Páginas

jueves, 30 de abril de 2015

Una hermosa y espigada señorita

Esperen niñitos que me leen. Ya saben que tengo un miedo recurrente a que digan que estoy loca, ¿no? Si no lo sabían, ahora se están enterando. Loca de remate, de camisa de fuerza y así.
También saben -si es que se les queda lo que escribo- que voy a terapia desde hace casi un año.

Miren, hace poco se me vino una idea a la cabeza. Se me ocurrió que nunca voy a dejar de ir a las sesiones porque siempre habrá un pasado que aclarar. 
Todo lo que haga será sujeto a análisis, de esa manera podré encontrar en la penumbra abyecta de un pasado que no debió suceder lo que me hace ser hoy.


Y es que fíjense, antes de la competencia no podía dormir porque ya saben que tengo los insomnios doblemente despiertos, entonces hagan de cuenta que una madrugada como que se prendió una luz en mi cerebro dejando ver una cosa muy requetearchicontrafea. Paranoia pura. 

Pensé que mi psicóloga favorita se confabulaba con Laura para recluirme en la casa de la risa. Suena espantoso pero lo jurito por dios que así lo vi aquella madrugada.
La señorita médica me quiere mucho -lo demuestra en cada sesión- pero su trabajo es su trabajo y si dijera que tengo alborotada la sesera ¿quién pondrá en duda su dicho?

¿Qué hice en ese amanecer tortuoso?

Primero se me puso la carne de gallina, se me erizaron las rastas y los ojos se abrieron cual platos llanos. Luego sacudí la cabeza para espantar esa idea espeluznante -brrr- e intenté seguir durmiendo.

Por la mañanita, dado que no tuve terapia me puse a platicar con Laura por whatsapp. Antes de decirle nada le hice prometer que nunca, jamás de los jamases pemitiera que me encerraran. Preguntó quién quería hacerlo. Contesté que nadie -esa es la verdad- pero por si las moscas, si un día en que sea más rara de lo que soy no me reconociera, me de un poco de tiempo para encontrarme antes de hacer una barbaridad.

Lo que pasa que a veces me sublevo a la razón y actúo como gente normal pero es parte de la cordura bipolar que arrastro desde tiempos inmemoriales. Lapsus estupidus de una señora muy aseñorada. 

Después de hacerle prometer so pena de no volver a hablarle, Laura aceptó por la sencilla razón que soy su madre.

A Barry -quién me conoce hasta la forma de soñar- le pregunté si aceptaría encerrarme en el maniquiur en dado el caso. Dijo que no pero... 
Ese pero me hizo ruido en el cerebro. 
-Puedes hacerte daño si te pones loca- dijo.
¡WTF!

Barry de mis entretelas no confío.

Puede que en la próxima terapia le cuente a la psicóloga lo que se me vino a la mente pero ¿y qué tal si yo misma comienzo a cavar mi propia tumba?
Si no se lo digo comenzaré -como dije antes- a ocultarle cosas. Me enredaré en los vericuetos de mi desinformación. Adiós Nicanor, lléguele directito y sin escalas al manicomio.

¿No les parece que es muy complicado ser loca y parecer normal? No me contesten. Mejor ya no lo voy a decir porque ¿qué tal y se haga realidad?

Por si las recochinas dudas y si algún día una hermosa, alta y espigada señorita les pregunta por mi, digan que no me conocen. Niéguenme las veces que sean que para eso somos amigos. (Shhh, no digan cosas feas de ella porque me lee en ocasiones). Ojalá hoy no, pero es que tenía que contarlo para que no suceda.

Yo mientras voy a tomarme la pastilla amasalocos, no vaya a ser el diablo y pase lo que en Caborca.

Abur


















martes, 28 de abril de 2015

Si si si, estoy borracha






¿Por qué tus tenis están viejitos? preguntó Natalia.

Me quedé viendo mis tenis. Caray es verdad que están viejitos, ya tienen tres años. Virgen del amor hermoso como dice Emilio, como ha pasado el tiempo.

Laura me los compró en el centro de la ciudad. Los usé en la primera participación en la carrera-caminata. Bruno me compró el pants y la chamarra. Barry la playera. Ah no, la playera me la dio la asociación, igual que el domingo. La gorra sepasumadre quién me la compró, creo que Laura. Ya ni me acuerdo.

Si fuera la de antes no me habría permitido correr con los mismos tenis del año pasado mucho menos con los de hace dos años pero la vida cambia y yo también.
Dejó de ser importante estrenar ajuar completo. Outfit como digo cuando quiero parecer muy nice. Lo verdaderamente importante es sentirme cómoda. 
Estoy cómoda usando blusitas autóctonas -muy frescas pa´ la calor dirían en mi pueblo- y pantaloncitos tan sin embargo. Mi estilo de siempre. Si me extraviara -dios no lo quiera- me hallarían fácil.

En la locura de la vejez que me asalta, hice a mi pelo cuasi largo según yo, la tortura de tres rastas. Están dispersas en mi cabeza de chorlito. Gracias a ellas no me puedo peinar. Igual nunca lo hago. Sacudo mi pelo gris que ya no rubio y dejo que se acomode para ningún lado. 

Tengo un amigo que dice que me imagina como una cantante viejita y famosa, que colgó los tenis hace poco. Soy pero región cuatro o cinco. Pónganle el número que quieran. Uno se puede imaginar a sus amigos como se nos da la gana que para eso uno es dueño de sí mismo.

Me falta fumar puro y cantar con voz aguardentosa. Ah y ser famosa. Bebo tequila sin hacer gestos, digo muchas groserías -menos frente a La Bella- tengo un poncho viejo que no uso porque hace un calor de todos los diablos. Me gusta Sabina. Fumo mariguana, nocierto, nomás cuando me siento valiente pero no le digan a nadie porque aquí no es legal fumar la yerbita sanadora.

Me siento bien así.

¿Y por qué estoy contando todo esto si yo quería presumir mi medalla? npi.

Con esta llevo cuatro y las que faltan. Seguiré participando en esas competencias aunque sea arrastrándome como lombriz pero allí voy a estar dando guerra a las flacas y a las gordas.

Estoy embriagada de placer. No puedo olvidar lo que sentí cuando Salvador me colgó la medalla. Ah y me dio un beso y un abrazo y nos tomamos fotos y me dijo que escribo muy bonito y se sonrió conmigo y ya no me da pena hablarle y...

Estoy borracha de triunfo.
















lunes, 27 de abril de 2015

Turbo


Ahí estoy pero no me veo. ¿Vale como prueba? :D)


(Corre MaLquEridA corre)


... ahí fue donde me di cuenta que estaba compitiendo conmigo misma. Soy un rival duro de vencer la verdad sea dicha incluso para mi. Soy mi peor enemigo.

El caso es que ayer participé en la 6a. carrera de Pasos Lentos.

Elegida la categoría me coloqué en el lugar de salida. No quise que corriera nadie de mi familia conmigo (algunos parkinsonianos corren con sus cuidadores). En el último momento y sin pensarlo opté por participar sin cuidador. Ni siquiera quise llevarme el bastón. Era yo contra mi, los demás no existían en ese momento.

En la primera vuelta iba sin expectativas. Aplicaba sin querer esa estúpida frase de ¨No importa ganar, lo que vale es competir¨. Absurdo de lo absurdo. ¿Si no vas a ganar pa´qué chingados participas?. Eso pienso.

A la segunda vuelta empezaba a tomar conciencia de lo que pasaba alrededor. Evitaba mirar a la gente, por si no lo saben, los parkinsonianos podemos inconscientes caminar con naturalidad como si fuésemos dueños del mundo pero si vemos que alguien nos mira ¡mocos! nos convertimos ipso facto en estatuas. Los pies no obedecen, no hay manera de seguir la vida. Bueno si pero cuesta trabajo reanudar la marcha. 

En la tercera vuelta vi que una flaquita (lo digo con cariño por si acaso me lee) y una gordita (igual digo por si las moscas) iban compitiendo entre ellas. Yo era una sombra a su lado. Ni siquiera me veían.

Pensaba que por lo menos llegaría entre los tres primeros lugares. Algo es algo porque iba mermada de las piernitas por la vuelta que dimos todos para que la gente sepa que los parkinsonianos existimos pero, no hay disculpa, todas estábamos igual de cansados. 

En este país somos invisibles para las autoridades de salud sobretodo que ponen muchas trabas para promocionar eventos como la Carrera de Pasos Lentos.

En todo ese tiempo miraba de soslayo a Bruno que corría en la lateral animándome. Escuchaba los ¨Vamos mamᨠde Laura, los aplausos de Barry. Veía a Antonio tomándome fotos y a Pogh echando porras.
No mamen, yo estaba compitiendo. Yo Flor de María MaLquEridA Almaraz, me estaba poniendo a prueba el puto destino.

En la última vuelta vi que la distancia entre la flaquita, la gordita y yo se estaba acrecentando. Dije entre mi: Ah chinga ¿a poco me van a ganar?

No sé qué me pasó. De pronto empecé a oír clarito los ánimos de mi familia. Por arte de magia algo despertó en mi que me hizo liberarme de miedos y lastres sin razón. Fui libre. El plomo que cargaban mis pies se esfumó. Mi cuerpo de robot fue tan liviano como siempre he querido y la cabeza en su cotidiano si si si estaba a mi disposición. ¡Fui dueña de mi por unos instantes! Dios a veces creo en ti.

Metí turbo -dice Bruno- apreté el paso y que me chingo a la flaquita y a la gordita que nunca repararon en una pequeñita que les ganó la victoria. Hasta ahorita se han de estar preguntando de dónde diablos salí.

Llegué a la meta ¡Si señor! esta pinche vieja quejumbrosa llegó en primer lugar. 

Quise levantar los brazos como lo hacen los ganadores pero ¡maldita sea! me dio pena. Me quedé paralizada sin saber qué hacer en la meta. 
Traigo tatuada la derrota, lo mio no es ganar por consiguiente no supe qué hacer con el triunfo en mis manos. Perdiéndome en los laberintos de mis desvaríos esperé a que alguien me rescatara de la mirada complaciente de todos. Dios mio me vieron todos y yo mirando el suelo.

Entonces Laura, para siempre Laura apareció ante mi con su bella sonrisa y sus brazos abiertos. Me aferré a ella y de inmediato sentí como mi familia se unía a mi alrededor en un abrazo grupal. La familia oso me apretujó en su pecho. 

Después me dieron nuestra medalla -no la gané sólo yo sino toda mi familia. Sin ellos soy un barco a la deriva- comimos, bebimos y fuimos felices.

Me felicitaron muchos -está bien, no muchos pero si algunos que valoro en el alma- de Los Apellidos Ilustres, amigos de Laura y gente que sé que me lee gracias a que ella comparte algunas de mis vivencias en facebook.

Y ya, es todo. Flor de María MaLquEridA Almaraz triunfó en algo. 

Chdo ¿no?


















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.

...che madre (130) ...RKO (2) 2010 (1) abandono (21) abuela (62) agradecimientos (14) alucinados (90) Amigocha (1) amigos (121) amor (29) amor y desamor (15) amores y desamores (12) arrepentimientos. (6) aventuras.inocencia (16) baile (8) Barry (156) berrinche (34) besos (14) blog (70) Bunbury. (22) Calixto (4) cambio. (19) casa (14) celular (8) club (2) comida (10) complejos (22) conciencia (36) conciertos (4) confusiones (29) CristyAna Melindrosa (1) cuentos (20) cuentos cortos (65) cuentos de-mentes desequilibradas (119) cuentos para mentes desequilibradas (4) culpas (19) de película (25) departamento (1) Diagnóstico (19) dolor (35) educación (16) ego (4) elucubraciones inquietas (1) emociones (47) enfermedad (33) enfermedad. (16) entrevista (2) ep (7) es hora de hablar (20) escuela (10) Familia (76) familia real (22) familia. (37) fans (8) felicidad (78) Ficciones (42) Flor (251) flores (14) fobia (11) fortaleza (14) gente (25) grande (6) grande. (6) gritos (20) guapos (8) guarreces (8) heridas (28) hermanos (39) hijos (53) historias (168) historias.MaLquEridA (157) hongo... (19) hongos (9) Hoy (10) hoy escribo lo que quiero. Desnuda. Contradicción (73) huesos (6) ilusiones. (12) impotencia (21) insomnios (1) intercambio (1) juegos (28) Kiku (41) Kiku Muny (45) la f... no mam´s (2) lado oscuro. (34) le entro (18) libros (7) libros. (2) llantos (21) lluvia (10) los 200 (1) lunares (1) malo (38) Malo. (22) MaLquEridA.sueños (46) mamá (35) mascotas (70) mchálas (6) me cae (7) mi casa (3) miedo (9) milagros (6) mudanza (3) muerte (9) Muny (10) Natalia la bella (84) navidad (6) nervios (17) niñez (17) niñez. (8) no mames (17) nueris (7) olor (5) padres (28) papis (4) parkinson (1) Parkinson (22) Pelusa (1) pensar. (29) pensar.ilusiones (9) Pepe (6) perfume (10) pertenecer (6) pianista (2) planes (9) poesía incorrupta (4) radio (3) raros (3) real (30) realidades (70) reina hongo. (48) risas (17) Santa (6) secuestro (3) si acepto (4) sin nada que hacer (34) sin rencores (22) sobrinos (3) soledad. (9) sueños guajiros (61) sueños infantiles (13) suicidio (2) suicido.ángel (3) sustos (5) televisión (4) trabajo (8) tradiciones (9) tris (2) triste (17) unión (7) utopías (15) vas (6) vergüenza (8) vida (58) vida. (27) virtual (4) vivir (20) yo mera (12) yo mera. (4)

Ángeles de la fe

Yo traigo la verdad en mi palabra Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo. Vengo a contarte que hay luces que nos hieren, que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena. Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia. Descubrirme a mí mismo y en tu figura qué poca cosa somos sin ternura.