vida puede ser. Puedes ver sus salones en los que por la parte de atrás se ven los prados con sus borregos pastando plácidamente.
Puedes ver a la hora del recreo a unos hermanitos compartiendo su torta de frijoles.

En mi pueblo - si cierras los ojos fuertemente- puedes ver la pulquería donde los hombres se reunían a contarse sus cuitas amorosas. Desde afuera podías oir las  risas alegres y si te asomabas por debajo de la puerta podías ver los pies de los hombres que íban de un lado a otro o se quedaban desparramados en el suelo.
Podría ser que en una de esas decenas de pies, alguien encontrara lo que estaba buscando y correría a decirle a su madre que había encontrado a su papá.

En mi pueblo también puedes ver entre la neblina de noviembre, como tu cuerpo va cortando el aire que se torna frío a tu alrededor. Puedes tocar el aire que respiras.
Te puedes ver a ti mismo caminando entre la neblina respirando el aire helado lleno de melancolía.

También puedes ver a media docena de niños asomados a la ventana viendo como los truenos caen con furia y atemorizan hasta al más valiente.

En mi pueblo puedes ver - pero sólo si quieres verlo con toda el alma- , a una niña con sus dos grandes trenzas, un vestido de flores violetas y sus cintas blancas. Puedes verla corriendo y dando vueltas persiguiendo a las palomas. Jugando con sus hermanos o subida en el columpio. También puedes ver a esa niña leyendo en las escaleras de su casa. La puedes ver abrazada a sus hermanos viendo partir a su madre a un lugar del cual regresara con un nuevo hermanito.

Puedes ver a esa niña sentada en la barda de su casa, posando para una foto. Puedes verla con su bolsa de útiles yendo a la escuela.

Y si abres los ojos muy grandes y quieres ver como es esa niña de grande...

puedes imaginarla ... escribiendo este post.




miércoles, 30 de junio de 2010

Rústica y aburrida.


El día de ayer fue por demás aburrido. Desde las 8am nos quitaron la energía eléctrica y así nos quedamos hasta las 6pm y después llegó un rato y la volvieron a quitar cerca de las 7.30pm o sea, todo el día.

Me doy cuenta de todo lo que se mueve con la energía y es que sin esta no pude hacer nada.

No tengo computadora de todos modos no podía encenderla pero podía usar la de mi hijo. Mi teléfono aún no lo cambio para que no sea inalámbrico y siempre me quede incomunicada.
Mi celular se descargó. No pude poner a trabajar la lavadora, ni pude hacer  una rica salsa para acompañar los taquitos dorados que hice de comer ayer.

Fuí a la escuela y no tuve clase porque sólo llegamos un compañero y yo, tuve que regresarme enojada porque eso no puede ser posible.

Llego y aún no hay luz, así que me dispongo a leer un rato pero como no acostumbro a leer en la tarde no podía concentrarme. No tenía música porque no pude poner a cargar mi aparatejo.
La única música que escuchaba era la de los pajarracos negros que abundan en el techo de las casas y a esos ni como quitarles las pilas. Me gusta como cantan pero algunas veces ya no quisiera oirlos, por un rato nada más.

Tampoco podía lavar a mano como las mamás de antes, eso no se me da, se maltratan mis manecitas de reina.
Además tampoco tenía agua. No sé qué pasó pero ayer me sentí muy pobre y desprotegida sin todos esos servicios a los que estoy acostumbrada.

Ni siquiera podía ver la tele aunque no me guste hacerlo.

¿Planchar?... emmm... no, eso no lo hago, de cualquier forma no hay luz.

Podía hacer la salsa en molcajete porque como no puedo usar la licuadora sería la única forma. Pero los molcajetes y metates han pasado a formar parte de la historia de aparatos rudimentarios usados en casa por mi madre.
Si les pregunto a mis hijos si conocen el molcajete o el metate se reirán de mi y me preguntarán en dónde leí sobre eso.
Én algunas partes  siguen usando estos utensilios o los tienen como reliquías como en la casa de la abuela pero no tengo uno a la mano porque creo que con tal de quitarme lo aburrida habría hecho una rica salsita verde que hubiera sabido más rica que la que hice... chin! acabo de recordar que no la molí, chispas debo hacerla terminando el post, primero es lo primero así que debo terminar de escribir.

La luz llegó y se fue, llegó y se fue, llegó y se fue y así hasta cerca de las 10 de la noche en que ya no la quitaron.
Debí entonces irme a dormir porque mis hijos usaron la compu y ya estaba muy cansada de no hacer nada, así que subí a dormir pero no pude.

Mi hijo me prestó la compu cerca de las 11 de la noche. Hacía tanto calor que me puse a contestar algunos comentarios, sólo que esta compu me cansa y no pude hacer mucho.

Y hoy que puedo escribir debo irme a clases.


Ya pude poner una imágen!!!

No encuentro mi firma, snif!... nche computadora.










martes, 29 de junio de 2010

¡Eh, MaLquEridA!...

Dime, ¿qué piensas de que la terapeuta te ha dicho que te admira?, dime. Dime ¿qué piensas de que te ha dicho que admira la fortaleza con la que estás saliendo adelante?. ¿Qué pensaste cuando te dijo que te pone de ejemplo a otra paciente que también tuvo ideas suicidas?. ¿Qué piensas cuando se despide de ti y te hace un pequeño cariñito en el hombro y te toca el pelo?. ¿Qué piensas del afecto que les ha tomado a Barry y a Kiku?, dime que piensas MaLquEridA.
¡Eh MaLquEridA!, dime ¿qué piensas de que la sicóloga ha aceptado que renuncies a las sesiones grupales porque te ha visto mejor?.
Dime ¿qué pensaste cuando te dijo que necesitabas empezar a hablar y contar tu historia?.
Dime, ¿que sentiste MaLquEridA cuando la sicóloga dijo lo que tenías y todas te miraron?.
Dime que sentiste cuando te dió la mano, te sonríó y te deseo buena suerte. ¿Qué sentiste cuando la sicóloga te dijo que ahí estaría para cuando quisieras hablar con ella?. ¿Qué sentiste  cuando viste que en realidad no es la bruja que pensabas?, ¿te arrepentiste de haber pensado eso MaLquEridA?.

¡Eh MaLquEridA! dime, ¿qué sentiste cuando tu hermana mayor te dijo que te admira?. ¿Qué sentiste cuando tus hermanos te dijeron que te quieren?. ¿Qué sientes cuando ves que tus hijos y tu esposo te complacen hasta el más mínimo capricho y no te sientens merecedora de ello?, dime que sientes.
Dime ¿qué sientes cuando ves que en realidad si sirves para algo?, que no eres una inútil como lo has dicho infinidad de veces.


Dime MaLquEridA, ¿qué sientes cuando tus amigos sólo tienen palabras lindas para ti?. ¿Qué sientes al ver que te quieren?.
Dime, ¿qué sientes cuando estás en el suelo y siempre hay alguien que te tiende la mano para ayudarte a levantar?.

¡Eh MalquEridA!, dime ¿qué se siente ser tan implacable contigo misma?, ¿qué se siente ser tu propio juez?. Dime ¿qué se siente hacerse la insensible cuando en realidad tienes corazón de pollo?.
¿Qué se siente ser tu propio enemigo?.
Dime ¿qué se siente resurgir de las cenizas con el corazón henchido de coraje y de valor para volver a empezar una y otra vez?... una y otra vez.

Dime ¿qué se siente cuando alguien te dice ¨Te quiero¨?.

Pero sobre todo MaLquEridA... Flor... dime... ¿qué sientes?... ¿qué piensas de ti?...

Dime...






Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.

...che madre (130) ...RKO (2) 2010 (1) abandono (21) abuela (62) agradecimientos (14) alucinados (90) Amigocha (1) amigos (121) amor (29) amor y desamor (15) amores y desamores (12) arrepentimientos. (6) aventuras.inocencia (16) baile (8) Barry (156) berrinche (34) besos (14) blog (70) Bunbury. (22) Calixto (4) cambio. (19) casa (14) celular (8) club (2) comida (10) complejos (22) conciencia (36) conciertos (4) confusiones (29) CristyAna Melindrosa (1) cuentos (20) cuentos cortos (65) cuentos de-mentes desequilibradas (119) cuentos para mentes desequilibradas (4) culpas (19) de película (25) departamento (1) Diagnóstico (19) dolor (35) educación (16) ego (4) elucubraciones inquietas (1) emociones (47) enfermedad (33) enfermedad. (16) entrevista (2) ep (7) es hora de hablar (20) escuela (10) Familia (76) familia real (22) familia. (37) fans (8) felicidad (78) Ficciones (42) Flor (251) flores (14) fobia (11) fortaleza (14) gente (25) grande (6) grande. (6) gritos (20) guapos (8) guarreces (8) heridas (28) hermanos (39) hijos (53) historias (168) historias.MaLquEridA (157) hongo... (19) hongos (9) Hoy (10) hoy escribo lo que quiero. Desnuda. Contradicción (73) huesos (6) ilusiones. (12) impotencia (21) insomnios (1) intercambio (1) juegos (28) Kiku (41) Kiku Muny (45) la f... no mam´s (2) lado oscuro. (34) le entro (18) libros (7) libros. (2) llantos (21) lluvia (10) los 200 (1) lunares (1) malo (38) Malo. (22) MaLquEridA.sueños (46) mamá (35) mascotas (70) mchálas (6) me cae (7) mi casa (3) miedo (9) milagros (6) mudanza (3) muerte (9) Muny (10) Natalia la bella (84) navidad (6) nervios (17) niñez (17) niñez. (8) no mames (17) nueris (7) olor (5) padres (28) papis (4) parkinson (1) Parkinson (22) Pelusa (1) pensar. (29) pensar.ilusiones (9) Pepe (6) perfume (10) pertenecer (6) pianista (2) planes (9) poesía incorrupta (4) radio (3) raros (3) real (30) realidades (70) reina hongo. (48) risas (17) Santa (6) secuestro (3) si acepto (4) sin nada que hacer (34) sin rencores (22) sobrinos (3) soledad. (9) sueños guajiros (61) sueños infantiles (13) suicidio (2) suicido.ángel (3) sustos (5) televisión (4) trabajo (8) tradiciones (9) tris (2) triste (17) unión (7) utopías (15) vas (6) vergüenza (8) vida (58) vida. (27) virtual (4) vivir (20) yo mera (12) yo mera. (4)

Ángeles de la fe

Yo traigo la verdad en mi palabra Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo. Vengo a contarte que hay luces que nos hieren, que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena. Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia. Descubrirme a mí mismo y en tu figura qué poca cosa somos sin ternura.