El fin de semana tuve la suerte de ver a dos de los sobrinos de los seis que cuide desde pequeñitos. Muy amables y muy atentos conmigo.
Sobra decir que al menos cuatro de ellos me quieren tanto como si fuera su propia madre.
Salieron de fiesta y vinieron por mi hijo y por su otro primo que vive cerca.
Me quedo con la preocupación de que salgan por la inseguridad que hay en todos lados pero no puedo tenerlos encerrados en la casa y dejar que no vivan, eso es imposible.
Solo me queda decirles que se cuiden mucho y que traigan siempre el celular prendido. Les doy la bendición y les pido que regresen pronto. Que no beban mucho. Que no se vayan a ir con mujeres. Que no beban de botellas abiertas. Que por lo que sea carguen siempre un condón,
Que no hagan esto...
Que no hagan lo otro...
Que no...,
tantas recomendaciones que les doy que terminan por reírse de mi.
Después de oir toda mi letanía se van, mientras tanto yo me quedo despierta un rato esperándolos.
El hermano de uno de estos jóvenes que vinieron a casa el sábado, llamó por teléfono para asegurarse que su hermano había llegado ya.
Platiqué un poco con él y le pedí que me diera su correo eléctronico e inmediatamente me agregó al msn y nos pusimos a platicar quedándonos casi hasta la 1 de la mañana.
Vaya que teníamos que decirnos, pero ahora es la única manera de saber de ellos.
A través del msn.
Polo que es como se llama mi sobrino se puso a platicar conmigo y me dijo algo que nunca me había imaginado. Tal vez porque tengo la costumbre de pensar por los demás. Tengo ideas erradas de lo que piensan de mi. Más con mis hermanos.
Si siempre ando preguntando y cuestionando todo, no sé como es que no se me ha ocurrido preguntarles que es lo que piensan de mi. Me gustaría saberlo.
Me armaré de valor y les preguntaré. Es algo que he ido posponiendo y que Kiku me ha aconsejado que haga pero nunca me he atrevido.
Debo hablar con ellos.
Pronto lo haré.
Polo es un muchacho muy sensible, trabajador y estudioso. Casi nunca lo veo y por lo tanto ya no sé muchas cosas de él ni él de mi.
Estamos distanciados más por sus actividades que por la misma lejanía.
Él me dijo que me admiraba por como soy.
Porque soy fuerte, porque no soy la típica tía, porque me siente sensible. Pero lo que más me sorprendió fue que me dijera que no me gusta quedarme en la ignorancia, que siempre estoy buscando más por saber y no quedarme con la duda sobre tal o cual cosa. Busco nuevas formas de entretenerme y de aprender.
Nunca te lo he dicho tía Flor pero me gusta tu forma de ser y lo jovial que eres. Me gusta la actitud de no ser como mis demás tías, me gusta como eres tía Flor.
Me gusta tu inclinación por el arte ( ahí fue donde me sorprendió porque de arte no sé nada). Pero si sé cuando me hablan de él y puedo emitir mi opinión. No me quedo callada.
Polo...
¡¡¡Me dijo que me admira!!!.
No supe que decir y solo me reía nerviosa. No estoy acostumbrada a que alguien de mi familia me diga que me admira y el que él lo haya hecho me hizo sentir pavoreal.
Claro que yo siempre me azoto y le empiezo a decir ¨cuanto he sufrido en la vida¨, ¨ y la enfermedad me va deteriorando¨ , y ¨que tu mamá ¨ , en fin miles de cosas y haciéndome la víctima.
Él me dijo que debo sentirme bien conmigo misma.
Y tiene razón.
Pasé un buen rato hablando con él y me gustó haberlo hecho. Incluso me dió pena porque a través del msn terminaremos por conocernos.
Están la mayoría de sobrinos en la edad difícil y me preocupa. trataré de estar cerca de ellos.
Y ahora más lo haré porque sé que todos piensan casi lo mismo que Polo. Me tienen un gran cariño y amor como si fuera su madre.
Me quieren mucho y son agradecidos.
Seré alegre con ellos cuando sea necesario y cuando tenga que fajarme los pantalones lo haré, que para eso los cuidé en su tierna infancia.
Quiero pensar que cuando ya no esté, ellos serán personas de bien.
Me gustaría que me recordaran como la mejor tía que pudieran haber tenido. No quiero que pase por su vida como si no hubiese existido.
Me gustaría que se acordaran de mi y que su rostro se les ilumine cuando lo hagan.
Quiero que me recuerden con una gran sonrisa y que suspiren cuando se acuerden de mi.
Empecé bien la semana y eso me gusta.



