Páginas

sábado, 6 de junio de 2015

Pájaros profanos

Pido que no me lean, hoy no. Esto es una catarsis necesaria y no encuentro manera de hacerla. La señorita médica no está cerca. No hay otra forma a esta hora. Parezco estúpida colgando cartelitos pero ni modo. Hoy amanecí así un poco muy quién sabe cómo.
Sobre advertencia no hay engaño. Déjenme un poco en paz. Mi condición de ser un renglón torcido lo amerita.

Dicho lo dicho no me hago responsable ni admito quejas sobre el detrimento que esto haga en su día. Como siempre les digo, haciendo la frase del Ángel, mía: No dejes que nadie mueva tu paz interior.

Despierta, todo ha cambiado. nada es como habíamos imaginado...*

Lo he notado ausente, distante. Cuando converso con Él  veo su mirada perdida. No me escucha. No me entiende. Las palabras dejaron de ser claras. Y yo...necesito tanto hablar. No con los dedos, hablar con alguien. Contarle mis días. Tengo tanto qué decir y sin embargo quién quiero que me escuche está ausente de mí. Converso a media voz. Le bajé muchas rayitas al volumen.

Pase lo que pase no quedes fuera...

El tiempo se está llegando. Lo que he pedido desde que esto empezó por fin se ve en el horizonte. Sin dramatismos por favor. Me estoy dejando morir, esa es la mera verdad. Nada ya tiene sentido. Lo puedo ver claro como cuando escribo. Las ideas fluyen tranquilas. Estoy consciente.

Todo lo que hago es necesario. No estoy manipulando. Es la verdad. Nada más claro en ello que mis sentimientos ausentes.

Hoy te sientes distinto porque eres distinto...

Se acercan cautelosos los días en que las miserias de mi cuerpo salgan sin control. Alguien tendrá que hacerse cargo. Lo siento por quién asuma ese deshonroso papel. 
Cada día me parezco más a la abuela.
La dignidad se verterá en mi pijama. Al final terminaré siendo la niña que siempre quise. Ya no habrá tiempo de sonreír. Mi cuerpo es un saco de ambigüedades.

... y ahora está tan claro, es un día soleado no hay confusión...

Algo soñé pero no es por eso que estoy así. Es... lo he estado pensando. La última abstinencia me causó mucho daño. No hay remedio. Siempre he tenido claro sobre qué estoy parada. Y esto por más que se vea cabrón no hay para dónde hacerse. La pregunta es si es que quiero hacerme a un lado. 

En el sueño había mucha gente con túnicas blancas. Iban descalzas. Eran hombres y mujeres. ¨A dios gracias¨ no vi niños.
Todos corríamos para todos lados. Las caras asustadas. Manos desesperadas abriéndose paso. Nadie se empujaba. En las carreras nadie chocaba con nadie.

Respira y bébete el aire, ya no hay nadie que te lo pueda quitar...

Abismos a nuestros pies. Corre,  corre. Me veo, no estoy llorando. Tranquila de la mano de nadie sigo. Hay tanta gente de blanco. ¿Qué pasa?

Abro los ojos. 

No fue pesadilla. No desperté llorando agradeciendo la mano salvadora de Barry que como toda su vida ha velado mi sueño. No. No gemí ni tiré golpes ni lloré. Solamente abrí los ojos. Como en película dramática, abrí los ojos tranquila. Ni siquiera tengo miedo. No recuerdo más. La gente corriendo y yo con ella. Olía a drenaje. Es la primera vez que sueño un olor o sea me toca infierno. No esperaba menos.

Olvida, no importa qué digan, si no es alimento que se lo lleve el viento...

Dos veces he soñado algo parecido. La otra vez si estuvo más cabrona porque perdida entre los escombros un hombre de blanco me tendía la mano para ayudarme a salir. El dios de los católicos acudió a mi sin haberlo llamado conscientemente. De la inconsciencia no respondo.

Lo que fue siempre lo mismo y cambió, permanecía oculto en ti y ahora está tan claro...

No puedo reprocharle nada a quien toda su vida me la ha dedicado por eso no le recrimino que esté cansado, su paciencia de santo le merece el cielo si es que este existe. 
No voy a decir que voy a cambiar y hacerle más llevadera esta vida de infortunio con la que fue premiado. No sé si no quiero o no puedo hacerlo. Me cansé de luchar. De ir contracorriente. De tratar de cambiar mi carácter para hacerlos felices. Demasiado para mi. Con los brazos endebles peleo contra algo que de antemano he perdido. Me rindo.

¿Que hay personas que están en peor situación que yo y piden todos los días una oportunidad?
Si, pero eso no me ayuda. Todos tenemos un saco que cargar y nadie puede ayudar a aligerarlo. El mío ya me cansó. Pido tiempo fuera.

Y como dicen los que saben, los sueños, sueños son.

Mientras suceda lo que tenga que suceder voy  a desayunar con mi hijo aunque no sé si quiero ir. Barry no estará. Nueris no está muy contenta conmigo. Ni modo, me hago cargo de mi dicho. Yo y mi bocota.
Tengo tanto qué lavar. El flojo trabaja dos veces ¿verdad que si?
Quiero ir al baño y está tan lejos. Me duele un poco la cabeza. Es todo y normal. Allá ustedes.
Efecto retroactivo.
Hoy no comparto letras ni esquizofrenias. Ya me avergonzaré al rato. Mi siempre exclusivo desacredita a mi nunca. Todo es tan yo.


¡Despierta! ¡Despierta de una vez!




¨*Despierta, Enrique.








jueves, 4 de junio de 2015

Si caí

Ayer -el pasado me condena- cuando sobre mi cabeza caía el agua de la regadera, pensaba escribir: ¡Ya no puedo más! ¡Ya! ¡Dios, ayúdame carajo! eso nomás. Mi reputación me precede. Lograría escribir un texto corto. ¿Yo dije eso? Bórralo bórralo.
¡Albricias, MaLquEridA! Cierra el pico por un rato. Por un fin. El Ya no puedo más dictatorial. Tácito, cínico, descarado. Corto corto, largo largo.

Estuve a punto de llorar (ya saben porqué). Ojo, no lo hice. La Llorona lamenta sus esencias. Intento desterrar las lágrimas para no acabarlas. Quiero que los llantos deveras tengan un motivo para ser. Tal como las alegrías. Escasas, profundas, dramáticas. Que sean corolario de mis abyectas pretensiones de ser lo que quiero.
La verdad sea dicha, mi función en este mundo ha sido corrompida por el deseo de ser diferente. Yo sé yo sé soy diferente. Me refiero a otra diferencia -no pregunten cuál- que yo misma desconozco. Luego (el luego es a mí como el pecado a la penitencia o algo así) cuando lavaba el hermoso pelo de mi nieta pensaba en que el Ya no puedo más se ha convertido en mi grito de derrota. No soy igual que los demás. Mis loas son a la derrota viva. Gritar yo puedo porque callar no debo..

Ya no puedo más repetido en mi mente en los instantes en que más detesto al pp. Por las mañanas las ganas de vivir fallecen al momento de pisar el suelo. Imagino a mis pies como el tipo ese -disculpen la ignorancia que carga sobre sus hombros al mundo (no voy a consultar la wiki, hoy mi ignorancia no tendrá vergüenza). 

Y así. 

Me vestí. Hice lo mismo con mi hermosa. Me despeiné -yo no me peino, dejo que el pelo tome el camino correcto- peiné a La Bella. Ah no, mentira, hizo berrinche y no quiso pero como a la escuela no puede ir con el greñero suelto por aquello de que los piojos andan buscando terreno fértil pues ni modo niña. Te peinas o te peinas. Y se peinó. Dios de los niños berrínchudos, haz caso de mi en las mañanas, mis nervios lo agradecerán. 


La vida según su costumbre se fue dando. El tiempo pasó. Las horas flojas no tuvieron tiempo de descansar. Trajinando toda la mañana olvidé que el Ya no puedo -sin comillas porque me da la gana- existe. Natalia fue la más beneficiada con mi buen humor. La lleve un ratito al parque pero ay los tenis se ensuciaron de lodo. Dios de los cerdos, el lodo es difícil de quitar. ¿Cloro quizá?

Como sea estuvo contenta. Le compré un "cocholate", un juego de sirenas. Hicimos la tarea sin pelear. Ella me dijo: Duerme abuela, se ve que no dormiste bien. Ante esas palabras mis ojos cuasi cerrados se abrieron de inmediato. Alerta. Alerta ¿Por qué la niña quiere que me duerma si siempre llama la atención -cotorrito,cotorrito- cuando Morfeo quiere cerrar mis párpados benditos?

Estar cien por ciento enterada de lo que me rodea es un logro mayúsculo para quienes lo entiendan. Los que no pues no. Me ufano de los pequeños éxitos. Cascabeltos sonando a mi alrededor. Ay tilín tilín. Ay tolón tolón.

En el transcurso del día todo fue a mejor. Fui por La Bella. La llevé a sus vacunas. Sabe horrible dijo ella. Ni modo princesa, esto es así.
Pasamos por el parque. Quiso jugar pero Tlaloc -el dios de la lluvia- le ha proporcionado sendas palizas a las nubes gordas -amantes consuetudinarias- y estas se han puesto a berrear todo el bendito día. Tlaloc ejerce violencia doméstica y yo le aplaudo. Me gusta la lluvia. Claro sin daños a ninguno. 
La otra vez imaginé que la lluvia era porque las nubes gordas levantaban sin pudor sus faldas grises dejando caer sus... no no no no, no podía poner eso. Era demasiado escatológico. La agüita amarilla no es buena para nadie menos en forma de lluvia. Menos en un escrito. Les daría friki. NeXT. 

No lo tuitee. Ni modo, la razón predominó. Mi TL es muy decente. Me importa el qué dirán. ptm ¿Cuándo será el día en que deje de importarme lo que digan o piensen de mi? Instantes macabros de inmolación redundante. Esto no trata sobre eso. Consummatum est. 

Necesito descanso -no eterno todavía-. Quiero quedarme como rana en piedra, Croac croac. Quiero ser poeta - que no poetisa- de la que todos se enamoren. En los tiempos muertos suelo soñar disparates. Diva de los versos con rima y métrica avasallada por amores furtivos. Dime ¿Quién le escribe versos a un hongo, Reina? Las divas se limitan a sonreír y a hacer berrinches. ¿Quieres tú eso?

No me molesta el sol. No me hace daño el ocio. No me hace daño la vida. Amanece.
Vamos a despertar a Calixto.














martes, 2 de junio de 2015

A un lado de tu olvido

Él piensa que decir que escribo desde El Diván de la Marmota es ofensivo porque me refiero a mí misma.
Tengo un humor de la chingada. Mis frases salen de ese humor. Negro para muchos, jocoso para mí. El humor que manejo pocos por decir nadie lo entiende. Hago chistes del pp pero no se ríen. Hacen bien porque saben que puedo mandarlos al carajo a este ritmo. La sanación verdadera comenzará cuando sin menoscabo al autoestima deje de lamentarme de mi suerte infausta.  Ya empecé. ¡Alto! Que no echen las campanas al vuelo, de ahí no paso. 





Esa frase como todas las que se me ocurren surgió un día que no hubo terapia. Estuve sola. No quise hacer nada y me quedé recostada en el diván escribiendo. Me vino a la mente una marmota y ya es todo. Desde mi sillón favorito surgió esa frase que a Él le parece ofensiva. ¿Qué le parecerá la que se me ocurrió para título de este post? Al rato le pregunto para que no se queden con el pendiente.

Tengo problemas con el autoestima. Las terapias con la psicóloga son para hacerme ver de alguna manera que soy valiosa para algunos empezando por mí. No soy marmota ni perro sin patas ni chinche plana. Soy un ser humano, eso sí vinculado al dramatismo intrínseco que me define.

Es un arduo trabajo hacerme ver un ser valioso. Algunas veces me siento en la cima del mundo y ¨algotras¨ soy casi casi un gusano atropellado. Acompañada con el complejo de culpa y los deterioros normales del pp en ocasiones me siento fatal. Otras soy un robot tipi tipi tom tipi tom. Ni  hablar. Así me siento ¿qué quieren? No puedo pensar positivo carajo. ¿Cómo le hago? No es nadita fácil ser yo.

Todos los días es empezar diciéndome que soy una reina que todo lo merece. Cosa es querer dar un paso para que el sol se esconda tras las faldas de la impotencia. Caigo otra vez al abismo del nosirvoparanada. Giro la rueda. ¿Cómo amaneciste hoy? Acostada y en ayunas. 
Así lo digo. La forma en que me siento. Aquella ocasión una marmota. Hoy soy un zombie al ritmo de Salvavidas. Serlo no es tan malo. Si fuera bueno no lo sería.

¡Deja de denostarte! Ya ya voy, está bien. Soy un ser de luz... apagada.

Si la marmota supiera que me comparo con ella se pegaría un tiro ipso facto. Gracias al dios de los obscenos falta mucho para que las marmotas piensen. No cargaré sobre mis hombros con su extinción y eso compañeros es de aplaudirse.

Durmamos.















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.

...che madre (130) ...RKO (2) 2010 (1) abandono (21) abuela (62) agradecimientos (14) alucinados (90) Amigocha (1) amigos (121) amor (29) amor y desamor (15) amores y desamores (12) arrepentimientos. (6) aventuras.inocencia (16) baile (8) Barry (156) berrinche (34) besos (14) blog (70) Bunbury. (22) Calixto (4) cambio. (19) casa (14) celular (8) club (2) comida (10) complejos (22) conciencia (36) conciertos (4) confusiones (29) CristyAna Melindrosa (1) cuentos (20) cuentos cortos (65) cuentos de-mentes desequilibradas (119) cuentos para mentes desequilibradas (4) culpas (19) de película (25) departamento (1) Diagnóstico (19) dolor (35) educación (16) ego (4) elucubraciones inquietas (1) emociones (47) enfermedad (33) enfermedad. (16) entrevista (2) ep (7) es hora de hablar (20) escuela (10) Familia (76) familia real (22) familia. (37) fans (8) felicidad (78) Ficciones (42) Flor (251) flores (14) fobia (11) fortaleza (14) gente (25) grande (6) grande. (6) gritos (20) guapos (8) guarreces (8) heridas (28) hermanos (39) hijos (53) historias (168) historias.MaLquEridA (157) hongo... (19) hongos (9) Hoy (10) hoy escribo lo que quiero. Desnuda. Contradicción (73) huesos (6) ilusiones. (12) impotencia (21) insomnios (1) intercambio (1) juegos (28) Kiku (41) Kiku Muny (45) la f... no mam´s (2) lado oscuro. (34) le entro (18) libros (7) libros. (2) llantos (21) lluvia (10) los 200 (1) lunares (1) malo (38) Malo. (22) MaLquEridA.sueños (46) mamá (35) mascotas (70) mchálas (6) me cae (7) mi casa (3) miedo (9) milagros (6) mudanza (3) muerte (9) Muny (10) Natalia la bella (84) navidad (6) nervios (17) niñez (17) niñez. (8) no mames (17) nueris (7) olor (5) padres (28) papis (4) parkinson (1) Parkinson (22) Pelusa (1) pensar. (29) pensar.ilusiones (9) Pepe (6) perfume (10) pertenecer (6) pianista (2) planes (9) poesía incorrupta (4) radio (3) raros (3) real (30) realidades (70) reina hongo. (48) risas (17) Santa (6) secuestro (3) si acepto (4) sin nada que hacer (34) sin rencores (22) sobrinos (3) soledad. (9) sueños guajiros (61) sueños infantiles (13) suicidio (2) suicido.ángel (3) sustos (5) televisión (4) trabajo (8) tradiciones (9) tris (2) triste (17) unión (7) utopías (15) vas (6) vergüenza (8) vida (58) vida. (27) virtual (4) vivir (20) yo mera (12) yo mera. (4)

Ángeles de la fe

Yo traigo la verdad en mi palabra Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo. Vengo a contarte que hay luces que nos hieren, que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena. Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia. Descubrirme a mí mismo y en tu figura qué poca cosa somos sin ternura.