Pido que no me lean, hoy no. Esto es una catarsis necesaria y no encuentro manera de hacerla. La señorita médica no está cerca. No hay otra forma a esta hora. Parezco estúpida colgando cartelitos pero ni modo. Hoy amanecí así un poco muy quién sabe cómo.
Sobre advertencia no hay engaño. Déjenme un poco en paz. Mi condición de ser un renglón torcido lo amerita.
Dicho lo dicho no me hago responsable ni admito quejas sobre el detrimento que esto haga en su día. Como siempre les digo, haciendo la frase del Ángel, mía: No dejes que nadie mueva tu paz interior.
Despierta, todo ha cambiado. nada es como habíamos imaginado...*
Lo he notado ausente, distante. Cuando converso con Él veo su mirada perdida. No me escucha. No me entiende. Las palabras dejaron de ser claras. Y yo...necesito tanto hablar. No con los dedos, hablar con alguien. Contarle mis días. Tengo tanto qué decir y sin embargo quién quiero que me escuche está ausente de mí. Converso a media voz. Le bajé muchas rayitas al volumen.
Pase lo que pase no quedes fuera...
El tiempo se está llegando. Lo que he pedido desde que esto empezó por fin se ve en el horizonte. Sin dramatismos por favor. Me estoy dejando morir, esa es la mera verdad. Nada ya tiene sentido. Lo puedo ver claro como cuando escribo. Las ideas fluyen tranquilas. Estoy consciente.
Todo lo que hago es necesario. No estoy manipulando. Es la verdad. Nada más claro en ello que mis sentimientos ausentes.
Hoy te sientes distinto porque eres distinto...
Se acercan cautelosos los días en que las miserias de mi cuerpo salgan sin control. Alguien tendrá que hacerse cargo. Lo siento por quién asuma ese deshonroso papel.
Cada día me parezco más a la abuela.
La dignidad se verterá en mi pijama. Al final terminaré siendo la niña que siempre quise. Ya no habrá tiempo de sonreír. Mi cuerpo es un saco de ambigüedades.
... y ahora está tan claro, es un día soleado no hay confusión...
Algo soñé pero no es por eso que estoy así. Es... lo he estado pensando. La última abstinencia me causó mucho daño. No hay remedio. Siempre he tenido claro sobre qué estoy parada. Y esto por más que se vea cabrón no hay para dónde hacerse. La pregunta es si es que quiero hacerme a un lado.
En el sueño había mucha gente con túnicas blancas. Iban descalzas. Eran hombres y mujeres. ¨A dios gracias¨ no vi niños.
Todos corríamos para todos lados. Las caras asustadas. Manos desesperadas abriéndose paso. Nadie se empujaba. En las carreras nadie chocaba con nadie.
Respira y bébete el aire, ya no hay nadie que te lo pueda quitar...
Abismos a nuestros pies. Corre, corre. Me veo, no estoy llorando. Tranquila de la mano de nadie sigo. Hay tanta gente de blanco. ¿Qué pasa?
Abro los ojos.
No fue pesadilla. No desperté llorando agradeciendo la mano salvadora de Barry que como toda su vida ha velado mi sueño. No. No gemí ni tiré golpes ni lloré. Solamente abrí los ojos. Como en película dramática, abrí los ojos tranquila. Ni siquiera tengo miedo. No recuerdo más. La gente corriendo y yo con ella. Olía a drenaje. Es la primera vez que sueño un olor o sea me toca infierno. No esperaba menos.
Y como dicen los que saben, los sueños, sueños son.
Mientras suceda lo que tenga que suceder voy a desayunar con mi hijo aunque no sé si quiero ir. Barry no estará. Nueris no está muy contenta conmigo. Ni modo, me hago cargo de mi dicho. Yo y mi bocota.
Tengo tanto qué lavar. El flojo trabaja dos veces ¿verdad que si?
Quiero ir al baño y está tan lejos. Me duele un poco la cabeza. Es todo y normal. Allá ustedes.
Efecto retroactivo.
Hoy no comparto letras ni esquizofrenias. Ya me avergonzaré al rato. Mi siempre exclusivo desacredita a mi nunca. Todo es tan yo.
¨*Despierta, Enrique.
Olvida, no importa qué digan, si no es alimento que se lo lleve el viento...
Dos veces he soñado algo parecido. La otra vez si estuvo más cabrona porque perdida entre los escombros un hombre de blanco me tendía la mano para ayudarme a salir. El dios de los católicos acudió a mi sin haberlo llamado conscientemente. De la inconsciencia no respondo.
Lo que fue siempre lo mismo y cambió, permanecía oculto en ti y ahora está tan claro...
No puedo reprocharle nada a quien toda su vida me la ha dedicado por eso no le recrimino que esté cansado, su paciencia de santo le merece el cielo si es que este existe.
No voy a decir que voy a cambiar y hacerle más llevadera esta vida de infortunio con la que fue premiado. No sé si no quiero o no puedo hacerlo. Me cansé de luchar. De ir contracorriente. De tratar de cambiar mi carácter para hacerlos felices. Demasiado para mi. Con los brazos endebles peleo contra algo que de antemano he perdido. Me rindo.
¿Que hay personas que están en peor situación que yo y piden todos los días una oportunidad?
Si, pero eso no me ayuda. Todos tenemos un saco que cargar y nadie puede ayudar a aligerarlo. El mío ya me cansó. Pido tiempo fuera.
¿Que hay personas que están en peor situación que yo y piden todos los días una oportunidad?
Si, pero eso no me ayuda. Todos tenemos un saco que cargar y nadie puede ayudar a aligerarlo. El mío ya me cansó. Pido tiempo fuera.
Y como dicen los que saben, los sueños, sueños son.
Mientras suceda lo que tenga que suceder voy a desayunar con mi hijo aunque no sé si quiero ir. Barry no estará. Nueris no está muy contenta conmigo. Ni modo, me hago cargo de mi dicho. Yo y mi bocota.
Tengo tanto qué lavar. El flojo trabaja dos veces ¿verdad que si?
Quiero ir al baño y está tan lejos. Me duele un poco la cabeza. Es todo y normal. Allá ustedes.
Efecto retroactivo.
Hoy no comparto letras ni esquizofrenias. Ya me avergonzaré al rato. Mi siempre exclusivo desacredita a mi nunca. Todo es tan yo.
¡Despierta! ¡Despierta de una vez!
¨*Despierta, Enrique.



