(Bosquejo de carta a quien ya no está).
No pasa nada
Soltando mi mano me dejaste parada sin nada de donde asirme.
(Tuve pánico y me aferré a ti).
(Tuve pánico y me aferré a ti).
Nada debe mover tu paz interior, ni yo.
Me quedé quieta sin saber que hacer. Los pies se me hicieron pesados, como de plomo -entendí la frase- y sin saber nada me puse a llorar.
(Parada como muñeco de cuerda no pude moverme).
(Parada como muñeco de cuerda no pude moverme).
Lo siento
Dijiste y sin mirar atrás te marchaste.
Me dolió porque pensé estarías para siempre.
(No hay nada para siempre).
Me dolió porque pensé estarías para siempre.
(No hay nada para siempre).
Todo pasa
Escondido detrás de la puerta esperaste mi reacción. Levanté un pie con mucho esfuerzo, luego el otro. Di un paso, dos, tres...
Sonreíste como cada día
(como todos los días).
Sonreíste como cada día
(como todos los días).
Te quedé mal
Me puse a llorar porque me enseñaste mucho pero se te olvidó decirme como reír con lágrimas de soledad. Eso no me lo enseñaste.
(Me sentí sola sin ti)
Eres mi mejor amigo
Te esperaré siempre
aunque el siempre tenga un fin
(¿hay un fin?)
aunque el siempre tenga un fin
(¿hay un fin?)
Te fuiste.
Supiste que nada pasaría,
no había tiempo para más y sin miedo comencé a caminar.
(Eso ya no lo sabrás, ¿o si?)
¡Lo lograste! pero ya no estás para ver lo que siempre deseaste: Que aprendiera a caminar sola y con la cara sonriente.
Gracias por ser el mejor aunque ya no estés.
no había tiempo para más y sin miedo comencé a caminar.
(Eso ya no lo sabrás, ¿o si?)
¡Lo lograste! pero ya no estás para ver lo que siempre deseaste: Que aprendiera a caminar sola y con la cara sonriente.
Gracias por ser el mejor aunque ya no estés.



