Empezar porque sí.
*Ayer una tipa cliente de Barry me vino a amenazar con que va a ser un escándalo en mi casa si Barry no atiende a su mamá.
Me mantuve serena y no le dije lo que se merecía porque soy decente pero si le dije a Barry. Él arregló el asunto hoy en la mañana. La tipa no sabe que tengo un superhéroe y que nadie se puede meter conmigo. Él habló y seguro la tipa se sintió cucaracha mordida por roedores.
*Los últimos días, La Bella ha estado muy renuente a quedarse conmigo. Si estiro mis manos para abrazarla, con su manecita me empuja y me dice: ¡No no no no! Con su dedito así como cuando le digo que no se suba las escaleras, me dice ¡No no no no!
Natalia es el ser más hermoso del mundo y su actitud lacera mi corazón y lastima mis sentidos. El sábado casi me hace llorar. Casi pero no lloré... hasta ahorita que estoy escribiendo esto.
Si yo tanto, tanto, tanto que la quiero y ella sólo se va con Barry o con su mamá o con su papá o con Laura, ah no tampoco con ella se va porque no juega mucho.
Me tiene machacado el corazón. Entiendo que es una bebé y por eso me duele más porque ella no sabe mentir. No le gusta estar conmigo y es todo. Cruel pero verdadero.
Y yo lloro porque no sé cómo hacerla que me quiera. Obligarla no puedo.
Si las abuelas son tan sabias por qué no inventaron algo para que las nietas Natalias quieran a sus abuelitas Flor de María.
Se ha vuelto caprichosa así como su abuela. Lo bueno que sus papás saben cómo hacer para ir encaminándola.
Mientras tanto yo lloro porque se alegra, me sonríe y me grita muchas cosas en su lengua japonesa cuando se va a su casa muy feliz.
Le mando besos y la despido con sonrisas pero con un corazón apretujado.
*Escribí una carta para leerla el jueves que termina lo de la abuela pero si digo todo lo que pienso voy a meter en problemas a mi familia empezando por Barry.
Él quería que les leyera algunas cosas que escribí hace tiempo para ella pero mejor no lo haré. En ocasiones la verdad duele más que una mentira así que mejor me callo.
*Volvió la migraña y la cabeza estalla por cualquier cosa. Ya ni escucho música, para qué si es deprimente.
*Compré un tinte color avellana porque pensé que era lo mismo que el color almendra. Supe que no era igual cuando vi mi cabeza color chocolate.
Soy un chocolatote pero nadie me quiere comer.
Acabar no sé cuándo...
He cambiado tanto estos días que ni yo me reconozco.
Quiero tomar café refresco, comer todo lo que desee sin prohibiciones. Pero debo tener fuerza de voluntad y no comer más que lo necesario ¿Por qué ha nadie se le ha ocurrido vender fuerza de voluntad en grageas? Le compro todas.
En tanto todo pasa voy a ver qué hago.
Hoy no estoy para nadie ni siquiera para el alma atormentada que me cargo. Necesito a mi terapeuta o mis chochos salvadores.
Necesito algo que ni yo misma sé y que no venden en ningún sitio.